Reseña: “Fantastic Beasts: The Crimes of Grindelwald” o “Animales Fantásticos: Los Crímenes de Grindelwald” (2018)

Dirección: David Yates

Guión: J.K Rowling

Elenco: Eddie Redmayne, Katherine Waterston, Dan Fogler, Alison Sudol, Ezra Miller, Zoë Kravitz, Callum Turner, Claudia Kim, William Nadylam, Kevin Guthrie, Jude Law y Johnny Depp.

La saga de Harry Potter siempre ha sido única para mi, con una clara progresión entre películas, especialmente en materia de tono, llevando al espectador a lo largo de un viaje de siete años en donde se nota la evolución de los personajes y la madurez que van tomando. Después, llegó Fantastic Beasts, una saga que nos llevaría en el camino de Newt Scamander, magizoologista y autor. Además de conocer y seguir a Newt, la saga llevaría al espectador a lo largo del ascenso de Gellert Grindelwald como el mago más peligroso de la primera mitad del siglo XX y su reinado de terror alrededor de Europa.

En Fantastic Beasts: The Crimes of Grindelwald, Gellert Grindelwald (Johnny Depp) ha logrado escapar del Ministerio de Magia en Estados Unidos. Bajo las ordenes de Albus Dumbledore (Jude Law), Newt Scamander (Eddie Redmayne) deberá ir a París en búsqueda de Credence (Ezra Miller), quien aún se encuentra tratando de descubrir su verdadera identidad. En la travesía de Newt, también se encontrará con Tina Goldstein (Katherine Waterston), Queenie Goldstein (Alison Sudol) y Jacob Kowalski (Dan Fogler).

La dirección de David Yates se encuentra a la par de sus anteriores entregas dentro de este universo, creando una película estéticamente brillante y con escenarios excepcionales, cuidando hasta el más pequeño detalle, desde el minucioso diseño de las varitas de los personajes hasta la majestuosidad de algunos de los animales fantásticos en la película.

Las actuaciones de la película en general son buenas, con Jude Law como Albus Dumbledore brillando a pesar de contar con poco tiempo en pantalla, pero sabe aprovecharlo de la mejor manera y crear un claro impacto en pantalla. Siendo apenas la segunda entrega de cinco planeadas en la saga, solamente se puede esperar que se involucrará aún más en la historia conforme la saga progrese. Dan Fogler como Jacob Kowalski una vez más roba risas a lo largo de la película y brinda, de una gran forma, un personaje no mágico para acompañar al espectador a lo largo del viaje.

Desafortunadamente, el gran problema de la película es su guión, que se satura de exposición, con revelaciones que no siempre logran la relevancia necesaria y que además crean confusión en el espectador. La historia se esfuerza más que su antecesora por ser una precuela a Harry Potter, forzando elementos para conectar ambas sagas, además de repetir elementos que tanto las precuelas de Star Wars, así como The Hobbit, hicieron en su momento, como es reducir su universo a tan solo unos cuantos personajes o familias, cuando existe un vasto universo narrativo que pueden explorar.

La historia, en su afán de incluir tantos hilos narrativos como le sea posible, se torna tediosa por momentos, además de que crea un ritmo desigual y plano, brindándole poco tiempo al espectador para asimilar toda la información que se encuentra recibiendo en tan poco tiempo. Inclusive para alguien que ha visto las películas y leído los libros incontables veces, la historia se vuelve confusa y excesivamente saturada, así que no me puedo imaginar lo que debe de ser para un espectador casual. Claramente, la película busca funcionar como un puente narrativo hacía el resto de las entregas, pero termina por olvidarse de solidificarse como una entrega individual.

Definitivamente, Fantastic Beasts debió haber sido una serie de libros en primer lugar, y se puede apreciar con el exceso de elementos que J.K Rowling trata de incluir en un lapso de poco más de dos horas. Además, existen un par de momentos que contradicen con el canon establecido en este universo y suceden sin explicación alguna, creando una gran confusión. Inclusive los fans de la saga llegarán a sentirse confundidos con los giros que da la historia, ya que parece ser que surgen de la nada, solamente para crear un impacto, sin tener justificación alguna. Creo que este es uno de los problemas de que Rowling se encuentre escribiendo los guiones sin el apoyo de alguien más, ya que no creo que haya alguien que le diga que ciertos elementos simplemente no funcionan en pantalla; un guión no es lo mismo que una novela.

