Reseña: “Sing Street” (2016)

No creo en la perfección, nunca lo he hecho, porque: ¿qué hay más allá de lo perfecto? ¿Qué sigue después de llegar al punto más alto? No creo en la perfección, mucho menos creo en la perfección en el cine…¿Qué hay después de ver una película qué catalogamos como perfecta? ¿Nunca más ver una película porque ya se llegó al punto más alto? No creo en la perfección y nunca lo haré, pero “Sing Street”, creo que eres una de las películas más cercanas a ella.

Me encuentro ante una hoja en blanco, sinceramente sin palabras. El día de hoy, cuando decidí ir a ver “Sing Street”, después de ver una gran respuesta por parte de audiencias y críticos profesionales, no pensé que terminaría con una de las experiencias más gratas y relevantes que he vivido en una sala de cine.

“Sing Street” nos cuenta la historia de Conor (Ferdia Walsh-Peelo), un chico irlandés que ante la crisis económica que atraviesa su familia, debe salir de su escuela privada y entrar a una escuela católica en contra de su voluntad. Después de no ser aceptado por sus compañeros, trata de convencer a Raphina (Lucy Boynton, y grábense este nombre, porque definitivamente no será la ultima vez que lo escuchen) de salir en el próximo video de su ficticia banda. Así que de lado de desadaptados, se embarca en la difícil tarea de crear una banda.

El guión es excelente, con personajes tridimensionales, brillantemente estructurados y con motivaciones claras. Con la dosis exacta de humor casual, drama, romance y amistad, John Carney le da cimientos a algo que se convierte en una obra maestra. Una de las grandezas del guión es como Carney maneja temas relevantes, inclusive oscuros, pero sin convertir a la película en un melodrama innecesario, sino que dejándola ser la película con un corazón ligero que promete en un principio. Los personajes no serán algo que olvidaré pronto, ya que sus problemas y situaciones son las que muchos de nosotros hemos pasado.

Las actuaciones son increíbles, dandole una mención honorífica a Jack Reynor, que interpreta a Brendan, el hermano mayor de Conor; Brendan termina por convertirse en un guía y mentor, pero no desde un punto de vista arcaico, sino como alguien aterrizado que no ve a su hermano como alguien inferior e insignificante, sino como alguien que él fue anteriormente. Una de las temáticas principales de la película es la hermandad y el como damos el todo por alguien con quien crecimos y compartimos un lazo profundo. Otra gran actuación es la de Lucy Boynton, que magistralmente nos presenta a uno de los mejores personajes del año y seguramente la veremos en producciones cada vez más grandes.

¡La música!… Las melodías de la canción inmediatamente nos transportan a una época de cambio en la industria musical, pero más allá, complementan a la película en los momentos indicados, sin opacarla. Juntos; visuales y canciones, crean una cohesión increíble que transportan al espectador al otro lado del mundo. La dirección de arte es de un nivel excepcional, con paisajes irlandeses y visuales de interiores que riman perfectamente con la película en general; hasta el más mínimo detalle es cuidado.

Son contadas las películas que exaltan el nivel de emociones que “Sing Street” logró darme, pero eso no significa que no sean bienvenidas. “Sing Street” es de esas películas que me recuerdan por qué amo el cine y celebran ese amor a sentarse en una sala con extraños y compartir, por un par de horas, el mismo entorno y la misma experiencia. “”Sing Street” celebra a los creadores y el proceso que se encuentra detrás de sus creaciones. El cómo es que nuestras experiencias nos alimentan para tener la capacidad de crear algo de la nada y poder impactar a otros.

Finalmente, su excelente guión, sus actuaciones memorables, sus temáticas importantes, hacen de “Sing Street” no solo una de las mejores películas del año, sino una de las mejores experiencias que he tenido la oportunidad de vivir. Así que, el título de mejor película del año le duró poco a “Bad Moms”, porque “Sing Street” es, sin duda, el mejor filme que he visto en el 2016.

Vela si: Disfrutas el cine, la música de los 80’s, una historia que te atrapa y personajes memorables. Si alguna vez has estado enamorado, tienes que ver esta película; si tienes un hermano, tienes que ver esta película; si amas la música, tienes que ver esta película.

No la veas si: ¡Eres un desalmado!

