Reseña: “Wonder Woman” (2017)

Desde el lanzamiento del llamado DCEU (DC Extended Universe), en el ya lejano 2013, con “Man of Steel”, la recepción no fue la esperada. Las cosas no cambiaron en la primavera de 2016, cuando llegó “Batman v Superman: Dawn of Justice”, e inclusive empeoraron cuando en verano del mismo año, llegó “Suicide Squad”. Desde ese momento, se temía por la película de “Wonder Woman” y la presión comenzó a crecer. Inclusive, desde el anuncio del casting de Gal Gadot (del cual me confieso detractor en un principio), y la perdida de Michelle MacLaren como directora, las alarmas comenzaban a sonar. Estoy sumamente satisfecho de decir que mis miedos desaparecieron, que Gal Gadot probó que yo estaba en un error y que el DCEU ha logrado entregar su primera gran película de la mano de un personaje tan icónico.

“Wonder Woman” nos cuenta la historia de origen de Diana Prince (Gal Gadot) , princesa de Themyscira, la cual conoce el mundo de los hombres después de que un espía, llamado Steve Trevor (Chris Pine), llega a la isla en donde ha sido criada toda su vida. Diana decide ir a detener la Gran Guerra y cumplir la promesa de las Amazonas de defender a los inocentes.

Antes que nada, Gal Gadot (Fast Five) es el casting perfecto para Diana Prince. Logra darle vida al personaje de una manera tremenda, con un gran compromiso en pantalla y con entrega de diálogos inspiradores. Lo que no pudo lucir en “Batman v Superman” por la saturación de personajes, lo hace aquí y se adueña de la película. Chris Pine (Star Trek) muestra una gran química con Gal Gadot, logrando cimentar momentos sencillos y que parecen poco importantes, en grandes diálogos que le dan tridimensionalidad a personajes que fácilmente pueden ser caricaturizados, además de humanizar su relación.

El personaje de Diana Prince es uno de los mejores personajes representados en una película de superhéroes, con una tridimensionalidad bienvenida y en ningún momento mal representada. Es increíble como la vemos sobrepasar dificultades y crecer ante los ojos del espectador de una manera orgánica y nunca forzada.

La dirección de Patty Jenkins (Monster) es monumental, creando impresionantes secuencias de batalla en cada uno de los tres actos, entendiendo perfectamente la esencia del personaje, su manera de inspirar y las decisiones que toma a lo largo de la película. Se puede apreciar el gran balance entre mostrar la mitología del personaje y entregar grandes escenas de acción. La técnica de “slow motion” es bien utilizada y da pie a increíbles momentos dentro de las escenas de batalla.

Visualmente, la película es simplemente brillante, con una escena de prólogo increíble y sumamente detallada, además de una composición bien cuidada y que surte efecto a lo largo de la película. Además, es la primer película del DCEU que sale de la desaturación y de una paleta de colores apagados. Por medio del uso de saturación y colores vivos, la película logra presentar en pantalla, de una forma efectiva, la temática de esperanza y heroísmo de su protagonista.

La historia no es demasiado complicada y se ve sumamente beneficiada por el hecho de transcurrir durante la Primera Guerra Mundial, sin la necesidad de tener que compartir protagonismo con ningún otro héroe ni tener que conectar hilos narrativos entre películas. El estar aislada tantos años atrás, ayuda tremendamente a la película y brinda libertad creativa a los realizadores. El Tercer Acto no es tan fuerte como los anteriores, con algunas revelaciones que no surten el efecto esperado y con un poco de uso excesivo de gráficas diseñadas a computadora.

Un problema, el cual es común dentro de las películas del género, es que al girar alrededor del héroe de una forma tan clara, los villanos no tienen tiempo para desarrollarse en pantalla ni mostrar sus motivaciones. No salen del “soy malo porque hago cosas malas” tropo, el cual se ha visto muchas veces.

“Wonder Woman” desafía el género y prueba a los estudios que las mujeres también pueden entregar productos increíbles como directoras y como protagonistas, y que las audiencias de hoy en día están preparadas para una ola de películas con protagonistas femeninas, lo cual es una bocanada de aire fresco para un género que fácilmente cae en la repetición.

