Mis 10 películas favoritas del 2020

El 2020 no solamente ha sido un año extremadamente anormal y complejo, sino que se convirtió en uno de los más retadores para la industria cinematográfica, con cierres, retrasos, la introducción de los estrenos híbridos, etc…

Con pocas películas de grandes estudios, fue un gran momento para que audiencias pudieran encontrar nuevos títulos, y fueron el cine independiente y los servicios de streaming los que las recibieron, también ayudado por la nueva tendencia de festivales en línea. 

A continuación, les comparto la lista de mis diez películas favoritas de este año. No las mejor dirigidas, ni las mejor escritas, ni nada; simplemente mis favoritas.

10) I’m Thinking of Ending Things (dir. Charlie Kauffman)

“Única” sería una gran forma para describir a la más reciente película de Charlie Kauffman, que se dedica a estudiar la condición humana, la labor del recuerdo y de nuestra mera realidad y existencia, con un tono surrealista que deja a uno pensando en la cinta por días posteriores, además de genuinamente plantear la pregunta: ¿qué acabó de ver?

9) Birds of Prey (dir. Cathy Yan)

Pocas películas de superhéroes este año, y en algún lugar, Martin Scorsese grita de júbilo. Birds Of Prey logra la complicada tarea de sentirse original en un género que puede llegar a lo saturado, con una irreverencia nata, una serie de riesgos narrativos que funcionan y una actuación estelar de Margot Robbie.

8) On The Rocks (dir. Sofia Coppola)

La nueva cinta de Sofia Coppola estrenó en Apple TV Plus sin causar mucho furor. Una historia sencilla, pero no por ello aburrida, On The Rocks es una historia sobre lo complicadas que algunas relaciones paternales se pueden volver, manejado con un gran tono de comedia, además de excelentes actuaciones.

7) Wolfwalkers (dir. Tom Moore y Ross Stewart)

Una increíble historia sobre la celebración de las diferencias, Wolfwalkers toma toda su influencia celta y da una película llena de corazón e identidad, que vislumbra con su increíble animación, colores vivaces y gran trabajo de voces, pero que más allá de ello, presenta temáticas sobre la explotación de los recursos y la pérdida de pueblos autóctonos. 

6) Mank (dir. David Fincher)

La fascinante historia de Herman J. Mankiewicz en su carrera por terminar el aclamado guión de Citizen Kane se convierte no solamente en una disección del complicado Hollywood de los 30’s, sino también de la responsabilidad de los medios ante sus audiencias; todo esto coronado con una grandiosa actuación de Gary Oldman y un regreso triunfal de David Fincher a la dirección.

5) Soul (dir. Pete Docter, co-dirigida por Kemp Powers)

Pixar lo hizo de nuevo, pero ahora con la que puede ser su película más arriesgada en Soul; una historia sobre nuestro legado y pasiones, pero también sobre la mera experiencia humana y las pequeñas cosas que nos vuelven tan particulares. Sublimemente animada y con música espectacular, es una cinta que conecta con nuestros sentimientos más profundos.

4) The Vast of Night (dir. Andrew Patterson)

El debut directorial de Andrew Patterson, con grandes influencias de The Twilight Zone, es simplemente una de las mejores películas de ciencia ficción de los últimos años. Una película que es llevada al siguiente nivel por su excepcional producción y gran trabajo de cámara, logra que contadas locaciones, sumamente pocos actores y un guión increíble, se conviertan en toda una experiencia. 

3) Sin Señas Particulares (dir. Fernanda Valadez)

En su nueva cinta, Fernanda Valadez aborda un tema complejo, complicado, pero sumamente importante, como lo es el camino a la frontera norte y todos aquellos problemas que la rodean. El amor de una madre se convierte en el motor de la película; una experiencia cruda pero importante sobre las diferentes realidades. 

