Reseña: “Thor: Ragnarok” (2017)

No es ningún secreto que las dos primeras películas de Thor no fueron de lo mejor recibidas dentro del Marvel Cinematic Universe (MCU), con historias poco ambiciosas y algunas actuaciones monótonas. Por ello, para la tercera entrega de la franquicia, Marvel decidió darle un giro de 180 grados a la dinámica, contratando al neozelandés Taika Waititi (What We Do in the Shadows) como director, una apuesta diferente y fuera de la caja. No pudieron haber hecho una mejor elección.

“Thor: Ragnarok” comienza por mostrarnos que ha sido de Thor tras su partida en “Avengers: Age of Ultron” (2015) y su ausencia en “Captain America: Civil War” (2016). Un antiguo enemigo regresa a Asgard y Thor (Chris Hemsworth) debe encontrar la manera de escapar de sus captores, usando la ayuda de un viejo amigo, antes de que sea demasiado tarde y su hogar sea destruido para siempre.

Las actuaciones de la película son bastante buenas, con Chris Hemsworth demostrando su brillantez con una mayor cantidad de escenas cómicas y libertad para interpretar al personaje. Se puede ver como disfruta interpretar al Dios del Trueno en esta entrega de la franquicia, con nuevos elementos y una historia claramente superior a las anteriores. Mark Ruffalo (Spotlight) interpreta a Hulk/Bruce Banner como nunca antes. De la mano de una historia que le beneficia y un entorno diferente, vemos la mejor representación en pantalla del gigante verde que ha habido hasta la fecha. Jeff Goldblum (Jurassic Park) es, bueno, Jeff Goldblum, aunque en la mejor manera posible; su actuación es fresca y dinámica. Una sorpresa es el mismo Taika Waititi como Korg, quien brinda un humor muy especial y bienvenido a la película. Pero la estrella de esta película se llama Tessa Thompson (Creed), quien interpreta a Valkyrie. Su interpretación de la heroína es excelente, con una gran química con Hemsworth y Ruffalo, además de increíbles diálogos. No soy un seguidor de comparar personajes de otras sagas, pero con su manera de actuar, abandono de su responsabilidad y convertida en una mercenaria, veo influencias de Han Solo.

La película es definitivamente superior a sus predecesoras y esto se debe principalmente a Taika Waititi y la libertad creativa que recibió. Claro, la película es parte de un universo cinematográfico y hay ciertos elementos que debe contener, pero eso lo deja en segundo plano y se concentra primordialmente en ser una buena película. El humor está muy presente y aporta al entretenimiento, pero las escenas de acción se asemejan a obras de arte debido a los colores vibrantes y el parecido con el arte de Jack Kirby, fallecido dibujante de Marvel. En especial en el diseño de Hela, el cual es casi una representación idéntica de el original de Kirby.

Una nota negativa, y lo cual es recurrente en las películas de Marvel, es el antagonista. Cate Blanchett brinda una excelente actuación como Hela, de eso no hay duda, pero su historia pierde fuerza conforme la historia progresa. Es decir, es mucho más interesante el de dónde viene que hacía dónde va. En otra nota negativa, la película por momentos parece ir demasiado rápido, cubriendo un extenso número de eventos en un periodo muy corto de tiempo. Además, la película confía en que el espectador ha visto las películas anteriores de Thor, por lo que para alguien sin familiaridad con los personajes podría ser un poco complicado seguir el hilo de la historia.

La estética de la película es increíble, con colores brillantes y retros, además de un score puramente ochentero y con influencias techno. Los vestuarios y el maquillaje son dignos de una película de este calibre, además de la cinematografía, la cual brinda visuales espectaculares (en especial cierta escena de flashback). “Thor: Ragnarok” es un festín visual y una bocanada de aire fresco a una franquicia que corría grave peligro.

En conclusión, “Thor: Ragnarok” es una gran película, con un elenco brillante, una dirección atrevida en todo sentido, una historia intrigante y visuales increíbles. Aunque no rompe barreras en el cine de superhéroes, brinda una película con un espíritu divertido y que no se toma a sí mismo muy en serio, porque no lo necesita.

