Reseña: “Spider-Man: Far From Home” o “Spider-Man: Lejos de Casa” (2019)

Dirección: Jon Watts

Guión: Chris McKenna y Erik Sommers

Elenco: Tom Holland, Samuel L. Jackson, Zendaya Cobie Smulders, Jon Favreau, J. B. Smoove, Jacob Batalon, Martin Starr, Marisa Tomei y Jake Gyllenhaal

Vaya tarea el estrenar un par de meses después de una de las películas más esperadas y celebradas en la historia del cine superhéroes y probar que existe algo más que contar después del desenlance más grande que hemos visto en pantalla. Es momento de una nueva era, y como encargada del cierre de la Saga del Infinito, la nueva entrega de Spider-Man logra encapsular lo que hace a su personaje tan especial al igual que mostrar hacia dónde puede ir este masivo universo.

En Spider-Man: Far From Home, Peter Parker (Tom Holland) se embarca en un viaje escolar por Europa junto al resto de su clase, en búsqueda de disfrutar su vida de adolescente por unas semanas, pero sus vacaciones darán un inesperado y drástico giro cuando Nick Fury (Samuel L. Jackson) busca reclutar a Peter para que lo apoye en derrotar a misteriosas criaturas que se encuentran arrasando con toda Europa. El arácnido, con la ayuda de Mysterio (Jake Gyllenhaal), deberá desentrañar el origen de estos ataques y probar la razón por la que Tony Stark lo puso bajo su tutela desde un principio. 

La dirección de Jon Watts, quien regresa después de Spider-Man: Homecoming (2017) es muy buena y continúa destacando en su trabajo de cimentar relaciones y crear humor en su mayoría orgánico, pero más allá de eso, lo mejor de su dirección es el salto visual que da Far From Home conforme a su predecesora, conteniendo escenas que son de las más atrevidas y visualmente alucinantes que presenta el Universo Cinematográfico de Marvel, tomando la esencia de su material de origen y presentando secuencias que nunca se creyeron ver en pantalla. Far From Home combina de una forma efectiva ese sentimiento de película de preparatoria, el cual es palpable desde sus estética visual y arquetipos de personajes, hasta su soundtrack, al lado de un sentimiento de una gran película de superhéroes. Además, la acción de la cinta es pulcra y muy bien realizada; Watts se siente mucho más cómodo en la silla del director y se nota, con un crecimiento notorio en su forma de contar historias y presentarlas en pantalla. 

Tom Holland (The Impossible) continúa probando haber sido la mejor decisión para interpretar al arácnido y se le nota mucho más maduro en su actuación, reflejando todo por lo que su personaje ha pasado en las ya cinco películas que lleva interpretando a Peter Parker, mientras que Zendaya (The Greatest Showman) logra consolidarse en su papel de MJ y tomar un papel más protagónico, presentando una química evidente al lado de Holland. Por otro lado, Jacob Batalon (Night School) como Ned Leeds continúa siendo un excelente comic relief y brinda grandes momentos en la cinta, al igual que un arco tan sorpresivo como cómico. Pero la estrella de la película y quien roba cada momento en pantalla se llama Jake Gyllenhaal (Nightcrawler), quien interpreta a Quentin Beck, mejor conocido como Mysterio, brindando una actuación que se coloca como una de las mejores de todo el MCU y que además logra adaptar de una gran forma uno de los personajes más interesantes del universo de Spider-Man.

La historia de Spider-Man: Far From Home hace un gran trabajo en presentar lo que ha pasado con el mundo tras los eventos de Avengers: Endgame. La temática inicial de la cinta, que gira en tonos de película adolescente logra evolucionar e ir creciendo conforme la película progresa. Por ciertos momentos, el inicio se puede llegar a sentir un tanto desconectado del resto de la cinta, pero la historia hace un esfuerzo en cimentar y expandir a sus personajes, aunque no lo hace de una forma tan efectiva y puede llegar a alentar su flujo narrativo. Pero cuando la cinta llega a su clímax, toma el alma y esencia de este personaje al máximo, poniendo en pantalla secuencias de acción impresionantes en un tercer acto que llega a colocarse junto a lo mejor que hemos visto de Spider-Man en pantalla. 

