Reseña: “Luca” (2021)

Dirección: Enrico Casarosa

Guión: Enrico Casarosa, Jesse Andrews y Simon Stephenson

Elenco: Jacob Tremblay, Jack Dylan Grazer, Emma Berman, Saverio Raimondo, Maya Rudolph, Marco Barricelli, Jim Gaffigan, Peter Sohn, Lorenzo Crisci, Marina Massironi y Sandy Martin

Duración: 95 minutos

Durante ya veinticuatro películas, Pixar ha cautivado audiencias con historias creativas, únicas y con una perspectiva siempre novedosa. No es la excepción con Luca, que a pesar de contar con una narrativa que se ha visto antes, logra brindarle una perspectiva innovadora y relevante. Santa Mozzarella!

La cinta toma lugar en la Riviera Italiana, en donde un niño (que además es un monstruo marino) vivirá un verano como ningún otro, en donde creará nuevos amigos, aprenderá sobre los humanos, despertará su curiosidad por aprender y enseñará que todos merecemos aceptación por quienes somos.

Enrico Casarosa hace su debut directorial en largometraje, luego de haber dirigido el cortometraje La Luna (2012) y haber participado como artista en otros títulos de Pixar, tales como Ratatouille (2007) y Coco (2017). En su cinta, Casarosa logra tomar una historia que sí, comparada a algunos otros títulos del estudio, puede resultar mucho más simple, pero creo que ese es parte de su encanto. No todas las películas de Pixar tienen que ser un cuestionamiento sobre la vida después de la muerte o nuestra mera existencia humana, sino que también deben y pueden ser historias más sencillas. Existe un discurso en el que se le llama a Luca una película “no a la par” o inclusive “un retroceso” para Pixar, y no podría estar más en desacuerdo; la cinta presenta una historia que brinda perspectiva, y es que a final de cuentas, Pixar es un estudio que se dirige principalmente a un público infantil. A pesar del éxito de Soul (2020), es una película con muchísimas más capas e información, y no necesariamente una que podría ser la película más entretenida para este público.

En Luca, son presentes las temáticas de aceptación, amistad y una increíble historia coming of age que presenta, casi literalmente, a un pez fuera del agua conociendo todo lo que hace diferente y fascinante al mundo de los humanos. Es una celebración de las diferencias, de la otredad, de lo que nos hace particulares como personas y de la valentía de ir a la superficie a explorar algo nuevo. En sus líneas, se le puede dar decenas de lecturas a la cinta, todas bienvenidas y dignas de ser celebradas.

En el trabajo de voces, Jacob Tremblay (Room), Jack Dylan Grazer (Shazam!) y Emma Berman (Go! Go! Cory Carson), hacen un gran trabajo como las voces de nuestros tres protagonistas: Luca, Alberto y Giulia, brindando no solamente credibilidad a los roles, sino una esencia auténtica. Además, Maya Rudolph (Bridesmaids) en su rol de Daniela, la madre de Luca, también hace un trabajo formidable.

El ritmo de la película no fluctúa, beneficiándose de ser relativamente corta, con poco más de una hora y media de duración, y permitiendo que la dinámica siempre progrese. La historia, una mucho más contenida que algunas otras películas de Pixar, permite que nuestros personajes lleven de la mano y mantengan a flote una historia que, sin carisma en sus protagonistas, fácilmente podría caer. Es su encanto, sus grandísimo nivel de animación, su mensaje relevante y necesario, lo que da para que la película sea más que entretenida, y se convierta en la perfecta aventura del verano.

Mi veredicto: 8/10

¿Cómo le fue en otros sitios?

Metascore: 71/100

Rotten Tomatoes (porcentaje de críticas positivas): 89%

Rotten Tomatoes (promedio): 7.2/10

Vela si: Buscas una película llena de aventura e importantes lecciones.

