Reseña: “Joker” o “Guasón” (2019)

Dirección: Todd Phillips

Guión: Todd Phillips y Scott Silver

Elenco: Joaquin Phoenix, Frances Conroy, Zazie Beetz y Robert De Niro

Joker, Guasón o Coringa (sí, Coringa), como se le conoce en Brasil, es sin duda alguna uno de los villanos más icónicos de la cultura pop y el más importante en la historia de los cómics, motivo por lo cual cada nuevo actor que lo encarna lleva a una intensa conversación y especulación sobre lo que le aportarán al mythos del personaje, ¿de qué forma abordarán a alguien tan intrigante? Hay algo sobre este icónico personaje que transforma a los actores y crea gran expectativa. Ahora, el conocido personaje llega en una película con un tono muy diferente, independiente de cualquier otra película de DC y como la primera propuesta de una versión de Elseworlds para el cine, una línea de cómics de DC en donde se presentan historias en universos alternos y separados. 

Arthur Fleck (Joaquin Phoenix) es un hombre ignorado por la sociedad, cuya motivación en la vida es hacer reír a los demás. Pero una serie de trágicos acontecimientos lo llevarán a ver el mundo de otra forma, cuestionarse toda su existencia y llegar a transformarse en el conocido villano, presentado de una forma realista y oscura. 

La dirección de Todd Phillips (War Dogs, The Hangover) toma a Ciudad Gótica y refleja en ella una Nueva York setentera con una fuerte desigualdad social y una latente separación entre clases, temática creciente a lo largo de la cinta. Técnicamente, la película es muy buena, con un excelente cuidado a sus encuadres (especialmente aquellos de Phoenix en solitario), iluminación y montaje, que logra la representación de una ciudad destinada a la ruina, al igual que sus habitantes. Phillips maneja un tono que incomoda a la audiencia con toda intención y presenta un reflejo de una sociedad carente de empatía hacía el otro. En su dirección, se nota mucho la influencia de películas de Martin Scorsese, como Taxi Driver (1976) The King of Comedy (1983), tanto en su temática como en sus valores estéticos.

Lo que más destaca es la cruda actuación de Joaquin Phoenix, que en realidad es lo que guía a la película y la lleva más allá; completamente absorto en su papel, Phoenix logra incomodar a la audiencia a niveles inimaginables, además de presentar un personaje sumamente disruptivo y que cambia ante los ojos del espectador, logrando una evolución completa en sus poco más de dos horas de duración. A excepción de tomas de establecimiento de la ciudad, es difícil recordar un momento de la cinta en que Phoenix no se encuentre en pantalla, porque esta es su película. Habrá premios para su actuación y serán merecidos, porque lo que logra es algo sumamente complicado y se ha visto pocas veces en pantalla. Es extremadamente difícil imaginar esta película sin Phoenix al frente, porque la actuación es el mayor valor de la cinta. Su actuación no busca simpatía hacía el personaje de parte del público sino que se convierte en un reflejo de la realidad y eso es algo que me gustaría recalcar; Joker sigue siendo el villano aunque el crea que es el héroe de su historia, y no se debería de simpatizar con lo que hace en la cinta. 

La historia de Joker es interesante, pero su tremendo esfuerzo por acaparar tantas temáticas y mensajes termina por diluir algunos de ellos, no logrando un impacto tan efectivo como la película misma quisiera. Entra en temáticas de desigualdad social, desigualdad económica, la obsesión por las celebridades, la salud mental, el sentimiento anti-autoritario y algunos logran tener una mejor ejecución que otros. Sus guiños al universo de Batman quedan sobrando y algunos se sienten forzados con personajes que fácilmente pudieron haber sido cambiados por nuevos, pero que no lo son para presentar una conexión y brindar por lo menos una ligera familiaridad al espectador, posicionándolo en un terreno conocido. Parece que la película se confunde en “ser o no ser” y queda en un limbo al cual se ata por su material de origen, hasta cierto punto. Algo que me gustaría añadir es que la cinta exige ser vista varias veces para lograr una disección y análisis totales, además de la conversación que abrirá será muy interesante. 

