Reseña: “A Bad Moms Christmas” (2017)

A Bad Moms Christmas 

Dirección: Jon Lucas y Scott Moore

Guión: Jon Lucas y Scott Moore

Elenco: Mila Kunis, Kristen Bell, Kathryn Hahn, Christine Baranski, Susan Sarandon y Cheryl Hines

La época decembrina se acerca y con ella las compras apresuradas, los compromisos familiares y las decoraciones propias. Este año, las fiestas llegaron un poco antes de lo previsto con el estreno de “A Bad Moms Christmas”, la secuela de “Bad Moms” (2016), que llega tan solo quince meses después de la original y logró convertirse en la sorpresa del verano pasado, incluso siendo una de mis películas favoritas del año.

Ahora, el trío de mamás regresa para una historia situada en Navidad, pero con el detalle de que sus propias madres deciden visitarlas para las fiestas, cambiando totalmente la dinámica en sus hogares. Fieles a su estilo, nuestras protagonistas deciden pelear por el control de las fiestas aunque puede que no todo sea tan fácil como creen.

Jon Lucas y Scott Moore (Bad Moms) regresan como directores/guionistas de una manera sólida y que fácilmente refleja que conocen a estos personajes. Cabe recordar que también son los mismos guionistas detrás de “The Hangover” (2009). No logran presentar una película mejor que la original, pero definitivamente saben lo que hacen y logran bastantes momentos cómicos memorables. Es una comedia adecuadamente estructurada y que logra balancear momentos graciosos con una historia empática, aunque no tan consistente.

Si la historia por momentos carece de coherencia, las actuaciones llevan la película a flote y le dan brillo a su particularidad. Mila Kunis y Kristen Bell repiten sus roles de una gran manera y mostrando gran química. La franquicia de Bad Moms no es la primera vez que trabajan juntas, ya que también lo hicieron en “Forgetting Sarah Marshall” (2008). Pero la actriz más destacada de la película es Kathryn Hahn, quien una vez más roba la película con excelente timing cómico y un talento nato; demuestra que debemos de verla mucho más en pantalla y que Hollywood la subestima. Las adiciones de Christine Baranski (How the Grinch Stole Christmas), Susan Sarandon (Thelma & Louise) y Cheryl Hines (Curb Your Enthusiasm) es excelente. Las tres aportan un cambio en el juego muy bienvenido, con Barinski destacando con un personaje que puede parecer de caricatura, pero que es elevado por su excelente actuación. 

La historia sufre en ocasiones de momentos huecos e inclusive de predictibilidad; además de chistes que simplemente no aportan nada, aunque cuando hace las cosas bien, destaca en ello. Inclusive cuando la película toca hilos emocionales, lo hace de una mejor manera de lo que esperaba. Nunca esperé verme emocionalmente afectado por una película de Bad Moms en Navidad, pero aquí estamos…

La comedia es el género más difícil de realizar y en un contexto en el que las risas son bienvenidas, la película triunfa. No logra replicar la gran primera entrega, pero definitivamente pasa la prueba como secuela y rompe con la tendencia de que las continuaciones de comedias son simplemente decepcionantes.  En conclusión, “A Bad Moms Christmas” es una comedia sólida, con un elenco que eleva su guión y le da inicio a la época navideña solamente como este trío de mamás saben hacerlo.

Vela si: Disfrutaste la primera entrega de Bad Moms, te gustan las películas navideñas y te gustan las comedias.

No la veas si: La primera entrega no fue lo tuyo o las comedias simplemente no son lo tuyo.

Mi veredicto: 7.5/10

¿Cómo le fue en otros sitios?

Metascore: 42

Rotten Tomatoes (porcentaje de críticas positivas): 28%

Rotten Tomatoes (promedio): 4.3/10

 

 

 

Reseña: “The Killing of a Sacred Deer” (2017)

The Killing of a Sacred Deer 

Director: Yorgos Lanthimos

Guión: Yorgos Lanthimos y Efthymis Filippou

Elenco: Nicole Kidman, Colin Farrell, Alicia Silverstone, Raffey Cassidy, Barry Keoghan y Bill Camp

Muchas sorpresas son completamente inesperadas. Es sano ver una película sin haber visto un trailer o algún tipo de promocional y ser totalmente tomado con la guardia en bajo ante una latente incomodidad y un terror que no requiere de monstruos a base de gráficas de computadora. A veces, el mayor terror se encuentra en nuestras propias vidas, y “The Killing of a Sacreed Deer” lo deja claro.

