Reseña: “Frozen 2” (2019)

Dirección: Chris Buck y Jennifer Lee

Guión: Jennifer Lee

Elenco: Kristen Bell, Idina Menzel, Josh Gad y Jonathan Groff

No puedo ni imaginar la tarea de crear una secuela para la película animada más exitosa de la historia, desde una creciente expectativa del público hasta una constante presión de parte del estudio para lograr que la cinta logre conectar nuevamente con las audiencias alrededor del mundo. Han pasado seis años desde que la cinta original llegó a los cines y me alegro de decir que eso es algo que Frozen 2 entiende, acepta y utiliza como motor para expandir su historia.

Elsa (Idina Menzel) y Anna (Kristen Bell), junto a Kristoff (Jonathan Groff), el reno Sven y el muñeco de nieve Olaf (Josh Gad), regresan en la continuación del éxito de 2013, Frozen. Ahora, el reino ha dejado de ser seguro desde que Elsa ha comenzado a escuchar un misterioso llamado más allá de su castillo. Un peligroso secreto de su pasado será la clave para restaurar la paz en el reino y terminar un conflicto de muchos años. Elsa, junto a sus fieles amigos, irán mucho más allá de su hogar a tratar de descubrir más sobre su pasado y el secreto de sus míticos poderes. 

Frozen 2 logra retomar la esencia de su original y permite expandir su mundo de una forma efectiva, esto de la mano de los dos directores de la cinta original. Algo que me gustaría destacar y que mencione al principio, es que se nota que los creadores saben que gran parte de la audiencia de Frozen ha crecido, atreviéndose a presentar una dirección mucho más madura y con temáticas más acorde, como lo son los cambios a través de la vida. La cinta se siente más dinámica, con cambios de tono más ágiles e inclusive un humor más creativo. En el aspecto visual, es apreciable un considerable aumento de presupuesto, porque existen tomas dignas de una gran cinematografía. La música sigue siendo igual de entrañable que en la primera entrega, con “Into the Unknown”, la cual se puede considerar una sucesora simbólica de “Let It Go”, siendo de las mejores canciones de la cinta, logrando un gran y emotivo momento mientras su protagonista la canta. 

En su idioma original, las actuaciones de voz siguen siendo de una gran calidad, Josh Gad (The Wedding Ringer) se presenta mucho mejor como Olaf, con varios chistes que soltarán más de una carcajada, mientras que Kristen Bell (The Good Place, Veronica Mars) como Anna sigue sosteniendo la película, acompañada de la gran voz que Idina Menzel (Uncut Gems) presenta como Elsa. 

La cinta expande mucho en la mitología tanto de su mundo como en conocer aún más a sus personajes, despertando curiosidad en el espectador y manejando sus revelaciones de una forma interesante. Son los nuevos personajes quienes no tienen el suficiente tiempo para destacar o crear alguna conexión con el público, quedando totalmente relevados a un segundo plano, aún cuando varios de ellos podrían tener historias muy interesantes.

Para concluir, Frozen 2 es una gran película familiar, que en mi opinión supera a su antecesora de mano de una temática más madura, una refinada calidad en sus tomas, excelente animación y muy buenas canciones. 

Mi veredicto: 8/10

¿Cómo le fue en otros sitios?

Metacritic: 64/100

Rotten Tomatoes (porcentaje de críticas positivas): 77%

Rotten Tomatoes (promedio): 6.7/10

Es para ti si: Fuiste fan de la primera o disfrutas las animaciones al más puro estilo Disney.

Reseña: “It: Chapter 2” (2019)

Dirección: Andy Muschietti

Guión: Gary Dauberman

Elenco: James McAvoy, Jessica Chastain, Bill Hader, Isaiah Mustafa, Jay Ryan, James Ransone, Andy Bean y Bill Skarsgård

Cuando en 2017, Andy Muschietti se dio a la tarea de adaptar la que se podría considerar es la novela icónica de Stephen King, muy pocas personas esperaban el impacto que la película causaría y el nivel de realización que tendría. Acto seguido, la película logró posicionarse dentro de lo mejor del terror en la década de los 2010’s y lanzó a su director a las altas esferas de Hollywood. Desde el estreno de la primera cinta, Pennywise ha regresado al estatus de villano icónico de la cultura pop y los globos rojos son inmediatamente relacionados con él. Después de realizar un excelente trabajo adaptando tan solo una parte del conocido libro, el mismo equipo creativo regresa para darle un cierre a la historia del Club de los Perdedores. 