De la mano de una actuación tremenda de Joaquin Phoenix, Joker es una película que llega a cambiar los estatutos de lo que una cinta basada en cómics puede llegar a ser y a retar los límites de la narrativa. Aunque la historia no se encuentre a la par de la alucinante actuación de su actor principal, logra ser una cinta que reta al público, abre la conversación y presenta una faceta nueva de un personaje conocido.

Mi veredicto: 8/10

¿Cómo le fue en otros sitios?

Metacritic: 64/100

Rotten Tomatoes (porcentaje de críticas positivas): 74%

Rotten Tomatoes (promedio): 6.7/10

Es para ti si: Buscas un crudo estudio de personaje que te incomodará y retará.

Reseña: “It: Chapter 2” (2019)

Dirección: Andy Muschietti

Guión: Gary Dauberman

Elenco: James McAvoy, Jessica Chastain, Bill Hader, Isaiah Mustafa, Jay Ryan, James Ransone, Andy Bean y Bill Skarsgård

Cuando en 2017, Andy Muschietti se dio a la tarea de adaptar la que se podría considerar es la novela icónica de Stephen King, muy pocas personas esperaban el impacto que la película causaría y el nivel de realización que tendría. Acto seguido, la película logró posicionarse dentro de lo mejor del terror en la década de los 2010’s y lanzó a su director a las altas esferas de Hollywood. Desde el estreno de la primera cinta, Pennywise ha regresado al estatus de villano icónico de la cultura pop y los globos rojos son inmediatamente relacionados con él. Después de realizar un excelente trabajo adaptando tan solo una parte del conocido libro, el mismo equipo creativo regresa para darle un cierre a la historia del Club de los Perdedores. 

Veintisiete años después de la historia de la primera película, Pennywise (Bill Skarsgård) está de vuelta en Derry y el Club de los Perdedores debe reunirse una vez más, como alguna vez lo prometieron, para derrotar al siniestro payaso de una vez por todas. Su reunión desenterrará cosas del pasado que se creían olvidadas y descubrirán si se encuentran listos para superar los traumas de su infancia.

La dirección de Andy Muschietti (Mama) es de lo mejor de la cinta, con elementos visuales de primer nivel, un claro entendimiento de los personajes con los cuales se nota se ha encariñado, además de lograr brindar un gran balance entre el corazón de su cinta y sus elementos de horror, nunca comprometiendo ninguno de los dos. Es al momento de trabajar con dos elencos en donde la cinta llega a sufrir, ya que la misma se esfuerza en recordarle al público cosas que ya sabía y quita tiempo de pantalla al elenco adulto, restando impacto a sus personajes y a su unidad como grupo. Muschietti no escatima con los sustos de la cinta, y aunque no todos logran el mismo impacto que otros, existen momentos que verdaderamente hacen a uno saltar del asiento. 

James McCavoy (Split) y Jessica Chastain (Zero Dark Thirty) logran brindar muy buenas actuaciones, convirtiéndose en las anclas emocionales de la cinta y mostrando la razón por la que son de los mejores actores trabajando en Hollywood hoy en día, pero es Bill Hader (Superbad) como Richie quien roba cada escena, mostrando tanto sus grandes dotes cómicos, con one liners que tienen una ejecución soberbia, hasta sus dotes dramáticos, que le brindan levedad emocional a la película. El resto del elenco adulto funciona, pero no termina ser suficiente el tiempo (irónico, en una cinta que dura casi tres horas) que pasamos con ellos para grupo para lograr la misma conexión emocional que con el grupo original de los Perdedores. Bill Skarsgård como Pennywise logra lucirse una vez más, encarnando al personaje de una forma escalofriante y que hará que a cualquiera se le pongan los pelos de punta. 

