“The Last Voyage of the Demeter” (2023)

“The Last Voyage of the Demeter” vaya que es el verdadero -lo que pudo ser-. La idea de tomar un guión que tenía varios años en el limbo entre estudios, y desarrollar un único y misterioso capítulo de la novela de Bram Stoker, en realidad suena bastante atractivo. La premisa inicial parecía intrigante y llena de potencial, prometiendo sumergirnos en la ominosa travesía del barco Demeter mientras transporta al siniestro Conde hacia las costas de Inglaterra. Sin embargo, mientras la trama avanza, se hace más que evidente que, en este caso, la ambición supera la ejecución.

Lo que inicia como una historia intrigante, rápidamente se convierte en algo rápido y predecible, con un villano que tarda demasiado en aparecer en la historia, y un grupo de personajes que parecen copias de cada uno, solamente escritos para prolongar la duración de la película y crear una falsa sensación de amenazada por parte de Drácula.

Inclusive, muchos aspectos técnicos de la película fallan; es entendible que la película se desarrolle principalmente de noche, debido a la mitología de su villano principal y su repudio a la luz solar, pero las fallas en iluminación son excesivas, y buena parte de las escenas de acción y sustos, son simplemente difíciles de apreciar por la escasa luz que tienen, casi como si hubiera que esconder al villano para no tener tantos efectos visuales.

Dentro de los puntos a rescatar, está el gran diseño de producción de la película, logrando sumergir al espectador en la vida dentro del Demeter y creando un escenario ideal para el supuesto terror que debería llegar, pero no es suficiente para corregir el rumbo de una historia excesiva en duración, corta en sustos y predecible completamente.

Llevar Drácula al cine nunca ha sido sencillo, principalmente en tiempos contemporáneos, con muchos más fallos recientes que triunfos. “The Last Voyage of the Demeter” no llega al abismo de, por ejemplo, “Dracula Untold” (2014), pero se encuentra muy lejos de ser la definición definitiva del famoso conde para tiempos actuales. La cinta sirve como un recordatorio de que honrar el material de origen es importante, pero también lo es la habilidad de llevarlo a una nueva y cautivadora dimensión, más aún si esa es la intención.

La frase: Algún ejecutivo en reunión de preproducción: “Hay que iniciar la película con el final para quitarle todo peso a nuestros personajes y sus caminos.”

Calificación: 5/10

MVP: Drácula en modo escondido, porque apenas se ve.

“Teenage Mutant Ninja Turtles: Mutant Mayhem” (2023)

Las cosas como son: nunca he sido demasiado fan de las Tortugas Ninja, llegué a ver algunos episodios de las series animadas, algunas de las películas de los 90’s y ambos (fallidos) intentos live action de la década pasada. Sin pena ni gloria, nunca ha sido una franquicia que atesore demasiado. Vaya, creo que eso ha cambiado.

Con una mirada fresca y actualizada, llega una cinta que encanta, atrapa y sin duda alguna, es una de las mejores películas (y no solo animadas) del año. Su estilo de animación es espectacular, y aunque puede haber similitudes a un llamado “estilo Spider-Verse”, es una película que se enfoca más en una sensación de trazo grueso, lo cual la convierte en una experiencia vibrante, que va de la mano de la constante adrenalina de la cinta.

La película logra capturar la esencia de sus personajes principales, e incluso hace al personaje de April O’Neil alguien desarrollado, con motivaciones claras y la firme intensión de destacar en el mundo del periodismo. La cinta presenta un giro contemporáneo, una mirada fresca a una franquicia que lo merece, y haciendo que los personajes sean muy fácil de relacionar ante la audiencia, es un verdadero triunfo.

Su guión es sumamente creativo, y lo mejor de todo, es que logra envolverse en un mundo moderno, que no es solamente referencias gastadas o por una risa rápida, sino que la conciencia y afición de las tortugas al mundo humano, cada uno con sus particularidades, las hacen personajes mucho mejor desarrollados.

Tortugas Ninja: Caos Mutante es una aventura épica que combina una visión fresca de los queridos personajes, un guión caóticamente divertido y simplemente una de las películas más divertidas que he visto en buen rato, como debe ser una película de tortugas ninja mutantes, con un toque de una rata experta en artes marciales y un villano que es una mosca gigante (y en esteroides).

La frase: “Uno como quiera, pero…¿y las criaturas?”

Calificación: 8.5/10

MVP: Splinter, qué grande.

‘Joy Ride’ (2023)

Me encanta cuando una película me sorprende, llega sin saber mucho de ella, sin conocer demasiado de su trama o incluso su equipo creativo. Este verano, llega una comedia estilo raunchy, irreverente, sin escrúpulos y de mano de un elenco formidable.

En ‘Joy Ride’, Audrey (Ashley Park) es presentada con la oportunidad de regresar a China, en donde no ha estado desde du nacimiento. Para esta emocionante aventura, decide llevar consigo a un trío inigualable: su mejor amiga, Lolo (Sherry Cola); la prima de Lolo, Dead Eye (Sabrina Wu); y su antigua compañera de la universidad, Kat (Stephanie Hsu).

¿Recuerdan ‘Crazy Rich Asians’? Fue una de mis películas favoritas del 2018, y ahora su coguionista, Adele Lim, tiene su debut directorial. Lim encuentra lo mejor de la película en aprovechar su gran su ensamble actoral, logrando empatar la mayoría de sus momentos de comedia, junto a aquellos que son sorpresivamente sentimentales. Claro, no todos los chistes logran aterrizar, pero cuando lo hacen, hay un desacato nato que logra esas risas.

