Reseña: “Mulan” (2020)

Dirección: Niki Caro

Guión: Rick Jaffa, Amanda Silver, Lauren Hynek y Elizabeth Martin

Elenco: Liu Yifei, Donnie Yen, Gong Li, Jet Li, Jason Scott Lee, Rosalind Chao, Utkarsh Ambudkar y Yoson An

Duración: 115 minutos

Finalmente, Disney Plus ha llegado a México, y con ello varios estrenos que se habían quedado detenidos, como es el caso de Mulan. En este caso, un estreno que estaba estipulado para marzo en salas tradicionales, pasó a septiembre en Disney Plus Premiere Access, modalidad en donde se pagaban 30 dólares extras por verla dentro de la plataforma. Para el caso de nuestro país, la película nunca tuvo un lanzamiento en salas de cine, y Disney decidió guardarla como una de sus cartas fuertes para el lanzamiento de su plataforma de streaming. Cabe aclarar que para su lanzamiento en nuestro país, la película no tiene ningún costo extra para el suscriptor. 

En Mulan, una joven (Liu Yifei) decide arriesgar el honor de su familia y tomar el lugar de su padre en la guerra, buscando su camino a convertirse en una leyenda de su cultura. La neozelandesa Niki Caro (The Zookeeper’s Wife) es la encargada de presentar la más reciente adaptación live-action de Disney, pero también una adaptación de la leyenda china de Hua Mulan. Sí, la cinta decide optar por una óptica más seria, dejando atrás los icónicos números musicales y personajes como Mushu o Shang, pero ese ni siquiera representa un problema, porque no debe de serlo. El verdadero problema de la cinta, reflejado en su dirección, es su falta de identidad y corazón, que derivan en una película acartonada y hueca. Sí, con una gran presentación visual, y con una cinematografía espectacular, es innegable apreciar el valor de producción que existe en la cinta, pero completamente opuesto, es lo opaco de su intención. Además, serios problemas de edición acompañan a la cinta, con un sentido de espacio-tiempo sumamente extraño y personajes moviéndose de punto A a B de forma totalmente aleatoria.

La película sufre al tratar de encontrar un mensaje clave y explotarlo, al contrario tratando de tomar migajas de ideas y esparcirlas pobremente entre sus escenas. Además, la cinta se complica innecesariamente con un sinfín de elementos fantásticos, que no solamente carecen de explicación o sustento dentro de su mundo, sino que en el momento más importante, son los encargados de darle resolución a los problemas que nuestra protagonista debe de superar, así sin más. Tristemente, es el uso del chi como medida contable de habilidades uno de los aspectos que más demeritan al personaje de Mulan, quitándole aquello que la hace especial, aquello que la hace una guerrera y convirtiendo su gran valentía en algo contable, como tratando de justificar de una forma muy pobre sus grandes dotes de guerrera. En materia de actuación, son aceptables conforme al nivel del guión que les es entregado, pero aparte de su protagonista, Liu Yifei, el legendario Donnie Yen (Rogue One: A Star Wars Story) también da una notable actuación.

En conclusión, la nueva versión de Mulan no es solamente una decepción, sino que en su búsqueda de varios mensajes poco explorados, termina por ser una cinta desalmada, y contrario a sus vivaces colores en pantalla, se percibe como una historia gris.

Mi veredicto: 5/10

¿Cómo le fue en otros sitios?

Metascore: 66/100

Rotten Tomatoes (porcentaje de críticas positivas): 73%

Rotten Tomatoes (promedio): 6.8/10

Vela si: Buscas una película más fiel a la leyenda.

Reseña: “Holidate” (2020)

Dirección: John Whitesell

Guión: Tiffany Paulsen

Elenco: Emma Roberts y Luke Bracey

Duración: 103 minutos

En algún rincón de nuestro mundo, Mariah Carey y Michael Bublé se encuentran descongelándose, porque estamos a nada de arrancar con la temporada decembrina y la Navidad, y eso no solamente significa villancicos, regalos o los divisores romeritos, sino que también significa el momento de revivir algunos clásicos del cine y especiales de televisión alrededor de las fechas. Para darles inicio, Netflix trae una comedia romántica que se presume ideal para estas fechas.

En Holidate, Sloane (Emma Roberts) y Jackson (Luke Bracey) son dos personas que odian los días festivos y las presiones familiares que conlleva el presentarse sin pareja a celebraciones como Navidad o el Día de las Madres. Determinados a cambiar su suerte, crearán un trato en donde serán sus respectivos plus one durante este tipo las celebraciones. Pero, misterio, ¿acaso desarrollarán sentimientos el uno por el otro?

