Cate Blanchett brinda una actuación deslumbrante en Tár, sin lugar a dudas una de las mejores de su carrera. Sin embargo, esta película va mucho más allá de su actuación estelar, ya que nos adentra en una sublime historia que nos confronta con la fría realidad de la corrupción del poder.
La fuerza y el impacto de Tár radica en su capacidad para explorar los rincones más oscuros de la condición humana y sus consecuencias. La historia nos sumerge en un mundo implacable y despiadado, donde el personaje principal se ve arrastrada por la ambición, la sed de poder y la impunidad.
La dirección magistral de Todd Field captura la esencia de la historia, creando una atmósfera opresiva y llena de suspenso que mantiene al borde del asiento. La frialdad que abunda es cada escena es palpable, haciéndonos sentir el peso de las decisiones y las consecuencias que enfrentan los personajes, por más cuestionables que sean.
El guión es inteligente y provocador, desafiando nuestras expectativas y planteando preguntas difíciles sobre la naturaleza del poder, la moralidad y la corrupción en todos sus niveles. Nos hace reflexionar sobre nuestra propia vulnerabilidad ante la tentación, y cómo nuestras acciones pueden moldear nuestro futuro, tan brillante como pueda ser.
La cinematografía es impresionante, con una paleta de colores que refuerza la intensidad de cada escena, abundan los azules y blancos, y una saturación mesurada, que nos muestra la frialdad de nuestro personaje principal. Además, la banda sonora complementa a la perfección el tono sombrío de la historia y eleva la creciente tensión mientras la historia progresa.
En conclusión, Tár es una película poderosa y cautivadora que se destaca tanto por la actuación magistral de Cate Blanchett, como por su historia impactante y su exploración profunda de la corrupción del poder. Es un recordatorio contundente de los peligros que acechan cuando se cede ante la ambición, el poder y la corrupción.
La frase: Siempre tendremos Monster Hunter.
La calificación: 9/10
La MVP: Cate Blanchett, claramente.