Reseña: “Fast & Furious Presents: Hobbs & Shaw” o “Rápidos y Furiosos: Hobbs & Shaw” (2019)

Dirección: David Leitch

Guión: Chris Morgan y Drew Pearce

Elenco: Dwayne Johnson, Jason Statham, Idris Elba, Vanessa Kirby y Helen Mirren

A partir de Fast Five (2011), en mi opinión la mejor cinta de la franquicia, la saga de Fast & Furious adquirió un nuevo aire con la incorporación de Dwayne “The Rock” Johnson, quien la colocó de nuevo en el mapa, salvándola de secuelas directo a DVD. Además, con el paso de los años, ha brindado a Universal lo más cercano a su propia franquicia de superhéroes. Ahora, por primera vez, la saga presenta un spin-off en manos de una película buddy cop, al más puro estilo noventero. 

En Fast & Furious Presents: Hobbs & Shaw, Luke Hobbs (Dwayne Johnson) es un leal policía, miembro de los Servicios de Seguridad de EEUU, además de padre de una pequeña niña. Por otro lado, Deckard Shaw (Jason Statham) es un solitario mercenario, ex miembro del Cuerpo de élite del ejército británico. Para empezar, son antiguos enemigos, pero cuando el mundo se enfrente a una terrible amenaza que podría cambiar nuestro planeta para siempre, estos dos adversarios no tendrán más remedio que unirse, más obligados que por gusto, además de que en su aventura se les unirá Hattie Shaw (Vanessa Kirby). Su objetivo será detener a Brixton Lore (Idris Elba), quien se ha hecho con una peligrosa arma biológica. Hobbs y Shaw tendrán que dejar a un lado su enemistad para salvar el mundo.

La dirección de David Leitch (John Wick, Atomic Blonde) es buena en su mayoría, añadiendo su gran conocimiento para la realización de escenas de acción a la cinta, que aunque pueden llegar a sentirse repetitivas, su valor técnico nunca decrece y mantiene un alto estándar. Además, Leitch sabe jugar muy bien con las fortalezas de sus actores, sacando lo mejor de ellos. El problema viene al momento de brindarle un ritmo a la película, que cae en demasiados altibajos narrativos que no son ayudados por la dirección, dando paso a que las más de dos horas de duración de la cinta se sientan excesivas, pudiéndole haber restado unos veinte o treinta minutos que salen sobrando.

Es innegable la química que existe entre Johnson (Fast Five)Statham (The Transporter), quienes le brindan carisma y valor de entretenimiento a una cinta que nunca se detiene a cuestionarse, pero es Vanessa Kirby (The Crown)quien brinda la mayor sorpresa de la cinta, probando que toda la crítica positiva que recibió por su aparición en Mission: Impossibe- Fallout (2018) fue solamente un poco de lo que sabe hacer y demuestra encontrarse más que lista para un importante despegue en Hollywood. Por otra parte, Idris Elba (Luther) es un villano apenas pasable, que no se desarrolla demasiado y tiene un objetivo que  es lo único que guía al personaje, volviéndolo en exceso unidimensional. Desafortunado, principalmente debido al gran actor que es Elba y al uso deficiente que se le dio. Algo grato son los cameos inesperados que la cinta tiene, los cuales son tan sorpresivos como efectivos. 

El guión inicia muy bien, con una historia que inmediatamente invita al público a suspender su lógica en la cinta, reclinar su asiento y aceptar que se encuentran en una cinta que emula más una caricatura que cualquier otra cosa, que es inverosímil y ridícula a más no poder, pero que lo entiende perfectamente y sabe explotarlo. Es en el ocaso de su segundo acto y durante el transcurso del tercero en donde la historia comienza a sufrir, principalmente por su ya mencionada repetición de elementos. Hay una parte en donde la cinta podría terminar idealmente, pero el espectador llega a descubrir que aún hay alrededor de treinta minutos restantes. Es interesante, que a pesar de ser un spin-off, la cinta comparte temáticas con el resto de las películas de la saga, especialmente el de la familia y las metas comunes. 

En conclusión, Hobbs & Shaw no logra llegar a ser la mejor cinta de la franquicia, pero es una película palomera, estruendosa, plagada de acción, en donde se nota lo bien que tanto el elenco como el equipo detrás de cámaras la pasó en su realización. No es una película con lógica, pero no lo necesita ser, menos cuando su franquicia se ha posicionado con temas y elementos ya distintivos. En un verano de estrenos que han dejado mucho a desear, Hobbs & Shaw se disfruta cuando uno entiende lo que va a ver. 