2) One Night in Miami (dir. Regina King)

Los diálogos, las actuaciones, la dirección de Regina King y su atmósfera vibrante, convierten a One Night In Miami en una de las mejores películas del año. Un necesario diálogo sobre lucha y cambio auspiciado por el contexto social que se vivió este año, la película presenta los diferentes ángulos que se le pueden dar a una sola causa.

1) Ya No Estoy Aquí (dir. Fernado Frías de la Parra)

La exploración de lo olvidado, la identidad jamás negada, el recuerdo de lo pasado y la reinvención de una cultura, son temas que se plasman en la fascinante historia de la película de Fernando Frías de la Parra, una historia tan enfocada que se convierte en universal. Una fascinante introspección a lo desconocido, que queda en una cinta impresionante.

Reseña: “Soul” (2020)

Dirección: Pete Docter y co-dirigida por Kemp Powers

Guión: Pete Docter, Mike Jones y Kemp Powers

Elenco: Jamie Foxx, Tina Fey, Questlove, Phylicia Rashad, Daveed Diggs, Richard Ayoade y Angela Bassett

Duración: 100 minutos

Disney Pixar es uno de los estudios más queridos en el mundo del cine, presentando historias únicas que nos atrapan y encantan, y ahora, llega el turno de una película original, que fórmula las interesantes preguntas: ¿Por qué somos de cierta forma? ¿Qué hay más allá de nuestra vida? ¿Qué hay después?

Soul es la más reciente película de Disney Pixar y cuenta la historia de Joe (Jamie Foxx), un maestro de una banda escolar, cuya vida no ha tomado el rumbo que esperaba. Después de encontrar la oportunidad que le podría cambiar su carrera en el mundo del jazz, viajará a un nuevo universo en donde descubrirá qué es aquello que nos hace tan particulares como humanos y lo que se encuentra más allá de la vida.

Pete Docter, también director de Inside Out (2015) logra conectar una vez con una visión interior de la vida del ser humano, y aunque inevitablemente pueden llegar comparaciones entre similitud de temas con su pasada película, Soul logra conectar de una forma más madura con la audiencia y será interesante conocer la recepción que la cinta tendrá entre distintos grupos de edades. Pero también es el co-director, Kemp Powers, escritor tanto de la obra como de la adaptación al cine de One Night In Miami, quien logra brindarle una diferente perspectiva a las historias de Pixar, las cuales carecían de una intención de representación efectiva en pantalla hasta la llegada Coco (2017), y que ahora siguen buscando voces e historias en nuevas personas.

Jamie Foxx (Project Power) le brinda gran poder al personaje de Joe y Tina Fey (30 Rock) como 22 también logra lo propio, ambos actores con una gran presencia de voz, modulaciones y tonos, pero sobre todo una verdadera habilidad para expresar sentimientos tan complejos como los que guían a la película.

La cinta se encuentra repleta de originalidad, pasión y verdadero cariño a una historia con una premisa única, y que a simple vista, podría no apreciarse la versatilidad de temas que maneja. Uno de los grandes aciertos, y también sorpresas, fue el hecho de que Pixar decidiera guardarse importantes detalles de la trama, con una cinta que presenta giros ganados y sorpresivos, esto en su determinación de invitar a reflexionar sobre la experiencia que es la vida. Los temas de nuestro legado, nuestro propósito, nuestras pasiones y aquella chispa que nos hace tan particulares, rodean una historia en cuyo núcleo se encuentra la mera experiencia de lo que es vida. Estos no son temas sencillos para colocar en el estandarte de una película denominada como familiar, pero como es costumbre, Pixar sale a flote con un estilo de historia amigable, pero también muy bien formulado por medio de un guión intuitivo, consciente y muy bien cuidado.

En Soul tenemos una de las apuestas más arriesgadas de Pixar, destacando por la particularidad de su premisa, con la temática de la vida después de la muerte, el cuestionamiento de nuestro propósito y también un estilo visual muy definido, que la destaca de otras películas de la compañía, aunque sin nunca perder su identidad. Su nivel técnico de animación también es increíble, con un manejo de texturas y movimientos extremadamente realistas. Como cereza del pastel, la música a cargo de Trent Reznor y Atticus Ross, con arreglos de Jon Batiste, le añade una nueva capa a la gran experiencia que es la cinta.

