Reseña: “Avengers: Endgame” (2019)

Dirección: Anthony y Joe Russo

Guión: Christopher Markus y Stephen McFeely

Elenco: Robert Downey Jr., Chris Hemsworth, Mark Ruffalo, Chris Evans, Scarlett Johansson, Jeremy Renner, Don Cheadle, Karen Gillan, Bradley Cooper, Brie Larson y Paul Rudd.

Once años nos han llevado hasta aquí; hacía la cúspide de uno de los proyectos cinematográficos más ambiciosos de la historia, como lo es el Universo Cinematográfico de Marvel, como lo son veintiún películas que nos han presentado personajes entrañables e historias que nunca creímos ver en la pantalla grande, mucho menos con el esplendor con el que han sido llevadas. No cabe duda, parte del viaje es su final.

En Avengers: Endgame, luego de los eventos de Avengers: Infinity War (2018), en donde Thanos (Josh Brolin) ha eliminado la mitad de la vida en el universo, los miembros restantes de los Vengadores se preparan para revertir las consecuencias de las acciones de Thanos, mientras tratan de sanar viejas heridas y se hacen de nuevos aliados, prometiendo una última ofensiva contra el Titán Loco por medio de un descabellado plan.

Antes que nada, Joe y Anthony Russo (Avengers: Infinity War) se lucen con la dirección de la película, sabiendo llevar a la pantalla un verdadero desenlace de una saga y brindando conclusiones satisfactorias a tramas que han tenido años tejiéndose. Fieles a su estilo, logran balancear la comedia con la acción de una forma efectiva, presentando momentos que se sienten orgánicos y fluyen muy bien con la trama de la cinta, además de lograr impactar hilos emocionales con el público que despiertan sentimientos profundos, resultado de los años de apego que han existido a estos personajes. 

La historia de Avengers: Endgame logra superar cualquier teoría de fans o que internet se haya inventado, logrando poner en pantalla una carta de amor y agradecimiento a los fans que han seguido este universo durante tantos años y películas, presentando momentos que aunque pueden ser clasificados como fan-service, son más que justificados y necesarios. El guión de Christopher Markus y Stephen McFeely, arquitectos detrás de grandes cintas del MCU como Captain America: The Winter Soldier (2014), logran llevar a la pantalla una historia tan compleja como lo es emotiva y gratificante. 

Difícil en el entorno de hoy el día, Avengers: Endgame toma riesgos que tal vez para algunas personas podrán pasar desapercibidos, pero que para otras presenta escenas que nunca se creyó ver en pantalla. Sí, su primera hora se encuentra repleta de exposición, construcción de cimientos emocionales y una gran dosis de información para el público, es en este momento cuando la película puede llegar a sentirse lenta y pesada, pero el cambio de tono de su segundo acto le da una bocanada de aire fresco, abriendo paso para un tercer acto simplemente épico e indescriptibleAvengers: Endgame llega a sentirse como tres películas en una sola, y aunque puede tener algunas fallas en su ritmo y cohesión, la montaña rusa de emociones que exalta es lo que la mantiene en una constante alza. Para los amantes de este universo, las poco más de tres horas se pasan como agua, pero para los no tan familiarizados, pueden sentirse excesivas. 

La música de la cinta es algo que me gustaría resaltar, ya que Alan Silvestri logra reunir once años de temas musicales en piezas poéticas que logran reflejar los sentimientos que el público experimenta y además alimentarlos, logrando un festín de emociones. Otro de los grandes aciertos de la cinta es la excepcional realización de sus escenas de acción, las cuales a pesar de su gran escala, no llegan a propiciar que el público llegue a perderse en medio de todo lo que pasa en pantalla. 

Marvel claramente se ha guardado lo mejor de lo mejor para este capítulo final, logrando presentar más de una década de storytelling en tres horas ambiciosas y sumamente sentimentales, y algo sumamente difícil en el cine de superhéroes; una conclusión tangible y verdadera para varios de sus personajes más importantes. Avengers: Endgame funciona perfectamente como el cierre de una saga que ha trascendido al cine de superhéroes y ha cambiado la industria del cine para siempre, y a pesar de que en un par de meses veremos lo que es el final de la Fase 3 del Universo de Marvel en Spider-Man: Far From HomeAvengers: Endgame es ese clímax narrativo y ese capítulo final que merecía la llamada Saga del Infinito.

Vela si: Has seguido las películas de Marvel desde el lanzamiento de Iron Man en 2008.

No la veas si: Lo tuyo no son las películas de superhéroes o no te encuentras muy familiarizado con los personajes.