En conclusión, Fantastic Beasts: The Crimes of Grindelwald es una película saturada de exposición, con una historia plana y con mucha menos magia que el resto de las películas en este universo, y a pesar de contar con buenas actuaciones y buenos efectos visuales, no logra salvarse de ser la peor entrega del Mundo Mágico hasta la fecha.

Vela si: Eres fan de Harry Potter y quieres conocer más sobre este universo.

No la veas si: No viste la primera entrega de la saga, porque la película cuenta con que lo hayas hecho.

¿Cómo le fue en otros sitios?

Metascore: 55/100

Rotten Tomatoes (porcentaje de críticas positivas): 41%

Rotten Tomatoes (promedio): 5.4/10

 

 

Reseña: “The Meg” o “Megalodón” (2018)

Dirección: Jon Turteltaub

Guión: Dean Georgaris, Jon Hoeber y Erich Hoeber

Elenco: Jason Statham, Li Bingbing, Robert Taylor, Ruby Rose, Jessica McNamee y Rainn Wilson

El tiburón siempre ha llamado la atención de la industria cinematográfica, desde producciones que han sobrevivido a la prueba del tiempo y se han convertido en clásicos del cine, tal como Jaws (1975), película pionera de la temporada de estrenos de verano. Jaws no solamente se convirtió en un estándar visual por sus efectos especiales, sino también en el campo musical, con una increíble banda sonora compuesta por John Williams, la cual le dio su segundo Óscar. De la misma forma, la temática alrededor de tiburones también ha llegado al cine serie B, con producciones como Deep Blue Sea (1999) Sharknado (2013). Para el verano de 2018, llega The Meg, una película que no se decide por ser parte de uno de los dos grupos, tratando de incluir elementos de ambos, pero finalmente, fracasando en su ejecución.

En The Meg, un submarino tripulado por un grupo de científicos es atacado por una misteriosa criatura, siendo atrapado en la zona más profunda del Océano Pacífico. El tiempo se les acaba, por lo que Zhang, un visionario oceanógrafo chino (Winston Chao), llama a Jonas Taylor (Jason Statham), un experimentado rescatista, en contra de la voluntad de su hija, Suyin (Li Bingbing), para rescatar a los tripulantes de la temible criatura, con quien Jonas ya había tenido un previo encuentro.

La dirección de Jon Turteltaub (National Treasure) no favorece a la película, con una comedia que carece de timing y un poco entendimiento de los personajes que se presentan en pantalla. El ritmo es extraño, a veces tratando de tomarse a sí misma de una manera demasiado seria, pero inmediatamente dando una vuelta en “u” y regresando a la ya mencionada sensación de cine serie B. Desafortunadamente, la película nunca se compromete al 100% en lo que es, y termina por crear una disonancia en lo que es el resultado final.

Las actuaciones no son memorables, con excepción de Statham, quien se siente como pez (o tiburón) en el agua con este estilo de cine, brindándole una mínima chispa a la película. Tal vez el personaje no tiene los mejores diálogos, incluyendo “one liners” que no funcionan en lo absoluto, pero su personaje tiene un desarrollo y un arco a lo largo de la película, dándole a la audiencia un personaje que se siente real. El resto de los personajes son planos, y cuando llega el inminente momento de ver a algunos morir, no se siente lo necesariamente importante.

El guión no ofrece elementos nuevos al género ni trata de hacerlo, pero brinda un tercer acto que se convierte en entretenido, y en esos últimos veinte minutos de la película, es cuando muestra destellos de lo que pudo haber sido. The Meg se hubiera visto beneficiada por una clasificación R, ya que deja del lado escenas que pudieron haber sido visualmente más atrevidas y brutales. Desafortunadamente, el guión se vuelve más complicado de lo que debería hacer, añadiendo subtramas que no funcionan y un romance que carece de química alguna en pantalla.

En otro escenario, la película pudiera haber sido un tremendo éxito en los noventa, pero los tiempos ya no son los mismos. En conclusión, The Meg es una película que no es tan entretenida como pretende serlo y no logra capitalizar en ser un espectáculo, sino que es arrastra un trama tedioso y personajes poco creíbles. Jason Statham destaca cuando debe de hacerlo, y salva a la película de hundirse por completo, pero no logra brindar lo que pudo haber sido una gran película con un monstruo suelto. A falta de otra expresión, a The Meg le falta mordida.

