Reseña: “It: Chapter 2” (2019)

Dirección: Andy Muschietti

Guión: Gary Dauberman

Elenco: James McAvoy, Jessica Chastain, Bill Hader, Isaiah Mustafa, Jay Ryan, James Ransone, Andy Bean y Bill Skarsgård

Cuando en 2017, Andy Muschietti se dio a la tarea de adaptar la que se podría considerar es la novela icónica de Stephen King, muy pocas personas esperaban el impacto que la película causaría y el nivel de realización que tendría. Acto seguido, la película logró posicionarse dentro de lo mejor del terror en la década de los 2010’s y lanzó a su director a las altas esferas de Hollywood. Desde el estreno de la primera cinta, Pennywise ha regresado al estatus de villano icónico de la cultura pop y los globos rojos son inmediatamente relacionados con él. Después de realizar un excelente trabajo adaptando tan solo una parte del conocido libro, el mismo equipo creativo regresa para darle un cierre a la historia del Club de los Perdedores. 

Veintisiete años después de la historia de la primera película, Pennywise (Bill Skarsgård) está de vuelta en Derry y el Club de los Perdedores debe reunirse una vez más, como alguna vez lo prometieron, para derrotar al siniestro payaso de una vez por todas. Su reunión desenterrará cosas del pasado que se creían olvidadas y descubrirán si se encuentran listos para superar los traumas de su infancia.

La dirección de Andy Muschietti (Mama) es de lo mejor de la cinta, con elementos visuales de primer nivel, un claro entendimiento de los personajes con los cuales se nota se ha encariñado, además de lograr brindar un gran balance entre el corazón de su cinta y sus elementos de horror, nunca comprometiendo ninguno de los dos. Es al momento de trabajar con dos elencos en donde la cinta llega a sufrir, ya que la misma se esfuerza en recordarle al público cosas que ya sabía y quita tiempo de pantalla al elenco adulto, restando impacto a sus personajes y a su unidad como grupo. Muschietti no escatima con los sustos de la cinta, y aunque no todos logran el mismo impacto que otros, existen momentos que verdaderamente hacen a uno saltar del asiento. 

James McCavoy (Split) y Jessica Chastain (Zero Dark Thirty) logran brindar muy buenas actuaciones, convirtiéndose en las anclas emocionales de la cinta y mostrando la razón por la que son de los mejores actores trabajando en Hollywood hoy en día, pero es Bill Hader (Superbad) como Richie quien roba cada escena, mostrando tanto sus grandes dotes cómicos, con one liners que tienen una ejecución soberbia, hasta sus dotes dramáticos, que le brindan levedad emocional a la película. El resto del elenco adulto funciona, pero no termina ser suficiente el tiempo (irónico, en una cinta que dura casi tres horas) que pasamos con ellos para grupo para lograr la misma conexión emocional que con el grupo original de los Perdedores. Bill Skarsgård como Pennywise logra lucirse una vez más, encarnando al personaje de una forma escalofriante y que hará que a cualquiera se le pongan los pelos de punta. 

El guión de la película sufre de altibajos, con un primer acto que inicia de una buena forma y logra ponernos al tanto con los personajes tantos años después, para posteriormente encontrar la forma de reunirlos de nuevo. Es en su segundo acto en donde la cinta acaricia con lo trivial y se le añade una mitología excesiva, además de misiones individuales de sus personajes que les restan unidad como grupo, que es lo que más necesita este elenco de adultos para sentirse creíble, además de añadirle tiempo que pudo ser mejor empleado a la cinta. En su tercer acto, son los visuales, actuaciones y la pulidez técnica lo que realzan a la cinta a pesar de una historia que se extiende demasiado y que no deja un final por completo satisfactorio. 

En conclusión, It: Chapter 2 es una cinta con una realización envidiable, un gran elenco de actores y una dirección virtuosa, pero que no logra llegar a su completo potencial después del antecedente que dejó su primera parte, principalmente debido a un guión que llega a perderse y un ritmo dispar. Eso sí, los sustos están más que asegurados.