Mi veredicto: 9/10

Reseña: “Star Wars: Episode IV – A New Hope” (1977)

Aún recuerdo la primera vez que vi “A New Hope”. Era el año de 2006, me encontraba en un campamento de inglés y por alguna razón, Mr. Joshua decidió que ver Episodio IV nos ayudaría a mejorar nuestro léxico del idioma ingles. Vi la película inducido en un trance, disfrutando algo que nunca jamás había experimentado, totalmente atrapado por la historia y los personajes. Ese día marcó un antes y un después, ya que a partir de ese momento me introduciría en un fanatismo del cual diez años después no he salido. La culpable es la película de la que hablaremos el día de hoy…

“Star Wars Episode IV: A New Hope” nos presenta la historia de Luke Skywalker (Mark Hamill), un humilde campesino del planeta Tatooine que siempre ha tenido aspiraciones a ser algo más. Debido a un suceso de eventos, Luke debe abandonar su planeta junto a Ben Kenobi (Alec Guinness) en una nave piloteada por Han Solo (Harrison Ford) y su compañero Chewbacca (Peter Mayhew) y embarcarse en una aventura para salvar a la Princesa Leia (Carrie Fisher) de las manos del temible Darth Vader (David Prowse).

La película es una opera espacial por excelencia, con un gran número de elementos fantásticos. A pesar de contar con una simple premisa, la cantidad de mitología que la película alberga es inmensa, siendo sólo una pequeña porción para lo que es una galaxia mucho más grande. La película no presume una historia compleja, sino que utiliza a sus personajes entrañables e icónicos para enganchar al espectador. Es difícil limitarse sólamente a lo que se ve en pantalla, pero en cuanto a ello, muchos elementos de la película cambiaron al mundo del cine por completo.

La película es storytelling clásico y mitología moderna en toda su expresión, basándose en el libro de “The Hero with a Thousand Faces” de Joseph Campbell, en el que se discute el camino del héroe arquetípico. En una década llena de películas oscuras como “Taxi Driver”, “A New Hope” fue una bocanada de aire fresco para la industria, en donde se demostró que no es malo escaparse como espectador hacia un mundo nuevo, lo cual mucha gente hizo en los 125 minutos de duración de la película.

La música de la película, a manos de John Williams, se convirtió en un himno, dandole el ritmo necesario a las escenas de tensión e increíbles marchas a las escenas de batalla, que sin duda pasaron a la historia. Pensar en Star Wars sin su música sería no colocar una pieza esencial del rompecabezas, de algo que le da cohesión a la historia.

El villano, en este caso Darth Vader, terminaría por convertirse, sin duda, en el antagonista más icónico de la historia del cine. Tan solo basta recordar la espeluznante escena de apertura, en donde sin decir ni una palabra podemos deducir las intenciones de este extraño enmascarado. Las motivaciones de Darth Vader son claras, pero el misterio que envuelve a su personaje lo convierte en alguien mucho más aterrador, ¿quién se esconde detrás de su máscara? La primera vez que vi la película conocía la historia de las precuelas, por ende su identidad e historia, pero aún así el impacto es inmediato, efectivo y latente.

Luke Skywalker es un héroe con el cual nos podemos identificar; cansado de su vida monótona, en un trabajo que no lo completa, con aspiraciones de saber que puede ser mucho más, pero con una realidad que lo contiene.

Es un clásico enfrentamiento del bien y del mal, de la luz contra la oscuridad, la Rebelión contra el Imperio, pero a la vez es mucho más. Con un cascarón que puede sonar simple e inclusive aburrido para algunas personas, el filme lidia con problemáticas que hasta el día de hoy son relevantes: segregación, racismo y fascismo. Es una película de entretenimiento, pero que cada vez que se disfruta se saca algo diferente de ella.

“A New Hope” no es una película perfecta, no tiene un dialogo satisfactorio, pero va mucho más allá; George Lucas crea un mundo de la nada, basado en mitología y creencias religiosas. De manos de Lucas, Star Wars se convierte en mitología moderna, en una película que pasara a la historia, que creará un imperio, lineas incontables de productos y también convertirá a la saga en la más influyente de la historia del cine.