¿Cómo le fue en otros sitios?

Metascore: 77/100

Rotten Tomatoes (porcentaje de críticas positivas): 95%

Rotten Tomatoes (promedio): 8.3/10

Reseña: “Bumblebee” (2018)

Dirección: Travis Knight

Guión: Christina Hodson

Elenco: Hailee Steinfeld, John Cena, Jorge Lendeborg Jr., John Ortiz, Jason Drucker y Pamela Adlon

Así de simple: la saga de Transformers nunca ha sido de mi agrado. La franquicia liderada por Michael Bay, a lo largo de sus ya cinco entregas, nunca ha parado de ser un sobresaturación de explosiones, con personajes huecas, clichés sumamente repetitivos y con películas que nunca han logrado resaltar; eso sí, han hecho dinero (y muchísimo). Cuando me enteré de los planes para traer un spin-off como “Bumblebee”, lo primero que me llamó la atención fue el nombramiento de Travis Knight como líder del proyecto, un excelente director y animador, quien le dio forma a “Kubo and the Two Strings” (2016), una de las mejores películas del estudio de animación Laika.

En “Bumblebee”, el Autobot del mismo nombre se ve obligado a refugiarse en la Tierra en el año 1987, terminando en una pequeña ciudad costera de California. Charlie Watson (Hailee Steinfeld) descubrirá su presencia, creyendo que es un antiguo automóvil. Sin embargo, cuando intente repararlo, descubrirá que el pequeño auto amarillo es mucho más de lo que pensaba.

En su dirección, Travis Knight logra evocar perfectamente a los ochentas y a su magia, incluyendo grandes éxitos musicales de la época y además añade un lenguaje cinematográfico que hace recordar a clásicos como “E.T. the Extra-Terrestrial (1982) o “The Iron Giant” (1999). Knight logra algo hasta ahora imposible en el universo de Transformers, que es brindarle levedad a la película y aminorar su escala. Se añade un humor que a pesar de no siempre ser completamente efectivo, funciona bien en los momentos adecuados. Uno de los mayores encantos de la película es que circula alrededor de la amistad que se forja entre el personaje de Steinfeld y Bumblebee, la cual se vuelve el hilo emocional crucial de la cinta y en lo principal, más allá de las escenas de acción o persecuciones.

La actuación de Hailee Steinfeld es de aplaudirse, ya que siempre logra presentar los momentos más dramáticos y emotivos de una forma perdurable. Lo más impactante y uno de los elementos que más llaman mi atención es el hecho de que se encuentra actuando frente a nada, ya que el personaje de Bumblebee es completamente realizado de manera digital. Steinfeld, después de prestar su voz como Spider-Gwen en “Spider-Man: Into the Spider-Verse”, prueba que está teniendo un increíble cierre de año, y se perfila como una de las actrices a seguir en el 2019. John Cena (Blockers) como Jack Burns funciona en los momentos en que le toca brillar, a pesar de que algunos de sus chistes no funcionan.

El guión, a cargo de Christina Hodson (Unforgettable) logra brindar algo más que la franquicia de Transformers nunca había visto hasta el momento, que son personajes tridimensionales. Vemos a Charlie Watson luchar por conseguir lo que quiere, reconstruir su vida y entablar una intima amistad con Bumblebee. La historia se tiñe de momentos emotivos y otros de adrenalina pura, que ayudan a progresar un arco satisfactorio para sus personajes principales. Aún más importante, es que la película efectivamente hace que el espectador sienta algo hacía los personajes, que le importen, brindándole corazón; algo que las películas de Bay nunca lograron. Su historia no es demasiado complicada y no trata de ser más de lo que debería, lo cual es un contraste celebrado

Visualmente, la película es exitosa, dejando del lado la estética visual de un exceso de explosiones y peleas entre robots gigantes en donde no se puede distinguir entre bandos. Dentro de su reducción de personajes alienígenas, se puede apreciar un mayor cuidado en su realización y caracterización, volviéndolos únicos. Su estética es limpia y ordenada, además de las ya mencionadas escenas de acción que reducen su escala pero que logran un impacto visual más efectivo. 

Bumblebee regresa a la vida a la saga de Transformers y la salva de una muerte anunciada por medio de un nuevo ritmo de cinta, una concentración en la relación humano-máquina que la primera entrega de Bay tuvo un poco de, pero que no logró explotar de una manera adecuada. Sin lugar a dudas es la mejor película del universo de Transformers hasta la fecha y aunque contiene elementos familiares a aquellos de películas ya vistas, se convierte en la película de Transformers que todo mundo quería ver desde un principio.

