Reseña: “Sergio” (2020)

Dirección: Greg Barker

Guión: Craig Borten

Elenco: Wagner Moura, Ana de Armas, Garret Dillahunt, Clemens Schick, Will Dalton y Bradley Whitford

No conocía nada de la vida de Sergio Vieira de Mello, quien fuera una de las figuras más importantes de las Naciones Unidas en su momento. Después de ver Sergio, creo que mi conocimiento su vida no es lo que esperaría tras ver una cinta que ostenta ser una biopic, pero que cambia su rumbo a plena marcha, y más allá de hacerlo de una forma creativa, termina por perjudicar una historia que en papel lucía interesante e intrigante.

En Sergio, un importante diplomático brasileño, deberá enfrentarse a la misión más importante de su vida, el llegar a Iraq justo al final de la ocupación estadounidense y tratar de estabilizar el país. La película se encuentra basada en episodios de la vida de Sergio Vieira de Mello, conocido por su carisma y experiencia en la resolución de conflictos.

Greg Barker, un fanático de la vida del conocido diplomático, se encuentra en la segunda ocasión en que aborda su vida durante un proyecto, después de haber realizado el documental, también llamado Sergio, que aborda la vida del mismo personaje. Ahora, llega el turno de presentar una adaptación, que desafortunadamente, deja atrás lo que pudo haber sido una interesante semblanza del personaje o un intrigante thriller político, y se enfoca en una historia de amor que aporta de poco a nada en pantalla. El trabajo visual es bueno, pero no exige, pero es en su ritmo y edición, en donde la cinta sufre demasiado, con un número de flashbacks, que sí, cumplen en brindar un contexto necesario para el nuevo al tema o a la vida de su personaje principal, pero caen en un limbo de callejones sin salida narrativos, que más allá de brindarle capas a sus personajes, los deja aún peor parados a la vista del espectador; con motivaciones nulas. La famosa frase para aquellos familiares con lo que hago, “tiene buenas locaciones”, es claramente usada aquí. Porque sí, el trabajo de diseño de producción es bueno, en locaciones como la selva de East Trimor o Rio de Janeiro.

En las actuaciones no hay mucho que refutar, tanto Wagner Moura (Narcos) como Ana de Armas (Knives Out) hacen un buen trabajo con el material que les es entregado, lleno de un pobre diálogo, pero con un relación en pantalla que sale a flote por medio de la innegable química entre actores, pero que termina por ser el centro de atención en una cinta que ofrecía para más.

La priorización de la historia de amor por encima de la vida del personaje titular es, al final, lo que termina por dañar a la película, después de establecer lo que podría ser un gran thriller durante los primeros minutos. Esto es algo que me gustaría remarcar, que la cinta marca un rumbo que luce interesante, que le hace pensar al espectador conocer más sobre la vida y labor de este personaje, y termina por cambiarlo por un romance, que priva de peso narrativo los sucesos que acontecen, transformándolos en recuentos entre personajes más que momentos impactante. Y no es que la idea del romance sea mala por si misma, pero la conexión no se ve beneficiada por lo poco que sabemos de los personajes, en especial de Carolina Larreira (De Armas), quien es un personaje con escaso trabajo de desarrollo.

En conclusión, Sergio es un intento fallido de una biopic, que más allá de beneficiarle con un elemento de romance, termina de restarle a su premisa y desafortunadamente, se queda corta en conocer sobre la vida del conocido diplomático.

 

Mi veredicto: 5/10

¿Cómo le fue en otros sitios?

Metascore: 57/100

Rotten Tomatoes (porcentaje de críticas positivas): 43%

Rotten Tomatoes (promedio): 5.34/10

Vela si: Buscas una película con personajes diplomáticos y conocer (un poco) sobre la vida de Sergio.

Reseña: “Love. Wedding. Repeat” o “Amor. Boda. Azar” (2020)

Dirección: Dean Craig

Guión: Dean Craig, Francis Nief y Christelle Raynal

Elenco: Sam Claflin, Olivia Munn, Freida Pinto, Eleanor Tomlinson, Aisling Bea, Joel Fry, Jack Farthing, Tim Key, Allan Mustafa, Alexander Forsyth y Stefano Patti

¿Día que de cuarentena? Los servicios de streaming siguen siendo unos de nuestros mejores acompañantes en estos días de quedarse en casa y ahora llega una comedia romántica de Netflix, que promete una premisa creativa con un elenco interesante. Para añadir, en mi opinión, Netflix presentó una de las mejores comedias románticas de los últimos años con Set It Up (2018).

