Reseña: “Gloria Bell” (2019)

Dirección: Sebastián Lelio

Guión: Alice Johnson Boher y Sebastían Lelio

Elenco: Julianne Moore, John Turturro, Michael Cera, Caren Pistorius, Brad Garrett, Jeanne Tripplehorn y Rita Wilson

Contadas veces una película puede llegar a conectar con sentimientos tan profundamente humanos, hilar emociones ocultas y lograr reacciones completamente inesperadas. Hay cine de todo tipo y para todos los gustos, pero hay veces en que un mensaje puede llegar a ser universal, con una lección diferente para cada tipo de persona.

En Gloria Bell, Gloria (Julianne Moore) es una mujer divorciada que pasa sus noches en los clubs de Los Ángeles. Poco tiempo después de que la conocemos, se verá envuelta en un romance inesperado con Arnold (John Turturro), el cual estará lleno de emociones encontradas y complicaciones, entre la esperanza y la desesperación, en el que descubre de lo que puede llegar a ser capaz. 

La dirección del chileno Sebastián Lelio (Una mujer fantástica) es soberbia y nunca se detiene a disculparse, además de que es cien por ciento enfocada hacía el personaje. La temática de la cinta pasa por la visión humana, explorando relaciones interpersonales en diferentes ámbitos, desde sentimentales a familiares, y que terminar por atrapar al espectador. En el ámbito visual, Lelio logra presentar montajes muy bien realizados y con una estética cuidadosa. Además, en la misión de adaptar Gloria (2013), película también bajo su dirección, a una versión estadounidense, logra hacer un buen trabajo.

La actuación de Julianne Moore (Children of Men) es simplemente impresionante, con un rango emocional digno de alguien que, sin duda alguna, se ha solidificado como una de las mejores actrices de nuestros tiempos y sinónimo de garantía. Moore se pone la película a sus espaldas y hace honor al título de la misma; logra que conectes con el personaje, te involucres en el minucioso estudio del mismo, que sientas lo que ella siente en todo momento, logrando empatizar con el espectador de forma efectiva. Por otro lado, John Turturro (The Big Lebowski) brinda una actuación también muy buena y que presenta dinamismo al lado de Moore, además de escenas llenas de emociones crudas. 

El guión es la exploración de un personaje sumamente bien construido y desarrollado, humano totalmente, con metas, sumamente completo, con motivaciones bien establecidas y excepcionalmente bien escrito. Gloria es el alma de la película y el pilar del nivel de impacto que tiene, que a pesar de ser una historia contenida no le resta huella.

En conclusión, Gloria Bell es simplemente una de las mejores películas en lo que va de este año, una visión humana y real a lo que es un segundo aire en la vida, la resiliencia que alguien puede tener ante la adversidad y una presentación de las complejidades de la vida misma.

Vela si: Buscas una historia sumamente humana y que te invitará a reflexionar sobre la vida misma.

No la veas si: Buscas una película ligera y palomera en este verano.

Mi veredicto: 8.5/10

¿Cómo le fue en otros sitios?

Metascore: 79/100

Rotten Tomatoes (porcentaje de críticas positivas): 92%

Rotten Tomatoes (promedio): 7.5/10

Reseña: “Dark Phoenix” (2019)

Dirección: Simon Kinberg

Guión: Simon Kinberg

Elenco: Sophie Turner, Jessica Chastain, James McAvoy, Michael Fassbender, Jennifer Lawrence, Nicholas Hoult, Tye Sheridan y Alexandra Shipp

Es difícil contra argumentar que X-Men (2000) fue una película que marcó un antes y un después en el cine de superhéroes, y que la saga prosperó en sus primeras dos cintas, alejada de cualquier tipo de universo cinematográfico con una veintena de películas y sin una industria multimillonaria que la respaldara. La franquicia de los X-Men ha sido una tanto de aciertos como de errores, con grandes entregas como Logan (2017) a profundas decepciones como X-Men Origins: Wolverine (2009). Ahora, tras la venta de 20th Century Fox a Disney, es hora de decir adiós a esta versión de los mutantes, los cuales se despiden en una segunda adaptación de la icónica historia de los cómics, The Dark Phoenix Saga, publicada en 1980.

En Dark Phoenix, mientras los X-Men se encuentran en una misión de rescate espacial, Jean Grey (Sophie Turner) es alcanzada por una fuerza cósmica y casi muere en el lugar. Después de regresar a la Tierra, comenzará a desenvolver el verdadero poder que lleva dentro. Mientras tanto, el grupo de mutantes, liderados por el Profesor X (James McAvoy), deberá encontrar la forma de salvar a Jean de si misma y de un grupo de alienígenas que quieren recuperar su antigua gloria y refundar su civilización en nuestro mundo.

