Reseña: “A Quiet Place” o “Un Lugar en Silencio” (2018)

Dirección: John Krasinski

Guión: John Krasinski, Scott Beck y Bryan Woods

Elenco: Emily Blunt, John Krasinski, Millicent Simmonds y Noah Jupe

¿Cuántas veces al día podemos decir que nos encontramos rodeados de un silencio total y absoluto? Un silencio en el cual podría, inclusive, ser escuchado con total claridad la caída de un alfiler al suelo. El silencio es uno de los lujos que han quedado olvidados en la época actual, en donde se vive siempre en un ritmo frenético y que no permite siquiera un momento de claridad.

En “A Quiet Place”, la Tierra ha sido invadida por criaturas con un avanzado sentido del oído, lo cual les ha permitido cazar a sus víctimas y poco a poco destruir todo rastro de vida en nuestro planeta. Una familia comandada por John Krasinski (The Office) y Emily Blunt (Edge of Tomorrow), busca sobrevivir en medio de un abismal silencio. Si no te escuchan, no pueden cazarte.

La sorpresa de la película se llama John Krasinski, quien demuestra grandes dotes de dirección con su filme, manejando perfectamente la tensión de la trama y aumentando las repercusiones de las acciones de la película conforme la historia progresa; es decir, cada vez se siente más importante el resultado final de la misma. Krasinski, tal como Jordan Peele con “Get Out” o “¡Huye!” el año pasado, prueba que las sorpresas del terror contemporáneo pueden perfectamente venir de personalidades con sus origines en la comedia.

Las actuaciones son de aplaudir, con una gran química entre la pareja detrás de escenas que conforman Krasinski y Blunt. La poca cantidad de diálogos hablados entre personajes no se extraña, ya que por medio de lenguaje de signos y un lenguaje no verbal (que incluye excelentes expresiones faciales), la intensidad de los eventos se ve reflejada en los personajes. Uno siente la tensión presente cuando el silencio debe de ser sepulcral e inclusive invita al espectador a replicarlo y callarse, como debe de ser en una sala de cine, durante los noventa minutos de la cinta.

La historia se centra en crear empatía desde sus primeros minutos, logrando una identificación inmediata de parte del espectador hacía la familia. Además, algo que igualmente es de admirar, es el magistral uso de la exposición no verbal, con largas tomas que nos permiten ver recortes de periódico o tableros, los cuales nos permiten ir recogiendo migajas de información para poder construir lo sucedido para que la Tierra se uniera en un silencio casi absoluto. La influencia de películas como “Alien” (1979) y “Jaws” (1975) es notable, debido a las esporádicas apariciones de los enemigos y la creciente voluntad de supervivencia de los protagonistas.

Los elementos técnicos de la película sobresalen, especialmente por su gran diseño de sonido. El encontrarse en medio de una sala, en un silencio abismal, ya es una ventaja para poder asustar al público con un sonido repentino, pero la ejecución es brillante. El sonido ambiente de la película se presta para inmediatamente transportar al espectador. Definitivamente, es una película que se debe de ver en una sala de cine. Otro elemento importante es la ya mencionada duración de noventa minutos, la cual ayuda a un progreso ágil de la historia, pero no por ello menos intenso ni carente de importancia; la historia es contenida y puramente personal.

En conclusión, “A Quiet Place” es una gran historia que se une a la nueva ola de cine de terror de la década. Es una película que deja atrás el terror barato y poco duradero, y que rodea al espectador de una experiencia única. Definitivamente, una de mis películas favoritas de lo que va del año.

¿Cómo le fue en otros sitios?

Metascore: 82

Rotten Tomatoes (porcentaje de críticas positivas): 96%

Rotten Tomatoes (promedio): 8.2/10

Trailer: https://www.youtube.com/watch?v=MxSIK-jngVA 

Reseña: “Ready Player One” (2018)

Dirección: Steven Spielberg

Guión: Ernest Cline y Zak Penn

Elenco: Tye Sheridan, Olivia Cooke, Ben Mendelsohn, Lena Waithe, T.J Miller, Simon Pegg y Mark Rylance.

La industria del entretenimiento del día de hoy recae fuertemente en la nostalgia; hay una película de “Star Wars” al año, la era del cine de superhéroes se encuentra en su mayor auge, constantemente vemos franquicias que son revividas en pantalla y una de las series de televisión más importantes de hoy en día, “Stranger Things”, tiene sus cimientos en la nostalgia ochentera.

En el año 2045, Wade Watts (Tye Sheridan) es un joven aficionado de pasar el tiempo en el OASIS, un mundo virtual diseñado por James Donovan Halliday (Mark Rylance) quien ha fallecido recientemente y ha dejado un desafío para los usuarios del OASIS: encuentra tres llaves que te llevarán a un huevo dorado, con el cual se podrán convertir en dueños del mundo virtual.