En conclusión, decir que una película como “Wonder Woman” llega en el momento más adecuado es poco y se queda corto. El universo de DC no solamente viene de dos películas que fallaron en crítica y recepción por parte de un gran número de fans, de problemas con directores y proyectos que aún no se sabe si algún día serán vistos en pantalla, sino que el mundo también necesita esa esperanza que la Amazona representa. En un mundo tan dividido por el odio y los prejuicios, es refrescante ver un personaje que simboliza lo bueno de la humanidad y lidera con gran ejemplo.

Vela si: Te gustan las historias de época e inspiradoras, disfrutas las películas de guerra o eres fan del personaje.

No la veas si: Los villanos bien estructurados para ti son elementales o nunca has sido fan del género de superhéroes.

Mi veredicto: 8.8/10

 

Reseña: “Pirates of the Caribbean: Dead Men Tell No Tales” (2017)

Usualmente, lo que se espera de secuelas es que sean mejores que su predecesora y que le den al espectador más de lo mismo que vieron en la primer película, aunque con giros para mantenerla fresca y no caer en el aburrimiento. Son contadas las sagas en que una secuela es mejor que la original y la saga de “Piratas del Caribe” no es la excepción.

A veces ni siquiera la tercer secuela es la vencida, sino la quinta. “Pirates of the Caribbean: Dead Men Tell No Tales” cuenta la historia de la búsqueda del Tridente de Poseidón al lado de Jack Sparrow (Johnny Depp), Carina Smyth (Kaya Scodelario), una astrónoma fugitiva y Henry (Brenton Thwaites), un joven marinero con un apellido familiar.

La quinta entrega de la saga es la mejor después de la primera: “The Curse of the Black Pearl”, aunque eso no es mucho que decir. Después del lanzamiento de la primer película, cada secuela se volvió progresivamente peor, con personajes planos, historias aburridas y decisiones de dirección cuestionables. Para “Dead Men Tell No Tales”, siguen presentes elementos constantes de las secuelas, como historias demasiado complejas y personajes que carecen de motivaciones, aunque a un menor grado.

La historia en si es demasiado elaborada para lo que es la película y algunos personajes no logran conectar con el espectador, aunque la película tiene grandes momentos de acción y un villano tridimensional que la saga demandaba latentemente. Aún con un ritmo extraño y con una narrativa en momentos deficiente, la película logra entregar buenos y entretenidos momentos, como una bien orquestada escena de persecución en el primer acto.

Irónicamente, la estrella de la saga, el Capitán Jack Sparrow, es quien menos brilla en la película. Parece que desde la primer secuela, se ha eliminado cualquier vestigio de aquel pirata astuto y respetado que conocimos; ahora en pantalla tenemos a una mera caricatura de lo que alguna vez fue. La mejor actuación de la película es para Javier Bardem en su papel del Capitán Salazar, quien se compromete de manera absoluta a su papel y logra una actuación magistral de un personaje intrigante. Kaya Scodelario y Brenton Thwaites también dan una buena actuación, además de tener una química convincente en pantalla, la cual es su carta de presentación para futuras entregas.

La edición es un poco inconsistente, con escenas de acción que en su mayoría son buenas, pero que por momentos pierden al espectador en la magnitud de los eventos en pantalla. Existe una escena con la que tengo problema, la cual tiene escrito por todos lados: Futura atracción de Disneyland. Los visuales de las escenas de acción logran salvarlas y presentan un producto final entretenido. Algunos elementos del diálogo fallan, con chistes que no conectan del todo, pero cuando lo hacen, son brillantes.

“Pirates of the Caribbean: Dead Men Tell No Tales” no es la película de verano (y ni siquiera se encuentra cerca de ello), pero no falla en brindar un producto entretenido y cumplidor, que en comparación a tres de sus cuatro antecesoras, es mejor. La película termina por presentar situaciones previamente vistas, aunque con la frescura necesaria que se redondea con la presencia de un villano convincente.

Vela si: Te entretiene la saga de “Piratas del Caribe” y disfrutas una película palomera que cumple.

No la veas si: No toleras el humor de Johnny Depp o nunca has sido fan de la saga.

Mi veredicto: 6.7/10

 

Reseña: “Get Out” (2017)

A veces lo mejor llega del lugar más inesperado: Jordan Peele, conocido por su gran  talento como actor de comedia, decide tomar la silla de director por primera vez y presentar un thriller que muestra una problemática social recurrente hoy en día.

“Get Out” cuenta la historia de una pareja interracial, Chris (Daniel Kaluuya) y Rose (Allison Williams), los cuales van a visitar a los padres de la novia, a su remota casa en medio del bosque. En un principio, Chris es bien recibido, pero los buenos tratos poco a poco dan paso a una pesadilla.