Reseña: “Cruella” (2021)

Dirección: Craig Gillespie

Guión: Dana Fox y Tony McNamara

Elenco: Emma Stone, Emma Thompson, Joel Fry, Paul Walter Hauser, Emily Beecham, Kirby Howell-Baptiste y Mark Strong

Duración: 134 minutos

Un camino complicado el que han tenido las versiones live action de clásicos de Disney, buscando brindar reimaginaciones de películas animadas que han trascendido a su época y se han convertido en auténticos estándartes. Sí, con menos creatividad que efectividad, Disney ha encontrado a la gallina de los huevos de oro en sus versiones en carne y hueso, pero parece que finalmente, se han atrevido a presentar algo original y fuera de lo esperado.

En Cruella, conocemos los rebeldes comienzos de una de las villanas más icónicas del cine y conocida por su gran sentido de la moda. Ambientada en el Londres de los años 70, en plena revolución del punk, la película muestra a una joven estafadora llamada Estella, así como la serie de eventos que la llevan a asumir su lado malvado y a convertirse en la vengativa Cruella de Vil.

Craig Gillespie (I, Tonya) es el director de la cinta, y vaya que logra presentar algo diferente, atrevido y único en ella. De gran manera, Gillespie dirige una película que es exitosa en sostenerse por si sola, sin preocuparse demasiado en tener que tachar elementos de una lista (solamente la justificación del odio del personaje principal a los dálmatas, que es mejor olvidar). Su estética, influenciada por el movimiento punk, funciona como un importante elemento conductor, haciéndose presente en el diseño de vestuario, de producción, la elección de su impresionante soundtrack y en la minuciosamente elegida paleta de colores de la cinta, abundando los tonos negros, rojos y blancos.

La actuación de Emma Stone (La La Land) es la guía de la película, lo que establece todo alrededor de ella, y además, el estandarte con el que Cruella puede llamarse la mejor adaptación live action de Disney a la fecha. Desde sus manierismos, su forma de gesticular sus palabras y la libertad para dar rienda suelta en su actuación, Stone verdaderamente se nota más que cómoda y termina por elevar el guión. Su contraparte, Emma Thompson (Love Actually), aunque con un personaje mucho más sobrio, logra brindarle una gran contrincante a Cruella, y uno que funciona en la historia.

Fue sorpresivo el ver el nombre de Tony McNamara, guionista detrás de la aclamada The Favourite (2017) entre los guionistas, pero mientras se disecciona la historia, más se nota el talento del australiano en presentar personajes fuertes, apasionadas y determinadas, y el gran choque de personalidades que existe entre The Baroness (Emma Thompson) y Cruella (Emma Stone), que deriva no solamente en diálogo de gran nivel, sino en una historia que lleva de ancla a su tenaz rivalidad. Además de McNamara, Dana Fox, conocida por ser guionista de comedias románticas como Isn’t It Romantic (2019) o What Happens in Vegas (2008), logra una destacada mancuerna con el australiano, con una historia tanto dinámica como con muchas más capas de las que se esperaría que tuviera. Esta es una de las grandes causas de la película; el estar pensada más para un público de adultos jóvenes que crecieron con las películas animadas de Disney, y que han encontrado en versiones previas de live actions de Disney, no una reimaginación o una adaptación lo suficientemente única, sino replicas de historias; Cruella se convierte en una extensión de historia, pero con una visión diferente, y no solamente una repetición de encuadres o números musicales. 

En conclusión, con una increíble actuación de Emma Stone, una historia tenaz, una estética fascinante y un soundtrack más que atinado, Cruella se coloca como la mejor live action de Disney hasta ahora.

Mi veredicto: 8.5/10

¿Cómo le fue en otros sitios?

Metascore: 59/100

Rotten Tomatoes (porcentaje de críticas positivas): 74%

Rotten Tomatoes (promedio): 6.7/10

Vela si: Buscas algo diferente en una versión live action de Disney.