La película tiene la gran responsabilidad de ser el siguiente capítulo de este universo después de una masiva cinta de Avengers y por medio de su historia sumamente personal, logra ser un contraste bienvenido a conflictos masivos que han tenido lugar en las últimas cintas del estudio; estamos de regreso con el superhéroe que cuida de su vecindario, pero que ha crecido y madurado. Por otra parte, también logra apuntar hacia la nueva dirección que irá Marvel Studios e introducir lo que puede seguir después del cierre de la Saga del Infinito. 

En conclusión, la película no solamente presenta una atmósfera fresca para el personaje, sino que por medio de su buen balance de humor, personajes fuertes y escenas de acción, presenta lo que es una película que emocionará a todo fan de este icónico superhéroe.

Vela si: Eres fan de Spider-Man o de las películas de Marvel Studios.

No la veas si: No has visto Avengers: Infinity War o Avengers: Endgame, porque son cruciales para entender la cinta.

Mi veredicto: 8/10

¿Cómo le fue en otros sitios?

Metacritic: 69/100

Rotten Tomatoes (porcentaje de críticas positivas): 92%

Rotten Tomatoes (promedio): 7.5/10

Reseña: “Toy Story 4” (2019)

Dirección: Josh Cooley

Guión: Stephany Folsom y Andrew Stanton

Elenco: Tom Hanks, Tim Allen, Annie Potts, Tony Hale, Keegan-Michael Key, Jordan Peele, Madeleine McGraw, Christina Hendricks, Keanu Reeves, Ally Maki, Jay Hernandez, Lori Alan y Joan Cusack

Es difícil imaginar el reto de tomar una franquicia que concluyó de una forma tan satisfactoria con su tercera entrega, lográndole dar un cierre tan completo a sus personajes, cerrar sus arcos dramáticos y dejar a libre interpretación del público lo que pudo haber pasado.

En Toy Story 4, Woody (Tom Hanks), Buzz Lightyear (Tim Allen) y el resto de los juguetes que ya conocemos, se encuentran viviendo con su nueva dueña Bonnie (Madeleine McGraw) y ajustándose a los cambios que implica tener un nuevo niño. Cuando están a punto de realizar un viaje en carretera previo al inicio de clases, aparece Forky (Tony Hale), un tenedor cuchara incapaz de entender que es un juguete, por lo que Woody se dará a la tarea de hacerlo entrar en razón y probarle lo importante que es para Bonnie, al ser su nuevo juguete favorito. En su viaje de autodescubrimiento, el vaquero y el tenedor se perderán, lo que los llevará a descubrir lo gigante que es el mundo exterior para un juguete.

La dirección de Josh Cooley, quien presenta su primer largometraje, es una muestra de la constancia bajo la cual Pixar se rige. Cooley ha participado en proyectos con la compañía desde The Incredibles (2004), en donde fue artista de storyboards o Inside Out (2015), en donde formó parte del equipo de guionistas de la cinta. En su primer proyecto con un puesto de semejante responsabilidad, Cooley demuestra un entendimiento profundo de los personajes que maneja, tanto clásicos como nuevos, logrando hilar emociones de una gran forma para lograr respuestas sumamente sentimentales en el público, algo que Pixar sabe hacer muy bien. No hay duda de que Toy Story es una de las franquicias de animación más importantes en la historia del cine, tan solo sus números en taquilla y aceptación universal hablan por ella, y el trabajo que hace Cooley es mucho más que satisfactorio en su reto de extender algo que se creía terminado y darle un nuevo aire, una nueva temática y un mensaje sumamente relevante.

En cuanto a la material visual, ¿qué mas se puede decir de Pixar? El espacio de la animación ha crecido de una forma inimaginable y Pixar ha sido pionero en el mismo, lo cual es notable en el más mínimo detalle de la cinta, desde los diseños de su personaje, hasta las diversas texturas, colores e ilusiones de profundidad.

Tom Hanks (Cast Away) y Tim Allen (Home Improvement) regresan a los icónicos papeles de Woody y Buzz, respectivamente, haciendo un gran trabajo en personajes que los han visto desarrollarse a lo largo de su carrera. Annie Potts como Bo Peep regresa con una versión reinventada y mucho mejor desarrollada de su personaje, pero más allá de los ya conocidos, los nuevos personajes logran hacer suya la película y no simplemente verse como elementos de apoyo, sino que se convierten en la esencia de una historia que tiene como uno de sus temas centrales el cambio. Tony Hale como Forky logra presentar un personaje que instantáneamente se convierte en un ícono de la franquicia, Bunny (Jordan Peele) y Ducky (Keegan-Michael Key) logran robarse cada escena de la que son parte con sus gran química cómica, Duke Caboom (Keanu Reeves) termina de cimentar el resurgimiento del actor, mientras que Gabby Gabby (Christina Hendricks) presenta una antagonista sumamente fuerte y que se añade a la lista de una de las mejores de Pixar.

