Más de 87 años después de la llegada de la cinta animada de Disney, ‘Blancanieves’ llega a la inevitable versión live action del clásico. Como gran reflejo de los discursos en línea contemporáneos, llega con polémica por sus protagonistas y con resistencia de ciertos grupos a ver a una latina interpretar al personaje titular.
Primero lo primero: Rachel Zegler es la única que evita que la cinta sea un completo desastre. En medio de una adaptación pobre, de un diseño de producción mediocre y de un triste intento de extender la historia de la cinta original, es ella quien luce como la única capaz de brindar una buena actuación y de prestar su increíble voz a las canciones. El resto, ni qué decir: una Gal Gadot totalmente fuera de personaje y un elenco que no aporta en lo absoluto a la historia. Los discursos de una reinvención de personaje quedaron en la exageración, y la cinta se dedica a ser frívola al ofrecer una nueva perspectiva a la historia y simplemente nunca lo hace.
‘Blancanieves’ no es la peor adaptación live action de Disney a la fecha, pero tampoco es la mejor, quedando en ese justo medio; en lo seguro, en lo familiar y en el cuestionamiento de qué pudo ser.