Vela si: Eres fan de las películas de Marvel o ir a pasar un rato divertido al cine.

No la veas si: Lo tuyo solamente son las películas de superhéroes oscuras.

Mi veredicto: 8.3/10

Reseña: “Kingsman: The Golden Circle” (2017)

En febrero de 2015, llegó una de las mayores sorpresas del año. Dirigida por Matthew Vaughn y con un estelar completamente desconocido, Taron Egerton, “Kingsman: The Secret Service” (2014) se convirtió en una de mis películas favoritas de ese año (solo detrás de “Star Wars: The Force Awakens” y “Mad Max: Fury Road”). Por ello, en cuanto su secuela fue anunciada, no podía esperar para regresar a este mundo de acción, espías y un buen té inglés.

“Kingsman: The Golden Circle” nos lleva a Estados Unidos, después de que la organización conocida como Kingsman se ve comprometida después de un terrible incidente. En EUA, conocemos a los Statesman, la contraparte estadounidense de los espías británicos, quienes tienen su forma muy particular de tratar arreglar un importante conflicto mundial orquestado por Poppy (Julianne Moore).

Primeramente, Taron Egerton, quien interpreta a Eggsy se ha convertido en una superestrella. Con buenas decisiones en sus roles y dando interpretaciones solidas, se vislumbra apenas el comienzo de una exitosa carrera para el joven inglés. Colin Firth (Harry) regresa de una manera convincente, brindando una buena actuación y justificando el regreso de su personaje a la historia. También, hay un cameo de cierto cantante que termina por robarse la película. Otra interpretación sólida es la de Mark Strong como Merlin, quien constantemente aunque sin ser iluminado por los reflectores, brinda excelentes actuaciones. Julianne Moore como Poppy es desperdiciada, principalmente por decisiones del guión, el cual la mantiene contenida en una sola locación a lo largo de la película. Otro talento desperdiciado es Channing Tatum, quien apenas aparece en escena. Es muy bizarro, pero casi hace ver como si su personaje: Agent Tequila, y Agent Whiskey (Pedro Pascal), en algún momento de la estructuración de la historia, eran el mismo personaje, pero por decisiones de agenda o creativas, decidieron hacerlo dos personajes. Lo cual me lleva a la historia.

Es inevitable comparar a la película con su predecesora, la cual tenía una historia sencilla pero bien estructurada, con personajes sólidos, a los cuales se les dio tiempo de desarrollarse en pantalla y lograr fuerte empatía con el público. En este caso, es todo lo contrario…

Los Statesman son personajes intrigantes y entretenidos en escenas de acción, pero no necesariamente interesantes en un sentido narrativo. La historia no los trata como personajes relevantes, incluso haciéndolos ver desechables e intercambiables (me remonto al caso de Tequila y Whiskey). La película trata de acaparar demasiado, lo cual se puede ver en su duración de 141 minutos, y de cubrir diferentes sub-tramas dentro de la narrativa, lo cual provoca que al final se terminan perdiendo y no tengan la misma fuerza. Las motivaciones de los personajes por momentos fallan, viéndose poco convincentes y por momentos las cosas simplemente pasan porque el guión así lo exige.

Por otro lado, visualmente la película es increíble. Si la secuencia de la iglesia en la primer película fue impactante, la secuela entrega diferentes secuencias con el mismo tipo de movimientos de cámara, canciones a todo volumen y completa irreverencia. Matthew Vaughn (Kick Ass, X-Men: First Class) sabe dirigir este tipo de escenas, y lo hace de una manera extraordinaria. Tal vez “Kingsman: The Golden Circle” no es su entrega más fuerte, pero continúa siendo mi director favorito trabajando hoy en día. La cinematografía también es impresionante, con una estética perfectamente cuidada y que brinda lo que solo puedo describir como un festín para los ojos.

