Reseña: “Crawl” o “Infierno en la Tormenta” (2019)

Dirección: Alexandre Aja

Guión: Michael Rasmussen y Shawn Rasmussen

Elenco: Kaya Scodelario y Barry Pepper

Parece ser que el género del terror de hoy en día ya ha entrado de lleno en una nueva fase, alejado de aquellas cintas que abusaban de sobresaltos, temáticas sobrenaturales con poco sustento y direcciones pobres, muy a lo Paranormal Activity (2007); películas que solo buscaban hacer su dinero en su primer fin de semana y retirarse, más con pena que con gloria. No significa que películas así ya no existan, pero sí que el terror, hoy en día, ya no se encuentra contenido por ese modelo narrativo.

En Crawl, cuando un terrible huracán azota Florida, el estado natal de Haley (Kaya Scodelario), ella ignora las órdenes de evacuación para buscar a su padre (Barry Pepper), que está desaparecido. Después de encontrarlo gravemente herido en su casa, los dos quedan atrapados en una zona muy estrecha del sótano, que además se inunda rápidamente con el agua del huracán. Mientras el tiempo para escapar de la tormenta se agota, Haley y su papá se dan cuenta de que un grupo de cocodrilos han hecho de su sótano su guarida.

La dirección de Alexandre Aja (Piranha 3D) es muy buena, sabiendo aprovechar de una gran forma los momentos de alta tensión que la cinta contiene y presentando un horror que le comienza a dar su sello definitorio al director francés. Aja sabe utilizar muy bien los espacios cerrados y agobiantes de su cinta, logrando replicar en el público las sensaciones ya mencionadas. Además, el estilo del productor Sam Raimi (Spider-Man, Drag Me To Hell) es notorio y ayuda a la cinta, con algunos elementos tanto visuales como narrativos propios de Raimi que logran aportar al trabajo del director. 

La actuación de Kaya Scodelario (The Maze Runner, Skins) es de lo mejor de la película, logrando que su personaje sea el pilar de la narrativa, mostrando desde el inicio algo que a pesar de no ser motivaciones lo suficientemente desarrolladas, logran construir un cimiento suficiente para lo que es su personaje a lo largo de la cinta. Los efectos visuales son buenos y la puesta en escena se nota creativa, logrando explotar de una muy buena forma lo que se aprecia como un presupuesto moderado para la cinta.

El guión se encuentra eficientemente estructurado, explotando al máximo el uso de sus pocas locaciones y el limitado número de personajes dentro de su historia, lo cual propicia una historia dinámica y con momentos de altísima tensión que funcionan. Sí, el guión puede llegar a caer en momentos demasiado convenientes, pero la película nunca rompe sus propias reglas y presenta lo que fue prometido, una película estilo clase B de monstruos asesinos, en este caso los cocodrilos. Además, el dinamismo de su historia se ve acentuado por su duración de poco menos de una hora y media. 

En conclusión, Crawl es una película que cumple con su premisa y entrega una película tensa, llena de terror efectivo, una gran actuación de Kaya Scodelario y una buena opción en la temporada de estrenos de verano que no pertenece a una franquicia o es algún remake. 

Mi veredicto: 7.5/10

¿Cómo le fue en otros sitios?

Metacritic: 61/100

Rotten Tomatoes (porcentaje de críticas positivas): 83%

Rotten Tomatoes (promedio): 6.55/10

Vela si: Buscas una entretenida y creativa película de terror con una gran dirección.

No la veas si: Lo tuyo no es el cine de terror

Reseña: “Fast & Furious Presents: Hobbs & Shaw” o “Rápidos y Furiosos: Hobbs & Shaw” (2019)

Dirección: David Leitch

Guión: Chris Morgan y Drew Pearce

Elenco: Dwayne Johnson, Jason Statham, Idris Elba, Vanessa Kirby y Helen Mirren

A partir de Fast Five (2011), en mi opinión la mejor cinta de la franquicia, la saga de Fast & Furious adquirió un nuevo aire con la incorporación de Dwayne “The Rock” Johnson, quien la colocó de nuevo en el mapa, salvándola de secuelas directo a DVD. Además, con el paso de los años, ha brindado a Universal lo más cercano a su propia franquicia de superhéroes. Ahora, por primera vez, la saga presenta un spin-off en manos de una película buddy cop, al más puro estilo noventero. 