Inclusive, una reseña de “A New Hope” no tiene mucho sentido, ya que más que una película es una experiencia, así que el día de hoy me retractaré de dar una calificación, de decir porqué verla o porqué no…y dejaré que usted juzgue con sus propios sentidos a la película que cambió el rumbo de la historia.

 

Reseña: “Bad Moms” (2016)

La llamada “summer movie season” o temporada de blockbusters del 2016 ha sido decepcionante, carente, con tan solo un par de destellos entre secuelas innecesarias y flojas; entre remakes que no brindan más que la versión original y carecen de una audiencia que las irá a ver. Entre extraterrestres invasores, fantasmas, mascotas con doble vida…surge un grupo de tres madres que cambian el juego.

“Bad Moms” o “El Club de las Madres Rebeldes” (De verdad, con ese nombre fue estrenada en salas mexicanas) nos presenta a Amy Mitchell (Mila Kunis), madre modelo de dos hijos y casada con un hombre poco brillante. Amy trabaja, lleva y trae a sus hijos de la escuela y actividades extraescolares, prepara la comida todos los días, trata de asistir a las juntas de padres de la escuela…Hasta que un día decide que es suficiente. En su cambio de estilo de vida, Amy conoce a Kiki (Kristen Bell) y a Carla (Kathryn Hahn), dos madres completamente diferentes, pero que coinciden con Amy en que necesitan un descanso de la dura vida maternal y tratar de ser la madre perfecta. Juntas, evitan sus responsabilidades por una búsqueda de requerida libertad.

La mayor virtud del filme es la química entre las protagonistas, la cual hace que la comedia funcione perfectamente, siendo Hahn la que se destaca sobre el resto. Además, la película juega de una manera brillante con la cotidianidad de las escenas, haciendo que el público inmediatamente se sienta identificado con las situaciones por las que nuestra protagonista pasa. De manos de Christina Applegate surge una antagonista que no tiene muchas diferencias con madres presidentas de la Sociedad de Padres de Familia que he conocido; conservadora por naturaleza, controladora de equipos deportivos escolares, además de una total enemiga de un sistema escolar menos estricto.

Por momentos, la película sufre de algunas inconsistencias en el guión, teniendo un tercer acto que deja ligeramente a deber, aunque no es suficiente para opacar la creatividad que vemos anteriormente. La trama de la cinta es sencilla, sin tratar de tomarse demasiado en serio, aunque dando un mensaje importante sobre la maternidad moderna y el ritmo de vida del siglo XXI.

Como bien publicó Forbes, la película fue dirigida a un público que Hollywood ha olvidado por años, que no se toma en serio, pero que ha demostrado ser un sector de la sociedad importante: Las madres. Pero más allá, la cinta no se centra solamente en ese demográfico, sino que es una película con la que cualquiera se puede identificar. La trama es personal y le habla de frente al espectador, sin rodeos ni temor a mostrar a tres madres soltando los frenos y tomando un respiro de un estilo de vida en el que solo buscan complacer a alguien más.

Jon Lucas y Scott Moore (The Hangover) demuestran que saben escribir mujeres de una manera interesante, tridimensional y con arquetipos más que estereotipos, convirtiendo a “Bad Moms” en una comedia fresca y bienvenida por su contenido original, aún más en un verano que se ha destacado por carencia de contenido original y por el auge de cine de terror veraniego, con cintas como “The Conjuring 2”, “Lights Out” y “Don’t Breathe”.

Así que no fue “Captain America: Civil War”, ni “The Nice Guys”, ni mucho menos “Suicide Squad” mí película favorita del verano, sino que fue “Bad Moms”…Si alguien me hubiera dicho que terminaría tan encantado con una película como esta, en realidad hubiera dudado, pero con una química estelar, con comedia inteligente, con personajes bien estructurados y un mensaje importante, “Bad Moms” no solamente se ha convertido en mí película favorita del verano, sino en una de mis favoritas de todo el año.

Mi veredicto: 8/10

Vela si: Buscas una comedia diferente, con bienvenidas mujeres protagonistas y que desafía los roles de género.

No la veas si: Lo tuyo de plano no son las comedias o te espantas ante la primera obscenidad en una película.