Dar una sinopsis detallada de este filme sería negarle parte de su mera esencia, aunque el mieto griego de Ifigenia es una gran influencia en la historia. Un cirujano, Steven (Colin Farrell), tiene una amistad con un joven: Martin (Barry Keoghan), de la cual derivará un sacrificio inimaginable antes de que la vida de Steven y su familia se desmorone. 

El director Yorgos Lanthimos (The Lobster) da una película que en una palabra debe ser descrita como: perturbadora. No perturbadora en un sentido negativo, sino de una total manipulación de los sentidos, debido a la muestra de elementos sumamente viscerales. La película es un thriller psicológico que se desenvuelve en el mundo contenido de sus pocos personajes y permite una identificación inmediata de parte del público. El hecho de pensar que algo nos podría pasar se presta para ponerle la piel de gallina a cualquiera. La película juega con los sentidos del público, además de manejar temas de culpabilidad y arrepentimiento de una manera sumamente humana y pasional.

Las actuaciones de la película son excelentes, con Barry Keoghan (Dunkirk) destacando con una impresionante interpretación de Martin, la cual llega a atormentar y mostrar un número de facetas sumamente desgarradoras y ansiosas. La historia es centrada y sin dejar espacio para cabos sueltos, sumamente reservada a la vida familiar y las terribles consecuencias que llegan con la llegada de Martin a sus vidas, aunque por momentos el ritmo es inconsistente y deja momentos muertos de manera innecesaria; definitivamente, la película se podría ver beneficiada con una disminución de tiempo de unos veinte minutos. Visualmente, la película es brillante, con tomas realizadas en formas siniestras, lo cual refleja lo siniestro de los personajes ante nosotros. Hay una escena en un parque entre dos personajes que destaca por su excelente fotografía y manejo de cámara.

Este estudio de personajes es difícil de digerir, principalmente por su temática tan oscura; estudia nuestra humanidad, sentido de supervivencia y la confrontación ante la pérdida. Es una película emotiva, original y sumamente siniestra, con temas que definitivamente no se tocan todos los días. Además, es una película sumamente original, con una premisa atrevida y diferente, que no teme salir de lo convencional y experimentar con la audiencia. No teme dejar una cicatriz en el espectador y atormentarlo.

En conclusión, “The Killing of a Sacred Deer” es una historia perturbadora pero sumamente cautivadora. Es una película que permanece en la mente constantemente, además de tener imágenes y sentimientos que permanecen por mucho tiempo en el espectador. No es fácil de procesar, en lo absoluto, pero eso la hace más intrigante.

Vela si: Disfrutas una película con un gran peso psicológico, te gustó “The Lobster” (2015) y no le temes a ver algo atrevido en la pantalla.

No la veas si: Las películas de horror psicológico no son lo tuyo y fácilmente te llegas a incomodar con temáticas claramente oscuras en el cine.

Mi veredicto: 8/10 

 

 

Reseña: “Thor: Ragnarok” (2017)

No es ningún secreto que las dos primeras películas de Thor no fueron de lo mejor recibidas dentro del Marvel Cinematic Universe (MCU), con historias poco ambiciosas y algunas actuaciones monótonas. Por ello, para la tercera entrega de la franquicia, Marvel decidió darle un giro de 180 grados a la dinámica, contratando al neozelandés Taika Waititi (What We Do in the Shadows) como director, una apuesta diferente y fuera de la caja. No pudieron haber hecho una mejor elección.

“Thor: Ragnarok” comienza por mostrarnos que ha sido de Thor tras su partida en “Avengers: Age of Ultron” (2015) y su ausencia en “Captain America: Civil War” (2016). Un antiguo enemigo regresa a Asgard y Thor (Chris Hemsworth) debe encontrar la manera de escapar de sus captores, usando la ayuda de un viejo amigo, antes de que sea demasiado tarde y su hogar sea destruido para siempre.