Veintisiete años después de la historia de la primera película, Pennywise (Bill Skarsgård) está de vuelta en Derry y el Club de los Perdedores debe reunirse una vez más, como alguna vez lo prometieron, para derrotar al siniestro payaso de una vez por todas. Su reunión desenterrará cosas del pasado que se creían olvidadas y descubrirán si se encuentran listos para superar los traumas de su infancia.

La dirección de Andy Muschietti (Mama) es de lo mejor de la cinta, con elementos visuales de primer nivel, un claro entendimiento de los personajes con los cuales se nota se ha encariñado, además de lograr brindar un gran balance entre el corazón de su cinta y sus elementos de horror, nunca comprometiendo ninguno de los dos. Es al momento de trabajar con dos elencos en donde la cinta llega a sufrir, ya que la misma se esfuerza en recordarle al público cosas que ya sabía y quita tiempo de pantalla al elenco adulto, restando impacto a sus personajes y a su unidad como grupo. Muschietti no escatima con los sustos de la cinta, y aunque no todos logran el mismo impacto que otros, existen momentos que verdaderamente hacen a uno saltar del asiento. 

James McCavoy (Split) y Jessica Chastain (Zero Dark Thirty) logran brindar muy buenas actuaciones, convirtiéndose en las anclas emocionales de la cinta y mostrando la razón por la que son de los mejores actores trabajando en Hollywood hoy en día, pero es Bill Hader (Superbad) como Richie quien roba cada escena, mostrando tanto sus grandes dotes cómicos, con one liners que tienen una ejecución soberbia, hasta sus dotes dramáticos, que le brindan levedad emocional a la película. El resto del elenco adulto funciona, pero no termina ser suficiente el tiempo (irónico, en una cinta que dura casi tres horas) que pasamos con ellos para grupo para lograr la misma conexión emocional que con el grupo original de los Perdedores. Bill Skarsgård como Pennywise logra lucirse una vez más, encarnando al personaje de una forma escalofriante y que hará que a cualquiera se le pongan los pelos de punta. 

El guión de la película sufre de altibajos, con un primer acto que inicia de una buena forma y logra ponernos al tanto con los personajes tantos años después, para posteriormente encontrar la forma de reunirlos de nuevo. Es en su segundo acto en donde la cinta acaricia con lo trivial y se le añade una mitología excesiva, además de misiones individuales de sus personajes que les restan unidad como grupo, que es lo que más necesita este elenco de adultos para sentirse creíble, además de añadirle tiempo que pudo ser mejor empleado a la cinta. En su tercer acto, son los visuales, actuaciones y la pulidez técnica lo que realzan a la cinta a pesar de una historia que se extiende demasiado y que no deja un final por completo satisfactorio. 

En conclusión, It: Chapter 2 es una cinta con una realización envidiable, un gran elenco de actores y una dirección virtuosa, pero que no logra llegar a su completo potencial después del antecedente que dejó su primera parte, principalmente debido a un guión que llega a perderse y un ritmo dispar. Eso sí, los sustos están más que asegurados.

Mi veredicto: 7/10

¿Cómo le fue en otros sitios?

Metacritic: 59/100

Rotten Tomatoes (porcentaje de críticas positivas): 75%

Rotten Tomatoes (promedio): 6.6/10

Vela si: Te interesa conocer cómo termina la historia del Club de los Perdedores y disfrutaste de la primera cinta.

No la veas si: No eres fan del cine de terror.

Reseña: “Dark Phoenix” (2019)

Dirección: Simon Kinberg

Guión: Simon Kinberg

Elenco: Sophie Turner, Jessica Chastain, James McAvoy, Michael Fassbender, Jennifer Lawrence, Nicholas Hoult, Tye Sheridan y Alexandra Shipp

Es difícil contra argumentar que X-Men (2000) fue una película que marcó un antes y un después en el cine de superhéroes, y que la saga prosperó en sus primeras dos cintas, alejada de cualquier tipo de universo cinematográfico con una veintena de películas y sin una industria multimillonaria que la respaldara. La franquicia de los X-Men ha sido una tanto de aciertos como de errores, con grandes entregas como Logan (2017) a profundas decepciones como X-Men Origins: Wolverine (2009). Ahora, tras la venta de 20th Century Fox a Disney, es hora de decir adiós a esta versión de los mutantes, los cuales se despiden en una segunda adaptación de la icónica historia de los cómics, The Dark Phoenix Saga, publicada en 1980.

