Reseña: “Anna” o “Anna: El Peligro Tiene Nombre” (2019)

Dirección: Luc Besson

Guión: Luc Besson

Elenco: Sasha Luss, Luke Evans, Cillian Murphy y Helen Mirren

El cine de acción vive un momento importante, con franquicias que lo han vuelto a poner en el mapa, además de personajes de acción femeninos tomando un lugar cada vez más importante. En Anna, regresa un arquetipo de personaje ya conocido, pero que por medio de una forma inusual de contar su historia, buscará destacar.

Anna Poliatova (Sasha Luss) es una chica que esconde un secreto a donde sea que vaya: es una de las asesinas a sueldo más temidas por los gobiernos de todo el planeta. De la mano de Luc Besson (The Fifth Element) y con una forma particular de ensamblar su narrativa, Anna cuenta la historia de una femme fatale que buscará su libertad de la KGB a toda costa.

La dirección de Besson no es lo mejor de su carrera y esto deriva en problemas técnicos, como lo son pobres sincronizaciones de audio que resultan en golpes que suenan tiempo después de la acción o cortes de cámara abruptos en algunas de sus escenas, que terminan por provocar confusión en la audiencia. Eso sí, la pasión de Besson por contar una historia es notable y aunque emula elementos de La Femme Nikkita (1990)Anna también se nota influenciada por películas recientes como la franquicia de John Wick, Red Sparrow (2018) y Atomic Blonde (2017); respondiendo a una narrativa más actual.

La actuación de Sasha Luss como Anna es buena, siendo el suyo de los pocos personajes que reciben un desarrollo pleno y brindan un verdadero conocimiento de sus motivaciones, mientras que actuaciones como la de Cillian Murphy (Peaky Blinders) se ven reducidas por personajes acartonados, al igual que la de Luke Evans (Beauty and the Beast); no tenían mucho que hacer con personajes creados deficientemente. Por otro lado Helen Mirren se luce en su papel de Olga, importante elemento de la KGB, brindando una actuación tan entretenida como llena de su conocido talento.

Es en el guión en donde la película logra destacar; mantiene al público especulando, lo que hace que traté de descifrar el siguiente giro de la historia. Por medio de un método in medias res, que es cuando la narrativa empieza en un momento intenso de la historia para después regresar a un punto anterior y desenvolver todo, la cinta logra mantener un buen ritmo y elevar lo que de lo contrario podría ser una historia plana, todo esto mediante constantes retornos a momentos que pasaron fuera de cámara y dándoles una explicación que no se veía venir, terminando por armar un gran rompecabezas. 

En conclusión, Anna es una película con pocos personajes rescatables y un valor técnico que queda a deber, pero la forma de contar su historia la mantiene a flote y logra presentar una entretenida cinta de acción a base de intriga y plot twists creativos, aunque definitivamente no llega a revolucionar el género ni llegar a lo más alto de las películas de su estilo.

Mi veredicto: 6.5/10

¿Cómo le fue en otros sitios?

Metacritic: 59/100

Rotten Tomatoes (porcentaje de críticas positivas): 36%

Rotten Tomatoes (promedio): 4.93/10

Vela si: Te gustan las películas de acción con protagonistas femeninas.

No la veas si: Lo tuyo no es el cine de acción.

Reseña: “Once Upon a Time in Hollywood” o “Había Una Vez en Hollywood” (2019)

Dirección: Quentin Tarantino

Guión: Quentin Tarantino

Elenco: Leonardo DiCaprio, Brad Pitt, Margot Robbie, Emile Hirsch, Margaret Qualley, Timothy Olyphant, Austin Butler, Dakota Fanning, Bruce Dern y Al Pacino

Hay directores que aman el cine y esto es palpable en su trabajo; Quentin Tarantino es uno de ellos. Uno de los directores más icónicos de Hollywood, Tarantino es un hombre que vive y respira cine, lo cual se aprecia en sus icónicos personajes, su diálogo vivaz y su manera tan particular de contar historias.

En Once Upon a Time In Hollywood, novena película de Tarantino, Rick Dalton (Leonardo DiCaprio), una antigua estrella de westerns televisivos, junto a su doble de acción y gran amigo, Cliff Booth (Brad Pitt), pelean por abrirse espacio y conseguir nuevos roles en un Hollywood constantemente cambiante, que ambos ya no parecen reconocer.

Quentin Tarantino se luce con una increíble dirección, un total entendimiento del campo en el que se encuentra trabajando y una carta de amor al Hollywood de los sesentas, incluyendo en la cinta tanto referencias como arquetipos de personajes de la misma, que resaltarán más para algunos miembros de la audiencia que para otros. La recreación de la época es pulcra y fascinante, envolviendo al espectador en una atmósfera fidedigna, desde el trabajo de vestuario hasta al de su soundtrack. Además, existen elementos técnicos extremadamente difíciles de producir que son llevados a cabo por Tarantino y su equipo de una gran forma, entre los que se encuentran recreaciones de productos audiovisuales de la época. 