En Fast & Furious Presents: Hobbs & Shaw, Luke Hobbs (Dwayne Johnson) es un leal policía, miembro de los Servicios de Seguridad de EEUU, además de padre de una pequeña niña. Por otro lado, Deckard Shaw (Jason Statham) es un solitario mercenario, ex miembro del Cuerpo de élite del ejército británico. Para empezar, son antiguos enemigos, pero cuando el mundo se enfrente a una terrible amenaza que podría cambiar nuestro planeta para siempre, estos dos adversarios no tendrán más remedio que unirse, más obligados que por gusto, además de que en su aventura se les unirá Hattie Shaw (Vanessa Kirby). Su objetivo será detener a Brixton Lore (Idris Elba), quien se ha hecho con una peligrosa arma biológica. Hobbs y Shaw tendrán que dejar a un lado su enemistad para salvar el mundo.

La dirección de David Leitch (John Wick, Atomic Blonde) es buena en su mayoría, añadiendo su gran conocimiento para la realización de escenas de acción a la cinta, que aunque pueden llegar a sentirse repetitivas, su valor técnico nunca decrece y mantiene un alto estándar. Además, Leitch sabe jugar muy bien con las fortalezas de sus actores, sacando lo mejor de ellos. El problema viene al momento de brindarle un ritmo a la película, que cae en demasiados altibajos narrativos que no son ayudados por la dirección, dando paso a que las más de dos horas de duración de la cinta se sientan excesivas, pudiéndole haber restado unos veinte o treinta minutos que salen sobrando.

Es innegable la química que existe entre Johnson (Fast Five)Statham (The Transporter), quienes le brindan carisma y valor de entretenimiento a una cinta que nunca se detiene a cuestionarse, pero es Vanessa Kirby (The Crown)quien brinda la mayor sorpresa de la cinta, probando que toda la crítica positiva que recibió por su aparición en Mission: Impossibe- Fallout (2018) fue solamente un poco de lo que sabe hacer y demuestra encontrarse más que lista para un importante despegue en Hollywood. Por otra parte, Idris Elba (Luther) es un villano apenas pasable, que no se desarrolla demasiado y tiene un objetivo que  es lo único que guía al personaje, volviéndolo en exceso unidimensional. Desafortunado, principalmente debido al gran actor que es Elba y al uso deficiente que se le dio. Algo grato son los cameos inesperados que la cinta tiene, los cuales son tan sorpresivos como efectivos. 

El guión inicia muy bien, con una historia que inmediatamente invita al público a suspender su lógica en la cinta, reclinar su asiento y aceptar que se encuentran en una cinta que emula más una caricatura que cualquier otra cosa, que es inverosímil y ridícula a más no poder, pero que lo entiende perfectamente y sabe explotarlo. Es en el ocaso de su segundo acto y durante el transcurso del tercero en donde la historia comienza a sufrir, principalmente por su ya mencionada repetición de elementos. Hay una parte en donde la cinta podría terminar idealmente, pero el espectador llega a descubrir que aún hay alrededor de treinta minutos restantes. Es interesante, que a pesar de ser un spin-off, la cinta comparte temáticas con el resto de las películas de la saga, especialmente el de la familia y las metas comunes. 

En conclusión, Hobbs & Shaw no logra llegar a ser la mejor cinta de la franquicia, pero es una película palomera, estruendosa, plagada de acción, en donde se nota lo bien que tanto el elenco como el equipo detrás de cámaras la pasó en su realización. No es una película con lógica, pero no lo necesita ser, menos cuando su franquicia se ha posicionado con temas y elementos ya distintivos. En un verano de estrenos que han dejado mucho a desear, Hobbs & Shaw se disfruta cuando uno entiende lo que va a ver. 

Mi veredicto: 6.5/10

¿Cómo le fue en otros sitios?

Metacritic: 61/100

Rotten Tomatoes (porcentaje de críticas positivas): 71%

Rotten Tomatoes (promedio): 6.19/10

Vela si: Buscas una película llena de acción, palomera, poco demandante y con actuaciones muy divertidas.

No la veas si: Buscas una película profunda, reflexiva y con un guión consistente.

Reseña: “Extremely Wicked, Shockingly Evil and Vile” o “Ted Bundy: Durmiendo con el Asesino” (2019)

Dirección: Joe Berlinger

Guión: Michael Werwie

Elenco: Zac Efron, Lily Collins, Kaya Scodelario, Haley Joel Osment, Jim Parsons y John Malkovich

Definitivamente, hay un gran desafío en presentar a un personaje tan oscuro, retorcido y particular como Ted Bundy como el protagonista de una cinta, un hombre que ha dejado una huella terrible y del cual han derivado documentales del estudio de su caso. En Extremely Wicked, Shockingly Evil and Vile, Elizabeth Kloepfer (Lily Collins) conoce a Ted Bundy (Zac Efron) y aprendemos desde la perspectiva de Elizabeth, la forma en que los terribles crímenes de Bundy se desenvuelven. 