La historia lleva la carga de, como ya se ha mencionado, continuar una saga que se creía completamente cerrada, pero hace un buen trabajo al llevar su temática fuera de las primeras tres entregas de la saga. Sí, su historia no llega a tener el mismo impacto emocional que Toy Story 3 (2010), pero Toy Story 4 no es una cinta que se esfuerza en copiar a sus predecesoras, sino a demostrar a que ha crecido junto a la audiencia. Por otro lado, y en materia totalmente inesperada, la cinta se convierte en la más divertida de la franquicia, con mucha de la comedia guiada por sus nuevos personajes. En conclusión, Toy Story 4 es una sorpresiva, ambiciosa, y sumamente personal secuela, que presenta tintes de familiaridad mientras le da empuje a personajes nuevos con los que el público fácilmente puede conectar. 

Vela si: Buscas un viaje sumamente emotivo con su buena dosis de nostalgia.

No la veas si: Nunca te gustaron las películas de Toy Story (es decir, si no tienes alma).

Mi veredicto: 8/10

¿Cómo le fue en otros sitios?

Metacritic: 95/10

Rotten Tomatoes (porcentaje de críticas positivas): 98%

Rotten Tomatoes (promedio): 8.41/10

Reseña: “Dark Phoenix” (2019)

Dirección: Simon Kinberg

Guión: Simon Kinberg

Elenco: Sophie Turner, Jessica Chastain, James McAvoy, Michael Fassbender, Jennifer Lawrence, Nicholas Hoult, Tye Sheridan y Alexandra Shipp

Es difícil contra argumentar que X-Men (2000) fue una película que marcó un antes y un después en el cine de superhéroes, y que la saga prosperó en sus primeras dos cintas, alejada de cualquier tipo de universo cinematográfico con una veintena de películas y sin una industria multimillonaria que la respaldara. La franquicia de los X-Men ha sido una tanto de aciertos como de errores, con grandes entregas como Logan (2017) a profundas decepciones como X-Men Origins: Wolverine (2009). Ahora, tras la venta de 20th Century Fox a Disney, es hora de decir adiós a esta versión de los mutantes, los cuales se despiden en una segunda adaptación de la icónica historia de los cómics, The Dark Phoenix Saga, publicada en 1980.

En Dark Phoenix, mientras los X-Men se encuentran en una misión de rescate espacial, Jean Grey (Sophie Turner) es alcanzada por una fuerza cósmica y casi muere en el lugar. Después de regresar a la Tierra, comenzará a desenvolver el verdadero poder que lleva dentro. Mientras tanto, el grupo de mutantes, liderados por el Profesor X (James McAvoy), deberá encontrar la forma de salvar a Jean de si misma y de un grupo de alienígenas que quieren recuperar su antigua gloria y refundar su civilización en nuestro mundo.

En su debut como director, Simon Kinberg se queda cortó en tratar de adaptar la amada historia de los cómics. A pesar de que Kinberg cuenta con grandes aciertos como productor (X-Men: First Class, The Martian, Logan), la silla de dirección no es un lugar en donde Kinberg logró lucirse en esta ocasión. La película se percibe desconectada, con sus múltiples problemas de producción visibles tanto en su puesta en escena como en su estructura narrativa. Uno de los mayores problemas de su dirección se nota en sus escenas de acción, las cuales son pobremente ejecutadas. La cinta llega a sentirse como varias películas a la vez, lo cual es resultado de los múltiples reshoots que se realizaron después de la decisión de alterar el tercer acto de la cinta en su totalidad, lo cual se dio en el momento en que el equipo de producción se dio cuenta de las similitudes entre el final de Dark Phoenix y cierta película de Marvel Studios (muy probablemente Captain Marvel).