Mi veredicto: 7/10

¿Cómo le fue en otros sitios?

Metacritic: 59/100

Rotten Tomatoes (porcentaje de críticas positivas): 75%

Rotten Tomatoes (promedio): 6.6/10

Vela si: Te interesa conocer cómo termina la historia del Club de los Perdedores y disfrutaste de la primera cinta.

No la veas si: No eres fan del cine de terror.

Reseña: “Crawl” o “Infierno en la Tormenta” (2019)

Dirección: Alexandre Aja

Guión: Michael Rasmussen y Shawn Rasmussen

Elenco: Kaya Scodelario y Barry Pepper

Parece ser que el género del terror de hoy en día ya ha entrado de lleno en una nueva fase, alejado de aquellas cintas que abusaban de sobresaltos, temáticas sobrenaturales con poco sustento y direcciones pobres, muy a lo Paranormal Activity (2007); películas que solo buscaban hacer su dinero en su primer fin de semana y retirarse, más con pena que con gloria. No significa que películas así ya no existan, pero sí que el terror, hoy en día, ya no se encuentra contenido por ese modelo narrativo.

En Crawl, cuando un terrible huracán azota Florida, el estado natal de Haley (Kaya Scodelario), ella ignora las órdenes de evacuación para buscar a su padre (Barry Pepper), que está desaparecido. Después de encontrarlo gravemente herido en su casa, los dos quedan atrapados en una zona muy estrecha del sótano, que además se inunda rápidamente con el agua del huracán. Mientras el tiempo para escapar de la tormenta se agota, Haley y su papá se dan cuenta de que un grupo de cocodrilos han hecho de su sótano su guarida.

La dirección de Alexandre Aja (Piranha 3D) es muy buena, sabiendo aprovechar de una gran forma los momentos de alta tensión que la cinta contiene y presentando un horror que le comienza a dar su sello definitorio al director francés. Aja sabe utilizar muy bien los espacios cerrados y agobiantes de su cinta, logrando replicar en el público las sensaciones ya mencionadas. Además, el estilo del productor Sam Raimi (Spider-Man, Drag Me To Hell) es notorio y ayuda a la cinta, con algunos elementos tanto visuales como narrativos propios de Raimi que logran aportar al trabajo del director. 

La actuación de Kaya Scodelario (The Maze Runner, Skins) es de lo mejor de la película, logrando que su personaje sea el pilar de la narrativa, mostrando desde el inicio algo que a pesar de no ser motivaciones lo suficientemente desarrolladas, logran construir un cimiento suficiente para lo que es su personaje a lo largo de la cinta. Los efectos visuales son buenos y la puesta en escena se nota creativa, logrando explotar de una muy buena forma lo que se aprecia como un presupuesto moderado para la cinta.

El guión se encuentra eficientemente estructurado, explotando al máximo el uso de sus pocas locaciones y el limitado número de personajes dentro de su historia, lo cual propicia una historia dinámica y con momentos de altísima tensión que funcionan. Sí, el guión puede llegar a caer en momentos demasiado convenientes, pero la película nunca rompe sus propias reglas y presenta lo que fue prometido, una película estilo clase B de monstruos asesinos, en este caso los cocodrilos. Además, el dinamismo de su historia se ve acentuado por su duración de poco menos de una hora y media. 

En conclusión, Crawl es una película que cumple con su premisa y entrega una película tensa, llena de terror efectivo, una gran actuación de Kaya Scodelario y una buena opción en la temporada de estrenos de verano que no pertenece a una franquicia o es algún remake. 

Mi veredicto: 7.5/10

¿Cómo le fue en otros sitios?

Metacritic: 61/100

Rotten Tomatoes (porcentaje de críticas positivas): 83%

Rotten Tomatoes (promedio): 6.55/10

Vela si: Buscas una entretenida y creativa película de terror con una gran dirección.