De forma muy inteligente, la película presenta una dinámica de la dualidad de culturas que vive la comunidad chino-estadounidense y en medio de su humor, presenta preguntas interesantes y relevantes sobre la búsqueda de identidad, las expectativas que ambas culturas y comunidades pueden presentar en sus integrantes, y hace uso del humor para presentar las diferencias que tienen.

En conclusión, ‘Joy Ride’ es una comedia sorpresiva, no carente de algunos errores de ritmo, pero sí con una gran visión para una comunidad que históricamente no ha sido representada en la pantalla grande, una comedia muy divertida y sin escrúpulos, y un debut directorial muy prometedor de Adele Lim.

La frase: No se puede, es horario familiar.

Calificación: 8/10

MVP: Stephanie Hsu, nominada al Oscar por ‘Everything Everywhere All At Once’.

“Indiana Jones and the Dial of Destiny” (2023)

Aquí estamos, 14 años después de la última aventura de Indy en la pantalla grande (y vaya aventura, con la que sigue siendo la peor película de la saga). Ahora sí, Harrison Ford regresa para colgar el sombrero y decirle adiós al carismático arqueólogo/profesor/salvaguardado por la armadura de guión que es Indiana Jones. Y como novedad, por primera vez una película de Indy no es dirigida por Steven Spielberg, sino que ahora tenemos a James Mangold, director de Ford v Ferrari (2019) y que en un futuro no muy lejano, traerá una película de Star Wars sobre los orígenes de la fuerza.

Ahora, en materia. ¿Qué decir sobre la quinta entrega de Indiana Jones? De verdad se intentó, y tenía muchas ganas de amar esta película, pero lo que inicia muy prometedor, rápidamente termina en un embrollo, en escenas de acción muy mal ejecutadas y en un Harrison Ford que, se nota, ya quería terminar con el viaje de este personaje. Claro, entre escenas de persecución sin continuidad y un guión muy flojo, se quiere asomar una buena película para cerrar al icónico personaje, con Phoebe Waller-Bridge como estrella, pero termina por ser contenida por algo que definitivamente se leía mucho mejor en papel que en pantalla.

Más de dos horas y media nunca son justificadas, con actos desiguales entre si, y cambios de locación que intentan inyectar emoción, pero que se quedan en pura intensión. Esto hace que la película se sienta cansada y desgastada en su final, alejándola de los puntos altos que la saga de Indiana Jones ha alcanzado en el pasado.

En resumen, Indiana Jones and the Dial of Destiny comienza con promesas de ser una emocionante aventura, pero se queda corta en su ejecución. A pesar de contar con momentos emocionantes y un nuevo gran personaje de mano de Phoebe Waller-Bridge, su excesiva duración y una trama que se desvanece gradualmente la alejan de los niveles alcanzados por entregas anteriores de la saga.

La frase: “Si no tienes nada bueno que poner, mejor no lo pongas.”

Calificación: 6/10

MVP: Helena

“Elemental” (2023)

Pero qué increíble es el medio de la animación, que ya nos trajo una auténtica joya con Spider-Man: Across the Spider-Verse este año. Ahora, con una muy extraña (y que brilla por su ausencia) campaña de marketing, llega la vigésima séptima entrega de Pixar, Elemental. En una enorme metrópolis, conviven el agua, el gas y la tierra, pero los elementos de fuego viven en una parte apartada de la ciudad, apartados de aquellos a quienes pueden quemar o diluir.

Algo novedoso en Pixar es el amor romántico como aspecto central de la trama, con dos mundos completamente opuestos uniéndose para dejar de lado sus diferencias y encontrar un punto en común. Por otra parte, el comentario social se encuentra presente en su narrativa al abordar temas como la migración, las tradiciones y la importancia del núcleo familiar en nuestro desarrollo personal, al igual que el peso que pueden tener en nuestras decisiones y motivaciones de vida. En medio de sus mensajes tan relevantes para nuestra actualidad, evita caer en lo melodramático y lo logra casi en su totalidad.

Los escenarios y la dirección artística son visualmente impresionantes, creando una estética cautivadora que te sumerge por completo en la historia. De nuevo, como es su sello, Pixar logra presentar personajes que, a pesar de parecer tan distantes y ajenos, sus problemáticas y también sus sueños se reflejan en los nuestros. Además, el mundo imaginativo y vibrante en el que se desarrolla la historia añade ese característico toque de magia, pero también presenta un mundo con problemas tan similares a los nuestros, con injusticias, desigualdad e indiferencia.

Elemental no decepciona, al contrario, es algo muy diferente a lo que se aprecia en el material promocional; no es la nueva Inside Out y tampoco pretende serlo. En conclusión, Elemental es una película que combina elementos de fantasía, romance y temáticas sociales relevantes de manera brillante. La historia de amor cautiva, los personajes son increíblemente desarrollados y el mundo creativo en el que se desarrolla la trama es visualmente deslumbrante. Esta película me hizo reír, emocionarme y reflexionar sobre la importancia de la resiliencia, el autodescubrimiento, la autodeterminación y la conexión con nuestras raíces.

La frase: (Llora siendo de agua)

Calificación: 8.5/10.

MVP: El buen Wade.