Las actuaciones son lo mejor de la cinta y algo de lo rescatable, con Sophie Turner (Game of Thrones) tratando de levantar lo que es una narrativa derrumbándose alrededor de ella. El resto del elenco es sólido, quienes tratan de presentar personajes que ahora lucen pobres en comparación a algunas cintas anteriores, pero que su calibre les hace imposible brindar una mala actuación, tales como James McAvoy (Split), Jennifer Lawrence (Red Sparrow) o Michael Fassbender (Shame). Jessica Chastain (Zero Dark Thirty) no brinda una mala actuación, sino que es completamente desaprovechada y queda encapsulada en un personaje pobre, bidimensional y completamente olvidable, que suma muy poco con su presencia en pantalla. 

El guión es tosco, sumamente desordenado y con personajes que han cambiado radicalmente de una cinta a la otra; no han crecido, sino que han dado giros inesperados pero no justificados, lo cual los lleva a tomar decisiones totalmente contrarias a lo que podría haber sido establecido previamente. En conclusión, Dark Phoenix no es una despedida digna para la franquicia de X-Men, víctima de un segundo intento fallido de adaptar una historia icónica, y aunque no es la peor película de la franquicia, en definitiva no es algo que se debería de presumir. 

Vela si: Eres fan de la franquicia de X-Men y quieres ver a este ensamble de actores una última vez.

No la veas si: Buscas una película de acción solida.

Mi veredicto: 5/10

¿Cómo le fue en otros sitios?

Metascore: 43/100

Rotten Tomatoes (porcentaje de críticas positivas): 23%

Rotten Tomatoes (promedio): 4.6/10

Reseña: “MIB: International” u “Hombres de Negro: MIB Internacional” (2019)

Dirección: F. Gary Gray

Guión: Art Marcum y Matt Holloway

Elenco: Tessa Thompson, Chris Hemsworth, Kumail Nanjiani, Rafe Spall, Rebecca Ferguson, Emma Thompson y Liam Neeson.

Tratar de revivir una franquicia nunca es tarea fácil, pregúntenle a Vacation (2015) o a RoboCop (2014), mucho menos una que en su primera entrega logró destacar con una primicia poco ortodoxa y una inesperada química entre Will Smith y Tommy Lee Jones. Ahora, veintidós años después del lanzamiento de la cinta original y siete años después del lanzamiento de la cinta más reciente, con un cambio de director y de elenco, los Hombres de Negro buscan resurgir.

En MIB International, Molly (Tessa Thompson) sueña con formar parte de la organización MIB, encargada de monitorear la vida extraterrestre en la Tierra. Al momento de encontrar la oportunidad de demostrar que podría ser parte de la misteriosa corporación, se unirá al Agente H (Chris Hemsworth), el mejor agente de la división de Londres, en una travesía que los llevará e encontrar que la mayor amenaza para los Hombres de Negro no necesariamente se encuentra del otro lado de la galaxia, sino que podría estar infiltrada en sus propias filas. 

Se puede apreciar el cambio y el crecimiento que F. Gary Gray ha tenido como director, desde sus inicios en películas como The Italian Job (2003), hasta mega proyectos como The Fate of the Furious (2017). Después de que Barry Sonnenfeld dirigiera las primeras tres entregas de la cinta, el cambio de visión es bienvenido y aporta positivamente a la cinta, mostrando una perspectiva mucho más actualizada y fresca. 

La columna vertebral de la cinta y lo que la mantiene a flote es la tangible química que existe entre Chris Hemsworth y Tessa Thompson, a quienes pudimos ver en Thor: Ragnarok (2017) y aún más recientemente interactuar en Avengers: Endgame (2019). Las dos actuaciones principales elevan lo que es un guión desordenado, presenta decisiones muy cuestionables de sus personajes y contiene cambios de ritmo agresivos, encontrando momentos de claridad en donde reluce la personalidad de sus protagonistas por encima de la estructura narrativa de su historia. Hemsworth, presentando sus dotes cómicos que cada vez mejoran y Thompson, que continúa conviertiéndose en un nombre importante en Hollywood, le brindan una chispa a la cinta y se esfuerzan por que el motor de la película sean los personajes más que la historia. Además sus actuaciones se encuentran acompañadas de la gran adición de Kumail Nanjiani (The Big Sick), quien brinda un gran comic relief en Pawny, un pequeño extraterrestre. 

