Reseña: “Black Panther” (2018)

Black Panther 

Dirección: Ryan Coogler

Guión: Ryan Coogler y Joe Robert Cole

Elenco: Chadwick Boseman, Lupita Nyong’o, Michael B. Jordan, Letitia Wright, Danai Gurira, Martin Freeman.

El cine de superhéroes ya ha tocado temas variados a lo largo de los últimos años: una película de guerra con “Wonder Woman” (2017) , el thriller político que es “Captain America: The Winter Soldier” (2014) o el postmodernismo de “Deadpool” (2016). A pesar de su éxito y las incontables ganancias que han generado, las películas del género han fallado en un tema crucial: la representación. Incontables son las películas que hemos visto con protagonistas masculinos blancos, y aunque “Wonder Woman” dio un importante paso hacía adelante, el tema de la representación racial no se debía quedar atrás. Es una constante que los personajes afroamericanos tomen un rol secundario en el cine de superheroes, y aunque “Blade” (1998) ya había tenido a un protagonista así, no se puede comparar con el movimiento cultural y cinematográfico que es “Black Panther”, la cual además pertenece al universo cinematográfico más exitoso del momento.

“Black Panther” inicia después de los eventos de “Captain America: Civil War” (2014), con T’Challa (Chadwick Boseman) a punto de ser nombrado rey en su natal Wakanda, un país africano, apartado del mundo y tecnológicamente avanzado. Todo cambia cuando T’Challa descubre los secretos de su padre y la posibilidad de que alguien más lo rete al trono.

La dirección de Ryan Coogler (Fruitvale Station, Creed) es espectacular, con un entendimiento total de la importancia de la película, un profundo amor al personaje y un respeto a la mitología que lo rodea. Coogler es, sin duda alguna, uno de los directores más importantes de hoy en día, y con “Black Panther” prueba que puede entregar un blockbuster de millones de dólares de presupuesto y no fallar en el intento; su futuro es más que prometedor. Las actuaciones de Michael B. Jordan como Killmonger y Letitia Wright como Shuri son las que se roban la película, inclusive opacando a Boseman como T’Challa. Michael B. Jordan interpreta al mejor villano de Marvel después de Loki (Tom Hiddleston), logrando crear empatía de alguien que no simplemente quiere ver el mundo destruido, sino que quiere salvar a su gente, cueste lo que cueste.

La película maneja aspectos importantes del imperialismo y  colonialismo, cuestionando acciones de grupos dominantes; cuenta con una historia relevante para el día de hoy y con temas bienvenidos en un género que tan fácilmente y constantemente puede caer en las mismas convenciones, y que ha sido criticado por la similitud de sus historias. El guión de “Black Panther” no es perfecto, con algunas inconsistencias en cuanto a ritmo, y con un tercer acto que no se encuentra al mismo nivel del resto de la película, aunque no la deteriora ni demerita. Un gran valor de “Black Panther” es la prioridad que se le da a las escenas; claro, la película tiene sus secuencias de acción y de persecución, pero las escenas con política e identidad se ven y son más importantes que el resto, algo que se aprecia en este tipo de cine. 

En la materia visual, la película contiene elementos frescos y bienvenidos, aunque algunos de los efectos visuales por momentos lucen descuidados y no terminados. La cinematografía es envidiable, especialmente en las escenas de paisajes africanos. Algunas de las escenas de pelea caen en errores comunes del cine, haciendo sentir al espectador perdido por momentos. 

Al analizar una película perteneciente a un universo cinematográfico, es inevitable pensar en qué tan buen trabajo hace como una película en solitario y si se ven forzados los elementos que la unen al resto de las películas. A excepción de un par de elementos, “Black Panther” se puede ver como una película stand-alone, sin necesidad de tener demasiado conocimiento de los eventos de otras entregas.