En Dark Phoenix, mientras los X-Men se encuentran en una misión de rescate espacial, Jean Grey (Sophie Turner) es alcanzada por una fuerza cósmica y casi muere en el lugar. Después de regresar a la Tierra, comenzará a desenvolver el verdadero poder que lleva dentro. Mientras tanto, el grupo de mutantes, liderados por el Profesor X (James McAvoy), deberá encontrar la forma de salvar a Jean de si misma y de un grupo de alienígenas que quieren recuperar su antigua gloria y refundar su civilización en nuestro mundo.

En su debut como director, Simon Kinberg se queda cortó en tratar de adaptar la amada historia de los cómics. A pesar de que Kinberg cuenta con grandes aciertos como productor (X-Men: First Class, The Martian, Logan), la silla de dirección no es un lugar en donde Kinberg logró lucirse en esta ocasión. La película se percibe desconectada, con sus múltiples problemas de producción visibles tanto en su puesta en escena como en su estructura narrativa. Uno de los mayores problemas de su dirección se nota en sus escenas de acción, las cuales son pobremente ejecutadas. La cinta llega a sentirse como varias películas a la vez, lo cual es resultado de los múltiples reshoots que se realizaron después de la decisión de alterar el tercer acto de la cinta en su totalidad, lo cual se dio en el momento en que el equipo de producción se dio cuenta de las similitudes entre el final de Dark Phoenix y cierta película de Marvel Studios (muy probablemente Captain Marvel).

Las actuaciones son lo mejor de la cinta y algo de lo rescatable, con Sophie Turner (Game of Thrones) tratando de levantar lo que es una narrativa derrumbándose alrededor de ella. El resto del elenco es sólido, quienes tratan de presentar personajes que ahora lucen pobres en comparación a algunas cintas anteriores, pero que su calibre les hace imposible brindar una mala actuación, tales como James McAvoy (Split), Jennifer Lawrence (Red Sparrow) o Michael Fassbender (Shame). Jessica Chastain (Zero Dark Thirty) no brinda una mala actuación, sino que es completamente desaprovechada y queda encapsulada en un personaje pobre, bidimensional y completamente olvidable, que suma muy poco con su presencia en pantalla. 

El guión es tosco, sumamente desordenado y con personajes que han cambiado radicalmente de una cinta a la otra; no han crecido, sino que han dado giros inesperados pero no justificados, lo cual los lleva a tomar decisiones totalmente contrarias a lo que podría haber sido establecido previamente. En conclusión, Dark Phoenix no es una despedida digna para la franquicia de X-Men, víctima de un segundo intento fallido de adaptar una historia icónica, y aunque no es la peor película de la franquicia, en definitiva no es algo que se debería de presumir. 

Vela si: Eres fan de la franquicia de X-Men y quieres ver a este ensamble de actores una última vez.

No la veas si: Buscas una película de acción solida.

Mi veredicto: 5/10

¿Cómo le fue en otros sitios?

Metascore: 43/100

Rotten Tomatoes (porcentaje de críticas positivas): 23%

Rotten Tomatoes (promedio): 4.6/10

Reseña: “Avengers: Endgame” (2019)

Dirección: Anthony y Joe Russo

Guión: Christopher Markus y Stephen McFeely

Elenco: Robert Downey Jr., Chris Hemsworth, Mark Ruffalo, Chris Evans, Scarlett Johansson, Jeremy Renner, Don Cheadle, Karen Gillan, Bradley Cooper, Brie Larson y Paul Rudd.

Once años nos han llevado hasta aquí; hacía la cúspide de uno de los proyectos cinematográficos más ambiciosos de la historia, como lo es el Universo Cinematográfico de Marvel, como lo son veintiún películas que nos han presentado personajes entrañables e historias que nunca creímos ver en la pantalla grande, mucho menos con el esplendor con el que han sido llevadas. No cabe duda, parte del viaje es su final.

