Reseña: “MIB: International” u “Hombres de Negro: MIB Internacional” (2019)

Dirección: F. Gary Gray

Guión: Art Marcum y Matt Holloway

Elenco: Tessa Thompson, Chris Hemsworth, Kumail Nanjiani, Rafe Spall, Rebecca Ferguson, Emma Thompson y Liam Neeson.

Tratar de revivir una franquicia nunca es tarea fácil, pregúntenle a Vacation (2015) o a RoboCop (2014), mucho menos una que en su primera entrega logró destacar con una primicia poco ortodoxa y una inesperada química entre Will Smith y Tommy Lee Jones. Ahora, veintidós años después del lanzamiento de la cinta original y siete años después del lanzamiento de la cinta más reciente, con un cambio de director y de elenco, los Hombres de Negro buscan resurgir.

En MIB International, Molly (Tessa Thompson) sueña con formar parte de la organización MIB, encargada de monitorear la vida extraterrestre en la Tierra. Al momento de encontrar la oportunidad de demostrar que podría ser parte de la misteriosa corporación, se unirá al Agente H (Chris Hemsworth), el mejor agente de la división de Londres, en una travesía que los llevará e encontrar que la mayor amenaza para los Hombres de Negro no necesariamente se encuentra del otro lado de la galaxia, sino que podría estar infiltrada en sus propias filas. 

Se puede apreciar el cambio y el crecimiento que F. Gary Gray ha tenido como director, desde sus inicios en películas como The Italian Job (2003), hasta mega proyectos como The Fate of the Furious (2017). Después de que Barry Sonnenfeld dirigiera las primeras tres entregas de la cinta, el cambio de visión es bienvenido y aporta positivamente a la cinta, mostrando una perspectiva mucho más actualizada y fresca. 

La columna vertebral de la cinta y lo que la mantiene a flote es la tangible química que existe entre Chris Hemsworth y Tessa Thompson, a quienes pudimos ver en Thor: Ragnarok (2017) y aún más recientemente interactuar en Avengers: Endgame (2019). Las dos actuaciones principales elevan lo que es un guión desordenado, presenta decisiones muy cuestionables de sus personajes y contiene cambios de ritmo agresivos, encontrando momentos de claridad en donde reluce la personalidad de sus protagonistas por encima de la estructura narrativa de su historia. Hemsworth, presentando sus dotes cómicos que cada vez mejoran y Thompson, que continúa conviertiéndose en un nombre importante en Hollywood, le brindan una chispa a la cinta y se esfuerzan por que el motor de la película sean los personajes más que la historia. Además sus actuaciones se encuentran acompañadas de la gran adición de Kumail Nanjiani (The Big Sick), quien brinda un gran comic relief en Pawny, un pequeño extraterrestre. 

MIB International, por el nombre que carga, no puede evitar ser comparada con las cintas previas de la saga. Desafortunadamente, no logra superar lo que Will Smith y Tommy Lee Jones presentaron en 1997, pero sí logra posicionarse por encima de las dos secuelas consiguientes, las cuales dejaron mucho que desear. En conclusión, sus actuaciones y la gran dinámica en las interacciones de sus actores, logran mantener a flote una cinta que es adecuada para el verano y palomera, aunque su historia no sea la más innovadora. 

Vela si: Disfrutas de la química de Tessa Thompson y Chris Hemsworth.

No la veas si: No buscas una comedia

Mi veredicto: 7/10

¿Cómo le fue en otros sitios?

Metascore: 39/100

Rotten Tomatoes (porcentaje de críticas positivas): 26%

Rotten Tomatoes (promedio): 4.5/10

Reseña: “The Meg” o “Megalodón” (2018)

Dirección: Jon Turteltaub

Guión: Dean Georgaris, Jon Hoeber y Erich Hoeber

Elenco: Jason Statham, Li Bingbing, Robert Taylor, Ruby Rose, Jessica McNamee y Rainn Wilson

El tiburón siempre ha llamado la atención de la industria cinematográfica, desde producciones que han sobrevivido a la prueba del tiempo y se han convertido en clásicos del cine, tal como Jaws (1975), película pionera de la temporada de estrenos de verano. Jaws no solamente se convirtió en un estándar visual por sus efectos especiales, sino también en el campo musical, con una increíble banda sonora compuesta por John Williams, la cual le dio su segundo Óscar. De la misma forma, la temática alrededor de tiburones también ha llegado al cine serie B, con producciones como Deep Blue Sea (1999) Sharknado (2013). Para el verano de 2018, llega The Meg, una película que no se decide por ser parte de uno de los dos grupos, tratando de incluir elementos de ambos, pero finalmente, fracasando en su ejecución.

En The Meg, un submarino tripulado por un grupo de científicos es atacado por una misteriosa criatura, siendo atrapado en la zona más profunda del Océano Pacífico. El tiempo se les acaba, por lo que Zhang, un visionario oceanógrafo chino (Winston Chao), llama a Jonas Taylor (Jason Statham), un experimentado rescatista, en contra de la voluntad de su hija, Suyin (Li Bingbing), para rescatar a los tripulantes de la temible criatura, con quien Jonas ya había tenido un previo encuentro.

La dirección de Jon Turteltaub (National Treasure) no favorece a la película, con una comedia que carece de timing y un poco entendimiento de los personajes que se presentan en pantalla. El ritmo es extraño, a veces tratando de tomarse a sí misma de una manera demasiado seria, pero inmediatamente dando una vuelta en “u” y regresando a la ya mencionada sensación de cine serie B. Desafortunadamente, la película nunca se compromete al 100% en lo que es, y termina por crear una disonancia en lo que es el resultado final.