La dirección de Joe Berlinger (Conversations with a Killer: The Ted Bundy Tapes) no es la adecuada, brindándole un exceso de simpatía al personaje principal y diluyendo de una forma importante el mensaje de concientización que una película de este tipo se esperaría que contuviera. Es entendible el hecho de que la estructura misma emule el modus operandi del mismo Ted Bundy, pero lo que pudo haber sido un importante punto de exposición para las historias de las víctimas, termina siendo una semblanza que rodea sus experiencias, apenas tocándolas, y se enfoca en la parte más mediática del caso del asesino. Era una excelente oportunidad, por desgracia desperdiciada, y aunque es una interesante manera de tratar de alternar una dinámica establecida, termina por no hacerle honor a lo ocurrido y por ende, a las víctimas. 

Lo mejor de la cinta son las actuaciones tanto de Zac Efron (The Greatest Showman) como de Lily Collins (Love, Rosie), quienes absolutamente logran tomar los reflectores de la película y logran representar el vasto rango de emociones por las cuales sus personajes son llevados a lo largo de sus poco menos de dos horas de duración, desde la desesperación y la angustia hasta el júbilo y la alegría. Aquí es Efron quien, en su papel principal, logra jugar con la percepción de la audiencia, y con un poder actoral tremendo, comenzar a difuminar sus acciones y tal como lo hacía Ted Bundy, tratar de conquistar a la audiencia con su carisma. 

El guión llega a sentirse lento por momentos, tardando bastante en arrancar y en lograr cimentar los hilos de su historia, principalmente debido a la decisión de no hacer una cinta completamente biográfica de Ted Bundy, sino de un periodo muy particular de su vida y el que atrajo más atención por parte de los medios, su pelea en la corte y toda la cobertura que recibió. Batalla, pero logra involucrar a la audiencia más hacía el ocaso de la cinta, aunque no es suficiente para mantenerla a flote ni corregir su curso. 

Sin lugar a duda, Extremely Wicked, Shockingly Evil and Vile era una excelente oportunidad de presentar más a fondo la historia de los crímenes de Bundy, al igual que una introspectiva profunda, pero termina por ser una oportunidad perdida en honrar a las víctimas del asesino serial. La película se llena de cambios de tono constantes y termina por no convertirse en la cinta definitiva de Ted Bundy que se esperaba que fuera. 

Vela si: Buscas una película con dos grandes actuaciones principales.

No la veas si: Esperabas una biografía de Ted Bundy o una película que estudiara más a fondo sus crímenes.

Mi veredicto: 5/10

¿Cómo le fue en otros sitios?

Metacritic: 52/100

Rotten Tomatoes (porcentaje de críticas positivas): 56%

Rotten Tomatoes (promedio): 5.72/10

Reseña: “Spider-Man: Far From Home” o “Spider-Man: Lejos de Casa” (2019)

Dirección: Jon Watts

Guión: Chris McKenna y Erik Sommers

Elenco: Tom Holland, Samuel L. Jackson, Zendaya Cobie Smulders, Jon Favreau, J. B. Smoove, Jacob Batalon, Martin Starr, Marisa Tomei y Jake Gyllenhaal

Vaya tarea el estrenar un par de meses después de una de las películas más esperadas y celebradas en la historia del cine superhéroes y probar que existe algo más que contar después del desenlance más grande que hemos visto en pantalla. Es momento de una nueva era, y como encargada del cierre de la Saga del Infinito, la nueva entrega de Spider-Man logra encapsular lo que hace a su personaje tan especial al igual que mostrar hacia dónde puede ir este masivo universo.

En Spider-Man: Far From Home, Peter Parker (Tom Holland) se embarca en un viaje escolar por Europa junto al resto de su clase, en búsqueda de disfrutar su vida de adolescente por unas semanas, pero sus vacaciones darán un inesperado y drástico giro cuando Nick Fury (Samuel L. Jackson) busca reclutar a Peter para que lo apoye en derrotar a misteriosas criaturas que se encuentran arrasando con toda Europa. El arácnido, con la ayuda de Mysterio (Jake Gyllenhaal), deberá desentrañar el origen de estos ataques y probar la razón por la que Tony Stark lo puso bajo su tutela desde un principio. 