Por momentos, se pierde ese sentimiento de una sátira de historias de espías, principalmente James Bond, y acaricia con convertirse en una película de superhéroes; lo cual no es necesariamente malo, sino diferente. La película repite elementos de su predecesora, pero lo hace en una cantidad tan grande, que parece lastimar a la película más que ayudarla, pero no por ello es mala. De la mano de una gran realización aunque con problemas de historia, “Kingsman: The Golden Circle” es una película entretenida, que no falla en brindar lo que hizo a la primera entrega tan exitosa. 

Vela si: Te gustó la primera entrega, las historias “over the top” e irreverentes.

No la veas si: No disfrutaste la primer película, lo tuyo no es el cine de acción o las películas con violencia gráfica no son lo tuyo.

Mi veredicto: 7/10

Reseña: “Spider-Man: Homecoming” (2017)

Durante los últimos 15 años, hemos visto ya cinco películas de Spider-Man, tres de la mano de Sam Raimi y Tobey Maguire como Peter Parker, y dos de Mark Webb y Andrew Garfield como el joven arácnido. Desde que se anunció, en 2015, que Marvel Studios y Sony habían llegado a un acuerdo y ahora Spider-Man podría formar parte del MCU (Marvel Cinematic Universe), la especulación creció. Spider-Man sigue siendo propiedad de Sony, pero parte de sus derechos cinematográficos han pasado a Marvel Studios, quienes por lo pronto planean utilizarlo en una trilogía y dos películas de “The Avengers”.

En el momento en que Spider-Man apareció por primera vez en pantalla, en “Captain America: Civil War” (2016), quede convencido de que Tom Holland era la decisión correcta. Aunque hacía falta verlo en solitario, me quedé tranquilo sabiendo que tenía todos los elementos que se podían esperar de Peter Parker y Spider-Man.

“Spider-Man: Homecoming” nos traslada pocos meses después de los eventos de “Captain America: Civil War”, en donde un Peter Parker deseoso de probarse al lado de Los Vengadores, siente que tiene todo para poder brillar al lado de los héroes más poderosos del planeta y de su mentor, Tony Stark.

“Spider-Man: Homecoming” nos presenta a Peter Parker en su primer año de preparatoria, meses después de haber sido picado por la araña radioactiva que le da sus poderes. Esto es de aplaudir, que la película no nos presentará algo ya visto en dos películas previas del arácnido, asumiendo que el espectador ya conoce la historia de la muerte del Tío Ben y la picadura de la araña. Para ver esa historia de origen se puede ver “Spider-Man” (2002) o “The Amazing Spider-Man” (2012) .

Las elecciones de casting son muy buenas, con Tom Holland probando que es el Peter Parker definitivo y que esta aquí para quedarse. Su química con Robert Downey Jr. es muy buena, además de su entendimiento del personaje. Lo que hace tan querido a Spider-Man (y mi super héroe favorito) es que es alguien común y corriente, que va a escuela de día y que resulta ser un superhéroe en su tiempo libre. Otro miembro del cast que destaca es Jacob Batalon como Ned, el mejor amigo de Peter, que funciona perfectamente como un ancla para el espectador y comic relief. Inclusive Zendaya como Michelle, el casting de quien mucha gente dudo, demuestra porque fue elegida para su rol. Michael Keaton como Vulture es brutal, y probablemente el mejor villano de todo el MCU, junto a Loki. Finalmente, después de tantas películas, tenemos un villano cuyas motivaciones son claras y creíbles, que tiene tiempo para desenvolverse en pantalla y que es llevado a la pantalla por uno de los mejores actores de la historia. Hay una escena en el tercer acto que nos presenta a Vulture y a Spider-Man en solitario, teniendo una conversación uno a uno, que definitivamente se roba la película. Adrian Toomes no es un duende espacial o un mago galáctico, sino un tipo común y corriente, y eso es lo que lo hace mucho más efectivo que otros villanos del mismo universo.