La dirección de Steven Spielberg es magia pura, entregándonos una aventura llena de su sello distinguido y con una sensación de emoción a lo largo de la cinta. Sus escenas de persecución son detalladamente realizadas, proporcionando un dinamismo que le permite al espectador no perderse entre toda la acción que se ve en pantalla. La película también proporciona visuales espectaculares y vibrantes, además de una escena en particular que logra replicar hasta su más minucioso detalle una locación de una película de culto. Alan Silvestri, compositor de “Back to the Future”, le proporciona a la película una banda sonora llena de corazón y que enaltece los sentimientos a los cuales alude.

Las actuaciones son muy buenas, con Tye Sheridan (Mud, X-Men: Apocalypse) brindándole dimensiones necesarias al personaje de Wade. Por otro lado, Ben Mendelsohn (Rogue One: A Star Wars Story, Bloodline) como el villano Nolan Sorrento es una actuación envidiable, recordando a villanos de antaño y presentándose como un ejecutivo arrogante y avaricioso. Pero quien se roba la película es Olivia Cooke (Me and Earl and the Dying Girl) como Art3mis, aportándole un lado mucho más humano a la historia y algo con lo que el público se puede relacionar de una mejor manera.

La historia es distante a la de su material original, pero la esencia del libro de Ernest Cline no se pierde. El trabajo de adaptación es beneficioso para la historia, y los cambios que la historia tiene son mayormente para bien, siempre buscando un flujo narrativo constante para una película de poco más de dos horas. Precisamente esto es uno de los puntos más fuertes de la cinta, el cómo una película puede llegar a reinventar su material original, mantener su esencia intacta y convertirse en una película digna de admirarse a niveles de adaptación. Porque las mejores adaptaciones no son aquellas que replican exactamente lo que sucede en su material original. Por ejemplo, “Harry Potter and the Prisoner of Azkaban”.

Un problema de “Ready Player One” es el poco tiempo que tienen sus personajes para mostrarnos quiénes son en realidad, la mayoría de ellos careciendo de un arco a lo largo de la cinta, aunque la temática de la cinta llega a justificarlo: la soledad de la era digital, el desconocimiento del usuario y el reflejo de emociones por medio de una personalidad modificada.

En conclusión, “Ready Player One” se basa en la nostalgia de la cultura popular, es la película más nerd de los últimos años y termina por convertirse en una entretenida aventura que no se basa en sus referencias, sino que crea una historia con la cual es fácil identificarse y que nos lleva en una aventura como solo Spielberg sabe hacerlas.

¿Cómo le fue en otros sitios?

Metascore: 64

Rotten Tomatoes (porcentaje de críticas positivas): 76%

Rotten Tomatoes (promedio): 7/10

Reseña: “Tiempo Compartido” (2018)

Tiempo Compartido

Dirección: Sebastián Hofmann

Guión: Sebastián Hofmann y Julio Chavézmontes

Elenco: Luis Gerardo Méndez, Miguel Rodarte, Cassandra Ciangherotti, Montserrat Marañon y RJ Mitte.

Los famosos tiempos compartidos; aquellas ofertas con precios ridículos que inmediatamente hacen a uno pensar y dudar, pero que con la promesa de un escape de la cotidianidad y la rutina, la reflexión se convierte en casi nula a la hora de aceptar la propuesta.  Una promesa de felicidad en un aparente mundo gris y monótono, además del reflejo del éxito en un mundo conflictivo y sin oportunidades. Una “escalera” para superarse a uno mismo y llegar a la cumbre de la vida como promesa de parte de una transnacional para comprar su producto. 

En “Tiempo Compartido”, una familia llega a un paradisíaco resort, solo para encontrarse con que su tiempo compartido también se reservó para otra familia. Esto desencadenará una serie de eventos que pondrán a prueba a Pedro (Luis Gerardo Méndez) y lo enfrentarán ante una empresa con doctrina de culto que hará todo lo posible por que sus visitantes compren un tiempo compartido, ante la promesa del éxito. Por otro lado, se encuentra el matrimonio de Andrés (Miguel Rodarte) y Gloria (Montserrat Marañón), el cual se encuentra quebrantado debido a la gran oportunidad laboral que Gloria recibe de parte del resort. 