Jordan Peele dirige y escribe de gran manera una historia contenida, pero no por ello menos fascinante. En su presentación como director, muestra las virtudes con las que puede dirigir el género de terror, apoyado por su experiencia en la comedia, con la cual logra momentos de “comic relief” que permiten al espectador respirar después de la tremenda tensión que existe en algunas escenas, pero también escenas escalofriantes y de tremenda incomodidad.

La problemática social que Peele presenta en su guión es perfectamente manejada, dejando claro experiencias que el mismo ha vivido mientras se encuentra rodeado de gente blanca. Por medio de un diálogo sutil, que atesora los detalles y las pistas, nos da personajes con motivaciones claras. El ritmo de la historia es bueno, aunque con cambios de tono un poco bruscos, pero no por ello menos efectivos.

Personas racistas que no saben que son racistas mientras hacen comentarios racistas. La película bien podría empezar con blancos de acento sureño sosteniendo banderas Confederadas, pero el guión es mucho más inteligente y sutil, dándonos el tiempo para procesar todo lo que pasa alrededor de Chris, desde su punto de vista.

Las actuaciones son espectaculares, con Daniel Kaluuya (“Black Mirror”) mostrando su carta de presentación para convertirse en una estrella. Además, cabe mencionar que el próximo año lo veremos en “Black Panther” de Marvel Studios. Otro nombre, el cual se roba cada escena en la que aparece, es LilRel Howery, el cual actúa como Rod, el mejor amigo de Chris. 

“Get Out” es, en mi opinión, la mejor de las películas de terror-thriller de los últimos tiempos, las cuales han evolucionado el género y buscan lograr su cometido de una forma diferente; los ejemplos más notables son “It Follows” (2014), “Lights Out” (2016) y “Don’t Breathe” (2016). Aún utilizando tropos antiguos y con alguno que otro cliché de película de terror, “Get Out” lidera la nueva ola de cine de terror.

Vela si: Disfrutas del cine de terror en todo su esplendor y la sensación de estar aferrado al asiento del cine es afín a ti.

No la veas si: No aguantas el cine de terror. ¡No cambiará tu percepción!

Mi veredicto: 9/10

Reseña: “The Fate of the Furious” (2017)

No todas las películas están hechas para ganar un Oscar, para deleitar al público con actuaciones memorables, narrativas entrañables y personajes impactantes que buscan trascender la pantalla y tocar sentimientos profundos dentro de una sala de cine. Hay ocasiones en las que una película sabe lo que es, se apropia de ello y lo lleva a niveles (en este caso absurdos) inimaginables y “The Fate of the Furious” es una de ellas.

“The Fate of the Furious” nos presenta al equipo que ya conocemos, liderado por Dominic Toretto (Vin Diesel), quien en la película no es solamente presentado como el mejor conductor del mundo, sino también como el mejor peleador mano a mano, el mejor táctico, el mejor analista y un héroe  con un compás moral que es casi tan inquebrantable como sus músculos. Básicamente, Dominic Toretto puede hacerlo todo y la película, al igual que la franquicia, se encargan de recordárnoslo constantemente. En la octava entrega, las cosas cambian cuando Toretto traiciona a su equipo y comienza a trabajar para Cipher (Charlize Theron), poniendo al equipo que él formó, en su contra.

F. Gary Gray (Straight Outta Compton) sabe lo que tiene y dirige la película con el tono adecuado, adueñándose completamente de la inverosimilitud y los momentos brillantemente irracionales que caracterizan a la franquicia, aunque a una menor escala, pareciendo como si buscará cambiar la dinámica y darle un giro más personal y guiado por los personajes a la película, aunque al final no es lo que destaca.

Las actuaciones son lo que son, lo que se pide de una película “palomera”, pero de alguna forma, logran hacer que tanto los personajes como sus motivaciones lleguen a importar y ser una parte vital del desarrollo de la trama. Destacan dos personas, Dwayne “The Rock” Johnson y Jason Statham, los cuales muestran una gran química e inclusive me hacen pensar como se verían tomando las riendas de una de las películas spin-off que se tienen planeadas. Además, Charlize Theron presenta a la mejor antagonista de la saga con una actuación que es mucho más de lo que la película pide.

