“The Brutalist” (2024)

Tres horas y treinta y cinco minutos pueden sonar intimidantes, ¿no? En medio de la temporada de premios, llega una espectacular visión de la historia del migrante en Estados Unidos de la mano del director Brady Corbet (Vox Lux).

Una dirección pulcra y atinada lleva a la cinta a convertirse no solo en un desmenuzamiento del ajeno llegando a una nueva realidad, sino en una exploración de la mera experiencia humana entre torbellinos, caos e incertidumbre. The Brutalist, mientras más se analiza, más destaca tanto en sus ámbitos narrativos como técnicos, con un minucioso ritmo en su estructura. Dos grandes secciones, separadas por un intermedio de quince minutos, cada una con sus fortalezas: una primera mitad centrada en la determinación de nuestro personaje principal, en su resiliencia por un mejor porvenir, aunque con los cimientos tanto de su obra como de su desenfrenada caída; y una segunda mitad tensa, incluso asfixiante, con la introducción de personajes que llegan a sacudir completamente el transcurso de la historia. Su intermedio de quince minutos no solo funciona para aliviar el ritmo de la película, sino para marcar claramente el inicio del punto más tenso de la historia.

La temática central podría ser la creación en contra de su creador: cómo la obsesión de László Tóth por concluir la obra más importante de su vida lo va desmoronando, irónicamente, mientras más avanza la construcción del megaproyecto. En The Brutalist, su personaje principal es pieza central y engranaje, siendo excepcionalmente bien construido en todos sus ámbitos. Adrien Brody (The Pianist) hace un brillante trabajo en encapsular todas las virtudes y vicios del personaje principal. Ambicioso aunque dócil, László refleja una dualidad que también vive como migrante en Estados Unidos, donde es rezagado debido a sentimientos antisemitas y de xenofobia.

La cinta no solo desmenuza el anhelado sueño americano, sino que se convierte en una historia humana sobre nuestro legado, nuestras ambiciones y nuestras debilidades, las cuales se ven envueltas en un caos creciente y, por qué no, brutal.

“The Last Voyage of the Demeter” (2023)

“The Last Voyage of the Demeter” vaya que es el verdadero -lo que pudo ser-. La idea de tomar un guión que tenía varios años en el limbo entre estudios, y desarrollar un único y misterioso capítulo de la novela de Bram Stoker, en realidad suena bastante atractivo. La premisa inicial parecía intrigante y llena de potencial, prometiendo sumergirnos en la ominosa travesía del barco Demeter mientras transporta al siniestro Conde hacia las costas de Inglaterra. Sin embargo, mientras la trama avanza, se hace más que evidente que, en este caso, la ambición supera la ejecución.

Lo que inicia como una historia intrigante, rápidamente se convierte en algo rápido y predecible, con un villano que tarda demasiado en aparecer en la historia, y un grupo de personajes que parecen copias de cada uno, solamente escritos para prolongar la duración de la película y crear una falsa sensación de amenazada por parte de Drácula.

Inclusive, muchos aspectos técnicos de la película fallan; es entendible que la película se desarrolle principalmente de noche, debido a la mitología de su villano principal y su repudio a la luz solar, pero las fallas en iluminación son excesivas, y buena parte de las escenas de acción y sustos, son simplemente difíciles de apreciar por la escasa luz que tienen, casi como si hubiera que esconder al villano para no tener tantos efectos visuales.

Dentro de los puntos a rescatar, está el gran diseño de producción de la película, logrando sumergir al espectador en la vida dentro del Demeter y creando un escenario ideal para el supuesto terror que debería llegar, pero no es suficiente para corregir el rumbo de una historia excesiva en duración, corta en sustos y predecible completamente.

Llevar Drácula al cine nunca ha sido sencillo, principalmente en tiempos contemporáneos, con muchos más fallos recientes que triunfos. “The Last Voyage of the Demeter” no llega al abismo de, por ejemplo, “Dracula Untold” (2014), pero se encuentra muy lejos de ser la definición definitiva del famoso conde para tiempos actuales. La cinta sirve como un recordatorio de que honrar el material de origen es importante, pero también lo es la habilidad de llevarlo a una nueva y cautivadora dimensión, más aún si esa es la intención.

La frase: Algún ejecutivo en reunión de preproducción: “Hay que iniciar la película con el final para quitarle todo peso a nuestros personajes y sus caminos.”

Calificación: 5/10

MVP: Drácula en modo escondido, porque apenas se ve.

‘Joy Ride’ (2023)

Me encanta cuando una película me sorprende, llega sin saber mucho de ella, sin conocer demasiado de su trama o incluso su equipo creativo. Este verano, llega una comedia estilo raunchy, irreverente, sin escrúpulos y de mano de un elenco formidable.

En ‘Joy Ride’, Audrey (Ashley Park) es presentada con la oportunidad de regresar a China, en donde no ha estado desde du nacimiento. Para esta emocionante aventura, decide llevar consigo a un trío inigualable: su mejor amiga, Lolo (Sherry Cola); la prima de Lolo, Dead Eye (Sabrina Wu); y su antigua compañera de la universidad, Kat (Stephanie Hsu).