En su debut como director, Simon Kinberg se queda cortó en tratar de adaptar la amada historia de los cómics. A pesar de que Kinberg cuenta con grandes aciertos como productor (X-Men: First Class, The Martian, Logan), la silla de dirección no es un lugar en donde Kinberg logró lucirse en esta ocasión. La película se percibe desconectada, con sus múltiples problemas de producción visibles tanto en su puesta en escena como en su estructura narrativa. Uno de los mayores problemas de su dirección se nota en sus escenas de acción, las cuales son pobremente ejecutadas. La cinta llega a sentirse como varias películas a la vez, lo cual es resultado de los múltiples reshoots que se realizaron después de la decisión de alterar el tercer acto de la cinta en su totalidad, lo cual se dio en el momento en que el equipo de producción se dio cuenta de las similitudes entre el final de Dark Phoenix y cierta película de Marvel Studios (muy probablemente Captain Marvel).

Las actuaciones son lo mejor de la cinta y algo de lo rescatable, con Sophie Turner (Game of Thrones) tratando de levantar lo que es una narrativa derrumbándose alrededor de ella. El resto del elenco es sólido, quienes tratan de presentar personajes que ahora lucen pobres en comparación a algunas cintas anteriores, pero que su calibre les hace imposible brindar una mala actuación, tales como James McAvoy (Split), Jennifer Lawrence (Red Sparrow) o Michael Fassbender (Shame). Jessica Chastain (Zero Dark Thirty) no brinda una mala actuación, sino que es completamente desaprovechada y queda encapsulada en un personaje pobre, bidimensional y completamente olvidable, que suma muy poco con su presencia en pantalla. 

El guión es tosco, sumamente desordenado y con personajes que han cambiado radicalmente de una cinta a la otra; no han crecido, sino que han dado giros inesperados pero no justificados, lo cual los lleva a tomar decisiones totalmente contrarias a lo que podría haber sido establecido previamente. En conclusión, Dark Phoenix no es una despedida digna para la franquicia de X-Men, víctima de un segundo intento fallido de adaptar una historia icónica, y aunque no es la peor película de la franquicia, en definitiva no es algo que se debería de presumir. 

Vela si: Eres fan de la franquicia de X-Men y quieres ver a este ensamble de actores una última vez.

No la veas si: Buscas una película de acción solida.

Mi veredicto: 5/10

¿Cómo le fue en otros sitios?

Metascore: 43/100

Rotten Tomatoes (porcentaje de críticas positivas): 23%

Rotten Tomatoes (promedio): 4.6/10

Reseña: “MIB: International” u “Hombres de Negro: MIB Internacional” (2019)

Dirección: F. Gary Gray

Guión: Art Marcum y Matt Holloway

Elenco: Tessa Thompson, Chris Hemsworth, Kumail Nanjiani, Rafe Spall, Rebecca Ferguson, Emma Thompson y Liam Neeson.

Tratar de revivir una franquicia nunca es tarea fácil, pregúntenle a Vacation (2015) o a RoboCop (2014), mucho menos una que en su primera entrega logró destacar con una primicia poco ortodoxa y una inesperada química entre Will Smith y Tommy Lee Jones. Ahora, veintidós años después del lanzamiento de la cinta original y siete años después del lanzamiento de la cinta más reciente, con un cambio de director y de elenco, los Hombres de Negro buscan resurgir.

En MIB International, Molly (Tessa Thompson) sueña con formar parte de la organización MIB, encargada de monitorear la vida extraterrestre en la Tierra. Al momento de encontrar la oportunidad de demostrar que podría ser parte de la misteriosa corporación, se unirá al Agente H (Chris Hemsworth), el mejor agente de la división de Londres, en una travesía que los llevará e encontrar que la mayor amenaza para los Hombres de Negro no necesariamente se encuentra del otro lado de la galaxia, sino que podría estar infiltrada en sus propias filas. 

Se puede apreciar el cambio y el crecimiento que F. Gary Gray ha tenido como director, desde sus inicios en películas como The Italian Job (2003), hasta mega proyectos como The Fate of the Furious (2017). Después de que Barry Sonnenfeld dirigiera las primeras tres entregas de la cinta, el cambio de visión es bienvenido y aporta positivamente a la cinta, mostrando una perspectiva mucho más actualizada y fresca. 