En Love. Wedding. Repeat, Sam Claflin interpreta a Jack, el hermano de Hayley (Eleanor Tomlinson), la cual se encuentra a punto de tener la boda de sus sueños en Italia. Durante la fiesta, Jack se reencontrará con Dina (Olivia Munn), con quien siempre ha pensado tener una conexión especial. Pronto, los protagonistas descubrirán que tan solo un pequeño instante puede cambiar el curso de una boda, dando paso a diversos finales alternos. La cinta es un remake de la película francesa de 2012, Plan de Table.

En su dirección, Dean Craig, quien se encuentra en su debut como director de largometraje, pero fungió como escritor de la comedia, Death At a Funeral (2010), solamente presenta situación incómoda tras situación incómoda, y nunca encuentra una forma de presentarlas de alguna forma graciosa, sino que quedan en eso: incomodidad. El diálogo es tan pobre y la comedia tan inexistente, que la cinta simplemente cuenta con interacciones extrañas entre personajes y un timing cómico, que como las risas a lo largo de la cinta, no existen. Como la cereza en el pastel, lo que podría ser la parte más interesante de la película, pasa como un montaje que no supera tan siquiera el minuto, que es precisamente todas las formas en que la boda podría ir mal.

El elenco de la película nunca logra conectar, viéndose altamente afectados por el pobre guión que les es entregado. Este se encuentra plagado de personajes acartonados y definidos por tan solo un elemento de su personalidad, lo que remite en que absolutamente cada uno de los intentos de chistes de cualquier personaje, se basen en tan solo -esa- característica por la cual el guión los define. Además, ña química entre Sam Claflin (Love, Rosie) y Olivia Munn (The Predator) es nula. No existe.

La película se dice ser una comedia romántica, pero falla en su promesa de entregar elementos de comedia o de romance. El tratar de encontrar un género para la cinta, o tan siquiera un indicio de él, es casi tan frustrante como los cien minutos que la película dura. Es impresionante, que con una premisa imaginativa, la ejecución sea simplemente mediocre. La película era la receta ideal para tener una buena comedia romántica de inicios de año, pero tal como la boda dentro de su historia, rápidamente se convierte en un desastre. 

No dudo al decir que Love, Wedding, Repeat es una de las peores cintas del 2020, llena de pobres actuaciones, una nula comedia, clichés por todos lados y con un giro narrativo, que aunque pudo ser interesante, es nada menos que una calamidad.

Mi veredicto: 2/10

¿Cómo le fue en otros sitios?

Metascore: 73/100

Rotten Tomatoes (porcentaje de críticas positivas): 28%

Rotten Tomatoes (promedio): 4.25/10

Vela si: De verdad la cuarentena ha estado muy aburrida y no tienes nada más que ver.

Reseña: “El Hoyo” (2019)

Dirección: Galder Gaztelu-Urrutia

Guión: David Desola y Pedro Rivero

Elenco: Iván Massagué, Antonia San Juan, Zorion Eguileor, Emilio Buale Coka y Alexandra Masangkay

Netflix, Prime Video y otros servicios de streaming, se han convertido en la principal fuente de entretenimiento en los tiempos en que vivimos, y siempre es bienvenido cuando deciden tomar riesgos y llegar con producciones originales y fuera de la norma. Ahora, llega el turno de El Hoyo, película española que estrenó en la pasada edición del Festival Internacional de Cine de Toronto.

En un futuro que no parece muy lejano, Goreng (Iván Massagué) ingresa a un lugar conocido como El Hoyo, una especie de prisión vertical en donde la gente se alimenta por medio de una plataforma llena de comida que, a lo largo del día, baja por los cientos de niveles de la estructura, pero solamente se queda unos cuantos momentos en cada uno de ellos. Pero hay algo más, cada mes, los prisioneros serán cambiados de nivel, pudiendo quedar en los manjares de los niveles más altos o con la miseria de los niveles más bajos. Rápidamente, Goreng se dará cuenta del terrible sistema en el que se encuentran los prisioneros, uno tal vez demasiado parecido al nuestro.

En su dirección, Galder Gaztelu-Urrutia, quien presenta su opera prima, inmediatamente logra situar al espectador en lo que al principio parece ser un escenario ajeno a nuestra realidad, un futuro distópico que en un inicio se plantea como algo muy lejano, pero poco a poco, principalmente por medio de alegorías para nada sutiles y una temática de crítica palpable, invita a la reflexión y al cuestionamiento. Probablemente, y es una tendencia común en las primeras películas de creadores, el deseo de abarcar demasiados temas en una misma historia hace que poco a poco pierdan fuerza, tal y como es el caso de El Hoyo conforme se acerca a su tercer acto y consiguiente final, el cual queda abierto a muchas interpretaciones.