Vela si: Disfrutas los “blockbusters” en los que puedes relajarte, disfrutar unas palomitas y ver acción.

No la veas si: Buscas una película compleja o con personajes tridimensionales.

¿Cómo le fue en otros sitios?

Metascore: 46/100

Rotten Tomatoes (porcentaje de críticas positivas): 47%

Rotten Tomatoes (promedio): 5.5/10

 

Reseña: “Misión: Imposible – Repercusión” o “Mission: Impossible – Fallout” (2018)

Dirección: Christopher McQuarrie

Guión: Christopher McQuarrie

Elenco: Tom Cruise, Ving Rhames, Simon Pegg, Rebecca Ferguson, Sean Harris, Michelle Monaghan, Alec Baldwin, Henry Cavill y Angela Bassett

La temporada de estrenos de verano del 2018 ya casi llega a su fin, con tan solo algunas semanas restándole a un número de estrenos que iniciaron con una nota alta, de la mano de Avengers: Infinity War, película que logró resultados positivos tanto con la crítica como con la audiencia. Ahora, poco más de tres meses después, llega otra entrega que demuestra la creciente calidad de su franquicia, y uno de los últimos ejemplos del llamado star power, la teoría de que el talento en cámara es el que guía el éxito de una película.

En Mission: Impossible – FalloutEthan Hunt (Tom Cruise) y su equipo de la IMF unen fuerzas con el agente de la CIA, August Walker (Henry Cavill), para prevenir un desastre de proporciones catastróficas, luego de que una misión termina de la forma equivocada.

Christopher McQuarrie regresa como director y guionista, después de hacer lo mismo con Mission: Impossible – Rogue Nation (2015); además, se convierte en el primer director en regresar a la franquicia. McQuarrie demuestra su entendimiento de los personajes y su conexión con ellos, brindando una continuación directa a la historia de Rogue Nation. Su cuidado al detalle es espectacular, además del dinamismo que presenta a lo largo de las más dos horas de media de duración de la película, las cuales son intangibles.

No existe ninguna actuación débil dentro de la película, con cada uno de los miembros del elenco brillando, principalmente debido a un guión que coloca a sus personajes en situaciones que demuestran sus habilidades y los hace brillar. Tom Cruise, una vez más, demuestra porque es uno de los actores más famosos e influyentes hoy en día, sacrificándose fisícamente para lograr el mayor nivel de espectáculo posible. Otras dos actuaciones que destacan son Rebecca Ferguson (The Greatest Showman), quien sigue demostrando que merece más y mejores papeles en Hollywood; y Henry Cavill (Man of Steel), quien da una de las mejores actuaciones de su carrera.

Una de las mayores virtudes de la película son sus escenas de acción, que a pesar de ser alrededor de lo que gira el guión, muestran un envidiable nivel de producción en todo aspecto, desde las coreografías del combate cuerpo a cuerpo, hasta el nivel meticuloso de atención al detalle que contiene la cinta. Las escenas de acción son diferentes a lo que el género ha acostumbrado al espectador, presentando tomas amplias que permiten seguir la continuidad de la secuencia, además de que no abusa de las escenas de combate en la oscuridad. Sus escenas de persecución son excelentes, principalmente debido al trabajo de Tom Cruise, quien sigue con la costumbre de realizar su propias escenas de riesgo, lo que elimina el uso de dobles o un exceso de efectos especiales. Inclusive, en otro aspecto favorable para la película, la cinematografía es magnífica, con locaciones que elevan la intensidad de sus escenas y le añaden aún más tensión. Una recomendación personal, es la de darse la oportunidad de verla en formato IMAX, lo cual le da justicia a la calidad visual y sonora de la cinta. 

La historia de Fallout es intrigante, llena de giros, aunque algunos se ven venir más que otros; no por eso dejan de funcionar, de justificarse y de añadirle suspenso a la trama. Algo que es de aplaudir de la película, es que en medio de una temporada de estrenos que le pide al espectador “no prestar demasiada atención” y simplemente “relajarse con la película”, llega una entrega que dentro de su historia enigmática y llena de giros, demanda la atención del espectador y huye de ser una “película palomera” para el verano.