No la veas si: Lo tuyo no es el cine de terror

Reseña: “Dark Phoenix” (2019)

Dirección: Simon Kinberg

Guión: Simon Kinberg

Elenco: Sophie Turner, Jessica Chastain, James McAvoy, Michael Fassbender, Jennifer Lawrence, Nicholas Hoult, Tye Sheridan y Alexandra Shipp

Es difícil contra argumentar que X-Men (2000) fue una película que marcó un antes y un después en el cine de superhéroes, y que la saga prosperó en sus primeras dos cintas, alejada de cualquier tipo de universo cinematográfico con una veintena de películas y sin una industria multimillonaria que la respaldara. La franquicia de los X-Men ha sido una tanto de aciertos como de errores, con grandes entregas como Logan (2017) a profundas decepciones como X-Men Origins: Wolverine (2009). Ahora, tras la venta de 20th Century Fox a Disney, es hora de decir adiós a esta versión de los mutantes, los cuales se despiden en una segunda adaptación de la icónica historia de los cómics, The Dark Phoenix Saga, publicada en 1980.

En Dark Phoenix, mientras los X-Men se encuentran en una misión de rescate espacial, Jean Grey (Sophie Turner) es alcanzada por una fuerza cósmica y casi muere en el lugar. Después de regresar a la Tierra, comenzará a desenvolver el verdadero poder que lleva dentro. Mientras tanto, el grupo de mutantes, liderados por el Profesor X (James McAvoy), deberá encontrar la forma de salvar a Jean de si misma y de un grupo de alienígenas que quieren recuperar su antigua gloria y refundar su civilización en nuestro mundo.

En su debut como director, Simon Kinberg se queda cortó en tratar de adaptar la amada historia de los cómics. A pesar de que Kinberg cuenta con grandes aciertos como productor (X-Men: First Class, The Martian, Logan), la silla de dirección no es un lugar en donde Kinberg logró lucirse en esta ocasión. La película se percibe desconectada, con sus múltiples problemas de producción visibles tanto en su puesta en escena como en su estructura narrativa. Uno de los mayores problemas de su dirección se nota en sus escenas de acción, las cuales son pobremente ejecutadas. La cinta llega a sentirse como varias películas a la vez, lo cual es resultado de los múltiples reshoots que se realizaron después de la decisión de alterar el tercer acto de la cinta en su totalidad, lo cual se dio en el momento en que el equipo de producción se dio cuenta de las similitudes entre el final de Dark Phoenix y cierta película de Marvel Studios (muy probablemente Captain Marvel).

Las actuaciones son lo mejor de la cinta y algo de lo rescatable, con Sophie Turner (Game of Thrones) tratando de levantar lo que es una narrativa derrumbándose alrededor de ella. El resto del elenco es sólido, quienes tratan de presentar personajes que ahora lucen pobres en comparación a algunas cintas anteriores, pero que su calibre les hace imposible brindar una mala actuación, tales como James McAvoy (Split), Jennifer Lawrence (Red Sparrow) o Michael Fassbender (Shame). Jessica Chastain (Zero Dark Thirty) no brinda una mala actuación, sino que es completamente desaprovechada y queda encapsulada en un personaje pobre, bidimensional y completamente olvidable, que suma muy poco con su presencia en pantalla. 

El guión es tosco, sumamente desordenado y con personajes que han cambiado radicalmente de una cinta a la otra; no han crecido, sino que han dado giros inesperados pero no justificados, lo cual los lleva a tomar decisiones totalmente contrarias a lo que podría haber sido establecido previamente. En conclusión, Dark Phoenix no es una despedida digna para la franquicia de X-Men, víctima de un segundo intento fallido de adaptar una historia icónica, y aunque no es la peor película de la franquicia, en definitiva no es algo que se debería de presumir. 

Vela si: Eres fan de la franquicia de X-Men y quieres ver a este ensamble de actores una última vez.

No la veas si: Buscas una película de acción solida.

Mi veredicto: 5/10

¿Cómo le fue en otros sitios?