Vela si: Te consideras dispuesto a darle una nueva oportunidad a la saga de Transformers.

No la veas si: Lo tuyo nunca ha sido lo ochentero ni la nostalgia que trae la época.

¿Cómo le fue en otros sitios?

Metascore: 66/100

Rotten Tomatoes (porcentaje de críticas positivas): 94%

Rotten Tomatoes (promedio): 7.1/10

Reseña: “Spider-Man: Into the Spider-Verse” o “Spider-Man: Un Nuevo Universo” (2018)

Dirección: Bob Persichetti, Peter Ramsey y Rodney Rothman

Guión: Phil Lord y Rodney Rothman

Elenco: Shameik Moore, Hailee Steinfeld, Mahershala Ali, Jake Johnson, Liev Schreiber, Brian Tyree Henry, Luna Lauren Velez y Lily Tomlin

Spider-Man siempre ha sido un personaje cautivante y personalmente, mi favorito. Es un héroe con el que mucha gente se puede identificar, y me incluyo, alguien que tiene problemas del día a día, contratiempos cotidianos y que trata de vivir una vida normal, a diferencia de muchas otros héroes. Las películas del arácnido han tenido sus puntos altos y bajos, con excelentes entregas como “Spider-Man 2” (2004) de Sam Raimi o “Spider-Man: Homecoming” (2017), parte del Universo Cinematográfico de Marvel, ambas respetando la esencia del personaje y brindándole una gran adaptación a la pantalla grande. Por el otro lado, ha habido películas como “Spider-Man 3” (2007) o “The Amazing Spider-Man 2” (2014), las cuales perdieron su rumbo y terminaron por terminar sus respectivas sagas antes de tiempo.

En “Spider-Man: Into the Spider-Verse”, en un universo paralelo donde Peter Parker ha muerto, Miles Morales se enfrentará a los retos de convertirse en el nuevo Spider-Man. Sin embargo, cuando Wilson Fisk, mejor conocido como Kingpin, construye el “Super Colisionador”, trae a una versión alternativa de Peter Parker que tratará de enseñarle a Miles como ser un mejor Spider-Man. Pero no será el único arácnido en entrar a este universo, ya que cuatro versiones alternas del arácnido aparecerán y buscarán regresar a su universo antes de que toda la realidad colapse.

Phil Lord y Chris Miller (The LEGO Movie) producen una película que logra evocar la grandiosidad del personaje, y en este caso, personajes, además de lograr darle algo muy importante, algo que muchas películas de superhéroes se olvidan: corazón. La dirección de Bob PersichettiPeter RamseyRodney Rothman es fenomenal, combinando un gran número de personajes de una forma sumamente efectiva, dandole a cada uno la importancia requerida y logrando que el público conecte con ellos. Para un importante sector de la audiencia, este es el primer contacto con personajes como Spider-Gwen o Spider-Man Noir, pero la película logra introducirlos de una manera orgánica y otorgándole momentos importantes a cada versión del personaje.  

La historia es sumamente entretenida y cautivante, teniendo elementos del pasado, presente y futuro del héroe creado por Stan Lee y Steve Ditko, mostrando lo mejor que ha tenido que ofrecer a lo largo de los años, convirtiéndose en un gran tributo a lo largo de todas sus iteraciones, con grandes cameos incluidos (uno en especial con lágrima garantizada). El guión se siente fresco y atrevido, con una libertad artística que las películas animadas facilitan y decisiones dentro de la narrativa que sorprenden gratamente, siempre llevando la historia hacía adelante. La película tiene un gran número de elementos, pero nunca llega a sentirse saturada, principalmente debido al gran trabajo de dirección y al equilibrio de la narrativa. 

El estilo de animación es único y creativo, verdaderamente asimilando las características de un cómic y transportándolo a la pantalla con grandes resultados. Las viñetas y diálogos propias de un cómic se encuentran presentes y nunca hacen que el espectador pierda la atención de lo que sucede en pantalla, sino que la aumenta. Los visuales son simplemente arte en movimiento, mostrando inmediatamente las incontables horas de trabajo que hubo detrás de la película. Con sus temáticas de arte urbano y un excelente manejo de su paleta de colores, la película se acerca mucho a la sensación que evoca un cómic en todo su esplendor y trae sus páginas a la vida.