Sin duda alguna, “Black Panther” es la película más real del Universo Cinematográfico de Marvel, con temáticas relevantes, un sentimiento de identidad bienvenido y un paso firme en la representación en el cine.

¿Cómo le fue en otros sitios?

Metascore: 88

Rotten Tomatoes (porcentaje de críticas positivas): 97%

Rotten Tomatoes (promedio): 8.2/10

Reseña: “The Shape of Water” (2017)

The Shape of Water
Dirección: Guillermo del Toro
Guión: Guillermo del Toro y Vanessa Taylor
Elenco: Sally Hawkins, Michael Shannon, Richard Jenkins y Octavia Spencer

Creo que hay dos preguntas que el humano constantemente se pregunta a si mismo: ¿qué es el amor? y ¿qué significa ser humano? Son dos preguntas que han desencadenado en cientos de interpretaciones, desde poemas a canciones y desde películas a debates filosóficas. Probablemente, son preguntas las cuales nunca llegarán a tener un consenso definido, pero en “The Shape of Water”, Guillermo del Toro hace lo posible por desarrollarlas, y lo hace de una gran manera. 

En el Baltimore de los sesentas, la vida de Elisa (Sally Hawkins), una empleada de limpieza muda que trabaja en un departamento gubernamental altamente vigilado, se ve cambiada después de que conoce a una criatura atrapada por el gobierno, con la cual formará una conexión entrañable. 

La película es visualmente alucinante, con una cinematografía simplemente majestuosa y un diseño de producción que inmediatamente transporta al espectador a los sesenta. Es elegante en sus tomas, con colores verdosos predominando a lo largo de la cinta, los cuales son manejados brillantemente; probablemente, es la mayor virtud de la película. Otro aspecto positivo de la película son sus actuaciones, especialmente la de Michael Shannon (99 Homes) como Strickland, el agente federal a cargo del edificio gobernamental. También, Sally Hawkins (Paddington) brinda una brillante actuación, y a pesar de pronunciar palabra alguna, sus gestos y articulaciones son excelentes y hacen a uno olvidar que el personaje no puede hablar. 

La historia es encantadora y un cuento de hadas contemporáneo, con critícas sociales a la definición del amor que la sociedad tiene; la película busca representarlo en todas sus facetas y expresiones, sin importar condición fisíca, social, genéro o raza. El guión es tenaz e inteligente, además de cautivante. La película fluye de una manera satisfactoria hasta su tercer acto, en donde pierde potencia y entra en un ritmo por momentos demasiado frenético, con resoluciones que se dan de una manera apresurada y predecible. Aunque el ritmo difiere hacía su final, la película no sufre demasiado por ello. A final de todo, sigue siendo una obra maestra.

Nuestro lugar en el mundo es otro tema presente a lo largo de la película, con cuestionamientos constante sobre el propósito de nuestras vidas. La película plantea la pregunta: ¿qué es aquello que nos hace humanos? Si algo más puede tener sentimientos, ambiciones y deseos, ¿también es humano? Además de esto, la película explora los sentimientos del humano por medio de una criatura, como lo hace Del Toro brillantemente, dándole al espectador la oportunidad de verse de fuera hacía adentro.

En conclusión, “The Shape of Water” es una película, principalmente, hecha con corazón; explora los sentimientos y la mera raíz de nuestra humanidad. En tiempos como estos, es bienvenida una película que resalte facetas tanto positivas como bellas, que nos permitan sentir cierto escapismo y celebrar la otredad que existe en el amor.

¿Cómo le fue en otros sitios?

Metascore:  86

Rotten Tomatoes (porcentaje de críticas positivas): 92%

Rotten Tomatoes (promedio): 8.4/10

Reseña: “Justice League” (2017)

Justice League 

Dirección: Zack Snyder

Guión: Chris Terrio, Joss Whedon y Zack Snyder

Elenco: Ben Affleck, Henry Cavill, Gal Gadot, Ezra Miller, Jason Momoa y Ray Fisher.