Gran sorpresa, pero todo hiló al momento de descubrir que John Whitesell, director de la terrible Deck the Halls (2006), aquella película en donde Danny DeVito y Matthew Broderick pasan hora y media compitiendo por qué casa tiene más luces navideñas más brillantes, es el director de Holidate. Tampoco el guión a cargo de Tiffany Paulsen (Nancy Drew) logra destacar

Lo predecible no debe ser un punto negativo en una comedia romántica, pero Holidate no logra siquiera convertirse en una comfort movie, y aunque intenta un par de veces escapar de su género e inclusive hacer mofa del mismo, se mantiene atada en su rumbo narrativo. Hay un atrevimiento al inicio, intentando presentar inclusive varias líneas de diálogo en que los personajes principales se burlan de los estándares de las comedias románticas, pero en lugar de innovar alrededor de ellos, la película los acoge sin gracia. Aquí el problema es que la cinta no es una buena rom com, ni tampoco una buena película navideña y queda más que nada como algo fugaz. 

La pareja de Emma Roberts (Scream Queens) y Luke Bracey (Hacksaw Ridge), aunque logran presentar buena química en pantalla, batallan contra pobres personajes y reman contracorriente a una dirección que no les permite desenvolverse del todo. En sus pocos momentos lucidos, la cinta encuentra algunos repuntes entre las casuales conversaciones casuales entre sus dos personajes principales, pero son rápidamente detenidos por un grupo de personajes secundarios nada interesantes o el simple hecho de que el guión exige seguir avanzando. 

Al final del día, tal vez Holidate es ideal para quien quiera darle inicio a la temporada de fiestas con una película predecible mas no entretenida, pero de eso a que se convierta en uno de los clásicos de Navidad o pida verse una y otra vez, hay mucha distancia. 

Mi veredicto: 5/10

¿Cómo le fue en otros sitios?

Metascore: 44/100

Rotten Tomatoes (porcentaje de críticas positivas): 43%

Rotten Tomatoes (promedio): 4.9/10

Vela si: Buscas cualquier película para arrancar la temporada de fiestas.

Reseña: “On The Rocks” (2020)

Dirección: Sofia Coppola

Guión: Sofia Coppola

Elenco: Rashida Jones, Billy Murray y Brandon Wayans

Hay mancuernas de actores sorpresivas, que surgen como una ráfaga sorpresiva, pero que muestran que debieron haber trabajado juntos hace mucho tiempo. Así es el caso de las dos actuaciones principales de On The Rocks, la nueva película de Sofia Coppola que ya se encuentra disponible en streaming.

En On The Rocks, coproducción de A24 y Apple TV Plus, Laura (Rashida Jones), una joven madre, se reencuentra con su particular padre, Felix (Bill Murray), después de que sospecha que su esposo, Dean (Marlon Wayans), la engaña con una compañera del trabajo. Entre la duda, Laura y su padre vivirán una aventura por Nueva York para descubrir la verdad, en donde saldrán a la luz las complicaciones de su rocosa relación. 

Ya es usual decir que Sofia Coppola (Lost in Translation) logra un gran trabajo con su dirección, y aunque presenta lo que se puede percibir como su trabajo más ligero e inclusive accesible, aún así hay un gran impacto y niveles de disección que se presentan en la cinta. Sin duda alguna, Coppola logra cautivar con una historia sobre las complicaciones de las relaciones paternales en la vida adulta. 

La química de Rashida Jones (The Office) y Bill Murray (Saint Vincent) es sin duda alguna el motor de la cinta y aquello que cautiva, una palabra ideal para describir a On The Rocks en espíritu e intención, porque es desde sus inicios, forjando sus fundamentos narrativos, que la cinta adquiere una atmósfera cálida y acogedora, a pesar de contar con una historia sobre un posible engaño. Y es la visión de Sofia Coppola, tanto en dirección como en guión, que permite que una cinta tan particular en su historia, una burbuja de vida por así decirlo, se perciba sumamente universal. La influencia de las screwball comedies es notable, con tintes cómicos sorpresivos y hasta un escape a México en el tercer actor que llega como cereza en el pastel. Inclusive, no intencionado por la cinta, existe una nostalgia oculta en las escenas de restaurantes llenos, vibrante vida urbana y reuniones, que se aprecian ajenos en la situación actual global.