Los nombres de Brad Pitt (Inglorious Basterds), Leonardo DiCaprio (Catch Me If You Can) y Margot Robbie (The Wolf of Wall Street) son más que suficientes para generar una expectativa actoral importante, la cual que se cumple. Aquí, los que se podría argumentar son los dos últimos actores con un star power real (DiCaprio y Pitt), que es la noción de que existen nombres que por si mismos, harán que las personas vayan a ver una película al cine. Ellos logran desenvolverse en una narrativa que los beneficia y les permite dar todo lo que su rango actoral les permite, presentando también una innegable química en sus escenas juntos. Sus personajes son bien estructurados de principio a fin, lo cual desafortunadamente no es el mismo caso con el personaje de Sharon Tate (Margot Robbie), quien recibe un poco tiempo en pantalla y sus motivaciones no son las más claras. Por supuesto, se podría argumentar que a ella la vemos por medio de un techo de cristal, una barrera entre la creciente estrella de Hollywood en contraste con el decadente Rick Dalton, pero un poco más de tiempo en pantalla habría podido darle mayor fortaleza al personaje.

El guión no es algo tradicional, sino una recapitulación de eventos y el seguimiento de los personajes, no necesariamente con un narrativa clara de principio a fin. Esto no funciona en su totalidad, ya que existen partes de la cinta, principalmente en su segundo acto, en la que divaga demasiado y lleva a callejones sin salida, con eventos que no tienen alguna repercusión cuando se aprecia la historia en su totalidad. Lo mejor de su guión son los diálogos tan bien escritos y estructurados, que son apoyados por las grandes actuaciones que los ejecutan. Eso sí, las poco más de dos horas y media de duración de la cinta pueden llegar a sentirse un poco pesadas.

En conclusión, Once Upon a Time In Hollywood, a pesar de no ser la mejor cinta de Tarantino, cuenta muy buenas actuaciones de sus actores principales, logra representar de manera fiel una época icónica en la historia de Hollywood y además le da un giro muy al estilo de las historias de su creador, quien es evidente, ama el cine en todo su esplendor.

Mi veredicto: 8/10

¿Cómo le fue en otros sitios?

Metacritic: 83/100

Rotten Tomatoes (porcentaje de críticas positivas): 85%

Rotten Tomatoes (promedio): 7.82/10

Vela si: Te interesa el trabajo de Tarantino y el de DiCaprio, Pitt y Robbie.

No la veas si: El cine de Tarantino nunca ha sido lo tuyo.

Reseña: “Dark Phoenix” (2019)

Dirección: Simon Kinberg

Guión: Simon Kinberg

Elenco: Sophie Turner, Jessica Chastain, James McAvoy, Michael Fassbender, Jennifer Lawrence, Nicholas Hoult, Tye Sheridan y Alexandra Shipp

Es difícil contra argumentar que X-Men (2000) fue una película que marcó un antes y un después en el cine de superhéroes, y que la saga prosperó en sus primeras dos cintas, alejada de cualquier tipo de universo cinematográfico con una veintena de películas y sin una industria multimillonaria que la respaldara. La franquicia de los X-Men ha sido una tanto de aciertos como de errores, con grandes entregas como Logan (2017) a profundas decepciones como X-Men Origins: Wolverine (2009). Ahora, tras la venta de 20th Century Fox a Disney, es hora de decir adiós a esta versión de los mutantes, los cuales se despiden en una segunda adaptación de la icónica historia de los cómics, The Dark Phoenix Saga, publicada en 1980.

En Dark Phoenix, mientras los X-Men se encuentran en una misión de rescate espacial, Jean Grey (Sophie Turner) es alcanzada por una fuerza cósmica y casi muere en el lugar. Después de regresar a la Tierra, comenzará a desenvolver el verdadero poder que lleva dentro. Mientras tanto, el grupo de mutantes, liderados por el Profesor X (James McAvoy), deberá encontrar la forma de salvar a Jean de si misma y de un grupo de alienígenas que quieren recuperar su antigua gloria y refundar su civilización en nuestro mundo.

En su debut como director, Simon Kinberg se queda cortó en tratar de adaptar la amada historia de los cómics. A pesar de que Kinberg cuenta con grandes aciertos como productor (X-Men: First Class, The Martian, Logan), la silla de dirección no es un lugar en donde Kinberg logró lucirse en esta ocasión. La película se percibe desconectada, con sus múltiples problemas de producción visibles tanto en su puesta en escena como en su estructura narrativa. Uno de los mayores problemas de su dirección se nota en sus escenas de acción, las cuales son pobremente ejecutadas. La cinta llega a sentirse como varias películas a la vez, lo cual es resultado de los múltiples reshoots que se realizaron después de la decisión de alterar el tercer acto de la cinta en su totalidad, lo cual se dio en el momento en que el equipo de producción se dio cuenta de las similitudes entre el final de Dark Phoenix y cierta película de Marvel Studios (muy probablemente Captain Marvel).