El guión de la película sufre de altibajos, con un primer acto que inicia de una buena forma y logra ponernos al tanto con los personajes tantos años después, para posteriormente encontrar la forma de reunirlos de nuevo. Es en su segundo acto en donde la cinta acaricia con lo trivial y se le añade una mitología excesiva, además de misiones individuales de sus personajes que les restan unidad como grupo, que es lo que más necesita este elenco de adultos para sentirse creíble, además de añadirle tiempo que pudo ser mejor empleado a la cinta. En su tercer acto, son los visuales, actuaciones y la pulidez técnica lo que realzan a la cinta a pesar de una historia que se extiende demasiado y que no deja un final por completo satisfactorio. 

En conclusión, It: Chapter 2 es una cinta con una realización envidiable, un gran elenco de actores y una dirección virtuosa, pero que no logra llegar a su completo potencial después del antecedente que dejó su primera parte, principalmente debido a un guión que llega a perderse y un ritmo dispar. Eso sí, los sustos están más que asegurados.

Mi veredicto: 7/10

¿Cómo le fue en otros sitios?

Metacritic: 59/100

Rotten Tomatoes (porcentaje de críticas positivas): 75%

Rotten Tomatoes (promedio): 6.6/10

Vela si: Te interesa conocer cómo termina la historia del Club de los Perdedores y disfrutaste de la primera cinta.

No la veas si: No eres fan del cine de terror.

Reseña: “Once Upon a Time in Hollywood” o “Había Una Vez en Hollywood” (2019)

Dirección: Quentin Tarantino

Guión: Quentin Tarantino

Elenco: Leonardo DiCaprio, Brad Pitt, Margot Robbie, Emile Hirsch, Margaret Qualley, Timothy Olyphant, Austin Butler, Dakota Fanning, Bruce Dern y Al Pacino

Hay directores que aman el cine y esto es palpable en su trabajo; Quentin Tarantino es uno de ellos. Uno de los directores más icónicos de Hollywood, Tarantino es un hombre que vive y respira cine, lo cual se aprecia en sus icónicos personajes, su diálogo vivaz y su manera tan particular de contar historias.

En Once Upon a Time In Hollywood, novena película de Tarantino, Rick Dalton (Leonardo DiCaprio), una antigua estrella de westerns televisivos, junto a su doble de acción y gran amigo, Cliff Booth (Brad Pitt), pelean por abrirse espacio y conseguir nuevos roles en un Hollywood constantemente cambiante, que ambos ya no parecen reconocer.

Quentin Tarantino se luce con una increíble dirección, un total entendimiento del campo en el que se encuentra trabajando y una carta de amor al Hollywood de los sesentas, incluyendo en la cinta tanto referencias como arquetipos de personajes de la misma, que resaltarán más para algunos miembros de la audiencia que para otros. La recreación de la época es pulcra y fascinante, envolviendo al espectador en una atmósfera fidedigna, desde el trabajo de vestuario hasta al de su soundtrack. Además, existen elementos técnicos extremadamente difíciles de producir que son llevados a cabo por Tarantino y su equipo de una gran forma, entre los que se encuentran recreaciones de productos audiovisuales de la época. 

Los nombres de Brad Pitt (Inglorious Basterds), Leonardo DiCaprio (Catch Me If You Can) y Margot Robbie (The Wolf of Wall Street) son más que suficientes para generar una expectativa actoral importante, la cual que se cumple. Aquí, los que se podría argumentar son los dos últimos actores con un star power real (DiCaprio y Pitt), que es la noción de que existen nombres que por si mismos, harán que las personas vayan a ver una película al cine. Ellos logran desenvolverse en una narrativa que los beneficia y les permite dar todo lo que su rango actoral les permite, presentando también una innegable química en sus escenas juntos. Sus personajes son bien estructurados de principio a fin, lo cual desafortunadamente no es el mismo caso con el personaje de Sharon Tate (Margot Robbie), quien recibe un poco tiempo en pantalla y sus motivaciones no son las más claras. Por supuesto, se podría argumentar que a ella la vemos por medio de un techo de cristal, una barrera entre la creciente estrella de Hollywood en contraste con el decadente Rick Dalton, pero un poco más de tiempo en pantalla habría podido darle mayor fortaleza al personaje.