¿Recuerdan ‘Crazy Rich Asians’? Fue una de mis películas favoritas del 2018, y ahora su coguionista, Adele Lim, tiene su debut directorial. Lim encuentra lo mejor de la película en aprovechar su gran su ensamble actoral, logrando empatar la mayoría de sus momentos de comedia, junto a aquellos que son sorpresivamente sentimentales. Claro, no todos los chistes logran aterrizar, pero cuando lo hacen, hay un desacato nato que logra esas risas.

De forma muy inteligente, la película presenta una dinámica de la dualidad de culturas que vive la comunidad chino-estadounidense y en medio de su humor, presenta preguntas interesantes y relevantes sobre la búsqueda de identidad, las expectativas que ambas culturas y comunidades pueden presentar en sus integrantes, y hace uso del humor para presentar las diferencias que tienen.

En conclusión, ‘Joy Ride’ es una comedia sorpresiva, no carente de algunos errores de ritmo, pero sí con una gran visión para una comunidad que históricamente no ha sido representada en la pantalla grande, una comedia muy divertida y sin escrúpulos, y un debut directorial muy prometedor de Adele Lim.

La frase: No se puede, es horario familiar.

Calificación: 8/10

MVP: Stephanie Hsu, nominada al Oscar por ‘Everything Everywhere All At Once’.

“Haunted Mansion” (2023)

¿Se acuerdan de aquella película del 2003 en donde Eddie Murphy interpretaba a un vendedor de bienes raíces que se llevaba a su familia a una misteriosa casa, buscando venderla? Sí, Disney Channel nunca se canso de repetirla en años venideros. Años después, descubrí que se trataba en una película basada en una de las atracciones de Disneyland, la Mansión Embrujada. Ahora, llega una nueva versión, la cual intenta conectar un poco más con su material origen y adentrarse un poco más en su mitología. 

En su historia, una familia se muda a la icónica mansión, y al descubrir la presencia de seres sobrenaturales, buscarán la ayuda de un equipo conformado por Ben (LaKeith Stanfield), un sacerdote Kent (Owen Wilson), la medium Harriet (Tiffany Haddish) y un profesor (Danny DeVito), los cuales harán todo lo posible por librar la casa de los fantasmas y desenterrar la maldición que alberga, antes de que sean atrapados para siempre. 

En realidad, en el papel no suena mal, pero es en la ejecución en donde la película falla. Tanto la historia como el tono de la película son su punto más débil; la trama se siente confusa y desorganizada, como un millón de piezas por todos lados, sin una dirección clara que dirige a la cinta. El tono oscila entre lo cómico y lo espeluznante, pero nunca logra ser demasiado buena en ninguno de los dos; lo único que encuentra es una terrible inconsistencia y oportunidades desaprovechadas.

A pesar de algunos destellos de creatividad y buenas intenciones, ‘Mansión Embrujada’ no logra alcanzar su potencial. Los aficionados de la atracción de Disney podrían sentir cierta nostalgia en sus sets y personajes, pero en general, la película no logra destacar en ninguna de sus propuestas.

La frase: “¿Quieres ser un héroe?”….y nunca ponen la canción

Calificación: 5/10

MVP: *Spoiler de cierta actriz icónica en películas de terror y no es Jaime Lee Curtis*

“Oppenheimer” (2023)

Después de su separación con Warner Bros., uno de los directores más importantes de la actualidad, Christopher Nolan, regresa a la pantalla grande. En ‘Oppenheimer’, se narra la historia del llamado Padre de la Bomba Atómica, antes, durante y después del inicio del Proyecto Manhattan, en un atractivo estilo no lineal, con medio Hollywood en el elenco, y una historia que más allá de glorificar a su protagonista, nos presenta el complejo camino de la guerra, las difíciles deciones que se toman en su quehacer y las dinámicas geopolíticas entre el final de la Segunda Guerra Mundial y el inicio de la Guerra Fría.

‘Oppenheimer’ no es una película histórica en esencia, ni tampoco pretende serlo, sino que es un viaje entre los límites de la ambición humana, afectada y vulnerada en tiempos de conflicto, al igual que un estudio de los límites de la moralidad, alimentado por los dilemas éticos que se presentan en la trama, al igual que el resultado de las decisiones de sus personajes. Es inquietante e impactante, y nunca intenta presentar un bien o mal tajante, sino que encuentra su riqueza en navegar entre los matices de la naturaleza humana y de su imperfección. Es rica en esencia, e incluso puede llegar a considerarse una historia saturada, pero es una cinta que verdaderamente demanda del espectador en su viaje de intriga y juegos políticos.

Desde sus impresionantes efectos (sí, la recreación de la explosión que hasta memes ha originado), hasta una banda sonora que acompaña cada escena de manera sublime a cargo de Ludwig Goransson, ‘Oppenheimer’ también se destaca por su altísima calidad técnica, no dejando ningún encuadre o decisión de color descuidada; incluso, su decisión de presentar algunas escenas a color y otras a blanco y negro, alimentan su historia de forma magistral. .

‘Oppenheimer’ es una película que destaca por su calidad técnica, por la riqueza de su texto y por sus espectaculares actuaciones. No es una revisión histórica, ni tampoco una película biográfica, sino una presentación fría y calculada de los límites de nuestra ambición.

La frase: “Ahora me he convertido en la Muerte, El destructor de mundos.”

Calificación: 9/10

MVP: Cillian Murphy, que va directo a nominaciones grandes