La dirección de Sebastián Hoffman (Halley) es de admirar junto a su gran manejo de cámara. A pesar de contar con pocas locaciones, la sensación de majestuosidad del resort y la pequeñez del huésped siempre son palpables y presentes a lo largo de la cinta. Visualmente, la película tiene una iluminación impecable , que además aporta a los sentimientos de aislamiento que evoca la cinta. Existen pequeños detalles a lo largo de la película que la vuelven más humana y que además brindan empatía hacía nuestro personaje principal. La música a cargo de Giorgio Giampà aporta a la sensación de inseguridad e incomodidad que la cinta constantemente provoca, además de elevar la tensión en los momentos indicados y precisos. El guión es meticuloso, con diálogos que le dan humanidad a los personajes y una tridimensionalidad bienvenida. Por medio de su narrativa, al espectador le es posible sentirse identificado con el protagonista; sintiendo la misma angustia y el mismo estrés ante la situación que vive. 

La película es una crítica al consumismo excesivo que se da durante la época vacacional al igual que a la banalidad que rodea a la misma. También, la película critica la recolonización de México de parte de empresas transnacionales; el resort en la película acaba de ser adquirida por una gran empresa estadounidense, siendo antiguamente un negocio con dueños mexicanos.

La película mantiene un ritmo de constante inseguridad, angustia y agobio, hasta que llega a su tercer acto, en donde las cosas parecen suceder a un ritmo más rápido pero no por ello con mayor intensidad. No todas las preguntas son respondidas y la sensación de una falta de cierre se encuentra latente. No recuerdo muchas veces en que diga que una película necesitaba más tiempo, pero “Tiempo Compartido” es una de ellas.

En conclusión, “Tiempo Compartido” es una película con una gran premisa, visuales impresionantes, actuaciones destacadas, música que aporta a su narrativa, aunque en su final pierda un poco lo que venía manejando y deje al espectador deseando conocer más.

¿Cómo le fue en otros sitios?

Rotten Tomatoes (porcentaje de críticas positivas): 91%

Rotten Tomatoes (promedio): 8.2/10

Reseña: “The Shape of Water” (2017)

The Shape of Water
Dirección: Guillermo del Toro
Guión: Guillermo del Toro y Vanessa Taylor
Elenco: Sally Hawkins, Michael Shannon, Richard Jenkins y Octavia Spencer

Creo que hay dos preguntas que el humano constantemente se pregunta a si mismo: ¿qué es el amor? y ¿qué significa ser humano? Son dos preguntas que han desencadenado en cientos de interpretaciones, desde poemas a canciones y desde películas a debates filosóficas. Probablemente, son preguntas las cuales nunca llegarán a tener un consenso definido, pero en “The Shape of Water”, Guillermo del Toro hace lo posible por desarrollarlas, y lo hace de una gran manera. 

En el Baltimore de los sesentas, la vida de Elisa (Sally Hawkins), una empleada de limpieza muda que trabaja en un departamento gubernamental altamente vigilado, se ve cambiada después de que conoce a una criatura atrapada por el gobierno, con la cual formará una conexión entrañable. 

La película es visualmente alucinante, con una cinematografía simplemente majestuosa y un diseño de producción que inmediatamente transporta al espectador a los sesenta. Es elegante en sus tomas, con colores verdosos predominando a lo largo de la cinta, los cuales son manejados brillantemente; probablemente, es la mayor virtud de la película. Otro aspecto positivo de la película son sus actuaciones, especialmente la de Michael Shannon (99 Homes) como Strickland, el agente federal a cargo del edificio gobernamental. También, Sally Hawkins (Paddington) brinda una brillante actuación, y a pesar de pronunciar palabra alguna, sus gestos y articulaciones son excelentes y hacen a uno olvidar que el personaje no puede hablar. 

La historia es encantadora y un cuento de hadas contemporáneo, con critícas sociales a la definición del amor que la sociedad tiene; la película busca representarlo en todas sus facetas y expresiones, sin importar condición fisíca, social, genéro o raza. El guión es tenaz e inteligente, además de cautivante. La película fluye de una manera satisfactoria hasta su tercer acto, en donde pierde potencia y entra en un ritmo por momentos demasiado frenético, con resoluciones que se dan de una manera apresurada y predecible. Aunque el ritmo difiere hacía su final, la película no sufre demasiado por ello. A final de todo, sigue siendo una obra maestra.

Nuestro lugar en el mundo es otro tema presente a lo largo de la película, con cuestionamientos constante sobre el propósito de nuestras vidas. La película plantea la pregunta: ¿qué es aquello que nos hace humanos? Si algo más puede tener sentimientos, ambiciones y deseos, ¿también es humano? Además de esto, la película explora los sentimientos del humano por medio de una criatura, como lo hace Del Toro brillantemente, dándole al espectador la oportunidad de verse de fuera hacía adentro.

En conclusión, “The Shape of Water” es una película, principalmente, hecha con corazón; explora los sentimientos y la mera raíz de nuestra humanidad. En tiempos como estos, es bienvenida una película que resalte facetas tanto positivas como bellas, que nos permitan sentir cierto escapismo y celebrar la otredad que existe en el amor.