Reseña: “Suicide Squad” (2016)

No hagas nada bueno que parezca malo o algo malo que parezca bueno; eso escuché más de una vez en mi infancia. El cine de superhéroes se encuentra en su auge, entrando a una era en la que tendremos tres cintas por año, con dos estudios principales acaparando la atención…y una latente necesidad de traer cosas nuevas a la pantalla, buscando nuevos métodos para una fórmula que lentamente se desgasta. “Suicide Squad” es la más reciente entrega del DCEU (DC Extended Universe) y nos presenta a un grupo de villanos que son reclutados por una cédula confidencial del gobierno para realizar las misiones que no le destinarían a nadie más, bajo la amenaza de ser asesinados en plena acción en caso de no querer acatar las ordenes que se les proporcionan.

David Ayer, el director de la película, trata de mostrar química entre un grupo que se le da muy poco tiempo para mostrarse cohesivo y venderle al espectador que son un equipo. Margot Robbie y Will Smith como Harley Quinn y Deadshot respectivamente, se roban la película. Robbie se adentra completamente en el icónico personaje, llevándolo satisfactoriamente a la pantalla grande por primera vez. Con gran carisma, una actuación memorable, completa irreverencia y teniendo la oportunidad de brillar por si misma, Robbie brilla. Will Smith, un hombre ya experimentado en la industria, actua como no lo ha hecho en años. Sin la presión de tener que cargar una película en sus hombros, se desenvuelve libremente y logra darnos los mejores “one-liners” de la película. El polémico Joker de Jared Leto deja a uno deseando más que ver, jugando con el público. Es notable que varias de sus escenas fueron eliminadas de la película y sus acciones no impactan de una manera importante en la trama, haciendo ver su participación forzada en algunos segmentos. El Diablo (Jay Hernandez) y Amanda Waller (Viola Davis) brillan en momentos y se desenvuelven a lo largo del arco de la cinta, pero al final quedan opacados por un ensamble que no tiene química alguna.

El soundtrack de la película es memorable y apela a la nostalgia, teniendo cierta similitud con “Guardianes de la Galaxia” (2014), pero no logra cimentar la música de una manera eficiente y en puntos nos hace creer que estamos viendo un video musical debido a la carencia de diálogos que existen. Innegablemente, son canciones excelentes, pero es una formula ya vista y no innovadora para una cinta que tenía todo para retar al género.

Con un guión desordenado y con cambios extraños, una edición que pierde al espectador y despierta dudas sobre la cronología de la historia y un claro exceso de personajes que no reciben la cantidad adecuada de tiempo para desarrollarse, “Suicide Squad” no logra corregir el rumbo de un DCEU que ha dejado mucho que desear hasta el momento, concentrándose en el estilo sobre la sustancia. En un inicio, la película promete y coquetea con convertirse en una cinta que revolucionará el género que poco a poco se desgasta, llegando a un segundo acto sale de rumbo y termina por convertirse en una película de superhéroes genérica, concluyendo de una forma que ya hemos visto incontables veces y no trae nada nuevo a la mesa. Una mesurada cantidad de momentos brillantes no son suficientes para soportar algo sin estructura y dejan a uno queriendo ver la película que en algún momento existía, antes de la intervención del estudio y los famosos reshoots que tuvieron lugar después de la recepción negativa de “Batman v Superman: Dawn of Justice”.

DC tiene que corregir el rumbo de su universo cinematográfico y creo que con el nombramiento de Geoff Johns como Presidente de DC Entertainment, lograremos verlos en la próxima cinta: “Wonder Woman”, a estrenarse en junio del próximo año. Es decir, aún hay esperanza para un estudio que entró a la carrera de forma apresurada y colosal, pero no por ello brillante. Con la cantidad de cambios últimamente, DC aún tiene el beneficia de la duda.

Mi veredicto: 5/10

Vela si: El cine de comics es lo tuyo y eres fan de los personajes que aparecen en pantalla. También, si te interesa el rumbo que está tomando el cine del género y el rumbo de la historia que está llevando el DCEU.

No la veas si: No toleras el cine de superhéroes…está no es la película que cambiará tu punto de vista.