Mi veredicto: 6.5/10

¿Cómo le fue en otros sitios?

Metacritic: 61/100

Rotten Tomatoes (porcentaje de críticas positivas): 71%

Rotten Tomatoes (promedio): 6.19/10

Vela si: Buscas una película llena de acción, palomera, poco demandante y con actuaciones muy divertidas.

No la veas si: Buscas una película profunda, reflexiva y con un guión consistente.

Reseña: “The Meg” o “Megalodón” (2018)

Dirección: Jon Turteltaub

Guión: Dean Georgaris, Jon Hoeber y Erich Hoeber

Elenco: Jason Statham, Li Bingbing, Robert Taylor, Ruby Rose, Jessica McNamee y Rainn Wilson

El tiburón siempre ha llamado la atención de la industria cinematográfica, desde producciones que han sobrevivido a la prueba del tiempo y se han convertido en clásicos del cine, tal como Jaws (1975), película pionera de la temporada de estrenos de verano. Jaws no solamente se convirtió en un estándar visual por sus efectos especiales, sino también en el campo musical, con una increíble banda sonora compuesta por John Williams, la cual le dio su segundo Óscar. De la misma forma, la temática alrededor de tiburones también ha llegado al cine serie B, con producciones como Deep Blue Sea (1999) Sharknado (2013). Para el verano de 2018, llega The Meg, una película que no se decide por ser parte de uno de los dos grupos, tratando de incluir elementos de ambos, pero finalmente, fracasando en su ejecución.

En The Meg, un submarino tripulado por un grupo de científicos es atacado por una misteriosa criatura, siendo atrapado en la zona más profunda del Océano Pacífico. El tiempo se les acaba, por lo que Zhang, un visionario oceanógrafo chino (Winston Chao), llama a Jonas Taylor (Jason Statham), un experimentado rescatista, en contra de la voluntad de su hija, Suyin (Li Bingbing), para rescatar a los tripulantes de la temible criatura, con quien Jonas ya había tenido un previo encuentro.

La dirección de Jon Turteltaub (National Treasure) no favorece a la película, con una comedia que carece de timing y un poco entendimiento de los personajes que se presentan en pantalla. El ritmo es extraño, a veces tratando de tomarse a sí misma de una manera demasiado seria, pero inmediatamente dando una vuelta en “u” y regresando a la ya mencionada sensación de cine serie B. Desafortunadamente, la película nunca se compromete al 100% en lo que es, y termina por crear una disonancia en lo que es el resultado final.

Las actuaciones no son memorables, con excepción de Statham, quien se siente como pez (o tiburón) en el agua con este estilo de cine, brindándole una mínima chispa a la película. Tal vez el personaje no tiene los mejores diálogos, incluyendo “one liners” que no funcionan en lo absoluto, pero su personaje tiene un desarrollo y un arco a lo largo de la película, dándole a la audiencia un personaje que se siente real. El resto de los personajes son planos, y cuando llega el inminente momento de ver a algunos morir, no se siente lo necesariamente importante.

El guión no ofrece elementos nuevos al género ni trata de hacerlo, pero brinda un tercer acto que se convierte en entretenido, y en esos últimos veinte minutos de la película, es cuando muestra destellos de lo que pudo haber sido. The Meg se hubiera visto beneficiada por una clasificación R, ya que deja del lado escenas que pudieron haber sido visualmente más atrevidas y brutales. Desafortunadamente, el guión se vuelve más complicado de lo que debería hacer, añadiendo subtramas que no funcionan y un romance que carece de química alguna en pantalla.

En otro escenario, la película pudiera haber sido un tremendo éxito en los noventa, pero los tiempos ya no son los mismos. En conclusión, The Meg es una película que no es tan entretenida como pretende serlo y no logra capitalizar en ser un espectáculo, sino que es arrastra un trama tedioso y personajes poco creíbles. Jason Statham destaca cuando debe de hacerlo, y salva a la película de hundirse por completo, pero no logra brindar lo que pudo haber sido una gran película con un monstruo suelto. A falta de otra expresión, a The Meg le falta mordida.

Vela si: Disfrutas los “blockbusters” en los que puedes relajarte, disfrutar unas palomitas y ver acción.

No la veas si: Buscas una película compleja o con personajes tridimensionales.

¿Cómo le fue en otros sitios?

Metascore: 46/100

Rotten Tomatoes (porcentaje de críticas positivas): 47%

Rotten Tomatoes (promedio): 5.5/10