La historia de “Spider-Man: Homecoming” es sencilla pero no por ello menos intensa. Claro, la película hace un esfuerzo por entrelazar al universo de Los Vengadores con la trama, pero es necesario para que el público entienda que el nuevo Spider-Man podrá aparecer en próximas entregas del MCU. Algunas de las mejores partes de la película se dan en Midtown, la escuela de Peter, en donde podemos ver una de las temáticas más constantes de Spider-Man: Peter Parker tratando de balancear su vida académica, romántica y de superhéroe.

La película evoca adaptaciones como la serie animada “The Spectacular Spider-Man” con referencias visuales, además de seguir una temática parecida a películas de John Hughes como “The Breakfast Club” (1985) o “Weird Science” (1985). “Spider-Man: Homecoming” es una gran historia que entra en el rubro de las historias “coming of age”, en donde la vida escolar juega un gran papel. 

Si se pudiera describir la película con una palabra, sería: diversión. “Spider-Man: Homecoming” es divertida sin caer en lo ridículo ni trillado. 

Con su gran historia, sus personajes bien estructurados, un villano que pasará a la historia, excelente soundtrack y la mejor representación de Peter Parker, “Spider-Man: Homecoming” es mi película favorita del arácnido, hasta el día de hoy. 

Mi veredicto: 8.8/10

Vela si: Eres fan de Spider-Man o disfrutas una clásica película de preparatoria. 

No la veas si: No te gustan las películas de superhéroes. 

Reseña: “Riverdale” Temporada 1

Cuando supe que The CW, canal de televisión detrás de series como “Arrow”, “Flash” y “Supernatural”, lanzaría una adaptación de los personajes de Archie Comics en pantalla, inmediatamente llamó mi atención, pero no me apresuré para verla. Gran error.

Un 4 de julio, Jason Blossom muere bajo circunstancias sospechosas, lo cual desencadenará consecuencias en las que los personajes clásicos conocidos: Archie (KJ Apa), Jughead (o Torombolo, Cole Sprouse), Betty (Lil Reinhart) y Veronica (Camila Mendes) se verán envueltos, poniendo a prueba a todo el pueblo de Riverdale.

Las actuaciones en “Riverdale” son sorpresivamente buenas. Básicamente, el elenco principal está compuesto de relativos desconocidos, a excepción de Cole Sprouse. Además, se complementan a los personajes bien adaptados de la serie, con mayor oportunidad para relucir sus motivaciones y defectos, lo cual los hace creíbles y orgánicos. Irónicamente, hay un personaje con el cual me quede con ganas de ver un arco más contundente, y fue Archie. Creo que la serie trata de no centrarse en el pelirrojo, pero en su afán, termina por abandonarlo en momentos y no darle el tiempo suficiente para desarrollarse como un personaje relevante. Es decir, Archie necesita más la trama de lo que la trama lo necesita.

“Riverdale” es una especie de crossover entre Archie Comics y todos los tropos de dramas adolescentes ya conocidos (actores veinteañeros interpretando a estudiantes de preparatoria, canciones exitosas de los últimos meses como soundtrack, narración de voz omnipresente y claras divisiones entre las tribus escolares), pero sorpresivamente, funciona. Claro, la serie no se encuentra exenta de diálogos pobres en ocasiones y algunas historias innecesarias pero en general funciona, y cuando lo hace, lo hace muy bien.

“Riverdale” es al estilo de 90210-Degrassi-Teen Wolf, pero adaptado a audiencias de The CW y nunca olvidando su origen. Sorpresivamente, existen más referencias al comic de las que uno pudiera esperar, pero no solamente verbales, sino también elementos de vestuario (el gorro de Jughead en forma de corona es el mejor) y personalidad que permanecen intactos de los personajes clásicos. 

Uno de los mayores beneficios de “Riverdale” se encuentran en su duración: 13 capítulos. Con esa cantidad de episodios, no se recurre a los capítulos de relleno ni la historia se debilita en algún momento, sino que se centra de una manera efectiva. La serie regresará para una segunda temporada en octubre, lo cual me hace temer un cambio a una serie de 22-24 capítulos por temporada.

