Reseña: “Rampage” o “Rampage: Devastación” (2018)

Dirección: Brad Peyton

Guión: Ryan Engle, Carlton Cuse, Ryan J. Condal y Adam Sztykiel

Elenco: Dwayne Johnson, Naomie Harris, Malin Akerman y Jeffrey Dean Morgan

La temporada de estrenos de verano ya se encuentra en total apogeo y parece que cada año comienza antes. Desde mi punto de vista, la temporada de este año inició con “Ready Player One” hace unas semanas, aunque inclusive se puede argumentar que dio comienzo con “Black Panther” en febrero. Algo que queda claro es que los blockbusters cada vez se distribuyen más a lo largo del año y cada gran estreno se siente como una “película de verano”.

Las películas basadas en videojuegos nunca han gozado de una gran reputación, con grandes catástrofes como “Assassin’s Creed” (2016) o“Super Mario Bros.” (1993). En mi opinión, este año hemos podido ver una de las mejores películas del género con “Tomb Raider”, protagonizada por Alicia Vikander, aunque ninguna adaptación ha logrado romper con la llamada “maldición” y convertirse en una cinta que trascienda a su categoría, se convierta en una verdadera pionera y guste tanto a audiencias como a críticos por igual.

En “Rampage”, Davis Okoye (Dwayne Johnson) es un primatólogo que tiene una gran amistad con un gorila albino llamada George, el cual sufre una modificación genética después de que un experimento toma un rumbo no esperado. A George se le unirán más animales monstruosos, que lo único que buscan es acabar con todo a su paso. La película se encuentra basada en el videojuego de 1986, en donde un ser humano toma la forma de un mono gigante y su propósito es destruir cuantos edificios pueda.

Dwayne Johnson (Jumanji: Welcome to the Jungle) se reencuentra con el director Brad Peyton, con quien trabajó previamente en “Journey 2: The Mysterious Island” (2012) y “San Andreas” (2015). En “Rampage”, la formula es parecida, con una película que busca entretener a la audiencia con una historia no muy compleja y con más estilo que substancia. 

Una virtud primordial de la película es él mismo Johnson, quien logra darle vida a una película que sin el sería completamente diferente, debido a su carisma sin igual. En medio de una trama desordenada, Johnson logra brindar algo de empatía por medio de la relación que tiene con el gorila. Los efectos son muy buenos, los monstruos hacen lo que la premisa dicta que hagan y la promesa de destrucción masiva se da. La película cumple en lo que se propone, que es ser una película de catástrofe con monstruos gigantes y un Dwayne Johnson en lo que mejor sabe hacer; sobrevivir a cuanto reto se le ponga enfrente y cual personaje de videojuego, parece tener varias vidas. 

Los personajes en su mayoría son unidimensionales y solo están en la película para llevar a cabo el rol que el guión haya establecido. No existe una complejidad y las motivaciones son nulas o poco explicadas. Los villanos son carentes de personalidad, con un tono caricaturesco y con una costumbre de hablar entre ellos sobre los planes que tienen, sirviendo como un pobre mecanismo de exposición. Los problemas en el guión se encuentran presentes a lo largo de la cinta, con una historia que progresa sin mucho sentido, es predecible y contiene personajes que desaparecen de la historia sin explicación aparente. “Rampage” no es el cambio de rumbo en el género de las adaptaciones de videojuegos, pero sabe precisamente lo que es: una película palomera y blockbuster. 

En conclusión, “Rampage” es una película irracional, pero que no lo hace por error, sino que sabe lo que es y lo logra ejecutar, aunque con algunas inconsistencias. No es una película que busca ganar premios o la aceptación de la crítica, sino que busca divertir a audiencias con sus efectos especiales y el carisma de su protagonista.

Vela si: Buscas una película digerible para pasar el rato.

No la veas si: Buscas una película compleja, con desarrollo de personaje y diálogos profundos.