El guión no es algo tradicional, sino una recapitulación de eventos y el seguimiento de los personajes, no necesariamente con un narrativa clara de principio a fin. Esto no funciona en su totalidad, ya que existen partes de la cinta, principalmente en su segundo acto, en la que divaga demasiado y lleva a callejones sin salida, con eventos que no tienen alguna repercusión cuando se aprecia la historia en su totalidad. Lo mejor de su guión son los diálogos tan bien escritos y estructurados, que son apoyados por las grandes actuaciones que los ejecutan. Eso sí, las poco más de dos horas y media de duración de la cinta pueden llegar a sentirse un poco pesadas.

En conclusión, Once Upon a Time In Hollywood, a pesar de no ser la mejor cinta de Tarantino, cuenta muy buenas actuaciones de sus actores principales, logra representar de manera fiel una época icónica en la historia de Hollywood y además le da un giro muy al estilo de las historias de su creador, quien es evidente, ama el cine en todo su esplendor.

Mi veredicto: 8/10

¿Cómo le fue en otros sitios?

Metacritic: 83/100

Rotten Tomatoes (porcentaje de críticas positivas): 85%

Rotten Tomatoes (promedio): 7.82/10

Vela si: Te interesa el trabajo de Tarantino y el de DiCaprio, Pitt y Robbie.

No la veas si: El cine de Tarantino nunca ha sido lo tuyo.

Reseña: “Fast & Furious Presents: Hobbs & Shaw” o “Rápidos y Furiosos: Hobbs & Shaw” (2019)

Dirección: David Leitch

Guión: Chris Morgan y Drew Pearce

Elenco: Dwayne Johnson, Jason Statham, Idris Elba, Vanessa Kirby y Helen Mirren

A partir de Fast Five (2011), en mi opinión la mejor cinta de la franquicia, la saga de Fast & Furious adquirió un nuevo aire con la incorporación de Dwayne “The Rock” Johnson, quien la colocó de nuevo en el mapa, salvándola de secuelas directo a DVD. Además, con el paso de los años, ha brindado a Universal lo más cercano a su propia franquicia de superhéroes. Ahora, por primera vez, la saga presenta un spin-off en manos de una película buddy cop, al más puro estilo noventero. 

En Fast & Furious Presents: Hobbs & Shaw, Luke Hobbs (Dwayne Johnson) es un leal policía, miembro de los Servicios de Seguridad de EEUU, además de padre de una pequeña niña. Por otro lado, Deckard Shaw (Jason Statham) es un solitario mercenario, ex miembro del Cuerpo de élite del ejército británico. Para empezar, son antiguos enemigos, pero cuando el mundo se enfrente a una terrible amenaza que podría cambiar nuestro planeta para siempre, estos dos adversarios no tendrán más remedio que unirse, más obligados que por gusto, además de que en su aventura se les unirá Hattie Shaw (Vanessa Kirby). Su objetivo será detener a Brixton Lore (Idris Elba), quien se ha hecho con una peligrosa arma biológica. Hobbs y Shaw tendrán que dejar a un lado su enemistad para salvar el mundo.

La dirección de David Leitch (John Wick, Atomic Blonde) es buena en su mayoría, añadiendo su gran conocimiento para la realización de escenas de acción a la cinta, que aunque pueden llegar a sentirse repetitivas, su valor técnico nunca decrece y mantiene un alto estándar. Además, Leitch sabe jugar muy bien con las fortalezas de sus actores, sacando lo mejor de ellos. El problema viene al momento de brindarle un ritmo a la película, que cae en demasiados altibajos narrativos que no son ayudados por la dirección, dando paso a que las más de dos horas de duración de la cinta se sientan excesivas, pudiéndole haber restado unos veinte o treinta minutos que salen sobrando.