Me atrevo a decir que Soul entra la selecta lista de lo mejor que Pixar ha puesto en pantalla, con una historia original, arriesgada, una temática importante, grandes actuaciones y un nivel técnico increíble.

Soul ya se encuentra disponible en Disney Plus.

Mi veredicto: 9/10

¿Cómo le fue en otros sitios?

Metascore: 85/100

Rotten Tomatoes (porcentaje de críticas positivas): 97%

Rotten Tomatoes (promedio): 8.4/10

Vela si: Te gustan las historias de Pixar, pero buscas una nueva perspectiva en ellas.

Reseña: “The Mandalorian” – Temporada 2 (2020)

El primer show live-action de Star Wars continúa para una segunda temporada, con más acción, una mayor escala y la introducción de queridos personajes de este universo. La siguiente reseña será CON SPOILERS, así que si no han visto la segunda temporada de The Mandalorian, la pueden encontrar ya completa en Disney Plus.

En su segunda temporada, The Mandalorian logra la sumamente complicada tarea de expandir su mundo, y de forma sorpresiva, conectar mucho más con pasadas propiedades de Star Wars, principalmente las series animadas Star Wars: The Clone Wars (2008-2020) y Star Wars Rebels (2014-2018). De forma muchas veces sublime, la serie logra incorporar a grandes personajes nacidos y creados en otras esquinas del universo, e incorporarlos de una forma creíble a este conflicto intergaláctico que toma lugar pocos años después del final de Episodio VI. La recién formada Nueva República forma una parte importante de la serie, al igual que los remanentes del Imperio Galáctico, y poco a poco se van formando cimientos narrativos para eventos futuros de este universo, como lo es la trilogía secuela. Y aquí quiero ir, a que The Mandalorian de ninguna forma, y a pesar de lo que algunas personas intentan decir, se encuentra tratando de “borrar” o “eliminar” lo que la trilogía secuela logró. Todo lo contrario, se encuentra enriqueciendo y fortaleciendo su historia, logrando brindar un mayor contexto a una galaxia recién salida de una terrible guerra civil, y con eventos que causaron un antes y un después, como lo fue la destrucción de Alderaan o de ambas Estrellas de la Muerte. 

De forma clara, la segunda temporada de The Mandalorian ha logrado llegar a ese estatus de serie evento, y se encamina a ir a lo que Game of Thrones alguna vez llegó, con el nivel de conversación que crea a su alrededor. Apoyada por el lanzamiento de Disney Plus en muchos más territorios, incluyendo Latinoamérica, la serie se apoderó de la conversación en línea durante semanas, y probó que el modelo de lanzamiento de semana tras semana aún funciona en este tiempo del binge-watching. Evolucionar de un show contenido, escondido en un rincón de la galaxia, a incluir personajes de otras propiedades de la franquicia y convertirse en un punto de partida para todo un slate de nuevas series, no es tarea fácil en lo absoluto. En ningún momento, la narrativa de la serie se ve comprometida por expandir su mundo, y todos los aplausos al equipo creativo por lograr esto.