La columna vertebral de la cinta y lo que la mantiene a flote es la tangible química que existe entre Chris Hemsworth y Tessa Thompson, a quienes pudimos ver en Thor: Ragnarok (2017) y aún más recientemente interactuar en Avengers: Endgame (2019). Las dos actuaciones principales elevan lo que es un guión desordenado, presenta decisiones muy cuestionables de sus personajes y contiene cambios de ritmo agresivos, encontrando momentos de claridad en donde reluce la personalidad de sus protagonistas por encima de la estructura narrativa de su historia. Hemsworth, presentando sus dotes cómicos que cada vez mejoran y Thompson, que continúa conviertiéndose en un nombre importante en Hollywood, le brindan una chispa a la cinta y se esfuerzan por que el motor de la película sean los personajes más que la historia. Además sus actuaciones se encuentran acompañadas de la gran adición de Kumail Nanjiani (The Big Sick), quien brinda un gran comic relief en Pawny, un pequeño extraterrestre. 

MIB International, por el nombre que carga, no puede evitar ser comparada con las cintas previas de la saga. Desafortunadamente, no logra superar lo que Will Smith y Tommy Lee Jones presentaron en 1997, pero sí logra posicionarse por encima de las dos secuelas consiguientes, las cuales dejaron mucho que desear. En conclusión, sus actuaciones y la gran dinámica en las interacciones de sus actores, logran mantener a flote una cinta que es adecuada para el verano y palomera, aunque su historia no sea la más innovadora. 

Vela si: Disfrutas de la química de Tessa Thompson y Chris Hemsworth.

No la veas si: No buscas una comedia

Mi veredicto: 7/10

¿Cómo le fue en otros sitios?

Metascore: 39/100

Rotten Tomatoes (porcentaje de críticas positivas): 26%

Rotten Tomatoes (promedio): 4.5/10

Reseña: “Brightburn: Hijo de la Oscuridad” (2019)

Dirección: David Yarovesky

Guión: Mark Gunn y Brian Gunn

Elenco: Elizabeth Banks, David Denman, Jackson A. Dunn, Matt Jones y Meredith Hagner

Las historias “What If…” de los cómics siempre me han parecido sumamente interesantes; historias que cuentan lo que pudo haber pasado si ciertos eventos hubieran transcurrido de una forma diferente, resultando en consecuencias que le dan giros de trescientos sesenta grados a lo que ya conocemos.

Todos conocemos la historia de Superman, un ser del planeta Krypton que aterriza en Kansas, donde es adoptado por un padre y una madre sin hijos, quienes crían a quien cambiaría al mundo por medio de verdad y justicia. Ahora, ¿qué pasaría si Superman no quisiera ayudar a la humanidad, sino que fuera un ser determinado a tomar el mundo? Pues de eso va Brightburn, película producida por James Gunn (Guardians of the Galaxy) y dirigida por David Yarovesky (The Hive). En Brightburn, Tori (Elizabeth Banks) y Kyle (David Denman), encuentran respuesta a sus plegarias con la llegada de un misterioso bebé de otro mundo. Al momento de llegar a su pubertad, Brandon (Jackson A. Dunn) se convertirá en una amenaza para los que lo rodean y para el mundo entero.

En su dirección, David Yarovesky incorpora elementos visuales y narrativos del horror conocidos, que logran entremezclarse con los del cine de superhéroes y presentar una idea fresca y atrevida, pero que no logra encajar las vastas piezas de su engranaje en su totalidad. Eso sí, uno de las mayores virtudes de la película son los manejos de tomas que lleva y sus elementos técnicos, las cuales logran transmitir las emociones de los personajes de una buena forma y permiten el desarrollo de una historia con elementos del cine de superhéroes sin la necesidad de un presupuesto masivo. De la misma forma, sus momentos de horror son bien ejecutados y bienvenidos. 

La actuación de Jackson A. Dunn, a quien pudimos ver por unos segundos en Avengers: Endgame es fenomenal, y verdaderamente hace que a uno se le pongan los pelos de punta en su representación, a pesar de que la historia y el giro consiguiente de su personaje pasan de una manera demasiado apresurada, con motivaciones que aparecen de una forma abrupta. Elizabeth Banks y David Denman como sus padres brindan actuaciones que no se encuentran a la par de las de Dunn, quien seguramente tiene un futuro brillante en la industria.