Es innegable la química que existe entre Johnson (Fast Five)Statham (The Transporter), quienes le brindan carisma y valor de entretenimiento a una cinta que nunca se detiene a cuestionarse, pero es Vanessa Kirby (The Crown)quien brinda la mayor sorpresa de la cinta, probando que toda la crítica positiva que recibió por su aparición en Mission: Impossibe- Fallout (2018) fue solamente un poco de lo que sabe hacer y demuestra encontrarse más que lista para un importante despegue en Hollywood. Por otra parte, Idris Elba (Luther) es un villano apenas pasable, que no se desarrolla demasiado y tiene un objetivo que  es lo único que guía al personaje, volviéndolo en exceso unidimensional. Desafortunado, principalmente debido al gran actor que es Elba y al uso deficiente que se le dio. Algo grato son los cameos inesperados que la cinta tiene, los cuales son tan sorpresivos como efectivos. 

El guión inicia muy bien, con una historia que inmediatamente invita al público a suspender su lógica en la cinta, reclinar su asiento y aceptar que se encuentran en una cinta que emula más una caricatura que cualquier otra cosa, que es inverosímil y ridícula a más no poder, pero que lo entiende perfectamente y sabe explotarlo. Es en el ocaso de su segundo acto y durante el transcurso del tercero en donde la historia comienza a sufrir, principalmente por su ya mencionada repetición de elementos. Hay una parte en donde la cinta podría terminar idealmente, pero el espectador llega a descubrir que aún hay alrededor de treinta minutos restantes. Es interesante, que a pesar de ser un spin-off, la cinta comparte temáticas con el resto de las películas de la saga, especialmente el de la familia y las metas comunes. 

En conclusión, Hobbs & Shaw no logra llegar a ser la mejor cinta de la franquicia, pero es una película palomera, estruendosa, plagada de acción, en donde se nota lo bien que tanto el elenco como el equipo detrás de cámaras la pasó en su realización. No es una película con lógica, pero no lo necesita ser, menos cuando su franquicia se ha posicionado con temas y elementos ya distintivos. En un verano de estrenos que han dejado mucho a desear, Hobbs & Shaw se disfruta cuando uno entiende lo que va a ver. 

Mi veredicto: 6.5/10

¿Cómo le fue en otros sitios?

Metacritic: 61/100

Rotten Tomatoes (porcentaje de críticas positivas): 71%

Rotten Tomatoes (promedio): 6.19/10

Vela si: Buscas una película llena de acción, palomera, poco demandante y con actuaciones muy divertidas.

No la veas si: Buscas una película profunda, reflexiva y con un guión consistente.

Reseña: “Spider-Man: Far From Home” o “Spider-Man: Lejos de Casa” (2019)

Dirección: Jon Watts

Guión: Chris McKenna y Erik Sommers

Elenco: Tom Holland, Samuel L. Jackson, Zendaya Cobie Smulders, Jon Favreau, J. B. Smoove, Jacob Batalon, Martin Starr, Marisa Tomei y Jake Gyllenhaal

Vaya tarea el estrenar un par de meses después de una de las películas más esperadas y celebradas en la historia del cine superhéroes y probar que existe algo más que contar después del desenlance más grande que hemos visto en pantalla. Es momento de una nueva era, y como encargada del cierre de la Saga del Infinito, la nueva entrega de Spider-Man logra encapsular lo que hace a su personaje tan especial al igual que mostrar hacia dónde puede ir este masivo universo.

En Spider-Man: Far From Home, Peter Parker (Tom Holland) se embarca en un viaje escolar por Europa junto al resto de su clase, en búsqueda de disfrutar su vida de adolescente por unas semanas, pero sus vacaciones darán un inesperado y drástico giro cuando Nick Fury (Samuel L. Jackson) busca reclutar a Peter para que lo apoye en derrotar a misteriosas criaturas que se encuentran arrasando con toda Europa. El arácnido, con la ayuda de Mysterio (Jake Gyllenhaal), deberá desentrañar el origen de estos ataques y probar la razón por la que Tony Stark lo puso bajo su tutela desde un principio. 