Jon Favreau, Peyton Reed, Bryce Dallas Howard, Carl Weathers, Dave Filoni, Robert Rodriguez y Rick Famuyiwa fueron las personas encargadas de dirigir los episodios de la temporada, con cada uno de ellos brindando su propia perspectiva y diferente ángulo a la serie, nunca dejando que cayera en la monotonía. Esto es algo de aplaudir de la serie, que permite que cada uno de sus directores y directoras le impriman su propio estilo, desde ángulos de cámara a diferentes relaciones de aspecto; cada uno de sus episodios se siente diferente, tanto en estilo  visual como en narrativo. Me gustaría destacar algunos nombres, empezando por Bryce Dallas Howard, mejor conocida por su rol de Claire Dearing en las películas de Jurassic World, pero que en el tercer episodio de la temporada, logró presentar grandes secuencias de acción e introducir de una gran forma a un personaje clave como lo es Bo-Katan (Katee Sackoff), brindándole ese salto de la animación al live-action. Alguien más que me gustaría mencionar es Dave Filoni, antiguo showrunner de Clone Wars y Rebels, quien era el indicado para presentar por primera vez en live-action a Ahsoka Tano (Rosario Dawson), uno de los personajes más queridos de la saga. Chapter 13: The Jedi, en mi opinión, se alza no solamente como el mejor episodio de la serie, sino que entra a la lista del mejor contenido live-action en la historia de la franquicia de Star Wars. El liderazgo de Jon Favreau, quien además funge como showrunner, y la mano de los productores ejecutivos, Dave Filoni y Kathleen Kennedy, han logrado brindarle toda la magia de Star Wars a este show.

Pedro Pascal como Djin Darrin, amigablemente conocido como Mando, logra seguir siendo un excelente personaje, y la actuación de Pascal sigue siendo simplemente fenomenal detrás del traje. Es impresionante la tenacidad que brinda a su actuación, a pesar de mantenerse la gran mayoría de los episodios con el casco cubriendo su rostro, pero es su lenguaje corporal y manejo de tonalidades de voz lo que le brindan total credibilidad a su actuación. La introducción de Boba Fett (Temuera Morrison) es simplemente fenomenal y una gran redención para el personaje que se ha convertido en un ícono de una galaxia muy, muy lejana. Alguien más que se luce es Fennec (Ming-Na Wen), quien inclusive aparecerá en la nueva serie animada The Bad Batch y se ha consolidado como una favorita del público. Para sorpresa de nadie, Giancarlo Esposito como Moff Gideon da una increíble actuación, siendo un excelente villano y rival para Mando.

“Porque yo era Luke Skywalker. Maestro Jedi.” Es imposible hablar de The Mandalorian sin mencionar ese increíble final de temporada, en donde el equipo conformado por Mando, Boba Fett, Cara Dune, Bo-Katan y Koska Reeves deciden rescatar a Grogu de Moff Gideon, y en su momento más desesperado, recibir ayuda nada más y nada menos que del Maestro Jedi Luke Skywalker. Decir que la presencia de Luke en The Mandalorian fue inesperada sería una mentira, porque la trama apuntaba hacía la aparición de algún Jedi importante, pero su presentación no pudo ser mejor. Este es uno de los momentos en donde se acentúa algo que he venido diciendo, que The Mandalorian se encuentra sumamente acorde a la trilogía secuela. El Luke que vemos en la nave de Gideon es un Luke recién salido de ser determinante en la guerra civil, aquel Maestro Jedi que se encuentra en su momento de mayor esplendor, pero que varios años más tarde, tendrá el mayor fallo de su vida al perder a la Nueva Orden Jedi y dejar que Kylo Ren se alze en poder al lado de la Primera Orden. Contrario a lo que se puede leer en algunos rincones del internet, ambas versiones de Luke en ningún momento se contradicen, sino que establecen al punto tan alto al que tuvo que llegar, para después evolucionar y convertirse en quien vemos en The Last Jedi. En su estilo de pelea, es clara la influencia de aquel Anakin Skywalker de las precuelas, asimilando movimientos, y también del final de Rogue One con Darth Vader. 

En general, The Mandalorian llega a muchos puntos altos en la historia del contenido live-action de la franquicia. Sí, incorporando personajes favoritos de los fans, algo que podría ser clasificado como fan service, pero uno que funciona y se siente ganado. En su determinación complicada de expandir su mundo, The Mandalorian triunfa sin perder su esencia.

Mi veredicto: 9/10

¿Cómo le fue en otros sitios?