2017 ha sido un gran año para las películas de superhéroes. En mi opinión, hemos visto dos de las mejores del género este año: “Logan” y “Wonder Woman”. Son películas que abren la brecha para algo nuevo y que cambian las reglas del juego. Son un antes y un después.

Para cerrar el año, llega “Justice League”. Es importante recordar que la película cuenta con el trabajo de dos directores, ya que Zack Snyder (Batman v Superman: Dawn of Justice) dejo el proyecto en mayo de este año debido a graves problemas personales, dejando las riendas de post-producción a Joss Whedon (The Avengers), quien además añadió algunas escenas. A pesar de esto, el crédito principal de director sigue siendo de Zack Snyder.

En un mundo de luto por la muerte de Superman, Bruce Wayne (Ben Affleck), junto a Diana Prince (Gal Gadot), deberán armar un equipo para contrarrestar el ataque de un ser de otro mundo y su ejército, que busca acabar con la Tierra como la conocemos.

La película tiene una gran virtud: sus personajes. La dinámica del equipo es excelente, con los personajes de antaño mostrando una gran dinámica. Las actuaciones son buenas, con Jason Momoa (Game of Thrones) y principalmente Ezra Miller (The Perks of Being a Wallflower) brillando excepcionalmente en sus papeles. Miller no es el Barry Allen tradicional, pero sus líneas de diálogo únicas y sus excelente timing cómico le dan una frescura bienvenida a un universo que abusa de lo oscuro. Gal Gadot (Wonder Woman) una vez más demuestra sus aptitudes como la Amazona y el porqué este papel es suyo, en menos de cinco meses desde la última vez que la vimos en pantalla. Ben Affleck (The Town) como Batman una vez más silencia críticos del casting y brilla en pantalla, aunque con los rumores de su posible salida de la franquicia, puede ser una de las últimas veces que lo veamos como el icónico personaje. La sorpresa de la película es Ray Fisher, un relativo desconocido que interpreta a Cyborg de una gran manera y que logra conectar con el personaje.

La mano de Snyder se aprecia en el aspecto visual de la película, mostrando tomas impresionantes. Las escenas en slow motion de la película son increíbles. Las escenas añadidas por Whedon se pueden diferenciar y son bienvenidas debido a su humor, además de que el cambio de tono no es tan agresivo. La paleta de colores cambia para la película, pasando de los tonos opacos, con baja saturación y carentes de esperanza de “Batman v Superman” a tonos más vivos, colores más brillantes y un sentimiento general de esperanza. Se nota un cambio, y  un cambio necesario. Desde estructuración, ritmo y hasta visuales; y aunque no es suficiente, es un paso en la dirección correcta.

La película carece de una narrativa coherente, con saltos de edición demasiado extraños y que llevan a los personajes de punto A a punto B sin una explicación lo suficientemente razonable. En resumen, las cosas simplemente pasan como pasan, porque así están escritas, no porque sean lo mejor para la historia. Uno de sus mayores problemas es su villano, el cual es poco desarrollado, genérico y sin una motivación real. Además, el CGI en él no es de lo mejor y por momentos se ve como un villano de videojuego.

Otro problema de la película es su duración: 120 minutos. Para una película con cuatro personajes que no han recibido su propia película, es muy poco tiempo para lograr crear un desarrollo de personaje eficiente. Principalmente durante el primer acto, se puede apreciar la rapidez con la que los eventos ante nosotros se desenvuelven.

En conclusión, “Justice League” es un paso en la dirección correcta para DC, una corrección necesaria y un buen ensamble de personajes. A pesar de ello, no se pueden dejar pasar los problemas de edición, el villano poco desarrollado y la trama débil.

Vela si: Las películas de superhéroes y las popcorn flicks son lo tuyo. Aunque no aporta nada nuevo, es la primera vez que vemos a la Liga de la Justicia en pantalla y eso no es de perderse.