Las actuaciones no son memorables, con excepción de Statham, quien se siente como pez (o tiburón) en el agua con este estilo de cine, brindándole una mínima chispa a la película. Tal vez el personaje no tiene los mejores diálogos, incluyendo “one liners” que no funcionan en lo absoluto, pero su personaje tiene un desarrollo y un arco a lo largo de la película, dándole a la audiencia un personaje que se siente real. El resto de los personajes son planos, y cuando llega el inminente momento de ver a algunos morir, no se siente lo necesariamente importante.

El guión no ofrece elementos nuevos al género ni trata de hacerlo, pero brinda un tercer acto que se convierte en entretenido, y en esos últimos veinte minutos de la película, es cuando muestra destellos de lo que pudo haber sido. The Meg se hubiera visto beneficiada por una clasificación R, ya que deja del lado escenas que pudieron haber sido visualmente más atrevidas y brutales. Desafortunadamente, el guión se vuelve más complicado de lo que debería hacer, añadiendo subtramas que no funcionan y un romance que carece de química alguna en pantalla.

En otro escenario, la película pudiera haber sido un tremendo éxito en los noventa, pero los tiempos ya no son los mismos. En conclusión, The Meg es una película que no es tan entretenida como pretende serlo y no logra capitalizar en ser un espectáculo, sino que es arrastra un trama tedioso y personajes poco creíbles. Jason Statham destaca cuando debe de hacerlo, y salva a la película de hundirse por completo, pero no logra brindar lo que pudo haber sido una gran película con un monstruo suelto. A falta de otra expresión, a The Meg le falta mordida.

Vela si: Disfrutas los “blockbusters” en los que puedes relajarte, disfrutar unas palomitas y ver acción.

No la veas si: Buscas una película compleja o con personajes tridimensionales.

¿Cómo le fue en otros sitios?

Metascore: 46/100

Rotten Tomatoes (porcentaje de críticas positivas): 47%

Rotten Tomatoes (promedio): 5.5/10

 

Reseña: “A Quiet Place” o “Un Lugar en Silencio” (2018)

Dirección: John Krasinski

Guión: John Krasinski, Scott Beck y Bryan Woods

Elenco: Emily Blunt, John Krasinski, Millicent Simmonds y Noah Jupe

¿Cuántas veces al día podemos decir que nos encontramos rodeados de un silencio total y absoluto? Un silencio en el cual podría, inclusive, ser escuchado con total claridad la caída de un alfiler al suelo. El silencio es uno de los lujos que han quedado olvidados en la época actual, en donde se vive siempre en un ritmo frenético y que no permite siquiera un momento de claridad.

En “A Quiet Place”, la Tierra ha sido invadida por criaturas con un avanzado sentido del oído, lo cual les ha permitido cazar a sus víctimas y poco a poco destruir todo rastro de vida en nuestro planeta. Una familia comandada por John Krasinski (The Office) y Emily Blunt (Edge of Tomorrow), busca sobrevivir en medio de un abismal silencio. Si no te escuchan, no pueden cazarte.

La sorpresa de la película se llama John Krasinski, quien demuestra grandes dotes de dirección con su filme, manejando perfectamente la tensión de la trama y aumentando las repercusiones de las acciones de la película conforme la historia progresa; es decir, cada vez se siente más importante el resultado final de la misma. Krasinski, tal como Jordan Peele con “Get Out” o “¡Huye!” el año pasado, prueba que las sorpresas del terror contemporáneo pueden perfectamente venir de personalidades con sus origines en la comedia.

Las actuaciones son de aplaudir, con una gran química entre la pareja detrás de escenas que conforman Krasinski y Blunt. La poca cantidad de diálogos hablados entre personajes no se extraña, ya que por medio de lenguaje de signos y un lenguaje no verbal (que incluye excelentes expresiones faciales), la intensidad de los eventos se ve reflejada en los personajes. Uno siente la tensión presente cuando el silencio debe de ser sepulcral e inclusive invita al espectador a replicarlo y callarse, como debe de ser en una sala de cine, durante los noventa minutos de la cinta.

La historia se centra en crear empatía desde sus primeros minutos, logrando una identificación inmediata de parte del espectador hacía la familia. Además, algo que igualmente es de admirar, es el magistral uso de la exposición no verbal, con largas tomas que nos permiten ver recortes de periódico o tableros, los cuales nos permiten ir recogiendo migajas de información para poder construir lo sucedido para que la Tierra se uniera en un silencio casi absoluto. La influencia de películas como “Alien” (1979) y “Jaws” (1975) es notable, debido a las esporádicas apariciones de los enemigos y la creciente voluntad de supervivencia de los protagonistas.

Los elementos técnicos de la película sobresalen, especialmente por su gran diseño de sonido. El encontrarse en medio de una sala, en un silencio abismal, ya es una ventaja para poder asustar al público con un sonido repentino, pero la ejecución es brillante. El sonido ambiente de la película se presta para inmediatamente transportar al espectador. Definitivamente, es una película que se debe de ver en una sala de cine. Otro elemento importante es la ya mencionada duración de noventa minutos, la cual ayuda a un progreso ágil de la historia, pero no por ello menos intenso ni carente de importancia; la historia es contenida y puramente personal.

En conclusión, “A Quiet Place” es una gran historia que se une a la nueva ola de cine de terror de la década. Es una película que deja atrás el terror barato y poco duradero, y que rodea al espectador de una experiencia única. Definitivamente, una de mis películas favoritas de lo que va del año.

¿Cómo le fue en otros sitios?

Metascore: 82

Rotten Tomatoes (porcentaje de críticas positivas): 96%

Rotten Tomatoes (promedio): 8.2/10

Trailer: https://www.youtube.com/watch?v=MxSIK-jngVA