Pocas veces una película de terror logra cautivarte más allá del miedo, del shock y del verdadero terror. Después del espectacular trabajo en Talk To Me (2023), los australianos Danny y Michael Philippou regresan con una cinta igual de atemorizante, pero aún más perturbadora.
En Bring Her Back o Tráela de vuelta, Andy (Billy Barratt) y Piper (Sora Wong), dos hermanastros huérfanos, son acogidos por Laura (Sally Hawkins), una madre adoptiva que guarda un oscuro secreto. Pronto descubren que Laura está obsesionada con resucitar a su hija fallecida mediante un ritual oculto. Atrapados en una casa aislada, los jóvenes deben enfrentarse a fuerzas sobrenaturales y a la creciente locura de Laura para sobrevivir y traer de vuelta a su hija.
Decir que la película es espeluznante es poco, ya que hace un trabajo formidable construyendo una atmósfera de desesperación, aislamiento y creciente tensión. Los directores se esfuerzan en transformar este entorno narrativo en una verdadera casa de terror, destapando cada capa de la historia de forma siniestra, orgánica y con mucha efectividad, hasta el punto en que incluso lo más inverosímil en papel toma completo sentido en pantalla.
Sin duda, la actuación de Sally Hawkins (The Shape of Water) es la que logra llevar la película a otro nivel, transmitiendo miedo y obsesión, e incluso lastima por momentos. Es simplemente espectacular y prueba porque es una de las mejores actrices trabajando hoy en día.
Bring Her Back es uno de los thrillers sobrenaturales más impactantes del año, tan sorpresiva como atemorizante. Pesadillas aseguradas, mucho impacto, pero sobre todo: una gran película.