Reseña: “The Mitchells Vs The Machines” (2021)

Dirección: Mike Rianda, co-dirigida por Jeff Rowe

Guión: Mike Rianda y Jeff Rowe

Elenco: Abbi Jacobson, Danny McBride, Maya Rudolph, Mike Rianda, Eric Andre y Olivia Colman

Cultura de internet, robo-apocalipsis, referencias de cultura pop, estilo de animación increíble, personajes diversos, gran soundtrack y un amor al cine genuino. Es complicado, en medio de una multitud de películas basadas en propiedades inmensas y en un estado en el que Hollywood prefiere no arriesgar con historias originales, el encontrar una que sea genuina y con un palpable amor al mundo del cine; empezando desde la creación de su personaje principal, una vivaz amante del cine, a un sinfin de referencias, las cuales no simplemente se presentan como premios por encontrarse, sino como elementos que aportan a la historia y le ayudan en su rumbo.

En The Mitchells Vs The Machines, Katie Mitchell (Abby Jacobson) se encuentra a punto de irse de su casa a estudiar cine en California, pero cuando su familia decide armar un viaje atravesando el país para llevarla a la universidad, las cosas comienzan a complicarse. Hay que añadirle que además de los problemas familiares de los Mitchell, los robots de nueva generación de la empresa de tecnología más importante a nivel mundial, han decidido tomar nuestro mundo por la fuerza.

La dirección de la película es simplemente espectacular, esto por varios aspectos. Primero, el desarrollo de los personajes en pantalla se establece muy bien desde un inicio, logrando crear una conexión casi inmediata con el espectador. En un ritmo vertiginoso, la película logra tener momentos para cada uno de sus personajes, brindándoles el desarrollo no solamente necesario, sino que también merecido. En cuanto a la animación, que es muy al estilo de Spider-Man: Into the Spider-Verse (2018), también producida por Phil Lord y Christopher Miller, aporta mucho a este sentimiento de dinamismo, lo cual es apoyado por sus cambios constantes de escenarios y gran soundtrack. Entre sus temáticas, encontramos grandes mensajes sobre la tolerancia, el respeto y nuestra particularidad como personas, además de lo que representa que grandes organizaciones de tecnología tengan nuestros datos a disposición.

Sí, la película alberga un gran número de historias dentro de si misma, y puede parecer tres de ellas sumamente diferentes dentro de un solo gran arco narrativo, pero es su gran dinamismo, agilidad para contar su historia sin perder los estribos, y dinámicas de personajes que mantienen la historia novedosa, lo que permite que fluya sin mayor problema. Y es impresionante, el cómo al momento de intentar tener a las fichas separadas y a los diferentes elementos de la película por si mismas, sería complicado el que una historia así funcionará: Familia disfuncional se va de road trip y pelea contra el apocalipsis robot. Pero es el gran guión de Mike Rianda, el también director y Jeff Rowe, su colaborador en varios guiones de Gravity Falls, lo que le brinda a la película la dirección adecuada. Sumamente emotiva, sin caer en el melodrama; genuinamente para toda la familia y con un sinfin de importantes lecciones, se coloca como una cinta que se debe ver.

En verdad, The Mitchells Vs The Machines es una de las mejores películas que he visto en este 2021, de la mano de un increíble estilo de animación, una espectacular historia y personajes increíbles.

The Mitchells Vs The Machines ya se encuentra disponible en Netflix.

Mi veredicto: 9/10

¿Cómo le fue en otros sitios?

Metascore: 81/100

Rotten Tomatoes (porcentaje de críticas positivas): 97%

Rotten Tomatoes (promedio): 8.2/10

Vela si: Buscas una película que toda la familia podrá disfrutar, con importantes mensajes y enseñanzas, además de visuales espectaculares.

Reseña: “Zack Snyder’s Justice League” (2021)

Dirección: Zack Snyder

Guión: Chris Terrio

Elenco: Ben Affleck, Henry Cavill, Amy Adams, Gal Gadot, Ray Fisher, Jason Momoa, Ezra Miller, Willem Dafoe, Jesse Eisenberg, Jeremy Irons, Diane Lane, Connie Nielsen y J. K. Simmons

Duración: 242 minutos

Es complejo hablar de Zack Snyder’s Justice League como una película convencional, porque definitivamente no lo es. Después de años de peticiones de fans, muestras de apoyo del talento de la película y un sinfín de historias alrededor de la complicada producción de Justice League (2017), finalmente tenemos lo que siempre ha sido la visión original del director. En plena post-producción de la película, Zack Snyder (300) tuvo que dejar la dirección después de una terrible tragedia familiar, y fue Joss Whedon (The Avengers) el encargado de completar la cinta, pero lo que sucedió es que cambió abismalmente lo que estaba establecido, presentando una película que paso con mucha más pena que gloria ante los ojos de los fans del mundo de DC. Ahora, de mano de HBO Max, sin interferencia del estudio y con luz verde para grabar algunas escenas faltantes, el casi mítico y Snyder Cut ya se encuentra disponible en plataformas digitales.