El personaje de Bill Murray se siente totalmente escrito para él, a la medida del legendario actor, y beneficiado por sus grandes líneas, logra dar una gran actuación. A pesar de la excelente reunión entre Murray y Coppola, la película en realidad pertenece a Rashida Jones, que hace un gran trabajo presentando las relaciones que mantiene con las personas alrededor de su vida. Hace malabares entre las relaciones con un esposo sumamente trabajador, un padre que parece estar reviviendo su juventud, hijas que demandan mucho de su tiempo y amistades que ya casi no frecuenta; todo esto añadido al hecho de que es una escritora que se encuentra en pleno bloqueo creativo. 

Sorpresiva en su comedia, sí, pero también una cinta que se percibe cada vez más relevante mientras más se le reflexiona, On The Rocks es una jugada diferente de Sofia Coppola; tanto convencional pero atrevida, y ajena pero al mismo tiempo familiar.

On The Rocks ya se encuentra disponible en Apple TV Plus.

Mi veredicto: 9/10

¿Cómo le fue en otros sitios?

Metascore: 73/100

Rotten Tomatoes (porcentaje de críticas positivas): 86%

Rotten Tomatoes (promedio): 7.2/10

Vela si: Quieres ver una película acogedora, cómica y universal.

Reseña: “Emily in Paris” Temporada 1 (2020)

Hay series que llegan justo en el momento indicado; ahora el caso en medio de un año sumamente volátil, noticias impresionantes todos los días y una falta de normalidad en nuestras vidas, aparece una serie que lo más fácil a lo que se podría comparar, es a unas merecidas vacaciones de diez capítulos en la Ciudad de la Luz: París. 

En Emily in Paris, Emily (Lily Collins) acepta un inesperado trabajo en una agencia de marketing parisina, determinada a brindar un punto de vista estadounidense y revivir un entorno de estrategia de redes sociales que percibe nulo. La vida de Emily se llenará de aventuras y desafíos, mientras se adapta a la cultura francesa, inicia amistadas y comienza nuevos romances.

El róster de directores, entre los que se encuentran nombres como Andrew Fleming (Arrested Development) y Zoe Cassavetes (Broken English), logran hacer un buen trabajo en hacer sentir la serie como una experiencia cohesiva, nunca abandonando sus ideales establecidos desde el piloto y probando que saben exactamente qué es lo que el espectador quiere ver en el siguiente episodio y ajustándose a lo esperado, desde complicados romances a viajes a la campiña francesa. Además, un envidiable diseño de producción logra que la serie verdaderamente se beneficie de su atmósfera tan encantadora y logré presentar a sus personajes de una forma más genuina, como lo es con el increíble diseño de vestuario que se maneja a lo largo de la serie.

Lily Collins (Love, Rosie) se aprecia más que cómoda en el rol de Emily, e inclusive más que con cualquier otro de su carrera, logrando presentar tanto los aciertos como errores de Emily de una forma convincente y creando un personaje bien desarrollado a lo largo de sus diez episodios. La serie es el spotlight de Emily, lo que conlleva en que algunos de sus personaje se pierdan entre historias, pero no queda más que esperar a que se desarrollen más en la necesaria segunda temporada. La mente de Darren Star, creador de la icónica serie, Sex & The City (1998-2004), se nota en su nueva creación, y logra una historia que exige terminarse rápidamente y se lleva el título de bingeworthy.

La serie es una historia ridículamente encantadora y cautivadora, manejando algo sumamente ligero, pero que es igual de disfrutable. Sí, se encuentra llena de clichés y narrativas sumamente familiares para el género del rom-com, pero aún así, es una vacación fascinante y una que no se sabía necesaria hasta haberla experimentado.

Emily in Paris ya se encuentra disponible en Netflix.

Mi veredicto: 8/10

¿Cómo le fue en otros sitios?

Metascore: 63/100

Rotten Tomatoes (porcentaje de críticas positivas): 69%

Rotten Tomatoes (promedio): 5.6/10

Vela si: Eres fan de Lily Collins, te gustan las comedias románticas o quieres que Netflix te traiga lo más cercano a unas vacaciones en Paris.