Metascore: 43/100

Rotten Tomatoes (porcentaje de críticas positivas): 23%

Rotten Tomatoes (promedio): 4.6/10

Reseña: “Avengers: Endgame” (2019)

Dirección: Anthony y Joe Russo

Guión: Christopher Markus y Stephen McFeely

Elenco: Robert Downey Jr., Chris Hemsworth, Mark Ruffalo, Chris Evans, Scarlett Johansson, Jeremy Renner, Don Cheadle, Karen Gillan, Bradley Cooper, Brie Larson y Paul Rudd.

Once años nos han llevado hasta aquí; hacía la cúspide de uno de los proyectos cinematográficos más ambiciosos de la historia, como lo es el Universo Cinematográfico de Marvel, como lo son veintiún películas que nos han presentado personajes entrañables e historias que nunca creímos ver en la pantalla grande, mucho menos con el esplendor con el que han sido llevadas. No cabe duda, parte del viaje es su final.

En Avengers: Endgame, luego de los eventos de Avengers: Infinity War (2018), en donde Thanos (Josh Brolin) ha eliminado la mitad de la vida en el universo, los miembros restantes de los Vengadores se preparan para revertir las consecuencias de las acciones de Thanos, mientras tratan de sanar viejas heridas y se hacen de nuevos aliados, prometiendo una última ofensiva contra el Titán Loco por medio de un descabellado plan.

Antes que nada, Joe y Anthony Russo (Avengers: Infinity War) se lucen con la dirección de la película, sabiendo llevar a la pantalla un verdadero desenlace de una saga y brindando conclusiones satisfactorias a tramas que han tenido años tejiéndose. Fieles a su estilo, logran balancear la comedia con la acción de una forma efectiva, presentando momentos que se sienten orgánicos y fluyen muy bien con la trama de la cinta, además de lograr impactar hilos emocionales con el público que despiertan sentimientos profundos, resultado de los años de apego que han existido a estos personajes. 

La historia de Avengers: Endgame logra superar cualquier teoría de fans o que internet se haya inventado, logrando poner en pantalla una carta de amor y agradecimiento a los fans que han seguido este universo durante tantos años y películas, presentando momentos que aunque pueden ser clasificados como fan-service, son más que justificados y necesarios. El guión de Christopher Markus y Stephen McFeely, arquitectos detrás de grandes cintas del MCU como Captain America: The Winter Soldier (2014), logran llevar a la pantalla una historia tan compleja como lo es emotiva y gratificante. 

Difícil en el entorno de hoy el día, Avengers: Endgame toma riesgos que tal vez para algunas personas podrán pasar desapercibidos, pero que para otras presenta escenas que nunca se creyó ver en pantalla. Sí, su primera hora se encuentra repleta de exposición, construcción de cimientos emocionales y una gran dosis de información para el público, es en este momento cuando la película puede llegar a sentirse lenta y pesada, pero el cambio de tono de su segundo acto le da una bocanada de aire fresco, abriendo paso para un tercer acto simplemente épico e indescriptibleAvengers: Endgame llega a sentirse como tres películas en una sola, y aunque puede tener algunas fallas en su ritmo y cohesión, la montaña rusa de emociones que exalta es lo que la mantiene en una constante alza. Para los amantes de este universo, las poco más de tres horas se pasan como agua, pero para los no tan familiarizados, pueden sentirse excesivas. 

La música de la cinta es algo que me gustaría resaltar, ya que Alan Silvestri logra reunir once años de temas musicales en piezas poéticas que logran reflejar los sentimientos que el público experimenta y además alimentarlos, logrando un festín de emociones. Otro de los grandes aciertos de la cinta es la excepcional realización de sus escenas de acción, las cuales a pesar de su gran escala, no llegan a propiciar que el público llegue a perderse en medio de todo lo que pasa en pantalla. 

Marvel claramente se ha guardado lo mejor de lo mejor para este capítulo final, logrando presentar más de una década de storytelling en tres horas ambiciosas y sumamente sentimentales, y algo sumamente difícil en el cine de superhéroes; una conclusión tangible y verdadera para varios de sus personajes más importantes. Avengers: Endgame funciona perfectamente como el cierre de una saga que ha trascendido al cine de superhéroes y ha cambiado la industria del cine para siempre, y a pesar de que en un par de meses veremos lo que es el final de la Fase 3 del Universo de Marvel en Spider-Man: Far From HomeAvengers: Endgame es ese clímax narrativo y ese capítulo final que merecía la llamada Saga del Infinito.

