Reseña: “The Mummy” (2017)

La palabra “universo cinematográfico” es la palabra de moda en Hollywood. Todos quieren uno, pero que sea rentable, lleno de estrellas y que logren los mismos números de las películas de Marvel y DC. La tendencia por hacer que historias que vemos en pantalla se conecten, nos ha brindado grandes producciones, pero también penosas películas. “The Mummy” entra en la segunda categoría.

“The Mummy” nos cuenta la historia de Nick Morton (Tom Cruise), un cazador de objetos antiguos que encuentra con la tumba de una antigua princesa de Egipto, la cual es despertada y pronto comienza a aterrorizar a la raza humana.

Antes que nada, “The Mummy” no es una buena película. Uno de sus mayores problemas reside en que no sabe lo qué es ni a quién va dirigida. Tiene un poco de terror, un poco de aventura, un poco de acción y un poco de comedia, pero en ninguna de ellas se destaca de una manera excepcional.

Tom Cruise se compromete tanto como es costumbre, dando lo mejor de si, brindando buenas escenas de acción y haciendo todo en su poder para darle el tono necesario a los chistes pobremente preparados del guión. Sofia Boutella (Kingman, Star Trek: Beyond) brinda una buena actuación, comenzando a hacer un legado de los papeles en los que su lenguaje corporal y facial brinda más que su diálogo. Annabelle Wallis (X-Men: First Class) deja mucho que desear, presentando un personaje que solamente sirve como un mal instrumento en la trama y para trasladar narrativamente al personaje de Tom Cruise del punto A al punto B. Russell Crowe (Gladiator) toma el papel del hilo en el universo cinematográfico que viene, funcionando como una especia de Nick Fury para la franquicia. Sus diálogos son principalmente exposición, pero no por ello no lo hace bien.

La edición deja mucho que desear, con decisiones cuestionables a lo largo de las escenas de acción, provocando que el espectador se pierda en la inmensidad de la toma. Pero el mayor problema de “The Mummy”, se encuentra en su guión (un guión escrito por seis personas; ahí empieza el problema), ya que la película nunca encuentra una verdadera esencia ni crea motivaciones suficientemente convincentes para justificar las acciones de los personajes. Tom Cruise hace algo, simplemente, porque el guión lo dice y no necesariamente porque sea algo que la película necesite. Por momentos, “The Mummy” parece una película creada en una sala de juntas, diseñada no como una historia por si misma, sino como una excusa para iniciar el “Dark Universe”.

Y en eso reside otro gran problema de la película, concentrarse demasiado en la preparación de un universo cinematográfico, jugar con lo que se acerca, crear expectativa sobre próximos personajes a aparecer, en lugar de enfocarse en presentar una espectacular gran película, que por si misma daría más de que hablar.

En conclusión, “The Mummy” apuesta por lo erróneo, creando una película con grandes diferencias de tono, sin rumbo y que se concentra demasiado en darle un inicio a un universo que, por el momento, no da mucho de que hablar. Es una película que trata de copiar una fórmula exitosa, pero no tiene ni la menor idea de por dónde empezar.

Vela si: Eres fan de Tom Cruise y no eres muy exigente con las películas de terror.

No la veas si: No toleras una película sin tono.

Mi veredicto: 5/10

Reseña: “Pirates of the Caribbean: Dead Men Tell No Tales” (2017)

Usualmente, lo que se espera de secuelas es que sean mejores que su predecesora y que le den al espectador más de lo mismo que vieron en la primer película, aunque con giros para mantenerla fresca y no caer en el aburrimiento. Son contadas las sagas en que una secuela es mejor que la original y la saga de “Piratas del Caribe” no es la excepción.

A veces ni siquiera la tercer secuela es la vencida, sino la quinta. “Pirates of the Caribbean: Dead Men Tell No Tales” cuenta la historia de la búsqueda del Tridente de Poseidón al lado de Jack Sparrow (Johnny Depp), Carina Smyth (Kaya Scodelario), una astrónoma fugitiva y Henry (Brenton Thwaites), un joven marinero con un apellido familiar.

La quinta entrega de la saga es la mejor después de la primera: “The Curse of the Black Pearl”, aunque eso no es mucho que decir. Después del lanzamiento de la primer película, cada secuela se volvió progresivamente peor, con personajes planos, historias aburridas y decisiones de dirección cuestionables. Para “Dead Men Tell No Tales”, siguen presentes elementos constantes de las secuelas, como historias demasiado complejas y personajes que carecen de motivaciones, aunque a un menor grado.

La historia en si es demasiado elaborada para lo que es la película y algunos personajes no logran conectar con el espectador, aunque la película tiene grandes momentos de acción y un villano tridimensional que la saga demandaba latentemente. Aún con un ritmo extraño y con una narrativa en momentos deficiente, la película logra entregar buenos y entretenidos momentos, como una bien orquestada escena de persecución en el primer acto.

Irónicamente, la estrella de la saga, el Capitán Jack Sparrow, es quien menos brilla en la película. Parece que desde la primer secuela, se ha eliminado cualquier vestigio de aquel pirata astuto y respetado que conocimos; ahora en pantalla tenemos a una mera caricatura de lo que alguna vez fue. La mejor actuación de la película es para Javier Bardem en su papel del Capitán Salazar, quien se compromete de manera absoluta a su papel y logra una actuación magistral de un personaje intrigante. Kaya Scodelario y Brenton Thwaites también dan una buena actuación, además de tener una química convincente en pantalla, la cual es su carta de presentación para futuras entregas.

La edición es un poco inconsistente, con escenas de acción que en su mayoría son buenas, pero que por momentos pierden al espectador en la magnitud de los eventos en pantalla. Existe una escena con la que tengo problema, la cual tiene escrito por todos lados: Futura atracción de Disneyland. Los visuales de las escenas de acción logran salvarlas y presentan un producto final entretenido. Algunos elementos del diálogo fallan, con chistes que no conectan del todo, pero cuando lo hacen, son brillantes.

“Pirates of the Caribbean: Dead Men Tell No Tales” no es la película de verano (y ni siquiera se encuentra cerca de ello), pero no falla en brindar un producto entretenido y cumplidor, que en comparación a tres de sus cuatro antecesoras, es mejor. La película termina por presentar situaciones previamente vistas, aunque con la frescura necesaria que se redondea con la presencia de un villano convincente.

Vela si: Te entretiene la saga de “Piratas del Caribe” y disfrutas una película palomera que cumple.

No la veas si: No toleras el humor de Johnny Depp o nunca has sido fan de la saga.

Mi veredicto: 6.7/10