Las actuaciones son lo mejor de la cinta y algo de lo rescatable, con Sophie Turner (Game of Thrones) tratando de levantar lo que es una narrativa derrumbándose alrededor de ella. El resto del elenco es sólido, quienes tratan de presentar personajes que ahora lucen pobres en comparación a algunas cintas anteriores, pero que su calibre les hace imposible brindar una mala actuación, tales como James McAvoy (Split), Jennifer Lawrence (Red Sparrow) o Michael Fassbender (Shame). Jessica Chastain (Zero Dark Thirty) no brinda una mala actuación, sino que es completamente desaprovechada y queda encapsulada en un personaje pobre, bidimensional y completamente olvidable, que suma muy poco con su presencia en pantalla. 

El guión es tosco, sumamente desordenado y con personajes que han cambiado radicalmente de una cinta a la otra; no han crecido, sino que han dado giros inesperados pero no justificados, lo cual los lleva a tomar decisiones totalmente contrarias a lo que podría haber sido establecido previamente. En conclusión, Dark Phoenix no es una despedida digna para la franquicia de X-Men, víctima de un segundo intento fallido de adaptar una historia icónica, y aunque no es la peor película de la franquicia, en definitiva no es algo que se debería de presumir. 

Vela si: Eres fan de la franquicia de X-Men y quieres ver a este ensamble de actores una última vez.

No la veas si: Buscas una película de acción solida.

Mi veredicto: 5/10

¿Cómo le fue en otros sitios?

Metascore: 43/100

Rotten Tomatoes (porcentaje de críticas positivas): 23%

Rotten Tomatoes (promedio): 4.6/10

Reseña: “Brightburn: Hijo de la Oscuridad” (2019)

Dirección: David Yarovesky

Guión: Mark Gunn y Brian Gunn

Elenco: Elizabeth Banks, David Denman, Jackson A. Dunn, Matt Jones y Meredith Hagner

Las historias “What If…” de los cómics siempre me han parecido sumamente interesantes; historias que cuentan lo que pudo haber pasado si ciertos eventos hubieran transcurrido de una forma diferente, resultando en consecuencias que le dan giros de trescientos sesenta grados a lo que ya conocemos.

Todos conocemos la historia de Superman, un ser del planeta Krypton que aterriza en Kansas, donde es adoptado por un padre y una madre sin hijos, quienes crían a quien cambiaría al mundo por medio de verdad y justicia. Ahora, ¿qué pasaría si Superman no quisiera ayudar a la humanidad, sino que fuera un ser determinado a tomar el mundo? Pues de eso va Brightburn, película producida por James Gunn (Guardians of the Galaxy) y dirigida por David Yarovesky (The Hive). En Brightburn, Tori (Elizabeth Banks) y Kyle (David Denman), encuentran respuesta a sus plegarias con la llegada de un misterioso bebé de otro mundo. Al momento de llegar a su pubertad, Brandon (Jackson A. Dunn) se convertirá en una amenaza para los que lo rodean y para el mundo entero.

En su dirección, David Yarovesky incorpora elementos visuales y narrativos del horror conocidos, que logran entremezclarse con los del cine de superhéroes y presentar una idea fresca y atrevida, pero que no logra encajar las vastas piezas de su engranaje en su totalidad. Eso sí, uno de las mayores virtudes de la película son los manejos de tomas que lleva y sus elementos técnicos, las cuales logran transmitir las emociones de los personajes de una buena forma y permiten el desarrollo de una historia con elementos del cine de superhéroes sin la necesidad de un presupuesto masivo. De la misma forma, sus momentos de horror son bien ejecutados y bienvenidos. 

La actuación de Jackson A. Dunn, a quien pudimos ver por unos segundos en Avengers: Endgame es fenomenal, y verdaderamente hace que a uno se le pongan los pelos de punta en su representación, a pesar de que la historia y el giro consiguiente de su personaje pasan de una manera demasiado apresurada, con motivaciones que aparecen de una forma abrupta. Elizabeth Banks y David Denman como sus padres brindan actuaciones que no se encuentran a la par de las de Dunn, quien seguramente tiene un futuro brillante en la industria.

La historia de la cinta es uno de sus mayores problemas, ya que sus noventa minutos se sienten demasiado cortos para lograr presentar personajes tridimensionales y con los cuales se podría lograr una conexión. La cinta no se toma el tiempo necesario de cimentar las relaciones de sus personajes para lograr un impacto efectivo en el momento de su giro narrativo principal. A pesar de ello, la historia destaca por su intención de brindar otra perspectiva al género de superhéroes y buscar brindarle frescura en una época de auge, pero por otro lado, donde las historias comienzan a sentirse repetitivas; Brightburn funciona como algo nuevo. 

En conclusión, Brightburn presenta una mirada fresca a un género que puede llegar a convertirse en un campo saturado y con historias estáticas, pero no logra su máximo potencial por su guión poco desarrollado y su falta de identidad, aunque su propuesta es muy interesante y su personaje principal intrigante.

Vela si: Buscas una propuesta nueva con cine de superhéroes y terror, ya que definitivamente presenta algo diferente y atrevido.

No la veas si: Lo tuyo nunca ha sido el cine de terror o slasher, porque sí tiene suficientes elementos de estos géneros.

Mi veredicto: 6/10