Reseña: “Abominable” o “Un Amigo Abominable” (2019)

Dirección: Jill Culton

Guión: Jill Culton

Elenco: Chloe Bennet, Albert Tsai, Tenzing Norgay Trainor, Eddie Izzard, Sarah Paulson, Tsai Chin y Michelle Wong

La carrera de Jill Culton es fascinante; una animadora que trabajó en títulos como Toy Story (1997), A Bug’s Life (1998) y Shrek (2001) como artista de storyboards, desarrolladora visual en Monster’s Inc (2001) y directora en Open Season (2006). Ahora, en Abominable Un Amigo Abominable, Culton se desempeña tanto como directora como guionista, trayendo a la pantalla una producción de Dreamwork Studios y Pearl Studio, productora localizada en China.

Yi (Chloe Bennett) es una adolescente más en la enorme ciudad de Shanghai. Un día, se encuentra a un joven yeti en la azotea de su edificio. La supuestamente “abominable” criatura, que se ha escapado del laboratorio donde estaba encerrado, está siendo buscada por toda la ciudad. Junto con sus ingeniosos amigos Jin y Peng, Yi decide ayudarle a huir, le bautizan como “Everest” y los cuatro se embarcan en una increíble aventura para reunir a la mítica criatura con su familia en el pico más alto del mundo. 

La dirección de Jill Cultron es buena y se nota una intrínseca conexión con la historia, beneficiándose la película por su rol tanto de guionista como de directora. Aunque el ritmo llega a detenerse por momentos, en búsqueda de alguna situación cómica o para brindar exposición necesaria para los miembros más pequeños del público, se entiende por el tipo de público al que tiene en mente de forma primordial, como lo es el infantil, pero nunca sacrifica demasiado en su cometido. 

Su historia, aunque puede caer en una estructura familiar por momentos, presenta una visión que se ve sumamente beneficiada por el escenario en donde la cinta toma lugar: China. Se convierte en una introspección de una cultura diferente pero desde la visión de sus propias personas, aquellas que la viven diariamente, y no de un personaje ajeno a su ella, lo cual es visto constantemente en diferentes películas por medio de un white savior mesiánico que llega a solucionar todos los problemas. Uno de mis aspectos favoritos de la película es la universalidad de sus mensajes y de sus temáticas: la amistad, el respeto a la naturaleza y la familia, logrando resonar con el público sin importar de dónde sea, pero presentándolo por medio de personajes que no han sido lo suficientemente representados en pantalla, como lo es la comunidad asiática. Sí, la cinta busca llegar a un mercado más amplio como lo es el chino, pero en ello continúa con la tendencia actual de mostrar historias desde otras visiones, lo cual es importante y aporta a la expansión de historias, de encontrar nuevas interpretaciones de la realidad y de hacer que la industria crezca cada vez más. Es una película que chicos y grandes podrán disfrutar, tomar sus diferentes mensajes y ver reflejada una cultura diferente en pantalla.

Mi veredicto: 7/10

¿Cómo le fue en otros sitios?

Metacritic: 61/100

Rotten Tomatoes (porcentaje de críticas positivas): 80%

Rotten Tomatoes (promedio): 6.7/10

Es para ti si: Buscas una película que podrá disfrutar toda la familia, en donde cada miembro podrá tomar una lección diferente.

Reseña: “The Meg” o “Megalodón” (2018)

Dirección: Jon Turteltaub

Guión: Dean Georgaris, Jon Hoeber y Erich Hoeber

Elenco: Jason Statham, Li Bingbing, Robert Taylor, Ruby Rose, Jessica McNamee y Rainn Wilson

El tiburón siempre ha llamado la atención de la industria cinematográfica, desde producciones que han sobrevivido a la prueba del tiempo y se han convertido en clásicos del cine, tal como Jaws (1975), película pionera de la temporada de estrenos de verano. Jaws no solamente se convirtió en un estándar visual por sus efectos especiales, sino también en el campo musical, con una increíble banda sonora compuesta por John Williams, la cual le dio su segundo Óscar. De la misma forma, la temática alrededor de tiburones también ha llegado al cine serie B, con producciones como Deep Blue Sea (1999) Sharknado (2013). Para el verano de 2018, llega The Meg, una película que no se decide por ser parte de uno de los dos grupos, tratando de incluir elementos de ambos, pero finalmente, fracasando en su ejecución.