Vela si: Has seguido las películas de Marvel desde el lanzamiento de Iron Man en 2008.

No la veas si: Lo tuyo no son las películas de superhéroes o no te encuentras muy familiarizado con los personajes.

¿Cómo le fue en otros sitios?

Metascore: 77/100

Rotten Tomatoes (porcentaje de críticas positivas): 95%

Rotten Tomatoes (promedio): 8.3/10

Reseña: Free Solo (2018)

Dirección: Elizabeth Chai Vasarhelyi y Jimmy Chin

Siempre me ha parecido muy interesante el tratar de entender la pasión de alguien más, el tratar de entender la razón detrás de un estilo de vida, una decisión drástica o un fanatismo fuera de lo común. Los documentales siempre han sido un medio muy importante para lograr entender al “otro” y para llegar a tener una visión más amplia de lo que otras personas pueden llegar a hacer, además de sus razones. 

El documental “Free Solo” presenta la historia de Alex Honnold, un hombre que se encuentra determinado a ser la primera persona en la historia en lograr escalar en solo integral (sin cuerdas), la formación rocosa más famosa dentro de la comunidad de los escaladores, conocida como El Capitán.

La dirección de Elizabeth Chai Vasarhelyi y Jimmy Chin (Meru) es soberbia, ya que la dupla de directores hacen un esfuerzo importante en presentar la historia de Alex y su relación con la escalada, sus motores y motivaciones, al igual que sus debilidades y problemas. Por medio de este esfuerzo en estudiar sus cualidades humanas, se logra una conexión con el público que en papel se ve muy difícil y retadora, pero que es ejecutada de una manera muy efectiva y orgánica. De una forma u otra, el espectador logra relacionarse con un escalador de solo integral, alguien completamente alienado a la vida de muchas personas que verán este documental, inclusivamente volviéndose algo sumamente íntimo.

Los valores técnicos del documental son pulcros y ejecutados excelentemente, con tomas que transportan al espectador al lado del protagonista y ayudan a mantener un alto nivel de tensión en los momentos definitorios. El documental también cuenta con una construcción adecuada de su narrativa y brinda un gran valor hacía el momento climático de su historia, provocando emociones dignas de una experiencia de alta adrenalina, complementadas por un profundo temor; un temor real y tangible. Además, el documental es dinámico y ágil, haciendo que sus 97 minutos de duración pasen rápidamente y en ningún momento se conviertan en algo tedioso, sino que el nivel de atención del espectador se mantiene alto. “Free Solo” es documental que se debe de ver en el cine, ya que solamente una pantalla grande logrará capturar de la mejor forma los tremendos visuales que ofrece, además de alimentar las emociones que busca evocar. 

Uno de los mayores valores del documental es el enfoque tan particular que se le da al protagonista, Alex Honnold, ya que no solamente se concentra en presentar a Alex como un escalador, sino que se le presenta como una persona antes que nada, vemos su dinámica familiar y conocemos sobre su historia, lo permite llegar a comprender, tan solo un poco, qué es lo que le lleva a cometer estos actos que ante los ojos de muchos, son una locura.

En conclusión, “Free Solo” es un documental que no solamente se esfuerza por presentar algo completamente fuera de la norma y de ejecutarlo con visuales extraordinarios sino que brinda un valor agregado por el profundo estudio que se la da a su protagonista.

Velo si: Disfrutas de los documentales o simplemente quieres ir a ver algo que propone una conversación diferente al cine.

No lo veas si: Lo tuyo no son los documentales o las alturas.

¿Cómo le fue en otros sitios?

Metascore: 83/100

Rotten Tomatoes (porcentaje de críticas positivas): 98%

Rotten Tomatoes (promedio): 8.2/10