En conclusión, “Spider-Man: Into the Spider-Verse” es una bocanada de aire fresco al cine de superhéroes, un grandioso tributo a uno de los superhéroes más importantes en la historia de la cultura pop, una narrativa que logra tocar sentimientos con los que cualquiera se puede relacionar y un festín visual sin precedentes. De una forma, es una película que hace sentir a la audiencia como si ellos fueran también superhéroes. 

Vela si: Te gusta el personaje de Spider-Man y las buenas películas animadas.

No la veas si: Spider-Man nunca ha sido un personaje que te ha llamado la atención.

¿Cómo le fue en otros sitios?

Metascore: 83/100

Rotten Tomatoes (porcentaje de críticas positivas): 99%

Rotten Tomatoes (promedio): 9/10

 

Reseña: “Incredibles 2” o “Los Increíbles 2” (2018)

Dirección: Brad Bird

Guión: Brad Bird

Elenco:  Craig T. Nelson, Holly Hunter, Sarah Vowell, Huck Milner y Samuel L. Jackson

Han pasado catorce años desde el lanzamiento de “The Incredibles”, una película que es considerada por el consenso general, como una de las mejores de Disney Pixar; por mucho tiempo, se ha estado a la espera de una posible continuación de la saga. ¿Valió la pena la larga espera? Por supuesto que sí.

En “The Incredibles 2”, un par de hermanos buscan traer de vuelta a los superhéroes ante los ojos del público, buscando legalizar nuevamente su presencia en las calles como salvaguardas de la paz. Helen Parr (Holly Hunter), es reclutada para liderar la campaña en pro de los héroes, mientras que su esposo, Bob Parr/Mr. Incredible (Craig T. Nelson), toma el rol de quedarse en casa y cuidar de sus hijos.

Las voces originales de la película regresan de una forma espectacular, brindando el mismo trabajo envidiable de la primera parte de la secuela, pero ahora acompañados de un estilo de animación que le brinda aún mayor realismo a sus personajes. A lo largo de la película, inclusive el más minuciosos detalle en la animación es cuidado, beneficiándose completamente del progreso tecnológico que ha habido desde el lanzamiento de la primera parte.

La dirección de Brad Bird (The Incredibles, Mission Impossible – Ghost Protocol) es acorde a sus estándares, con un gran manejo de la acción y algo que pocos directores del género de la animación hacen: tratarla de la misma manera que a una película live-action. El dinamismo de la película es intrínseco, además de que goza de un ritmo bien establecido y que se beneficia de las dos historias que se siguen a lo largo de la película; una característica común en las secuelas.

La cinta hace uso de las relaciones familiares como cimiento para su historia, dando paso a una de las virtudes que más me gustaría resaltar de la película: sus personajes son antes humanos que superhéroes, y en su humanidad, se encuentran algunas de las mejores escenas de la película. Una temática bienvenida y acorde a nuestros tiempos, es el desafío a los roles de género a lo largo del filme. Claro, como en una película de Brad Bird, la acción es grandiosamente desenvuelta y perfectamente ejecutada, cuidando la atención del espectador y manteniéndola en donde se requiere, pero hay algo sobre la vida de nuestros héroes, esa vida cotidiana, que los vuelve sumamente interesantes, además de que se prestan a una identificación con el público. El público no tiene superpoderes, pero muchos han lidiado con un corazón roto o con un bebé inquieto.

Desafortunadamente, la mayor debilidad de la película es la predictibilidad de su villano. El personaje es interesante y con un mensaje acorde a la época actual, pero desafortunadamente la sorpresa se ve venir mucho antes de que suceda. La postura del villano es muy interesante, tocando temas muy actuales y que sorprende que se encuentren en una película catalogada “para niños”. Eso mismo, es una de las virtudes de Bird, en donde no teme tratar a su público de una manera sensata, dando material tanto para niños como para adultos.

La música a cargo del compositor Michael Giacchino (The Incredibles, Ratatouille, Star Trek), común colaborador de J.J Abrams, es definitivamente uno de los mejores trabajos de su carrera y proporciona un sentimiento de emoción añadida a las escenas de la película.

Al ser una secuela, es imposible el impedir las comparaciones con su predecesora. ¿Es mejor que el clásico de 2004? En pocas palabras: no. Pero no deben ser vistas como antagonistas, sino como dos capítulos de una misma historia, que atrapa con sus sentimientos a épocas de antaño y que destaca entre un mercado saturado de películas de superhéroes. Es de admirar, como la segunda película, lanzada después del auge del cine de superhéroes, se mantiene relevante y brinda temáticas frescas.