En The Meg, un submarino tripulado por un grupo de científicos es atacado por una misteriosa criatura, siendo atrapado en la zona más profunda del Océano Pacífico. El tiempo se les acaba, por lo que Zhang, un visionario oceanógrafo chino (Winston Chao), llama a Jonas Taylor (Jason Statham), un experimentado rescatista, en contra de la voluntad de su hija, Suyin (Li Bingbing), para rescatar a los tripulantes de la temible criatura, con quien Jonas ya había tenido un previo encuentro.

La dirección de Jon Turteltaub (National Treasure) no favorece a la película, con una comedia que carece de timing y un poco entendimiento de los personajes que se presentan en pantalla. El ritmo es extraño, a veces tratando de tomarse a sí misma de una manera demasiado seria, pero inmediatamente dando una vuelta en “u” y regresando a la ya mencionada sensación de cine serie B. Desafortunadamente, la película nunca se compromete al 100% en lo que es, y termina por crear una disonancia en lo que es el resultado final.

Las actuaciones no son memorables, con excepción de Statham, quien se siente como pez (o tiburón) en el agua con este estilo de cine, brindándole una mínima chispa a la película. Tal vez el personaje no tiene los mejores diálogos, incluyendo “one liners” que no funcionan en lo absoluto, pero su personaje tiene un desarrollo y un arco a lo largo de la película, dándole a la audiencia un personaje que se siente real. El resto de los personajes son planos, y cuando llega el inminente momento de ver a algunos morir, no se siente lo necesariamente importante.

El guión no ofrece elementos nuevos al género ni trata de hacerlo, pero brinda un tercer acto que se convierte en entretenido, y en esos últimos veinte minutos de la película, es cuando muestra destellos de lo que pudo haber sido. The Meg se hubiera visto beneficiada por una clasificación R, ya que deja del lado escenas que pudieron haber sido visualmente más atrevidas y brutales. Desafortunadamente, el guión se vuelve más complicado de lo que debería hacer, añadiendo subtramas que no funcionan y un romance que carece de química alguna en pantalla.

En otro escenario, la película pudiera haber sido un tremendo éxito en los noventa, pero los tiempos ya no son los mismos. En conclusión, The Meg es una película que no es tan entretenida como pretende serlo y no logra capitalizar en ser un espectáculo, sino que es arrastra un trama tedioso y personajes poco creíbles. Jason Statham destaca cuando debe de hacerlo, y salva a la película de hundirse por completo, pero no logra brindar lo que pudo haber sido una gran película con un monstruo suelto. A falta de otra expresión, a The Meg le falta mordida.

Vela si: Disfrutas los “blockbusters” en los que puedes relajarte, disfrutar unas palomitas y ver acción.

No la veas si: Buscas una película compleja o con personajes tridimensionales.

¿Cómo le fue en otros sitios?

Metascore: 46/100

Rotten Tomatoes (porcentaje de críticas positivas): 47%

Rotten Tomatoes (promedio): 5.5/10

 

Reseña: “A Quiet Place” o “Un Lugar en Silencio” (2018)

Dirección: John Krasinski

Guión: John Krasinski, Scott Beck y Bryan Woods

Elenco: Emily Blunt, John Krasinski, Millicent Simmonds y Noah Jupe

¿Cuántas veces al día podemos decir que nos encontramos rodeados de un silencio total y absoluto? Un silencio en el cual podría, inclusive, ser escuchado con total claridad la caída de un alfiler al suelo. El silencio es uno de los lujos que han quedado olvidados en la época actual, en donde se vive siempre en un ritmo frenético y que no permite siquiera un momento de claridad.

En “A Quiet Place”, la Tierra ha sido invadida por criaturas con un avanzado sentido del oído, lo cual les ha permitido cazar a sus víctimas y poco a poco destruir todo rastro de vida en nuestro planeta. Una familia comandada por John Krasinski (The Office) y Emily Blunt (Edge of Tomorrow), busca sobrevivir en medio de un abismal silencio. Si no te escuchan, no pueden cazarte.