Una secuela directa de la divisora Batman V Superman: Dawn of Justice (2016), Zack Snyder’s Justice League nos transporta a días posteriores a la muerte de Superman (Henry Cavill), con un Bruce Wayne (Ben Affleck) determinado a crear un equipo que pueda defender a nuestro mundo de una inminente invasión extraterrestre, a cargo de Darkseid y su secuaz Steppenwolf, al igual que su ejércitos de parademons. 

Snyder no titubea en mostrar cuadros impresionantes y visualmente majestuosos, haciendo buen uso de su tan querida herramienta del slow motion. Con todo esto, lo que hace es brindar momentos simplemente espectaculares en pantalla, que además son alimentados por una muy buena banda sonora a cargo de Junkie XL. Sus poco más de cuatro horas de duración no siempre benefician a la película, pero su formato en capítulos ayuda a mantener un ritmo, aunque a veces desordenado: pero eso sí, con una intención mucho más clara y un desarrollo de personajes que no habíamos visto con anterioridad, resaltando a Cyborg (Ray Fisher), quien siempre había sido alrededor de quien la historia debería de haber girado en gran parte. Esto es uno de los principales elementos que apoyan a la cinta, el que sus personajes, muchos de ellos carentes de una introducción previa en este mundo, más allá de pequeños cameos, finalmente logren afianzarse. En el tono, principalmente en el del diálogo, Snyder sí cambia lo que venía haciendo en películas anteriores, y es curioso encontrar que muchas de las mejores líneas con humor de la cinta, provenían directamente de Snyder y no de Joss Whedon. Incluso el formato 4:3, así al estilo de las televisiones antiguas, le brinda a la cinta una percepción diferente y bienvenida, aunque lo más probable es que se pensaba originalmente para un formato IMAX. 

La palabra “épica” sirve para describir el logro mayúsculo que es esta película, desde su concepción, hasta su ejecución, brindándole no solamente un punto alto al DCEU como mundo narrativo, sino también al cine de superhéroes como género cinematográfico. Claro, no es una película que vienen a reinventar al cine, ni tampoco la mejor estructurada, pero sí se nota un deseo de honrar a estos personajes, pero al mismo tiempo de reinventarlos; de presentarlos a una nueva audiencia y de darles tanto una particularidad como una originalidad.

En comparación a la versión anterior de Justice League, esta una película mucho más cohesiva, con una estructuración mucho más pulcra y una visión clara de la historia de estos personajes. Hay un mucho mejor ritmo, el cual aún así puede llegar a sufrir por la duración de cuatro horas de la película, la cual se encuentra dividida por capítulos, los cuales inclusive también hubieran funcionado al haber sido lanzados uno por uno, similar a una miniserie.

Zack Snyder’s Justice League es un merecido cierre para la trilogía de Snyder que arrancó con la majestuosa Man of Steel (2013) y prosiguió con la, en mi opinión, fallida Batman V Superman: Dawn of Justice, pero en su nueva cinta, Snyder no solamente trata de imprimir nuevos elementos, sino expandir en lo establecido, darle mayor coherencia, y por ende elevar su trabajo previo. El finalmente poder ver su visión, lo que siempre había querido presentar, es un logro para las visiones artísticas de las producciones. No me queda más que recomendar la cinta a todo amante del cine de superhéroes y a aquellas personas que siempre han querido ver a la Liga de la Justicia como se lo merece. 

Mi veredicto: 8.5/10

¿Cómo le fue en otros sitios?