Los personajes de El Hoyo son fascinantes y hacen un buen trabajo de exposición para colocar al espectador en este nuevo escenario y además, rápidamente explicar las reglas de este mundo y llenar hoyos narrativos que pueda haber, todo esto sin perder el rumbo de dar a conocer su personalidad. Las actuaciones son buenas, en especial la de Zorion Eguileor (Pikadero), como Trimagasi, quien logra presentar un buen opuesto al recién llegado Goreng al inicio de la película.

El mayor valor de El Hoyo es su premisa creativa y que resuena, de una forma atemorizantemente precisa, con situaciones que se viven hoy en día en nuestra sociedad; una profunda desigualdad y una avaricia latente, lo que hace que su mensaje político se presente como apertura de una conversación necesaria. A pesar de la originalidad de su historia, la película claramente titubea conforme progresa, diluyendo su mensaje en un sinfín de giros no siempre justificados e hilos narrativos que llevan a un callejón sin salida, lo cual la vuelve frustrante por momentos.

En conclusión, El Hoyo es una película necesaria de ver, que aunque su mensaje se debilita conforme progresa, su premisa, impacto inicial y temática provocativa, invitarán al espectador a reflexionarla constantemente.

Mi veredicto: 8/10

¿Cómo le fue en otros sitios?

Metascore: 73/100

Rotten Tomatoes (porcentaje de críticas positivas): 82%

Rotten Tomatoes (promedio): 7.5/10

Vela si: Buscas una película con tintes de terror y con una premisa tanto única como creativa.

Reseña: “Onward” o “Unidos” (2020)

Dirección: Dan Scanlon

Guión: Dan Scanlon, Jason Headley y Keith Bunin

Elenco: Tom Holland, Chris Pratt, Julia Louis-Dreyfus y Octavia Spencer

El legendario estudio de Disney Pixar ya había desacostumbrado al público de contenido original, valiéndose fuertemente de secuelas de pasados éxitos en los últimos años, como lo fueron Finding Dory (2016), Cars 3 (2017), Incredibles 2 (2018) y Toy Story 4 (2019). Nadie niega la calidad de las mencionadas películas (excepto tal vez, Cars 3, junto a toda su saga), pero es más que bienvenido que el estudio finalmente haya decidido ir en un camino firme hacía las producciones originales, aquellas que le dieron su identidad al estudio. Este año estrena Soul, una historia que explorará una temática sobre nuestra alma y los sueños a los que aspiramos como personas; todo esto en cines para junio. Mientras tanto, llega Onward, dirigida por Dan Scanlon, también director de Monsters University. En su carrera en departamentos de animación, participó en Joseph: King of Dreams (2000) y fue artista de storyboards en Cars (2006).

Ambientado en un mundo de fantasía suburbana, dos hermanos elfos adolescentes, Ian (Tom Holland) y Barley Lightfoot (Chris Pratt), se embarcan en una aventura en la que se proponen descubrir si existe aún algo de magia en el mundo que les permita pasar un último día con su padre, que falleció cuando ellos eran aún muy pequeños como para poder recordarlo.

La conocida fórmula Pixar va de la mano de la dirección de Scanlon, quien logra incorporar temáticas de relaciones familiares, una road trip movie, pérdida, duelo, un mundo constantemente cambiante y todo esto, en medio de un constante tributo al género fantástico y a los juegos de rol; una dinámica nueva y fresca para las películas de Pixar. Aún así, dudo que Onward llegue a convertirse en un clásico del estudio, como Ratatouille (2006) o WALL-E (2008), aunque definitivamente no se encuentra en lo peor que han presentado. Simplemente, considero que no son suficientes los nuevos elementos para lograr que supere la prueba del tiempo o se convierta en un parteaguas, pero es sólida en cuanto un regreso a forma de Pixar se refiere, en materia de historia. Por otro lado, e inclusive sobra decirlo en este punto de la historia de Disney Pixar, la calidad de la animación es simplemente increíble y se aprecia la atención hasta al más mínimo detalle.

El trabajo actoral de las voces de Tom Holland (Spider-Man: Far From Home) y Chris Pratt (Jurassic World) es bastante bueno, pero es Octavia Spencer (Hidden Figures) como Manticore, quien presenta la mejor actuación de la cinta, brindando una gran dosis de humor justo cuando es necesario.