La sorpresa de la película se llama John Krasinski, quien demuestra grandes dotes de dirección con su filme, manejando perfectamente la tensión de la trama y aumentando las repercusiones de las acciones de la película conforme la historia progresa; es decir, cada vez se siente más importante el resultado final de la misma. Krasinski, tal como Jordan Peele con “Get Out” o “¡Huye!” el año pasado, prueba que las sorpresas del terror contemporáneo pueden perfectamente venir de personalidades con sus origines en la comedia.

Las actuaciones son de aplaudir, con una gran química entre la pareja detrás de escenas que conforman Krasinski y Blunt. La poca cantidad de diálogos hablados entre personajes no se extraña, ya que por medio de lenguaje de signos y un lenguaje no verbal (que incluye excelentes expresiones faciales), la intensidad de los eventos se ve reflejada en los personajes. Uno siente la tensión presente cuando el silencio debe de ser sepulcral e inclusive invita al espectador a replicarlo y callarse, como debe de ser en una sala de cine, durante los noventa minutos de la cinta.

La historia se centra en crear empatía desde sus primeros minutos, logrando una identificación inmediata de parte del espectador hacía la familia. Además, algo que igualmente es de admirar, es el magistral uso de la exposición no verbal, con largas tomas que nos permiten ver recortes de periódico o tableros, los cuales nos permiten ir recogiendo migajas de información para poder construir lo sucedido para que la Tierra se uniera en un silencio casi absoluto. La influencia de películas como “Alien” (1979) y “Jaws” (1975) es notable, debido a las esporádicas apariciones de los enemigos y la creciente voluntad de supervivencia de los protagonistas.

Los elementos técnicos de la película sobresalen, especialmente por su gran diseño de sonido. El encontrarse en medio de una sala, en un silencio abismal, ya es una ventaja para poder asustar al público con un sonido repentino, pero la ejecución es brillante. El sonido ambiente de la película se presta para inmediatamente transportar al espectador. Definitivamente, es una película que se debe de ver en una sala de cine. Otro elemento importante es la ya mencionada duración de noventa minutos, la cual ayuda a un progreso ágil de la historia, pero no por ello menos intenso ni carente de importancia; la historia es contenida y puramente personal.

En conclusión, “A Quiet Place” es una gran historia que se une a la nueva ola de cine de terror de la década. Es una película que deja atrás el terror barato y poco duradero, y que rodea al espectador de una experiencia única. Definitivamente, una de mis películas favoritas de lo que va del año.

¿Cómo le fue en otros sitios?

Metascore: 82

Rotten Tomatoes (porcentaje de críticas positivas): 96%

Rotten Tomatoes (promedio): 8.2/10

Trailer: https://www.youtube.com/watch?v=MxSIK-jngVA 

Reseña: “Hacksaw Ridge” (2016)

“Hacksaw Ridge” o “Hasta el Último Hombre” nos cuenta la historia de Desmond Doss, un hombre que quiere servir a su país en el ocaso de la Segunda Guerra Mundial como un médico militar, pero con la particularidad de negarse a siquiera tomar un arma; alguien que en lugar de ir a quitar vidas a la guerra, busca salvarlas.

Andrew Garfield (The Amazing Spider-Man) como Desmond Doss da la actuación de su carrera (y una que merece nominaciones), demostrando de que está hecho y atrapando al espectador inmediatamente. Otras actuaciones que sin lugar a dudas llaman la atención son Hugo Weaving (V for Vendetta), como el padre de Desmond y Teresa Palmer (Lights Out) como Dorothy. Dos actuaciones que son sorpresivas y con actores que salen de su zona de comfort son Vince Vaughn (Wedding Crashers) como el Sargento Howell y un Sam Worthington (Avatar) que busca renacer de sus cenizas interpretando al Capitán Glover. En general, todos los actores involucrados dieron lo mejor de sí.

El siempre polémico Mel Gibson, 10 años después de “Apocalypto”, regresa a la silla de director. Su dirección es espectacular, principalmente en las escenas de guerra, las cuales son violentas e impactantes. No se guarda nada y se compromete a darnos escenas brutalmente realistas y que demuestran lo despiadado que es un campo de batalla. En medio de la crueldad, en medio de las explosiones, tenemos a un hombre tratando de salvar vidas, en medio del total caos, de los instintos de supervivencia del ser humano, tenemos a alguien con convicciones fuertes dando todo y en eso radica la grandeza de “Hacksaw Ridge”.