La dirección de Jon Watts, quien regresa después de Spider-Man: Homecoming (2017) es muy buena y continúa destacando en su trabajo de cimentar relaciones y crear humor en su mayoría orgánico, pero más allá de eso, lo mejor de su dirección es el salto visual que da Far From Home conforme a su predecesora, conteniendo escenas que son de las más atrevidas y visualmente alucinantes que presenta el Universo Cinematográfico de Marvel, tomando la esencia de su material de origen y presentando secuencias que nunca se creyeron ver en pantalla. Far From Home combina de una forma efectiva ese sentimiento de película de preparatoria, el cual es palpable desde sus estética visual y arquetipos de personajes, hasta su soundtrack, al lado de un sentimiento de una gran película de superhéroes. Además, la acción de la cinta es pulcra y muy bien realizada; Watts se siente mucho más cómodo en la silla del director y se nota, con un crecimiento notorio en su forma de contar historias y presentarlas en pantalla. 

Tom Holland (The Impossible) continúa probando haber sido la mejor decisión para interpretar al arácnido y se le nota mucho más maduro en su actuación, reflejando todo por lo que su personaje ha pasado en las ya cinco películas que lleva interpretando a Peter Parker, mientras que Zendaya (The Greatest Showman) logra consolidarse en su papel de MJ y tomar un papel más protagónico, presentando una química evidente al lado de Holland. Por otro lado, Jacob Batalon (Night School) como Ned Leeds continúa siendo un excelente comic relief y brinda grandes momentos en la cinta, al igual que un arco tan sorpresivo como cómico. Pero la estrella de la película y quien roba cada momento en pantalla se llama Jake Gyllenhaal (Nightcrawler), quien interpreta a Quentin Beck, mejor conocido como Mysterio, brindando una actuación que se coloca como una de las mejores de todo el MCU y que además logra adaptar de una gran forma uno de los personajes más interesantes del universo de Spider-Man.

La historia de Spider-Man: Far From Home hace un gran trabajo en presentar lo que ha pasado con el mundo tras los eventos de Avengers: Endgame. La temática inicial de la cinta, que gira en tonos de película adolescente logra evolucionar e ir creciendo conforme la película progresa. Por ciertos momentos, el inicio se puede llegar a sentir un tanto desconectado del resto de la cinta, pero la historia hace un esfuerzo en cimentar y expandir a sus personajes, aunque no lo hace de una forma tan efectiva y puede llegar a alentar su flujo narrativo. Pero cuando la cinta llega a su clímax, toma el alma y esencia de este personaje al máximo, poniendo en pantalla secuencias de acción impresionantes en un tercer acto que llega a colocarse junto a lo mejor que hemos visto de Spider-Man en pantalla. 

La película tiene la gran responsabilidad de ser el siguiente capítulo de este universo después de una masiva cinta de Avengers y por medio de su historia sumamente personal, logra ser un contraste bienvenido a conflictos masivos que han tenido lugar en las últimas cintas del estudio; estamos de regreso con el superhéroe que cuida de su vecindario, pero que ha crecido y madurado. Por otra parte, también logra apuntar hacia la nueva dirección que irá Marvel Studios e introducir lo que puede seguir después del cierre de la Saga del Infinito. 

En conclusión, la película no solamente presenta una atmósfera fresca para el personaje, sino que por medio de su buen balance de humor, personajes fuertes y escenas de acción, presenta lo que es una película que emocionará a todo fan de este icónico superhéroe.

Vela si: Eres fan de Spider-Man o de las películas de Marvel Studios.

No la veas si: No has visto Avengers: Infinity War o Avengers: Endgame, porque son cruciales para entender la cinta.

Mi veredicto: 8/10

¿Cómo le fue en otros sitios?

Metacritic: 69/100

Rotten Tomatoes (porcentaje de críticas positivas): 92%

Rotten Tomatoes (promedio): 7.5/10

Reseña: “Toy Story 4” (2019)

Dirección: Josh Cooley

Guión: Stephany Folsom y Andrew Stanton

Elenco: Tom Hanks, Tim Allen, Annie Potts, Tony Hale, Keegan-Michael Key, Jordan Peele, Madeleine McGraw, Christina Hendricks, Keanu Reeves, Ally Maki, Jay Hernandez, Lori Alan y Joan Cusack

Es difícil imaginar el reto de tomar una franquicia que concluyó de una forma tan satisfactoria con su tercera entrega, lográndole dar un cierre tan completo a sus personajes, cerrar sus arcos dramáticos y dejar a libre interpretación del público lo que pudo haber pasado.