En Avengers: Endgame, luego de los eventos de Avengers: Infinity War (2018), en donde Thanos (Josh Brolin) ha eliminado la mitad de la vida en el universo, los miembros restantes de los Vengadores se preparan para revertir las consecuencias de las acciones de Thanos, mientras tratan de sanar viejas heridas y se hacen de nuevos aliados, prometiendo una última ofensiva contra el Titán Loco por medio de un descabellado plan.

Antes que nada, Joe y Anthony Russo (Avengers: Infinity War) se lucen con la dirección de la película, sabiendo llevar a la pantalla un verdadero desenlace de una saga y brindando conclusiones satisfactorias a tramas que han tenido años tejiéndose. Fieles a su estilo, logran balancear la comedia con la acción de una forma efectiva, presentando momentos que se sienten orgánicos y fluyen muy bien con la trama de la cinta, además de lograr impactar hilos emocionales con el público que despiertan sentimientos profundos, resultado de los años de apego que han existido a estos personajes. 

La historia de Avengers: Endgame logra superar cualquier teoría de fans o que internet se haya inventado, logrando poner en pantalla una carta de amor y agradecimiento a los fans que han seguido este universo durante tantos años y películas, presentando momentos que aunque pueden ser clasificados como fan-service, son más que justificados y necesarios. El guión de Christopher Markus y Stephen McFeely, arquitectos detrás de grandes cintas del MCU como Captain America: The Winter Soldier (2014), logran llevar a la pantalla una historia tan compleja como lo es emotiva y gratificante. 

Difícil en el entorno de hoy el día, Avengers: Endgame toma riesgos que tal vez para algunas personas podrán pasar desapercibidos, pero que para otras presenta escenas que nunca se creyó ver en pantalla. Sí, su primera hora se encuentra repleta de exposición, construcción de cimientos emocionales y una gran dosis de información para el público, es en este momento cuando la película puede llegar a sentirse lenta y pesada, pero el cambio de tono de su segundo acto le da una bocanada de aire fresco, abriendo paso para un tercer acto simplemente épico e indescriptibleAvengers: Endgame llega a sentirse como tres películas en una sola, y aunque puede tener algunas fallas en su ritmo y cohesión, la montaña rusa de emociones que exalta es lo que la mantiene en una constante alza. Para los amantes de este universo, las poco más de tres horas se pasan como agua, pero para los no tan familiarizados, pueden sentirse excesivas. 

La música de la cinta es algo que me gustaría resaltar, ya que Alan Silvestri logra reunir once años de temas musicales en piezas poéticas que logran reflejar los sentimientos que el público experimenta y además alimentarlos, logrando un festín de emociones. Otro de los grandes aciertos de la cinta es la excepcional realización de sus escenas de acción, las cuales a pesar de su gran escala, no llegan a propiciar que el público llegue a perderse en medio de todo lo que pasa en pantalla. 

Marvel claramente se ha guardado lo mejor de lo mejor para este capítulo final, logrando presentar más de una década de storytelling en tres horas ambiciosas y sumamente sentimentales, y algo sumamente difícil en el cine de superhéroes; una conclusión tangible y verdadera para varios de sus personajes más importantes. Avengers: Endgame funciona perfectamente como el cierre de una saga que ha trascendido al cine de superhéroes y ha cambiado la industria del cine para siempre, y a pesar de que en un par de meses veremos lo que es el final de la Fase 3 del Universo de Marvel en Spider-Man: Far From HomeAvengers: Endgame es ese clímax narrativo y ese capítulo final que merecía la llamada Saga del Infinito.

Vela si: Has seguido las películas de Marvel desde el lanzamiento de Iron Man en 2008.

No la veas si: Lo tuyo no son las películas de superhéroes o no te encuentras muy familiarizado con los personajes.

¿Cómo le fue en otros sitios?

Metascore: 77/100

Rotten Tomatoes (porcentaje de críticas positivas): 95%

Rotten Tomatoes (promedio): 8.3/10

Reseña: “Bumblebee” (2018)

Dirección: Travis Knight

Guión: Christina Hodson

Elenco: Hailee Steinfeld, John Cena, Jorge Lendeborg Jr., John Ortiz, Jason Drucker y Pamela Adlon

Así de simple: la saga de Transformers nunca ha sido de mi agrado. La franquicia liderada por Michael Bay, a lo largo de sus ya cinco entregas, nunca ha parado de ser un sobresaturación de explosiones, con personajes huecas, clichés sumamente repetitivos y con películas que nunca han logrado resaltar; eso sí, han hecho dinero (y muchísimo). Cuando me enteré de los planes para traer un spin-off como “Bumblebee”, lo primero que me llamó la atención fue el nombramiento de Travis Knight como líder del proyecto, un excelente director y animador, quien le dio forma a “Kubo and the Two Strings” (2016), una de las mejores películas del estudio de animación Laika.