La película tarda en arrancar, poco a poco mostrándonos al personaje principal y su situación, inclusive por momentos acariciando con ser cursi o inclusive exagerada, pero una vez que toma vuelo y la historia comienza a avanzar, se vuelve progresivamente mejor.

Siendo una película de Mel Gibson y con un personaje religioso, por un momento pensé que la religiosidad dominaría la película y disfrazaría un sermón de dos horas, pero no es el caso. Sí, el personaje es religioso, pero la película no trata de empujar las creencias, sino que simplemente muestra lo difícil que fue para Desmond Doss mantener sus convicciones en un escenario de guerra.

En conclusión, con escenas de batallas espectaculares y brutales, un gran personaje principal y convicciones probadas en las más duras de las pruebas, “Hacksaw Ridge” es un homenaje al heroísmo y las convicciones fuertes. Es una película de guerra que llega a lo más profundo del humano y toca los nervios más sensibles, para así convertirse en una película que perfectamente refleja el sacrificio y perseverancia incluso en los momentos más difíciles.

Vela si: Disfrutas de historias inspiradoras, la dirección de Mel Gibson o la capacidad actoral de Andrew Garfield.

No la veas si: Las escenas con violencia gráfica no son lo tuyo.

Mi veredicto: 8.5/10

Reseña: “Passengers” (2016)

Jennifer Lawrence y Chris Pratt, dos nombres que inmediatamente llaman la atención en una producción, y que tan sólo con esos talentos, podría llegar a ser algo magnífico, original y relevante. El guión de “Passengers” duró alrededor de 10 años en The Black List, que es una compilación de guiones no producidos en Hollywood. Con dos nombres como Lawrence y Pratt, un guión considerado brillante y un presupuesto de 110 millones de dólares, uno pensaría que tiene todo para triunfar.

“Passengers”, dirigida por Morten Tyldum (“The Imitation Game”) nos cuenta la historia de dos pasajeros al bordo del Avalon, una nave en un viaje de 120 años desde la Tierra a un nuevo planeta, el cual será colonizado por sus tripulantes. Debido a un mal funcionamiento de la nave, nuestros protagonistas son despertados 90 años antes de llegar a su destino.

La historia de “Passengers”, en un principio, es intrigante aunque familiar, con la temática de la soledad en el espacio y la incertidumbre de ser el único en un ambiente controlado. Durante su primer acto, la película promete y muestra lo mejor que tiene, para después ir poco a poco perdiendo su credibilidad y las carencias de su guión. La química entre Lawrence y Pratt es innegable, con algunos tintes de dialogo interesante, aunque no logran sobreponerse a una historia que carece de algún elemento nuevo y que cambie el status quo.

Visualmente, la película funciona, con escenarios espaciales, tomas e interiores increíblemente detallados, destacando una escena con carencia de gravedad, en donde los visuales de la película son espectaculares. Pero el mayor problema de la película se encuentra en su historia, la cual no sabe lo qué es y nos lleva por diferentes tipos de géneros a lo largo de su narrativa. En su primer acto, la película aborda temas de soledad, en el segundo se convierte en un romance y en el tercero se convierte en un thriller hollywoodense más con algunas escenas de acción que terminan por opacar una temática interesante y un dilema moral que en realidad debió haber sido el tema central de la película.

“Passengers” sufre de la tendencia actual, en donde es necesario agregar acción y grandes efectos especiales para vender algo y deja detrás innumerables oportunidades desaprovechadas en su historia. Justo cuando algo parece tornarse interesante y dar un giro, el guión se acobarda y nos da algo ya visto, convirtiéndose en una mezcla de películas ya vistas. En su tercer acto, la película pierde sus riendas por completo, no dando lo que prometió desde un principio y dejando una sensación insatisfactoria. Progresivamente, la historia pierde interés y se convierte en una película más.

En conclusión, “Passengers” es una película con una premisa interesante, buenas actuaciones, pero con un guión que no se atreve a tomar riesgo alguno. Después de ofrecer preguntas interesantes en un principio, no se atreve explorar y decide ir por la ruta más fácil, una transitada por muchas otras películas.

Mi veredicto: 5.5/10

Vela si: Te gustan las películas con elementos de ciencia ficción, romance y disfrutas del trabajo de los dos actores principales.

No la veas si: Buscas un cambio en la temática de los blockbusters, porque no lo ofrece.