La historia de la cinta es uno de sus mayores problemas, ya que sus noventa minutos se sienten demasiado cortos para lograr presentar personajes tridimensionales y con los cuales se podría lograr una conexión. La cinta no se toma el tiempo necesario de cimentar las relaciones de sus personajes para lograr un impacto efectivo en el momento de su giro narrativo principal. A pesar de ello, la historia destaca por su intención de brindar otra perspectiva al género de superhéroes y buscar brindarle frescura en una época de auge, pero por otro lado, donde las historias comienzan a sentirse repetitivas; Brightburn funciona como algo nuevo. 

En conclusión, Brightburn presenta una mirada fresca a un género que puede llegar a convertirse en un campo saturado y con historias estáticas, pero no logra su máximo potencial por su guión poco desarrollado y su falta de identidad, aunque su propuesta es muy interesante y su personaje principal intrigante.

Vela si: Buscas una propuesta nueva con cine de superhéroes y terror, ya que definitivamente presenta algo diferente y atrevido.

No la veas si: Lo tuyo nunca ha sido el cine de terror o slasher, porque sí tiene suficientes elementos de estos géneros.

Mi veredicto: 6/10

 

Reseña: “Detective Pikachu” (2019)

Dirección: Rob Letterman

Guión: Dan Hernandez, Benji Samit, Rob Letterman y Derek Connolly

Elenco: Ryan Reynolds, Justice Smith, Kathryn Newton, Suki Waterhouse, Omar Chaparro, Chris Geere, Ken Watanabe y Bill Nighy

Las películas basadas videojuegos siempre han probado ser extremadamente difíciles de adaptar a la pantalla grande, con ejemplos infames como Super Mario Bros. (1993) o Mortal Kombat: Annihilation (1995). Ahora, llega el turno de darle una adaptación live-action a Pokémon, tomando como inspiración a Detective Pikachu, el videojuego de 2018.

Cuando el detective Harry Goodman desaparece de una forma misteriosa, queda para su hijo Tim (Justice Smith) encontrarlo, a quien se le unirá un particular Pikachu (Ryan Reynolds) que puede comunicarse con él. Unidos en búsqueda de Harry, tratarán de desempacar un complot que podría amenazar el armonioso estilo de vida de Pokémon y humanos en Ryme City.

La dirección de la cinta por parte de Rob Letterman (Monsters vs. Aliens) toma como ancla a los personajes Pokémon de la historia, los cuales crean una mayor conexión emocional con el público, a diferencia de sus personajes humanos que se sienten acartonados y terriblemente bidimensionales; los Pokémon logran un mayor impacto a pesar de contar con escasas líneas de diálogo. Una de las mejores cosas que hace Letterman en su dirección es balancear muy bien la comedia, la cual logra el efecto deseado en la mayoría de las ocasiones a través de su buena ejecución. Su historia se siente por momentos contenida, apresurada y hasta pierde su ritmo, principalmente al acercarse el final de la misma, pero se mantiene a flote por sus constantes giros.

La actuación de Ryan Reynolds como Pikachu es lo que levanta a la cinta más allá de su premisa y ejecución que pueden dejar poco satisfecho a más de uno, pero Reynolds eleva la película, brindando su particular voz al entrañable personaje de una forma completamente irreverente y divertida, asemejando tonos de su voz en las películas de Deadpool. El mayor acierto que pudo tener la cinta fue contar con Reynolds para encarnar al personajes más icónico de la franquicia.

Los efectos visuales de la cinta son excelentes, brindando versiones de icónicos Pokémon a la vida y haciéndolos ver parte tangible del universo en que se desarrolla la película, tomando elementos visuales de películas como Who Framed Roger Rabbit (1988) y expandiendo sobre ellos.

Algo notable de la película es que sí se siente que va dirigida más hacía un público que ya se encuentra familiarizado con Pokémon, a diferencia de alguno que la cinta sea su primer contacto hacía este universo. No significa que alguien que no conozca Pokémon no podrá disfrutarla, pero definitivamente no tendrá la misma experiencia que un fanático. Se puede apreciar que Detective Pikachu es el inicio de algo mayor para la franquicia, un primer paso en una serie de diferentes películas que podrían tomar incontables rumbos e historias. 

En conclusión, Detective Pikachu definitivamente rompe con la llamada “maldición” de las películas de videojuegos y brinda una película que podrá ser universalmente aceptada y querida, a pesar de algunas inconsistencias en su historia.

Vela si: Te gusta Pokémon, porque definitivamente tendrá algo de la series o videojuegos que recordarás.

No la veas si: Pokémon nunca ha sido lo tuyo.

Mi veredicto: 7/10

¿Cómo le fue en otros sitios?

Metascore: 53/100

Rotten Tomatoes (porcentaje de críticas positivas): 64%

Rotten Tomatoes (promedio): 5.93/10