No la veas si: Las películas de superhéroes no son lo tuyo y buscas algo un poco más profundo en una ida al cine.

Mi veredicto: 6.8/10

¿Cómo le fue en otros sitios?

Metascore: 46

Rotten Tomatoes (porcentaje de críticas positivas): 40%

Rotten Tomatoes (promedio): 5.3/10

Reseña: “A Bad Moms Christmas” (2017)

A Bad Moms Christmas 

Dirección: Jon Lucas y Scott Moore

Guión: Jon Lucas y Scott Moore

Elenco: Mila Kunis, Kristen Bell, Kathryn Hahn, Christine Baranski, Susan Sarandon y Cheryl Hines

La época decembrina se acerca y con ella las compras apresuradas, los compromisos familiares y las decoraciones propias. Este año, las fiestas llegaron un poco antes de lo previsto con el estreno de “A Bad Moms Christmas”, la secuela de “Bad Moms” (2016), que llega tan solo quince meses después de la original y logró convertirse en la sorpresa del verano pasado, incluso siendo una de mis películas favoritas del año.

Ahora, el trío de mamás regresa para una historia situada en Navidad, pero con el detalle de que sus propias madres deciden visitarlas para las fiestas, cambiando totalmente la dinámica en sus hogares. Fieles a su estilo, nuestras protagonistas deciden pelear por el control de las fiestas aunque puede que no todo sea tan fácil como creen.

Jon Lucas y Scott Moore (Bad Moms) regresan como directores/guionistas de una manera sólida y que fácilmente refleja que conocen a estos personajes. Cabe recordar que también son los mismos guionistas detrás de “The Hangover” (2009). No logran presentar una película mejor que la original, pero definitivamente saben lo que hacen y logran bastantes momentos cómicos memorables. Es una comedia adecuadamente estructurada y que logra balancear momentos graciosos con una historia empática, aunque no tan consistente.

Si la historia por momentos carece de coherencia, las actuaciones llevan la película a flote y le dan brillo a su particularidad. Mila Kunis y Kristen Bell repiten sus roles de una gran manera y mostrando gran química. La franquicia de Bad Moms no es la primera vez que trabajan juntas, ya que también lo hicieron en “Forgetting Sarah Marshall” (2008). Pero la actriz más destacada de la película es Kathryn Hahn, quien una vez más roba la película con excelente timing cómico y un talento nato; demuestra que debemos de verla mucho más en pantalla y que Hollywood la subestima. Las adiciones de Christine Baranski (How the Grinch Stole Christmas), Susan Sarandon (Thelma & Louise) y Cheryl Hines (Curb Your Enthusiasm) es excelente. Las tres aportan un cambio en el juego muy bienvenido, con Barinski destacando con un personaje que puede parecer de caricatura, pero que es elevado por su excelente actuación. 

La historia sufre en ocasiones de momentos huecos e inclusive de predictibilidad; además de chistes que simplemente no aportan nada, aunque cuando hace las cosas bien, destaca en ello. Inclusive cuando la película toca hilos emocionales, lo hace de una mejor manera de lo que esperaba. Nunca esperé verme emocionalmente afectado por una película de Bad Moms en Navidad, pero aquí estamos…

La comedia es el género más difícil de realizar y en un contexto en el que las risas son bienvenidas, la película triunfa. No logra replicar la gran primera entrega, pero definitivamente pasa la prueba como secuela y rompe con la tendencia de que las continuaciones de comedias son simplemente decepcionantes.  En conclusión, “A Bad Moms Christmas” es una comedia sólida, con un elenco que eleva su guión y le da inicio a la época navideña solamente como este trío de mamás saben hacerlo.

Vela si: Disfrutaste la primera entrega de Bad Moms, te gustan las películas navideñas y te gustan las comedias.

No la veas si: La primera entrega no fue lo tuyo o las comedias simplemente no son lo tuyo.