La dirección de Jon Watts, quien regresa después de Spider-Man: Homecoming (2017) es muy buena y continúa destacando en su trabajo de cimentar relaciones y crear humor en su mayoría orgánico, pero más allá de eso, lo mejor de su dirección es el salto visual que da Far From Home conforme a su predecesora, conteniendo escenas que son de las más atrevidas y visualmente alucinantes que presenta el Universo Cinematográfico de Marvel, tomando la esencia de su material de origen y presentando secuencias que nunca se creyeron ver en pantalla. Far From Home combina de una forma efectiva ese sentimiento de película de preparatoria, el cual es palpable desde sus estética visual y arquetipos de personajes, hasta su soundtrack, al lado de un sentimiento de una gran película de superhéroes. Además, la acción de la cinta es pulcra y muy bien realizada; Watts se siente mucho más cómodo en la silla del director y se nota, con un crecimiento notorio en su forma de contar historias y presentarlas en pantalla. 

Tom Holland (The Impossible) continúa probando haber sido la mejor decisión para interpretar al arácnido y se le nota mucho más maduro en su actuación, reflejando todo por lo que su personaje ha pasado en las ya cinco películas que lleva interpretando a Peter Parker, mientras que Zendaya (The Greatest Showman) logra consolidarse en su papel de MJ y tomar un papel más protagónico, presentando una química evidente al lado de Holland. Por otro lado, Jacob Batalon (Night School) como Ned Leeds continúa siendo un excelente comic relief y brinda grandes momentos en la cinta, al igual que un arco tan sorpresivo como cómico. Pero la estrella de la película y quien roba cada momento en pantalla se llama Jake Gyllenhaal (Nightcrawler), quien interpreta a Quentin Beck, mejor conocido como Mysterio, brindando una actuación que se coloca como una de las mejores de todo el MCU y que además logra adaptar de una gran forma uno de los personajes más interesantes del universo de Spider-Man.

La historia de Spider-Man: Far From Home hace un gran trabajo en presentar lo que ha pasado con el mundo tras los eventos de Avengers: Endgame. La temática inicial de la cinta, que gira en tonos de película adolescente logra evolucionar e ir creciendo conforme la película progresa. Por ciertos momentos, el inicio se puede llegar a sentir un tanto desconectado del resto de la cinta, pero la historia hace un esfuerzo en cimentar y expandir a sus personajes, aunque no lo hace de una forma tan efectiva y puede llegar a alentar su flujo narrativo. Pero cuando la cinta llega a su clímax, toma el alma y esencia de este personaje al máximo, poniendo en pantalla secuencias de acción impresionantes en un tercer acto que llega a colocarse junto a lo mejor que hemos visto de Spider-Man en pantalla. 

La película tiene la gran responsabilidad de ser el siguiente capítulo de este universo después de una masiva cinta de Avengers y por medio de su historia sumamente personal, logra ser un contraste bienvenido a conflictos masivos que han tenido lugar en las últimas cintas del estudio; estamos de regreso con el superhéroe que cuida de su vecindario, pero que ha crecido y madurado. Por otra parte, también logra apuntar hacia la nueva dirección que irá Marvel Studios e introducir lo que puede seguir después del cierre de la Saga del Infinito. 

En conclusión, la película no solamente presenta una atmósfera fresca para el personaje, sino que por medio de su buen balance de humor, personajes fuertes y escenas de acción, presenta lo que es una película que emocionará a todo fan de este icónico superhéroe.

Vela si: Eres fan de Spider-Man o de las películas de Marvel Studios.

No la veas si: No has visto Avengers: Infinity War o Avengers: Endgame, porque son cruciales para entender la cinta.

Mi veredicto: 8/10

¿Cómo le fue en otros sitios?

Metacritic: 69/100

Rotten Tomatoes (porcentaje de críticas positivas): 92%

Rotten Tomatoes (promedio): 7.5/10