Metascore: 55/100

Rotten Tomatoes (porcentaje de críticas positivas): 75%

Rotten Tomatoes (promedio): 6.7/10

Vela si: Buscas la versión definitiva de una película de la Liga de la Justicia.

Reseña: “Raya and the Last Dragon” (2021)

Dirección: Don Hall y Carlos López Estrada

Guión: Qui Nguyen y Adele Lim

Elenco: Kelly Marie Tran, Awkwafina, Izaac Wang, Gemma Chan, Daniel Dae Kim, Benedict Wong y Sandra Oh

Duración: 107 minutos

Disney Animation sigue innovando en su campo, y ahora es el turno de su primera cinta lanzada en Disney Plus. Originalmente planeada para tener un estreno en cines, Raya and the Last Dragon es la segunda película en tener su lanzamiento bajo el formato Disney Plus Premiere Access, luego de Mulan el año pasado. De mano de una historia con una fórmula clásica, pero con elementos innovadores, el estudio logra presentar una de sus mejores películas hasta la fecha.

Raya (Kelly Marie Tran) es una valiente guerrera que habita el mundo de Kumandra, uno alguna vez repleto de dragones, los cuales vivían en armonía con los humanos. Años después, Kumandra se ha dividido en cinco naciones en constante conflicto entre ellas, pero solamente la esperanza de encontrar al último dragón es lo que podrá devolverle la paz a este reino y la armonía entre sus habitantes.

La película es co-dirigida por Don Hall (Moana) y Carlos López Estrada (Blindspotting), quienes hacen un gran trabajo en coordinar una historia que fácilmente podría ser excesiva en información, pero que por medio de recursos que aunque resultan familiares, como el prólogo o la narración, hacen un formidable trabajo en situarnos en este mundo. Los personajes son muy bien llevados, y nuevos integrantes a la historia son presentados justo en el momento indicado, logrando mantener una frescura en sus eventos. En su aspecto visual, la película logra poner en pantalla tanto increíbles escenarios, a escenas de acción que se trasladan de una gran manera a la animación. Y ni qué decir de su nivel de animación, en el cual resalta el excelente trabajo de texturas y la variedad de colores que son utilizados. 

En su versión subtitulada, la voz de Raya corre a cargo de Kelly Marie Tran (Star Wars: The Last Jedi), quien regresa a un proyecto de Disney, dándole las capas requeridas al personaje principal y encontrando en su trabajo de voz, todas las características del personaje principal, como su liderazgo y valentía. Al lado de ella, Awkwafina como Sisu le brinda una gran dosis de comedia a la película, al igual que un excelente timing; sin duda, una de las mejores decisiones de casting de la película.

La historia de Raya and the Last Dragon, a cargo de Qui Nguyen (The Society) y Adele Lim (Crazy Rich Asians) es una fundamentada no solamente en interesantes personajes, sino también en un mundo increíblemente construido, con una vasta cultura e inspiración en los países del sudeste asiático. La construcción de este mundo nos remonta a tiempos ancestrales, pero reinventa lo suficiente para presentar algo que en una envoltura que puede apreciarse clásica de las películas de Disney, aporta los suficientes elementos novedosos para que la historia logré contar, sí, una historia conocida, pero con una nueva perspectiva para las generaciones actuales. Además, Raya and the Last Dragon es la prueba de que la diversidad enriquece las historias, contando una historia sobre una cultura en la que Disney no se había concentrado mucho, como es la del sudeste asiático. Temáticas de unión, confianza y compañerismo también se encuentran presentes a lo largo de su historia.

En conclusión, la cinta es una efectiva adición al género de la animación en Disney, además de una importante historia, con un increíble mundo narrativo, grandes actuaciones, muy buena música y una nueva perspectiva dentro de lo clásico.

Raya and the Last Dragon ya se encuentra disponible en Disney Plus, por medio de la modalidad Disney Plus Premiere Access.

Mi veredicto: 8.5/10

¿Cómo le fue en otros sitios?

Metascore: 75/100

Rotten Tomatoes (porcentaje de críticas positivas): 94%

Rotten Tomatoes (promedio): 7.7/10

Vela si: Buscas una entretenida película familiar con importantes temáticas de unión.