MIB International, por el nombre que carga, no puede evitar ser comparada con las cintas previas de la saga. Desafortunadamente, no logra superar lo que Will Smith y Tommy Lee Jones presentaron en 1997, pero sí logra posicionarse por encima de las dos secuelas consiguientes, las cuales dejaron mucho que desear. En conclusión, sus actuaciones y la gran dinámica en las interacciones de sus actores, logran mantener a flote una cinta que es adecuada para el verano y palomera, aunque su historia no sea la más innovadora. 

Vela si: Disfrutas de la química de Tessa Thompson y Chris Hemsworth.

No la veas si: No buscas una comedia

Mi veredicto: 7/10

¿Cómo le fue en otros sitios?

Metascore: 39/100

Rotten Tomatoes (porcentaje de críticas positivas): 26%

Rotten Tomatoes (promedio): 4.5/10

Reseña: “Brightburn: Hijo de la Oscuridad” (2019)

Dirección: David Yarovesky

Guión: Mark Gunn y Brian Gunn

Elenco: Elizabeth Banks, David Denman, Jackson A. Dunn, Matt Jones y Meredith Hagner

Las historias “What If…” de los cómics siempre me han parecido sumamente interesantes; historias que cuentan lo que pudo haber pasado si ciertos eventos hubieran transcurrido de una forma diferente, resultando en consecuencias que le dan giros de trescientos sesenta grados a lo que ya conocemos.

Todos conocemos la historia de Superman, un ser del planeta Krypton que aterriza en Kansas, donde es adoptado por un padre y una madre sin hijos, quienes crían a quien cambiaría al mundo por medio de verdad y justicia. Ahora, ¿qué pasaría si Superman no quisiera ayudar a la humanidad, sino que fuera un ser determinado a tomar el mundo? Pues de eso va Brightburn, película producida por James Gunn (Guardians of the Galaxy) y dirigida por David Yarovesky (The Hive). En Brightburn, Tori (Elizabeth Banks) y Kyle (David Denman), encuentran respuesta a sus plegarias con la llegada de un misterioso bebé de otro mundo. Al momento de llegar a su pubertad, Brandon (Jackson A. Dunn) se convertirá en una amenaza para los que lo rodean y para el mundo entero.

En su dirección, David Yarovesky incorpora elementos visuales y narrativos del horror conocidos, que logran entremezclarse con los del cine de superhéroes y presentar una idea fresca y atrevida, pero que no logra encajar las vastas piezas de su engranaje en su totalidad. Eso sí, uno de las mayores virtudes de la película son los manejos de tomas que lleva y sus elementos técnicos, las cuales logran transmitir las emociones de los personajes de una buena forma y permiten el desarrollo de una historia con elementos del cine de superhéroes sin la necesidad de un presupuesto masivo. De la misma forma, sus momentos de horror son bien ejecutados y bienvenidos. 

La actuación de Jackson A. Dunn, a quien pudimos ver por unos segundos en Avengers: Endgame es fenomenal, y verdaderamente hace que a uno se le pongan los pelos de punta en su representación, a pesar de que la historia y el giro consiguiente de su personaje pasan de una manera demasiado apresurada, con motivaciones que aparecen de una forma abrupta. Elizabeth Banks y David Denman como sus padres brindan actuaciones que no se encuentran a la par de las de Dunn, quien seguramente tiene un futuro brillante en la industria.

La historia de la cinta es uno de sus mayores problemas, ya que sus noventa minutos se sienten demasiado cortos para lograr presentar personajes tridimensionales y con los cuales se podría lograr una conexión. La cinta no se toma el tiempo necesario de cimentar las relaciones de sus personajes para lograr un impacto efectivo en el momento de su giro narrativo principal. A pesar de ello, la historia destaca por su intención de brindar otra perspectiva al género de superhéroes y buscar brindarle frescura en una época de auge, pero por otro lado, donde las historias comienzan a sentirse repetitivas; Brightburn funciona como algo nuevo. 

En conclusión, Brightburn presenta una mirada fresca a un género que puede llegar a convertirse en un campo saturado y con historias estáticas, pero no logra su máximo potencial por su guión poco desarrollado y su falta de identidad, aunque su propuesta es muy interesante y su personaje principal intrigante.

Vela si: Buscas una propuesta nueva con cine de superhéroes y terror, ya que definitivamente presenta algo diferente y atrevido.

No la veas si: Lo tuyo nunca ha sido el cine de terror o slasher, porque sí tiene suficientes elementos de estos géneros.

Mi veredicto: 6/10