Mi veredicto: 7.5/10

¿Cómo le fue en otros sitios?

Metascore: 42

Rotten Tomatoes (porcentaje de críticas positivas): 28%

Rotten Tomatoes (promedio): 4.3/10

 

 

 

Reseña: “The Killing of a Sacred Deer” (2017)

The Killing of a Sacred Deer 

Director: Yorgos Lanthimos

Guión: Yorgos Lanthimos y Efthymis Filippou

Elenco: Nicole Kidman, Colin Farrell, Alicia Silverstone, Raffey Cassidy, Barry Keoghan y Bill Camp

Muchas sorpresas son completamente inesperadas. Es sano ver una película sin haber visto un trailer o algún tipo de promocional y ser totalmente tomado con la guardia en bajo ante una latente incomodidad y un terror que no requiere de monstruos a base de gráficas de computadora. A veces, el mayor terror se encuentra en nuestras propias vidas, y “The Killing of a Sacreed Deer” lo deja claro.

Dar una sinopsis detallada de este filme sería negarle parte de su mera esencia, aunque el mieto griego de Ifigenia es una gran influencia en la historia. Un cirujano, Steven (Colin Farrell), tiene una amistad con un joven: Martin (Barry Keoghan), de la cual derivará un sacrificio inimaginable antes de que la vida de Steven y su familia se desmorone. 

El director Yorgos Lanthimos (The Lobster) da una película que en una palabra debe ser descrita como: perturbadora. No perturbadora en un sentido negativo, sino de una total manipulación de los sentidos, debido a la muestra de elementos sumamente viscerales. La película es un thriller psicológico que se desenvuelve en el mundo contenido de sus pocos personajes y permite una identificación inmediata de parte del público. El hecho de pensar que algo nos podría pasar se presta para ponerle la piel de gallina a cualquiera. La película juega con los sentidos del público, además de manejar temas de culpabilidad y arrepentimiento de una manera sumamente humana y pasional.

Las actuaciones de la película son excelentes, con Barry Keoghan (Dunkirk) destacando con una impresionante interpretación de Martin, la cual llega a atormentar y mostrar un número de facetas sumamente desgarradoras y ansiosas. La historia es centrada y sin dejar espacio para cabos sueltos, sumamente reservada a la vida familiar y las terribles consecuencias que llegan con la llegada de Martin a sus vidas, aunque por momentos el ritmo es inconsistente y deja momentos muertos de manera innecesaria; definitivamente, la película se podría ver beneficiada con una disminución de tiempo de unos veinte minutos. Visualmente, la película es brillante, con tomas realizadas en formas siniestras, lo cual refleja lo siniestro de los personajes ante nosotros. Hay una escena en un parque entre dos personajes que destaca por su excelente fotografía y manejo de cámara.

Este estudio de personajes es difícil de digerir, principalmente por su temática tan oscura; estudia nuestra humanidad, sentido de supervivencia y la confrontación ante la pérdida. Es una película emotiva, original y sumamente siniestra, con temas que definitivamente no se tocan todos los días. Además, es una película sumamente original, con una premisa atrevida y diferente, que no teme salir de lo convencional y experimentar con la audiencia. No teme dejar una cicatriz en el espectador y atormentarlo.

En conclusión, “The Killing of a Sacred Deer” es una historia perturbadora pero sumamente cautivadora. Es una película que permanece en la mente constantemente, además de tener imágenes y sentimientos que permanecen por mucho tiempo en el espectador. No es fácil de procesar, en lo absoluto, pero eso la hace más intrigante.

Vela si: Disfrutas una película con un gran peso psicológico, te gustó “The Lobster” (2015) y no le temes a ver algo atrevido en la pantalla.

No la veas si: Las películas de horror psicológico no son lo tuyo y fácilmente te llegas a incomodar con temáticas claramente oscuras en el cine.

Mi veredicto: 8/10