¿Cómo le fue en otros sitios?

Metascore:  86

Rotten Tomatoes (porcentaje de críticas positivas): 92%

Rotten Tomatoes (promedio): 8.4/10

Reseña: “Justice League” (2017)

Justice League 

Dirección: Zack Snyder

Guión: Chris Terrio, Joss Whedon y Zack Snyder

Elenco: Ben Affleck, Henry Cavill, Gal Gadot, Ezra Miller, Jason Momoa y Ray Fisher.

2017 ha sido un gran año para las películas de superhéroes. En mi opinión, hemos visto dos de las mejores del género este año: “Logan” y “Wonder Woman”. Son películas que abren la brecha para algo nuevo y que cambian las reglas del juego. Son un antes y un después.

Para cerrar el año, llega “Justice League”. Es importante recordar que la película cuenta con el trabajo de dos directores, ya que Zack Snyder (Batman v Superman: Dawn of Justice) dejo el proyecto en mayo de este año debido a graves problemas personales, dejando las riendas de post-producción a Joss Whedon (The Avengers), quien además añadió algunas escenas. A pesar de esto, el crédito principal de director sigue siendo de Zack Snyder.

En un mundo de luto por la muerte de Superman, Bruce Wayne (Ben Affleck), junto a Diana Prince (Gal Gadot), deberán armar un equipo para contrarrestar el ataque de un ser de otro mundo y su ejército, que busca acabar con la Tierra como la conocemos.

La película tiene una gran virtud: sus personajes. La dinámica del equipo es excelente, con los personajes de antaño mostrando una gran dinámica. Las actuaciones son buenas, con Jason Momoa (Game of Thrones) y principalmente Ezra Miller (The Perks of Being a Wallflower) brillando excepcionalmente en sus papeles. Miller no es el Barry Allen tradicional, pero sus líneas de diálogo únicas y sus excelente timing cómico le dan una frescura bienvenida a un universo que abusa de lo oscuro. Gal Gadot (Wonder Woman) una vez más demuestra sus aptitudes como la Amazona y el porqué este papel es suyo, en menos de cinco meses desde la última vez que la vimos en pantalla. Ben Affleck (The Town) como Batman una vez más silencia críticos del casting y brilla en pantalla, aunque con los rumores de su posible salida de la franquicia, puede ser una de las últimas veces que lo veamos como el icónico personaje. La sorpresa de la película es Ray Fisher, un relativo desconocido que interpreta a Cyborg de una gran manera y que logra conectar con el personaje.

La mano de Snyder se aprecia en el aspecto visual de la película, mostrando tomas impresionantes. Las escenas en slow motion de la película son increíbles. Las escenas añadidas por Whedon se pueden diferenciar y son bienvenidas debido a su humor, además de que el cambio de tono no es tan agresivo. La paleta de colores cambia para la película, pasando de los tonos opacos, con baja saturación y carentes de esperanza de “Batman v Superman” a tonos más vivos, colores más brillantes y un sentimiento general de esperanza. Se nota un cambio, y  un cambio necesario. Desde estructuración, ritmo y hasta visuales; y aunque no es suficiente, es un paso en la dirección correcta.

La película carece de una narrativa coherente, con saltos de edición demasiado extraños y que llevan a los personajes de punto A a punto B sin una explicación lo suficientemente razonable. En resumen, las cosas simplemente pasan como pasan, porque así están escritas, no porque sean lo mejor para la historia. Uno de sus mayores problemas es su villano, el cual es poco desarrollado, genérico y sin una motivación real. Además, el CGI en él no es de lo mejor y por momentos se ve como un villano de videojuego.

Otro problema de la película es su duración: 120 minutos. Para una película con cuatro personajes que no han recibido su propia película, es muy poco tiempo para lograr crear un desarrollo de personaje eficiente. Principalmente durante el primer acto, se puede apreciar la rapidez con la que los eventos ante nosotros se desenvuelven.

En conclusión, “Justice League” es un paso en la dirección correcta para DC, una corrección necesaria y un buen ensamble de personajes. A pesar de ello, no se pueden dejar pasar los problemas de edición, el villano poco desarrollado y la trama débil.

Vela si: Las películas de superhéroes y las popcorn flicks son lo tuyo. Aunque no aporta nada nuevo, es la primera vez que vemos a la Liga de la Justicia en pantalla y eso no es de perderse.

No la veas si: Las películas de superhéroes no son lo tuyo y buscas algo un poco más profundo en una ida al cine.

Mi veredicto: 6.8/10

¿Cómo le fue en otros sitios?

Metascore: 46

Rotten Tomatoes (porcentaje de críticas positivas): 40%

Rotten Tomatoes (promedio): 5.3/10