En conclusión, “The Incredibles 2” es una película dinámica, fresca, entretenida para toda la familia y que simboliza un cambio en el medio después de catorce años. Y lo más importante, es una cinta que resalta la humanidad de sus protagonistas.

Vela si: Te gustan las películas de Disney Pixar, no exclusivamente las películas de superhéroes, y disfrutas de una aventura para toda la familia.

No la veas si: No eres fan de la primera entrega.

¿Cómo le fue en otros sitios?

Metascore: 80/100

Rotten Tomatoes (porcentaje de críticas positivas): 94%

Rotten Tomatoes (promedio):  7.8/10

Reseña: “Rampage” o “Rampage: Devastación” (2018)

Dirección: Brad Peyton

Guión: Ryan Engle, Carlton Cuse, Ryan J. Condal y Adam Sztykiel

Elenco: Dwayne Johnson, Naomie Harris, Malin Akerman y Jeffrey Dean Morgan

La temporada de estrenos de verano ya se encuentra en total apogeo y parece que cada año comienza antes. Desde mi punto de vista, la temporada de este año inició con “Ready Player One” hace unas semanas, aunque inclusive se puede argumentar que dio comienzo con “Black Panther” en febrero. Algo que queda claro es que los blockbusters cada vez se distribuyen más a lo largo del año y cada gran estreno se siente como una “película de verano”.

Las películas basadas en videojuegos nunca han gozado de una gran reputación, con grandes catástrofes como “Assassin’s Creed” (2016) o“Super Mario Bros.” (1993). En mi opinión, este año hemos podido ver una de las mejores películas del género con “Tomb Raider”, protagonizada por Alicia Vikander, aunque ninguna adaptación ha logrado romper con la llamada “maldición” y convertirse en una cinta que trascienda a su categoría, se convierta en una verdadera pionera y guste tanto a audiencias como a críticos por igual.

En “Rampage”, Davis Okoye (Dwayne Johnson) es un primatólogo que tiene una gran amistad con un gorila albino llamada George, el cual sufre una modificación genética después de que un experimento toma un rumbo no esperado. A George se le unirán más animales monstruosos, que lo único que buscan es acabar con todo a su paso. La película se encuentra basada en el videojuego de 1986, en donde un ser humano toma la forma de un mono gigante y su propósito es destruir cuantos edificios pueda.

Dwayne Johnson (Jumanji: Welcome to the Jungle) se reencuentra con el director Brad Peyton, con quien trabajó previamente en “Journey 2: The Mysterious Island” (2012) y “San Andreas” (2015). En “Rampage”, la formula es parecida, con una película que busca entretener a la audiencia con una historia no muy compleja y con más estilo que substancia. 

Una virtud primordial de la película es él mismo Johnson, quien logra darle vida a una película que sin el sería completamente diferente, debido a su carisma sin igual. En medio de una trama desordenada, Johnson logra brindar algo de empatía por medio de la relación que tiene con el gorila. Los efectos son muy buenos, los monstruos hacen lo que la premisa dicta que hagan y la promesa de destrucción masiva se da. La película cumple en lo que se propone, que es ser una película de catástrofe con monstruos gigantes y un Dwayne Johnson en lo que mejor sabe hacer; sobrevivir a cuanto reto se le ponga enfrente y cual personaje de videojuego, parece tener varias vidas. 

Los personajes en su mayoría son unidimensionales y solo están en la película para llevar a cabo el rol que el guión haya establecido. No existe una complejidad y las motivaciones son nulas o poco explicadas. Los villanos son carentes de personalidad, con un tono caricaturesco y con una costumbre de hablar entre ellos sobre los planes que tienen, sirviendo como un pobre mecanismo de exposición. Los problemas en el guión se encuentran presentes a lo largo de la cinta, con una historia que progresa sin mucho sentido, es predecible y contiene personajes que desaparecen de la historia sin explicación aparente. “Rampage” no es el cambio de rumbo en el género de las adaptaciones de videojuegos, pero sabe precisamente lo que es: una película palomera y blockbuster. 

En conclusión, “Rampage” es una película irracional, pero que no lo hace por error, sino que sabe lo que es y lo logra ejecutar, aunque con algunas inconsistencias. No es una película que busca ganar premios o la aceptación de la crítica, sino que busca divertir a audiencias con sus efectos especiales y el carisma de su protagonista.

Vela si: Buscas una película digerible para pasar el rato.

No la veas si: Buscas una película compleja, con desarrollo de personaje y diálogos profundos.

Metascore: 45

Rotten Tomatoes (porcentaje de críticas positivas): 51%

Rotten Tomatoes (promedio): 5.2/10