En “Bumblebee”, el Autobot del mismo nombre se ve obligado a refugiarse en la Tierra en el año 1987, terminando en una pequeña ciudad costera de California. Charlie Watson (Hailee Steinfeld) descubrirá su presencia, creyendo que es un antiguo automóvil. Sin embargo, cuando intente repararlo, descubrirá que el pequeño auto amarillo es mucho más de lo que pensaba.

En su dirección, Travis Knight logra evocar perfectamente a los ochentas y a su magia, incluyendo grandes éxitos musicales de la época y además añade un lenguaje cinematográfico que hace recordar a clásicos como “E.T. the Extra-Terrestrial (1982) o “The Iron Giant” (1999). Knight logra algo hasta ahora imposible en el universo de Transformers, que es brindarle levedad a la película y aminorar su escala. Se añade un humor que a pesar de no siempre ser completamente efectivo, funciona bien en los momentos adecuados. Uno de los mayores encantos de la película es que circula alrededor de la amistad que se forja entre el personaje de Steinfeld y Bumblebee, la cual se vuelve el hilo emocional crucial de la cinta y en lo principal, más allá de las escenas de acción o persecuciones.

La actuación de Hailee Steinfeld es de aplaudirse, ya que siempre logra presentar los momentos más dramáticos y emotivos de una forma perdurable. Lo más impactante y uno de los elementos que más llaman mi atención es el hecho de que se encuentra actuando frente a nada, ya que el personaje de Bumblebee es completamente realizado de manera digital. Steinfeld, después de prestar su voz como Spider-Gwen en “Spider-Man: Into the Spider-Verse”, prueba que está teniendo un increíble cierre de año, y se perfila como una de las actrices a seguir en el 2019. John Cena (Blockers) como Jack Burns funciona en los momentos en que le toca brillar, a pesar de que algunos de sus chistes no funcionan.

El guión, a cargo de Christina Hodson (Unforgettable) logra brindar algo más que la franquicia de Transformers nunca había visto hasta el momento, que son personajes tridimensionales. Vemos a Charlie Watson luchar por conseguir lo que quiere, reconstruir su vida y entablar una intima amistad con Bumblebee. La historia se tiñe de momentos emotivos y otros de adrenalina pura, que ayudan a progresar un arco satisfactorio para sus personajes principales. Aún más importante, es que la película efectivamente hace que el espectador sienta algo hacía los personajes, que le importen, brindándole corazón; algo que las películas de Bay nunca lograron. Su historia no es demasiado complicada y no trata de ser más de lo que debería, lo cual es un contraste celebrado

Visualmente, la película es exitosa, dejando del lado la estética visual de un exceso de explosiones y peleas entre robots gigantes en donde no se puede distinguir entre bandos. Dentro de su reducción de personajes alienígenas, se puede apreciar un mayor cuidado en su realización y caracterización, volviéndolos únicos. Su estética es limpia y ordenada, además de las ya mencionadas escenas de acción que reducen su escala pero que logran un impacto visual más efectivo. 

Bumblebee regresa a la vida a la saga de Transformers y la salva de una muerte anunciada por medio de un nuevo ritmo de cinta, una concentración en la relación humano-máquina que la primera entrega de Bay tuvo un poco de, pero que no logró explotar de una manera adecuada. Sin lugar a dudas es la mejor película del universo de Transformers hasta la fecha y aunque contiene elementos familiares a aquellos de películas ya vistas, se convierte en la película de Transformers que todo mundo quería ver desde un principio.

Vela si: Te consideras dispuesto a darle una nueva oportunidad a la saga de Transformers.

No la veas si: Lo tuyo nunca ha sido lo ochentero ni la nostalgia que trae la época.

¿Cómo le fue en otros sitios?

Metascore: 66/100

Rotten Tomatoes (porcentaje de críticas positivas): 94%

Rotten Tomatoes (promedio): 7.1/10