“Mission: Impossible – The Final Reckoning” (2025)

Tom Cruise regresa con impresionantes secuencias de acción en una película con verdadero valor de producción que marca el estándar de los blockbusters. Aunque sin llegar a las alturas de las mejores entregas de la saga de Misión Imposible, su nueva entrega mantiene la, vaya redundancia, misión que las ha caracterizado: privilegiar la experiencia dentro de la sala de cine, y vaya que lo hace bien.

En medio de una historia un tanto compleja (me decidí a ver un video recapitulando las pasadas entregas y ahora lo agradezco), que aborda desde el inicio de su saga y revisita algunos de sus momentos más icónicos, Mission Impossible: The Final Reckoning logra transportar al espectador a una genuina experiencia dentro del cine, llena de acción y adrenalina, y muchas escenas de riesgo de parte de Tom Cruise. Hay una secuencia en un submarino que es simplemente brutal, aún más si se ve en una pantalla IMAX, y otra con un par de aviones que es simplemente impresionante.

Estamos ante saga que sigue marcando el estándar de los blockbusters, y que, contrario a lo que podría parecer con el final, dudo que haya llegado a su último capítulo. Hay Misión Imposible para rato.

“Mission: Impossible – Dead Reckoning Part One” (2023)

Nunca creí escribir esto, pero para hablar de la nueva entrega de Misión Imposible, tenemos que remontarnos al octavo episodio de la tercera temporada de la sitcom de Nickelodeon, ‘Drake & Josh’, en donde Drake se hace pasar por un doctor y uno de sus colegas pronuncia la icónica frase: “¿Hay algo que este joven no haga bien?” Bueno, le podemos quitar lo joven, pero esque Tom Cruise sigue, con cada una de sus películas, superando sus propios estándares y y ha triunfado en convertirse en un parteaguas de la industria del cine en tiempos inciertos; en realidad, ¿hay algo qué no haga bien?

En un año en taquilla que ha coqueteado con la fatiga de los superhéroes, la mejor campaña de marketing en Barbenheimer fue creada por la audiencia y el verano parecía escaso en éxitos rotundos, la nueva entrega de Misión Imposible llega para probar, tal como el año pasado con ‘Top Gun: Maverick’, que aún hay una forma de hacer cine de espectáculo de calidad, ese cine que abarca todas las audiencias y ese cine que sí, se siente real por lo tan bien hecho que es y ese nato cuidado al detalle que alberga. 

‘Misión Imposible: Sentencia Mortal – Parte 1’ lleva el cine de acción y espectáculo a nuevas alturas. Su protagonista, Tom Cruise y su director, Christopher McQuarrie, nos demuestran una vez más por qué son maestros en su arte, nos presentan el amor tan profundo que le tienen al cine (y al cine bien hecho) y traen una película que verdaderamente es un evento y un espectáculo. 

Adrenalina es la palabra clave para el transcurso de la película, en donde la emoción es palpable con cada una de las escenas de acción tan bien realizadas y cuidadas; de forma espectacular, la adrenalina de su acción y la intriga de su historia se mezclan para entregar toda una montaña rusa de emociones. La historia, aunque a veces puede llegar a ser enredosa, es lo suficientemente cautivadora y aterrizada a la polémica actual de la IA, que verdaderamente es algo que se siente que podría pasar, al igual que las consecuencias que podría tener en la sociedad como la conocemos. 

‘Misión Imposible: Sentencia Mortal – Parte 1’ es un logro cinematográfico envidiable, que se destaca por sus impresionantes escenas de acción, una búsqueda constante de calidad y la cinta se posiciona como una de las mejores de la saga, llevando la saga a nuevos horizontes y dejando al público con altas expectativas para la entrega final de la saga. 

La frase: *Se avienta de un precipicio en una moto, 100% real no bait*

Calificación: 9/10

MVP: Hayley Atwell como Grace

Reseña: “The Mummy” (2017)

La palabra “universo cinematográfico” es la palabra de moda en Hollywood. Todos quieren uno, pero que sea rentable, lleno de estrellas y que logren los mismos números de las películas de Marvel y DC. La tendencia por hacer que historias que vemos en pantalla se conecten, nos ha brindado grandes producciones, pero también penosas películas. “The Mummy” entra en la segunda categoría.

“The Mummy” nos cuenta la historia de Nick Morton (Tom Cruise), un cazador de objetos antiguos que encuentra con la tumba de una antigua princesa de Egipto, la cual es despertada y pronto comienza a aterrorizar a la raza humana.

Antes que nada, “The Mummy” no es una buena película. Uno de sus mayores problemas reside en que no sabe lo qué es ni a quién va dirigida. Tiene un poco de terror, un poco de aventura, un poco de acción y un poco de comedia, pero en ninguna de ellas se destaca de una manera excepcional.

Tom Cruise se compromete tanto como es costumbre, dando lo mejor de si, brindando buenas escenas de acción y haciendo todo en su poder para darle el tono necesario a los chistes pobremente preparados del guión. Sofia Boutella (Kingman, Star Trek: Beyond) brinda una buena actuación, comenzando a hacer un legado de los papeles en los que su lenguaje corporal y facial brinda más que su diálogo. Annabelle Wallis (X-Men: First Class) deja mucho que desear, presentando un personaje que solamente sirve como un mal instrumento en la trama y para trasladar narrativamente al personaje de Tom Cruise del punto A al punto B. Russell Crowe (Gladiator) toma el papel del hilo en el universo cinematográfico que viene, funcionando como una especia de Nick Fury para la franquicia. Sus diálogos son principalmente exposición, pero no por ello no lo hace bien.

La edición deja mucho que desear, con decisiones cuestionables a lo largo de las escenas de acción, provocando que el espectador se pierda en la inmensidad de la toma. Pero el mayor problema de “The Mummy”, se encuentra en su guión (un guión escrito por seis personas; ahí empieza el problema), ya que la película nunca encuentra una verdadera esencia ni crea motivaciones suficientemente convincentes para justificar las acciones de los personajes. Tom Cruise hace algo, simplemente, porque el guión lo dice y no necesariamente porque sea algo que la película necesite. Por momentos, “The Mummy” parece una película creada en una sala de juntas, diseñada no como una historia por si misma, sino como una excusa para iniciar el “Dark Universe”.

Y en eso reside otro gran problema de la película, concentrarse demasiado en la preparación de un universo cinematográfico, jugar con lo que se acerca, crear expectativa sobre próximos personajes a aparecer, en lugar de enfocarse en presentar una espectacular gran película, que por si misma daría más de que hablar.

En conclusión, “The Mummy” apuesta por lo erróneo, creando una película con grandes diferencias de tono, sin rumbo y que se concentra demasiado en darle un inicio a un universo que, por el momento, no da mucho de que hablar. Es una película que trata de copiar una fórmula exitosa, pero no tiene ni la menor idea de por dónde empezar.

Vela si: Eres fan de Tom Cruise y no eres muy exigente con las películas de terror.

No la veas si: No toleras una película sin tono.

Mi veredicto: 5/10