Reseña: “I’m Thinking of Ending Things” (2020)

Dirección: Charlie Kaufman

Guión: Charlie Kaufman, basado en la novela de Ian Reid

Elenco: Jesse Plemons, Jessie Buckley, Toni Collette y David Thewlis

Muy pocas películas logran una verdadera permanencia, el quedarse en la mente del espectador durante días, levantando misterios, dudas, incógnitas y todo tipo de adjetivos que se le puedan adjudicar a una cinta que simplemente…perdura. El cine, en mi opinión, se encuentra en su máxima exposición y fuerza al momento de buscar un lugar en la mente del espectador, algo que va más allá que algo momentáneo o de algo pasajero, sino que se convierte una verdadera invitación al entendimiento y reflexión de la mera experiencia humana, y esto es algo que Charlie Kaufman hace muy bien.

En I’m Thinking of Ending Things, Lucy (Jessie Buckley) se encuentra en camino a conocer a los padres de su novio, Jack (Jesse Plemons), por primera vez, preguntándose hacía dónde va su relación. Al momento de llegar a la casa, extraños sucesos los harán reconsiderarse hasta su propia existencia y caer en las redes del paso del tiempo. Tratar de darle una explicación más detallada a la cinta, siento que caería en atentar ante la verdadera experiencia que la película es, cayendo en un camino que se presta a innumerables interpretaciones, teorías y en mi opinión, el inicio de lo que es una película que se discutirá por mucho tiempo.

La dirección de Charlie Kaufman (Being John Malkovich) es memorable, llevando de forma impresionante una historia única y particular, que es difícil de trasladar a la pantalla. Se percibe como un rompecabezas tremendamente difícil de completar, porque parece que las piezas no logran tener una secuencia lógica, pero es justo eso lo que la dirección de Kaufman logra, brindando una esencia de autenticidad a este paradigma complicado, pero siempre levantando dudas. La película es una de las experiencias fílmicas más extrañas del año, y creo que eso es gran parte de lo que la hace tan memorable, con una historia que no para de sorprender al espectador, inclusive hasta su explosivo tercer acto.

Cuatro actuaciones constan de los pilares fundamentales de esta intrigante película, aunque dos de ellas son las que llevan el peso mayúsculo. No solamente es Jesse Plemons (The Irishman) excelente en la que definitivamente es una de las mejores actuaciones de su carrera, sino que Jessie Buckley (Judy) logra presentar una actuación paralela espectacular. No solo se convierte en una protagonista efectiva, sino en el ancla de una historia que podría desmoronarse tan fácilmente, y que muy probablemente, lo hará para más de un miembro del público. Al momento en que se añaden los padres a la ecuación, protagonizados por Toni Collette (Hereditary) y David Thewlis (Anomalisa), la cinta llega a un punto de fascinante exploración, incomodidad y un constante cuestionamiento de los sucesos que se presentan en pantalla. Las preguntas: ¿esto es real?, ¿es un sueño?, ¿quiénes son producto de la imaginación?, serán constantes, y como la cereza en el pastel, los mismos personajes también inician a cuestionarse lo mismo.

Tratar de darle un hilo a la historia de I’m Thinking of Ending Things es complicado, pero no por ello la película sufre o carece de virtud, sino que significa que cada persona que tenga la oportunidad de verla, obtendrá algo diferente de ella. No solamente demanda, sino que exige el verla más de una vez, para poder tratar de descifrar el gran volumen de temáticas, metáforas y simbolismos que albergan sus poco más de dos horas de duración, convirtiéndose en toda una experiencia fílmica; algo que aclarar, no es apta para una simple tarde de palomitas. La película triunfa en su presentación de diálogo fuerte, autoconocimiento e intriga, y además en atreverse a presentar una historia que no ofrece todo de forma simple, sino que invita a la inspección de la misma, manteniendo esa dichosa determinación de -mantenerse- en la mente del espectador después de verla.

No cabe duda de que I’m Thinking of Ending Things no es una película más, tornándose extraña y compleja, y siento que eso podrá caer muy fácilmente en una recepción divisora. Pero esto es claro, creo que es una cinta que se debe de ver por sus grandes actuaciones, su historia -totalmente- impredecible y su gran dirección.

I’m Thiking of Ending Things ya se encuentra disponible en Netflix.

Mi veredicto: 8.5/10

¿Cómo le fue en otros sitios?

Metascore: 78/100

Rotten Tomatoes (porcentaje de críticas positivas): 83%

Rotten Tomatoes (promedio): 7.6/10

Vela si: Buscas una cinta que te pondrá a prueba con su historia que nunca podrás adivinar.