Las actuaciones de la película son bastante buenas, con Chris Hemsworth demostrando su brillantez con una mayor cantidad de escenas cómicas y libertad para interpretar al personaje. Se puede ver como disfruta interpretar al Dios del Trueno en esta entrega de la franquicia, con nuevos elementos y una historia claramente superior a las anteriores. Mark Ruffalo (Spotlight) interpreta a Hulk/Bruce Banner como nunca antes. De la mano de una historia que le beneficia y un entorno diferente, vemos la mejor representación en pantalla del gigante verde que ha habido hasta la fecha. Jeff Goldblum (Jurassic Park) es, bueno, Jeff Goldblum, aunque en la mejor manera posible; su actuación es fresca y dinámica. Una sorpresa es el mismo Taika Waititi como Korg, quien brinda un humor muy especial y bienvenido a la película. Pero la estrella de esta película se llama Tessa Thompson (Creed), quien interpreta a Valkyrie. Su interpretación de la heroína es excelente, con una gran química con Hemsworth y Ruffalo, además de increíbles diálogos. No soy un seguidor de comparar personajes de otras sagas, pero con su manera de actuar, abandono de su responsabilidad y convertida en una mercenaria, veo influencias de Han Solo.

La película es definitivamente superior a sus predecesoras y esto se debe principalmente a Taika Waititi y la libertad creativa que recibió. Claro, la película es parte de un universo cinematográfico y hay ciertos elementos que debe contener, pero eso lo deja en segundo plano y se concentra primordialmente en ser una buena película. El humor está muy presente y aporta al entretenimiento, pero las escenas de acción se asemejan a obras de arte debido a los colores vibrantes y el parecido con el arte de Jack Kirby, fallecido dibujante de Marvel. En especial en el diseño de Hela, el cual es casi una representación idéntica de el original de Kirby.

Una nota negativa, y lo cual es recurrente en las películas de Marvel, es el antagonista. Cate Blanchett brinda una excelente actuación como Hela, de eso no hay duda, pero su historia pierde fuerza conforme la historia progresa. Es decir, es mucho más interesante el de dónde viene que hacía dónde va. En otra nota negativa, la película por momentos parece ir demasiado rápido, cubriendo un extenso número de eventos en un periodo muy corto de tiempo. Además, la película confía en que el espectador ha visto las películas anteriores de Thor, por lo que para alguien sin familiaridad con los personajes podría ser un poco complicado seguir el hilo de la historia.

La estética de la película es increíble, con colores brillantes y retros, además de un score puramente ochentero y con influencias techno. Los vestuarios y el maquillaje son dignos de una película de este calibre, además de la cinematografía, la cual brinda visuales espectaculares (en especial cierta escena de flashback). “Thor: Ragnarok” es un festín visual y una bocanada de aire fresco a una franquicia que corría grave peligro.

En conclusión, “Thor: Ragnarok” es una gran película, con un elenco brillante, una dirección atrevida en todo sentido, una historia intrigante y visuales increíbles. Aunque no rompe barreras en el cine de superhéroes, brinda una película con un espíritu divertido y que no se toma a sí mismo muy en serio, porque no lo necesita.

Vela si: Eres fan de las películas de Marvel o ir a pasar un rato divertido al cine.

No la veas si: Lo tuyo solamente son las películas de superhéroes oscuras.

Mi veredicto: 8.3/10

Reseña: “Kingsman: The Golden Circle” (2017)

En febrero de 2015, llegó una de las mayores sorpresas del año. Dirigida por Matthew Vaughn y con un estelar completamente desconocido, Taron Egerton, “Kingsman: The Secret Service” (2014) se convirtió en una de mis películas favoritas de ese año (solo detrás de “Star Wars: The Force Awakens” y “Mad Max: Fury Road”). Por ello, en cuanto su secuela fue anunciada, no podía esperar para regresar a este mundo de acción, espías y un buen té inglés.