Universal sabe lo que hace con su propia franquicia de superhéroes, porque no se le puede llamar otra cosa a este equipo lleno de personajes indestructibles e intocables por sus enemigos, y continua llevándolos por una formula conocida, pero no por ello menos efectiva. “The Fate of the Furious” no cambia el juego de la industria, no altera la receta de sus predecesoras (aunque lo intenta), no presenta actuaciones memorables, pero lo que entrega es una película sumamente entretenida, inclusive solidifica personajes para futuras entregas, presenta un soundtrack sorpresivamente bueno y da más de la acción inverosímil que tan bien sabe hacer.

Vela si: Disfrutas las películas pasadas de la franquicia y/o sabes a lo que van este tipo de películas.

No la veas si: No toleras las entregas pasadas y eres un público que busca películas serias y reales.

Mi veredicto: 7/10

Reseña: “Logan” (2017)

Contadas veces existe una película que desafía un género, que va más allá de los límites impuestos y da algo diferente. Si “Deadpool” lo hizo hace poco más de un año, “Logan” lo vuelve a hacer, pero con el otro lado de la moneda. Toman tan solo cinco minutos para saber que lo que vemos no es una película de superhéroes más, es una película que se toma en serio, sabe lo que es y lo aprovecha completamente.

Es el año 2029, en donde la mayoría de los mutantes han desaparecido y solo quedan unos cuantos de ellos, Wolverine (Hugh Jackman) cuida de Charles Xavier (Patrick Stewart) cerca de la frontera entre México y Estados Unidos, ambos convertidos en el reflejo de lo que alguna vez fueron, ahora viviendo en desolación y entre la miseria, hasta que un día se topan con Laura (Dafne Keen), una niña mutante escapando de una agencia peligrosamente armada.

James Mangold, director de “The Wolverine” (2013), regresa para la última película de Hugh Jackman, o por lo menos eso es lo que dice, como Wolverine, para despedir a uno de los personajes más icónicos del cine de superhéroes. Mangold sabe lo que hace, tomado de la mano de una clasificación “C” bien ganada, juega con elementos tanto visuales como narrativos que nunca antes han sido vistos en una película de la franquicia de X-Men.

Una de las mayores virtudes de “Logan” se encuentra en la simplicidad de su historia, lo cual provoca momentos realistas, en donde vemos a nuestros personajes en el momento más oscuro de sus vidas, carentes de cualquier esperanza y en momentos simplemente esperando su muerte. La historia es contenida y da paso a la película más humana de la franquicia, con un ritmo pausado, que no siempre beneficia a la película, pero que cuando lo hace bien, logra evocar sentimientos brutales. La película es profunda, con escenas violentas y crudas que nos muestran al Wolverine que siempre hemos querido ver en pantalla. Muchas películas podrían aprender de “Logan”, ya que lo que está en juego en la película es algo íntimo, y logra ser más efectivo a que si toda la humanidad se encontrará en peligro ante un ataque extraterrestre.

La actuación de Jackman es increíble y se muestra totalmente comprometido con el personaje después de 18 años y entregando todo para cerrar con broche de oro. Dafne Keen como Laura/X-23 tiene un futuro brillante, y algo me dice que no será la última vez que la veremos en su papel. Patrick Stewart también nos regala su última actuación como Charles Xavier en el momento más bajo para el personaje, pero al mismo tiempo brindando una balanza emocional a una película oscura. También los villanos funcionan, con uno de ellos resaltando debido a la sorpresa del personaje y de lo efectiva que es la inclusión de un personaje nuevo que se siente orgánico dentro de la historia.

“Logan” logra cambiar el juego tanto como “The Dark Knight” (2008) lo hizo en su momento, dándonos una película que trasciende el género y logra salir de la etiqueta de “película de superhéroes”, la cual termina sobrando. “Logan” despide un personaje como se merece, en su momento más alto. “Logan” no es una adaptación del comic “Old Man Logan” sino que toma pequeños elementos que convierten a la obra de Mark Millar y Steve McNiven en una inspiración lejana para la película.

En conclusión, “Logan” es una película madura que escapa de la burbuja de su género, cambia la forma de hacer las cosas, eleva los estándares y cierra con broche de oro una trilogía de películas que fueron de menos a más. Si en verdad es la última aparición de Hugh Jackman con las garras, no podía haber sido de una mejor manera.

Vela si: Eres fan del personaje, de la franquicia de X-Men o te gustan los westerns.

No la veas si: La violencia gráfica en el cine te muestra incomodidad.

Mi veredicto: 9/10