Metascore: 76/100

Rotten Tomatoes (porcentaje de críticas positivas): 96%

Rotten Tomatoes (promedio): 8.6/10

Reseña: “Godmothered” o “Amadrinhada” (2020)

Dirección: Sharon Maguire

Guión: Kari Granlund y Melissa Stacl

Elenco: Jillian Bell, Isla Fisher, Jillian Shea Spaeder, Willa Skye, Mary Elizabeth Ellis y Santiago Cabrera

Duración: 110 minutos

Muchos anuncios durante el último Investor Day, en donde se presentó lo que viene para las diferentes propiedades de Disney, desde Lucasfilm y Marvel Studios a Pixar y National Geographic. Pero, por lo pronto, Disney Plus, a pesar de aparentar una biblioteca carente de contenido original, se encuentra lanzando nuevo contenido viernes tras viernes. Ahora es el turno de la nueva película de Sharon Maguire, también directora de la icónica adaptación de Bridget Jones Diary, estrenada en 2001.

En Godmothered, Eleanor (Jillian Bell) es una aprendiz de hada madrina que, después de aprender que el fin de las hadas se encuentra cerca, decide viajar a nuestro mundo para probar que los humanos aún necesitan de ellas. Para ello, se determinará en cambiar la vida de Mackenzie (Isla Fisher) y asegurarse de encontrarle su “felices para siempre”.

En su dirección, Maguire se encuentra plenamente en su elemento, presentando una, sí ligera, pero también relevante comedia ideal para la época de fiestas, justamente con la dosis de magia ideal. Algo que me sorprendió, y no estaba tan seguro que la película pudiera presentar, fue la reinvención que se le da a la mitología del cuento de hadas y su desarrollo al lado de una sociedad cambiante; esto termina en un mensaje tanto actualizado como certero sobre la búsqueda de la felicidad y las diferentes presentaciones en las que puede venir. Una excelente comediante, Jillian Bell (Brittany Runs a Marathon) es quien carga con la película y lo hace de una gran manera, tanto con timing cómico como con diálogos vivaces. También Isla Fisher (Tag) presenta buena química con su co-estrella, y permite que la cinta vaya evolucionando.

Probablemente no es el siguiente clásico de Disney, y no llega a ser una secuela espiritual de Enchanted (2007), a pesar de intentarlo de maneras no tan sutiles, pero no debería porque serlo. Amigable y encantadora, la cinta va constantemente creciendo y mejorando, con un final que se gana lo emotivo, contrario a un inicio apresurado y con falta de construcción de mundo. Entre sus temáticas de empatía y cambio de convenciones del género del cuento de hadas, también hay una película llena de encanto ideal para la temporada decembrina y algo que podrá unir a la familia.

En verdad, Godmothered es una buena opción para redescubrir la magia de las hadas, y al igual, para pasar un buen rato con una cinta divertida y novedosa.

Godmothered ya se encuentra disponible en Disney Plus.

Mi veredicto: 7.5/10

¿Cómo le fue en otros sitios?

Metascore: 47/100

Rotten Tomatoes (porcentaje de críticas positivas): 67%

Rotten Tomatoes (promedio): 5.6/10

Vela si: Buscas una película ideal para ver en familia.

Reseña: “I’m Thinking of Ending Things” (2020)

Dirección: Charlie Kaufman

Guión: Charlie Kaufman, basado en la novela de Ian Reid

Elenco: Jesse Plemons, Jessie Buckley, Toni Collette y David Thewlis

Muy pocas películas logran una verdadera permanencia, el quedarse en la mente del espectador durante días, levantando misterios, dudas, incógnitas y todo tipo de adjetivos que se le puedan adjudicar a una cinta que simplemente…perdura. El cine, en mi opinión, se encuentra en su máxima exposición y fuerza al momento de buscar un lugar en la mente del espectador, algo que va más allá que algo momentáneo o de algo pasajero, sino que se convierte una verdadera invitación al entendimiento y reflexión de la mera experiencia humana, y esto es algo que Charlie Kaufman hace muy bien.