“Kingsman: The Golden Circle” nos lleva a Estados Unidos, después de que la organización conocida como Kingsman se ve comprometida después de un terrible incidente. En EUA, conocemos a los Statesman, la contraparte estadounidense de los espías británicos, quienes tienen su forma muy particular de tratar arreglar un importante conflicto mundial orquestado por Poppy (Julianne Moore).

Primeramente, Taron Egerton, quien interpreta a Eggsy se ha convertido en una superestrella. Con buenas decisiones en sus roles y dando interpretaciones solidas, se vislumbra apenas el comienzo de una exitosa carrera para el joven inglés. Colin Firth (Harry) regresa de una manera convincente, brindando una buena actuación y justificando el regreso de su personaje a la historia. También, hay un cameo de cierto cantante que termina por robarse la película. Otra interpretación sólida es la de Mark Strong como Merlin, quien constantemente aunque sin ser iluminado por los reflectores, brinda excelentes actuaciones. Julianne Moore como Poppy es desperdiciada, principalmente por decisiones del guión, el cual la mantiene contenida en una sola locación a lo largo de la película. Otro talento desperdiciado es Channing Tatum, quien apenas aparece en escena. Es muy bizarro, pero casi hace ver como si su personaje: Agent Tequila, y Agent Whiskey (Pedro Pascal), en algún momento de la estructuración de la historia, eran el mismo personaje, pero por decisiones de agenda o creativas, decidieron hacerlo dos personajes. Lo cual me lleva a la historia.

Es inevitable comparar a la película con su predecesora, la cual tenía una historia sencilla pero bien estructurada, con personajes sólidos, a los cuales se les dio tiempo de desarrollarse en pantalla y lograr fuerte empatía con el público. En este caso, es todo lo contrario…

Los Statesman son personajes intrigantes y entretenidos en escenas de acción, pero no necesariamente interesantes en un sentido narrativo. La historia no los trata como personajes relevantes, incluso haciéndolos ver desechables e intercambiables (me remonto al caso de Tequila y Whiskey). La película trata de acaparar demasiado, lo cual se puede ver en su duración de 141 minutos, y de cubrir diferentes sub-tramas dentro de la narrativa, lo cual provoca que al final se terminan perdiendo y no tengan la misma fuerza. Las motivaciones de los personajes por momentos fallan, viéndose poco convincentes y por momentos las cosas simplemente pasan porque el guión así lo exige.

Por otro lado, visualmente la película es increíble. Si la secuencia de la iglesia en la primer película fue impactante, la secuela entrega diferentes secuencias con el mismo tipo de movimientos de cámara, canciones a todo volumen y completa irreverencia. Matthew Vaughn (Kick Ass, X-Men: First Class) sabe dirigir este tipo de escenas, y lo hace de una manera extraordinaria. Tal vez “Kingsman: The Golden Circle” no es su entrega más fuerte, pero continúa siendo mi director favorito trabajando hoy en día. La cinematografía también es impresionante, con una estética perfectamente cuidada y que brinda lo que solo puedo describir como un festín para los ojos.

Por momentos, se pierde ese sentimiento de una sátira de historias de espías, principalmente James Bond, y acaricia con convertirse en una película de superhéroes; lo cual no es necesariamente malo, sino diferente. La película repite elementos de su predecesora, pero lo hace en una cantidad tan grande, que parece lastimar a la película más que ayudarla, pero no por ello es mala. De la mano de una gran realización aunque con problemas de historia, “Kingsman: The Golden Circle” es una película entretenida, que no falla en brindar lo que hizo a la primera entrega tan exitosa. 

Vela si: Te gustó la primera entrega, las historias “over the top” e irreverentes.

No la veas si: No disfrutaste la primer película, lo tuyo no es el cine de acción o las películas con violencia gráfica no son lo tuyo.

Mi veredicto: 7/10

Reseña: “Spider-Man: Homecoming” (2017)

Durante los últimos 15 años, hemos visto ya cinco películas de Spider-Man, tres de la mano de Sam Raimi y Tobey Maguire como Peter Parker, y dos de Mark Webb y Andrew Garfield como el joven arácnido. Desde que se anunció, en 2015, que Marvel Studios y Sony habían llegado a un acuerdo y ahora Spider-Man podría formar parte del MCU (Marvel Cinematic Universe), la especulación creció. Spider-Man sigue siendo propiedad de Sony, pero parte de sus derechos cinematográficos han pasado a Marvel Studios, quienes por lo pronto planean utilizarlo en una trilogía y dos películas de “The Avengers”.