Metascore: 45

Rotten Tomatoes (porcentaje de críticas positivas): 51%

Rotten Tomatoes (promedio): 5.2/10

Reseña: “Supergirl” Temporada 1

 

Julio de 2015. San Diego Comic-Con. Por azares del destino, me encuentro en el Hall H, viendo el piloto de la nueva serie de CBS: ‘Supergirl’. Recuerdo perfectamente el retorno al hotel, en donde el autobús se llenó de fans discutiendo lo que acabábamos de ver. ¿El veredicto? Una opinión dividida, y en mi caso, un pensamiento latente de una oportunidad desperdiciada para un piloto, con conflictos que pudieron haber sido explorados durante un arco de media o inclusive una temporada completa, y que fueron resueltos en 45 minutos. En cuanto surgió el anuncio de la serie, recuerdo mi regocijo al descubrir que una serie de televisión de DC finalmente se concentraría en un personaje femenino, ¿y quién mejor que Supergirl? Pasaron los meses y no volví a ver la serie, hasta que recientemente me decidí a darle una merecida segunda oportunidad a la serie, y para mí sorpresa, me enganchó.

En ‘Supergirl’ Kara Zor-El es enviada a la Tierra poco antes de la destrucción de su planeta natal, Kriptón, para cuidar de su primo Kal-El. Debido a una onda que golpea su nave, Kara queda atrapada en la Zona Fantasma, retrasando su arribo a la Tierra. La nave logra salir y llegar a la Tierra, en donde Kara descubre que su primo ahora se ha convertido en el mismísimo Superman, quien la lleva con una familia, los Danvers, para que la críen. Veinticuatro años después nos encontramos con Kara Danvers (Melissa Benoist) en National City, trabajando para CatCo Worldwide Media, como asistente de Cat Grant (Calista Flockhart), la mujer más poderosa de la ciudad. Después de que un avión en donde viaja la hermana de Cara, Alex Danvers (Chyler Leigh), sufre un accidente, Kara decide revelar sus poderes al mundo y rescatar a su hermana. Cat Grant la bautiza como Supergirl y se convierte en su obsesión, mientras que Kara descubre que Alex es una agente de DEO, una agencia que se dedica a defender al mundo de extraterrestres.

Melissa Benoist interpreta a Kara Danvers de una forma sublime, logrando capturar la idea de un superheroína en un género saturado de hombres. Alguien que no necesita que su primo, Superman, llegue a hacer el trabajo por ella. Está es una temática que se desarrolla a lo largo de la serie y toma relevancia, siendo ejecutada de una gran manera. Otra actriz que logra destacarse es Chyler Leigh, quien interpreta a Alex Danvers, la cual muy fácilmente podría ser relegada a un segundo plano al lado de Supergirl y sin poderes, pero el ritmo de la serie logra que sea un personaje importante y que aún más difícil: le importe al espectador. La aparición de ciertos personajes clásicos de DC Comics es interesante y le añade un nuevo giro necesitado a una historia que toma lugar en el siglo XXI. ‘Supergirl’ logra humanizar a sus personajes, porque a pesar de ser una historia sobre superpoderes y extraterrestres, logra con éxito presentarnos personajes tridimensionales.

No todo es bueno en la serie, por supuesto. En momentos, nos encontramos con momentos cursis (CW style) que inclusive llegan a romper el ritmo del episodio y hacer que se pierda el hilo narrativo. Como algunos personajes son presentados de maneras interesantes, otros simplemente quedan a deber y son tomados como un “villano de la semana” más. También, tal como muchas otras series, la serie llega a sufrir por su formato; 20 capítulos son demasiados, ya que se prestan a historias que no logran tener una relevancia en el arco de la serie, los llamados filler episodes. Series como ‘Arrow’ y ‘Supergirl’ con una temporada de 10-13 capítulos lograrían cimentar sus arcos de la temporada y crear episodios que siempre influirían en el mismo.

Es interesante y bienvenido, como en mundo de series de superhéroes que operan en la oscuridad y con temáticas sombrías, llega una serie con una heroína que opera a la luz del día y que logra convertirse en un rayo de esperanza en un género saturado por historias pesimistas. ¿Está es la esperanza que el DC Extended Universe quiere evitar? Con un elenco interesante y balanceado, con una estructura similar a ‘The Flash’, pero con un tono que ayuda a la serie a destacar de entre la gran cantidad de series sobre superhéroes, ‘Supergirl’ se convirtió en una agradable sorpresa y no puedo esperar para la próxima temporada.

Mi veredicto: 7.5/10

Vela si: Te gustan el resto de las series de CW pero buscas algo con un tono más ligero.

No la veas si: Lo tuyo son las historias sombrías y con temáticas un poco más maduras.