Lo mejor de Onward es la originalidad de su historia, vibrante y nueva para audiencias, pero no creo que todo llega a ser ejecutado de la mejor manera. La dinámica entre personajes es en general buena, pero existen algunos que simplemente no tienen el mismo impacto que otros, especialmente la participación del padre de los Lightfoot en la historia, la cual se ve reducida a la comedia en su mayoría y pierde peso emocional. Además, el trabajo de world building, aquella creación del mundo alrededor de la historia, tristemente se queda corta y deja deseando al espectador conocer más de cómo se llego al punto de la historia en donde la magia simplemente fue abandonada. Otra nota importante, creo que la cinta puede llegar a resonar mejor con personas que han tenido una fuerte relación con algún hermano o hermana mayor, el cual no es mi caso. 

En conclusión, a pesar de deficiencias narrativas, Onward se mantiene a flote en la originalidad de su historia, calidad de animación y en marcar el rumbo de producciones para el estudio de animación más famoso del mundo.

Mi veredicto: 7.5/10

¿Cómo le fue en otros sitios?

Metascore: 61/100

Rotten Tomatoes (porcentaje de críticas positivas): 87%

Rotten Tomatoes (promedio): 7/10

Vela si: Extrañas la originalidad de las historias de Disney Pixar y quieres ver una película familiar.

Reseña: “Honey Boy” (2019)

Dirección: Alma Har’el

Guión: Shia LaBeouf

Elenco: Noah Jupe, Shia LaBeouf, Lucas Hedges, Maika Monroe, Natasha Lyonne y Martin Starr

La vida de Shia LaBeouf (Transformers) ha dado mucho de qué hablar, y ahora llega una película que el actor escribió durante su estadía en rehabilitación, que funciona como una catarsis emocional, rodeada de excelentes actuaciones. LaBeouf interpreta a su propio padre, brindando una mirada a lo que fue su experiencia como niño actor, principalmente cuando se encontraba grabando la conocida serie de Disney Channel, Even Stevens (2000-2003), aunque alterando nombres y escenarios.

En Honey Boy, Otis (Noah Jupe) es un niño de 12 años que descubre desde muy joven la cara oculta de Hollywood, actuando en shows de televisión para niños. Su padre, James (Shia LaBeouf), es un antiguo payaso de rodeo que después de enfrentar diferentes problemas, decide convertirse en el guardián de su hijo. Cuando Otis no está grabando sus escenas, la convivencia entre ambos es muy compleja, y Otis anhela que James se comporte como un verdadero padre. 

En el que es su debut como directora, Alma Har’el logra un trabajo excepcional, logrando brindarle muy buenos elementos visuales, desde movimientos de cámara a decisiones de luz que propician una atmósfera envolvente, íntima y personal en los momentos adecuados. Las temáticas de expectativas de un niño actor, el cómo se le espera actuar tanto como niño como adulto, en diferentes contextos, se encuentra presenta y funciona como guía, además de la relación padre-hijo que se desenvuelve en pantalla. Para agregar, lo que pide de los actores es fenomenal y logra que se presenten personajes muy bien desarrollados, ya que concentra la mayoría de su tiempo en los personajes de Otis y Hames.

Honey Boy presenta grandes actuaciones, iniciando por Otis en su niñez, interpretado por Noah Jupe (A Quiet Place), y en su etapa adulta por Lucas Hedges (Waves). Ambos actores logran representar el crecimiento de Otis y las diferentes etapas de su vida, viviendo las secuelas de una vida temprana tan caótica. Por otro lado, Shia LaBeouf brinda la que es, me atrevo a decir, la mejor actuación de su carrera 

El guión del mismo Shia LaBeouf le brinda a la cinta una personalidad única y un discurso catártico, mostrado en la relación del personaje principal y su padre, la cual dista de ser perfecta. Al contrario, muestra una realidad cruda y sumamente agobiante, que abraza al espectador en la desesperación y constantes frustraciones que rodearon la vida temprana de LaBeouf en la industria. La película funciona como una terapia catártica y un cambio en su creador, el cual se concentra alejarse de gritar al vacío y abre su alma, exponiendo una difícil parte de su vida a todo aquél que este dispuesto a escucharlo. Aún así, en su misma experiencia de liberación, la película puede llegar a sentirse desordenada y sin rumbo, una muestra de lo que su vida llegó a ser en algún momento.

En conclusión, Honey Boy cuenta con grandes actuaciones, una voz única en su guionista, una dirección que eleva los sentimientos que busca provocar y una historia que resuena con el espectador.

Mi veredicto: 8/10

¿Cómo le fue en otros sitios?

Metascore: 73/100

Rotten Tomatoes (porcentaje de críticas positivas): 94%

Rotten Tomatoes (promedio): 7.6/10

Vela si: Buscas una historia terapéutica que te invitará a reflexionar.