En I’m Thinking of Ending Things, Lucy (Jessie Buckley) se encuentra en camino a conocer a los padres de su novio, Jack (Jesse Plemons), por primera vez, preguntándose hacía dónde va su relación. Al momento de llegar a la casa, extraños sucesos los harán reconsiderarse hasta su propia existencia y caer en las redes del paso del tiempo. Tratar de darle una explicación más detallada a la cinta, siento que caería en atentar ante la verdadera experiencia que la película es, cayendo en un camino que se presta a innumerables interpretaciones, teorías y en mi opinión, el inicio de lo que es una película que se discutirá por mucho tiempo.

La dirección de Charlie Kaufman (Being John Malkovich) es memorable, llevando de forma impresionante una historia única y particular, que es difícil de trasladar a la pantalla. Se percibe como un rompecabezas tremendamente difícil de completar, porque parece que las piezas no logran tener una secuencia lógica, pero es justo eso lo que la dirección de Kaufman logra, brindando una esencia de autenticidad a este paradigma complicado, pero siempre levantando dudas. La película es una de las experiencias fílmicas más extrañas del año, y creo que eso es gran parte de lo que la hace tan memorable, con una historia que no para de sorprender al espectador, inclusive hasta su explosivo tercer acto.

Cuatro actuaciones constan de los pilares fundamentales de esta intrigante película, aunque dos de ellas son las que llevan el peso mayúsculo. No solamente es Jesse Plemons (The Irishman) excelente en la que definitivamente es una de las mejores actuaciones de su carrera, sino que Jessie Buckley (Judy) logra presentar una actuación paralela espectacular. No solo se convierte en una protagonista efectiva, sino en el ancla de una historia que podría desmoronarse tan fácilmente, y que muy probablemente, lo hará para más de un miembro del público. Al momento en que se añaden los padres a la ecuación, protagonizados por Toni Collette (Hereditary) y David Thewlis (Anomalisa), la cinta llega a un punto de fascinante exploración, incomodidad y un constante cuestionamiento de los sucesos que se presentan en pantalla. Las preguntas: ¿esto es real?, ¿es un sueño?, ¿quiénes son producto de la imaginación?, serán constantes, y como la cereza en el pastel, los mismos personajes también inician a cuestionarse lo mismo.

Tratar de darle un hilo a la historia de I’m Thinking of Ending Things es complicado, pero no por ello la película sufre o carece de virtud, sino que significa que cada persona que tenga la oportunidad de verla, obtendrá algo diferente de ella. No solamente demanda, sino que exige el verla más de una vez, para poder tratar de descifrar el gran volumen de temáticas, metáforas y simbolismos que albergan sus poco más de dos horas de duración, convirtiéndose en toda una experiencia fílmica; algo que aclarar, no es apta para una simple tarde de palomitas. La película triunfa en su presentación de diálogo fuerte, autoconocimiento e intriga, y además en atreverse a presentar una historia que no ofrece todo de forma simple, sino que invita a la inspección de la misma, manteniendo esa dichosa determinación de -mantenerse- en la mente del espectador después de verla.

No cabe duda de que I’m Thinking of Ending Things no es una película más, tornándose extraña y compleja, y siento que eso podrá caer muy fácilmente en una recepción divisora. Pero esto es claro, creo que es una cinta que se debe de ver por sus grandes actuaciones, su historia -totalmente- impredecible y su gran dirección.

I’m Thiking of Ending Things ya se encuentra disponible en Netflix.

Mi veredicto: 8.5/10

¿Cómo le fue en otros sitios?

Metascore: 78/100

Rotten Tomatoes (porcentaje de críticas positivas): 83%

Rotten Tomatoes (promedio): 7.6/10

Vela si: Buscas una cinta que te pondrá a prueba con su historia que nunca podrás adivinar.