En el momento en que Spider-Man apareció por primera vez en pantalla, en “Captain America: Civil War” (2016), quede convencido de que Tom Holland era la decisión correcta. Aunque hacía falta verlo en solitario, me quedé tranquilo sabiendo que tenía todos los elementos que se podían esperar de Peter Parker y Spider-Man.

“Spider-Man: Homecoming” nos traslada pocos meses después de los eventos de “Captain America: Civil War”, en donde un Peter Parker deseoso de probarse al lado de Los Vengadores, siente que tiene todo para poder brillar al lado de los héroes más poderosos del planeta y de su mentor, Tony Stark.

“Spider-Man: Homecoming” nos presenta a Peter Parker en su primer año de preparatoria, meses después de haber sido picado por la araña radioactiva que le da sus poderes. Esto es de aplaudir, que la película no nos presentará algo ya visto en dos películas previas del arácnido, asumiendo que el espectador ya conoce la historia de la muerte del Tío Ben y la picadura de la araña. Para ver esa historia de origen se puede ver “Spider-Man” (2002) o “The Amazing Spider-Man” (2012) .

Las elecciones de casting son muy buenas, con Tom Holland probando que es el Peter Parker definitivo y que esta aquí para quedarse. Su química con Robert Downey Jr. es muy buena, además de su entendimiento del personaje. Lo que hace tan querido a Spider-Man (y mi super héroe favorito) es que es alguien común y corriente, que va a escuela de día y que resulta ser un superhéroe en su tiempo libre. Otro miembro del cast que destaca es Jacob Batalon como Ned, el mejor amigo de Peter, que funciona perfectamente como un ancla para el espectador y comic relief. Inclusive Zendaya como Michelle, el casting de quien mucha gente dudo, demuestra porque fue elegida para su rol. Michael Keaton como Vulture es brutal, y probablemente el mejor villano de todo el MCU, junto a Loki. Finalmente, después de tantas películas, tenemos un villano cuyas motivaciones son claras y creíbles, que tiene tiempo para desenvolverse en pantalla y que es llevado a la pantalla por uno de los mejores actores de la historia. Hay una escena en el tercer acto que nos presenta a Vulture y a Spider-Man en solitario, teniendo una conversación uno a uno, que definitivamente se roba la película. Adrian Toomes no es un duende espacial o un mago galáctico, sino un tipo común y corriente, y eso es lo que lo hace mucho más efectivo que otros villanos del mismo universo.

La historia de “Spider-Man: Homecoming” es sencilla pero no por ello menos intensa. Claro, la película hace un esfuerzo por entrelazar al universo de Los Vengadores con la trama, pero es necesario para que el público entienda que el nuevo Spider-Man podrá aparecer en próximas entregas del MCU. Algunas de las mejores partes de la película se dan en Midtown, la escuela de Peter, en donde podemos ver una de las temáticas más constantes de Spider-Man: Peter Parker tratando de balancear su vida académica, romántica y de superhéroe.

La película evoca adaptaciones como la serie animada “The Spectacular Spider-Man” con referencias visuales, además de seguir una temática parecida a películas de John Hughes como “The Breakfast Club” (1985) o “Weird Science” (1985). “Spider-Man: Homecoming” es una gran historia que entra en el rubro de las historias “coming of age”, en donde la vida escolar juega un gran papel. 

Si se pudiera describir la película con una palabra, sería: diversión. “Spider-Man: Homecoming” es divertida sin caer en lo ridículo ni trillado. 

Con su gran historia, sus personajes bien estructurados, un villano que pasará a la historia, excelente soundtrack y la mejor representación de Peter Parker, “Spider-Man: Homecoming” es mi película favorita del arácnido, hasta el día de hoy. 

Mi veredicto: 8.8/10

Vela si: Eres fan de Spider-Man o disfrutas una clásica película de preparatoria. 

No la veas si: No te gustan las películas de superhéroes.