Reseña: “Supergirl” Temporada 1

 

Julio de 2015. San Diego Comic-Con. Por azares del destino, me encuentro en el Hall H, viendo el piloto de la nueva serie de CBS: ‘Supergirl’. Recuerdo perfectamente el retorno al hotel, en donde el autobús se llenó de fans discutiendo lo que acabábamos de ver. ¿El veredicto? Una opinión dividida, y en mi caso, un pensamiento latente de una oportunidad desperdiciada para un piloto, con conflictos que pudieron haber sido explorados durante un arco de media o inclusive una temporada completa, y que fueron resueltos en 45 minutos. En cuanto surgió el anuncio de la serie, recuerdo mi regocijo al descubrir que una serie de televisión de DC finalmente se concentraría en un personaje femenino, ¿y quién mejor que Supergirl? Pasaron los meses y no volví a ver la serie, hasta que recientemente me decidí a darle una merecida segunda oportunidad a la serie, y para mí sorpresa, me enganchó.

En ‘Supergirl’ Kara Zor-El es enviada a la Tierra poco antes de la destrucción de su planeta natal, Kriptón, para cuidar de su primo Kal-El. Debido a una onda que golpea su nave, Kara queda atrapada en la Zona Fantasma, retrasando su arribo a la Tierra. La nave logra salir y llegar a la Tierra, en donde Kara descubre que su primo ahora se ha convertido en el mismísimo Superman, quien la lleva con una familia, los Danvers, para que la críen. Veinticuatro años después nos encontramos con Kara Danvers (Melissa Benoist) en National City, trabajando para CatCo Worldwide Media, como asistente de Cat Grant (Calista Flockhart), la mujer más poderosa de la ciudad. Después de que un avión en donde viaja la hermana de Cara, Alex Danvers (Chyler Leigh), sufre un accidente, Kara decide revelar sus poderes al mundo y rescatar a su hermana. Cat Grant la bautiza como Supergirl y se convierte en su obsesión, mientras que Kara descubre que Alex es una agente de DEO, una agencia que se dedica a defender al mundo de extraterrestres.

Melissa Benoist interpreta a Kara Danvers de una forma sublime, logrando capturar la idea de un superheroína en un género saturado de hombres. Alguien que no necesita que su primo, Superman, llegue a hacer el trabajo por ella. Está es una temática que se desarrolla a lo largo de la serie y toma relevancia, siendo ejecutada de una gran manera. Otra actriz que logra destacarse es Chyler Leigh, quien interpreta a Alex Danvers, la cual muy fácilmente podría ser relegada a un segundo plano al lado de Supergirl y sin poderes, pero el ritmo de la serie logra que sea un personaje importante y que aún más difícil: le importe al espectador. La aparición de ciertos personajes clásicos de DC Comics es interesante y le añade un nuevo giro necesitado a una historia que toma lugar en el siglo XXI. ‘Supergirl’ logra humanizar a sus personajes, porque a pesar de ser una historia sobre superpoderes y extraterrestres, logra con éxito presentarnos personajes tridimensionales.

No todo es bueno en la serie, por supuesto. En momentos, nos encontramos con momentos cursis (CW style) que inclusive llegan a romper el ritmo del episodio y hacer que se pierda el hilo narrativo. Como algunos personajes son presentados de maneras interesantes, otros simplemente quedan a deber y son tomados como un “villano de la semana” más. También, tal como muchas otras series, la serie llega a sufrir por su formato; 20 capítulos son demasiados, ya que se prestan a historias que no logran tener una relevancia en el arco de la serie, los llamados filler episodes. Series como ‘Arrow’ y ‘Supergirl’ con una temporada de 10-13 capítulos lograrían cimentar sus arcos de la temporada y crear episodios que siempre influirían en el mismo.

Es interesante y bienvenido, como en mundo de series de superhéroes que operan en la oscuridad y con temáticas sombrías, llega una serie con una heroína que opera a la luz del día y que logra convertirse en un rayo de esperanza en un género saturado por historias pesimistas. ¿Está es la esperanza que el DC Extended Universe quiere evitar? Con un elenco interesante y balanceado, con una estructura similar a ‘The Flash’, pero con un tono que ayuda a la serie a destacar de entre la gran cantidad de series sobre superhéroes, ‘Supergirl’ se convirtió en una agradable sorpresa y no puedo esperar para la próxima temporada.

Mi veredicto: 7.5/10

Vela si: Te gustan el resto de las series de CW pero buscas algo con un tono más ligero.

No la veas si: Lo tuyo son las historias sombrías y con temáticas un poco más maduras.