En Toy Story 4, Woody (Tom Hanks), Buzz Lightyear (Tim Allen) y el resto de los juguetes que ya conocemos, se encuentran viviendo con su nueva dueña Bonnie (Madeleine McGraw) y ajustándose a los cambios que implica tener un nuevo niño. Cuando están a punto de realizar un viaje en carretera previo al inicio de clases, aparece Forky (Tony Hale), un tenedor cuchara incapaz de entender que es un juguete, por lo que Woody se dará a la tarea de hacerlo entrar en razón y probarle lo importante que es para Bonnie, al ser su nuevo juguete favorito. En su viaje de autodescubrimiento, el vaquero y el tenedor se perderán, lo que los llevará a descubrir lo gigante que es el mundo exterior para un juguete.

La dirección de Josh Cooley, quien presenta su primer largometraje, es una muestra de la constancia bajo la cual Pixar se rige. Cooley ha participado en proyectos con la compañía desde The Incredibles (2004), en donde fue artista de storyboards o Inside Out (2015), en donde formó parte del equipo de guionistas de la cinta. En su primer proyecto con un puesto de semejante responsabilidad, Cooley demuestra un entendimiento profundo de los personajes que maneja, tanto clásicos como nuevos, logrando hilar emociones de una gran forma para lograr respuestas sumamente sentimentales en el público, algo que Pixar sabe hacer muy bien. No hay duda de que Toy Story es una de las franquicias de animación más importantes en la historia del cine, tan solo sus números en taquilla y aceptación universal hablan por ella, y el trabajo que hace Cooley es mucho más que satisfactorio en su reto de extender algo que se creía terminado y darle un nuevo aire, una nueva temática y un mensaje sumamente relevante.

En cuanto a la material visual, ¿qué mas se puede decir de Pixar? El espacio de la animación ha crecido de una forma inimaginable y Pixar ha sido pionero en el mismo, lo cual es notable en el más mínimo detalle de la cinta, desde los diseños de su personaje, hasta las diversas texturas, colores e ilusiones de profundidad.

Tom Hanks (Cast Away) y Tim Allen (Home Improvement) regresan a los icónicos papeles de Woody y Buzz, respectivamente, haciendo un gran trabajo en personajes que los han visto desarrollarse a lo largo de su carrera. Annie Potts como Bo Peep regresa con una versión reinventada y mucho mejor desarrollada de su personaje, pero más allá de los ya conocidos, los nuevos personajes logran hacer suya la película y no simplemente verse como elementos de apoyo, sino que se convierten en la esencia de una historia que tiene como uno de sus temas centrales el cambio. Tony Hale como Forky logra presentar un personaje que instantáneamente se convierte en un ícono de la franquicia, Bunny (Jordan Peele) y Ducky (Keegan-Michael Key) logran robarse cada escena de la que son parte con sus gran química cómica, Duke Caboom (Keanu Reeves) termina de cimentar el resurgimiento del actor, mientras que Gabby Gabby (Christina Hendricks) presenta una antagonista sumamente fuerte y que se añade a la lista de una de las mejores de Pixar.

La historia lleva la carga de, como ya se ha mencionado, continuar una saga que se creía completamente cerrada, pero hace un buen trabajo al llevar su temática fuera de las primeras tres entregas de la saga. Sí, su historia no llega a tener el mismo impacto emocional que Toy Story 3 (2010), pero Toy Story 4 no es una cinta que se esfuerza en copiar a sus predecesoras, sino a demostrar a que ha crecido junto a la audiencia. Por otro lado, y en materia totalmente inesperada, la cinta se convierte en la más divertida de la franquicia, con mucha de la comedia guiada por sus nuevos personajes. En conclusión, Toy Story 4 es una sorpresiva, ambiciosa, y sumamente personal secuela, que presenta tintes de familiaridad mientras le da empuje a personajes nuevos con los que el público fácilmente puede conectar. 

Vela si: Buscas un viaje sumamente emotivo con su buena dosis de nostalgia.

No la veas si: Nunca te gustaron las películas de Toy Story (es decir, si no tienes alma).

Mi veredicto: 8/10

¿Cómo le fue en otros sitios?

Metacritic: 95/10

Rotten Tomatoes (porcentaje de críticas positivas): 98%

Rotten Tomatoes (promedio): 8.41/10