Y así es que “Riverdale”, sorpresivamente se ha convertido en mi nuevo placer culposo. Con buenos personajes, una historia interesante y un gran elenco, “Riverdale” apenas comienza y estoy seguro de que dará mucho de que hablar en el futuro. No puedo esperar al día en que decidan adaptar Scooby-Doo, porque voy a estar ahí para verlo.

Mi veredicto: 8.3/10

Vela si: Disfrutas los shows de misterio y drama. Además, también si eres fan de los comics de Archie, se mantienen más fieles que otras producciones.

No la veas si: Absolutamente no toleras los dramas adolescentes.

 

Reseña: “The Mummy” (2017)

La palabra “universo cinematográfico” es la palabra de moda en Hollywood. Todos quieren uno, pero que sea rentable, lleno de estrellas y que logren los mismos números de las películas de Marvel y DC. La tendencia por hacer que historias que vemos en pantalla se conecten, nos ha brindado grandes producciones, pero también penosas películas. “The Mummy” entra en la segunda categoría.

“The Mummy” nos cuenta la historia de Nick Morton (Tom Cruise), un cazador de objetos antiguos que encuentra con la tumba de una antigua princesa de Egipto, la cual es despertada y pronto comienza a aterrorizar a la raza humana.

Antes que nada, “The Mummy” no es una buena película. Uno de sus mayores problemas reside en que no sabe lo qué es ni a quién va dirigida. Tiene un poco de terror, un poco de aventura, un poco de acción y un poco de comedia, pero en ninguna de ellas se destaca de una manera excepcional.

Tom Cruise se compromete tanto como es costumbre, dando lo mejor de si, brindando buenas escenas de acción y haciendo todo en su poder para darle el tono necesario a los chistes pobremente preparados del guión. Sofia Boutella (Kingman, Star Trek: Beyond) brinda una buena actuación, comenzando a hacer un legado de los papeles en los que su lenguaje corporal y facial brinda más que su diálogo. Annabelle Wallis (X-Men: First Class) deja mucho que desear, presentando un personaje que solamente sirve como un mal instrumento en la trama y para trasladar narrativamente al personaje de Tom Cruise del punto A al punto B. Russell Crowe (Gladiator) toma el papel del hilo en el universo cinematográfico que viene, funcionando como una especia de Nick Fury para la franquicia. Sus diálogos son principalmente exposición, pero no por ello no lo hace bien.

La edición deja mucho que desear, con decisiones cuestionables a lo largo de las escenas de acción, provocando que el espectador se pierda en la inmensidad de la toma. Pero el mayor problema de “The Mummy”, se encuentra en su guión (un guión escrito por seis personas; ahí empieza el problema), ya que la película nunca encuentra una verdadera esencia ni crea motivaciones suficientemente convincentes para justificar las acciones de los personajes. Tom Cruise hace algo, simplemente, porque el guión lo dice y no necesariamente porque sea algo que la película necesite. Por momentos, “The Mummy” parece una película creada en una sala de juntas, diseñada no como una historia por si misma, sino como una excusa para iniciar el “Dark Universe”.

Y en eso reside otro gran problema de la película, concentrarse demasiado en la preparación de un universo cinematográfico, jugar con lo que se acerca, crear expectativa sobre próximos personajes a aparecer, en lugar de enfocarse en presentar una espectacular gran película, que por si misma daría más de que hablar.

En conclusión, “The Mummy” apuesta por lo erróneo, creando una película con grandes diferencias de tono, sin rumbo y que se concentra demasiado en darle un inicio a un universo que, por el momento, no da mucho de que hablar. Es una película que trata de copiar una fórmula exitosa, pero no tiene ni la menor idea de por dónde empezar.

Vela si: Eres fan de Tom Cruise y no eres muy exigente con las películas de terror.

No la veas si: No toleras una película sin tono.

Mi veredicto: 5/10