En conclusión, Mission: Impossible – Fallout es una cinta excepcionalmente ejecutada, con actuaciones de primer nivel, una historia que premia la atención del espectador, una dirección espléndida y no solamente se limita a ser la mejor película de acción del año, sino una de las mejores películas del año, sin rodeos. Después de veintidós años, seis películas, el mismo actor al frente de todas y ningún reboot o remake, Mission: Impossible demuestra, una vez más, que es una de las mejores franquicias que tenemos hoy en día.

Vela si: Te gustan las películas de la saga, eres fan de Tom Cruise o quieres ver una película de acción que te mantendrá al borde del asiento durante toda su duración.

No la veas si: No te gustan las películas de acción o no eres fan de la saga.

¿Cómo le fue en otros sitios?

Metascore: 86/100

Rotten Tomatoes (porcentaje de críticas positivas): 97%

Rotten Tomatoes (promedio): 8.3/10

 

 

 

Reseña: “Ant-Man and The Wasp” (2018)

Dirección: Peyton Reed

Guión: Chris McKenna, Erik Sommers, Paul Rudd, Andrew Barrer y Gabriel Ferrari

Elenco: Paul Rudd, Evangeline Lilly, Michael Peña, Walton Goggins, Bobby Cannavale, Michelle Pfeiffer y Michael Douglas

Ha sido un gran 2018 para Marvel Studios, con tremendos éxitos tanto en taquilla como en la recepción de fans y críticos. Al día de hoy, Avengers: Infinity War Black Panther son las dos películas con mayor ingreso en taquilla del año, tanto en la estadounidense como en la mundial; como dato curioso, Black Panther aún sigue por encima de Infinity War en la estadounidense. Después de dos películas de una gran escala, llega Ant-Man and the Wasp, la secuela de Ant-Man (2015), también dirigida por Peyton Reed (Yes Man). En 2015, Ant-Man logró destacarse por ser una película de una menor repercusión, menos aglomerada y con una historia más personal, siendo un contraste de lo que habíamos visto en Avengers: Age of Ultron. En mi opinión, es una de las mejores películas de Marvel, además de una de las menos aplaudidas. Al anuncio de una secuela, no podía esperar por verla.

En Ant-Man and the Wasp, tras los eventos de Captain America: Civil War (2016), Scott Lang (Paul Rudd) debe lidiar con las consecuencias de sus acciones como superhéroe y como padre, siendo sujeto de un arresto domiciliario de dos años. Después de que Scott recibe una pista sobre el paradero de Janet Van Dyne (Michelle Pfeiffer), Hope Van Dyne (Evangeline Lilly) y Hank Pym (Michael Douglas) recurren a su ayuda para poder traerla de vuelta a nuestro mundo. Scott debe ponerse el traje una vez más y trabajar como en equipo junto a Hope y Hank.

Peyton Reed vuelve a la silla de director y se nota como ha logrado entender a estos personajes, en lo que es por completo su película. Hay que recordar que seis semanas antes del inicio de producción de la primer película, Edgar Wright (Shaun of the Dead), dejó el proyecto debido a diferencias creativas con el estudio, fue entonces cuando Reed tomó la silla de director. En Ant-Man and the Wasp, el sello cómico de Reed se encuentra presente, al igual que el tono ligero que le da a sus películas, algo necesario después de la intensidad, y también oscuridad, de una película como Avengers: Infinity War.

Las actuaciones son muy buenas, con Evangeline Lilly como The Wasp adueñándose de una película que la afianza como estrella y un personaje importantísimo en el Universo Cinematográfico de Marvel. Paul Rudd regresa de una gran forma como Ant-Man, mostrando gran timing cómico, además de su gran química tanto con Lilly como con Michael Douglas (Wall Street). Un personaje que se roba todas las escenas en que sale es Luis (Michael Peña), quien le brinda grandes momentos de comedia pura a la película y añade su estilo muy particular. Por desgracia, Michelle Pfeiffer (Married to the Mob) es desperdiciada en su rol, siendo relegada a muy pocos minutos dentro de la película y una casi nula exploración de personaje.

Los visuales icónicos de la primera película regresan, con tomas de miniaturización espectaculares que se mezclan con una acción dinámica y diferente a la del resto de las películas de superhéroes, debido a las oportunidades creativas que dan las capacidades de los héroes de la cinta. Hay una secuencia en particular, que toma lugar en una cocina, en donde se puede apreciar el nivel de detalle que hay en la realización.

En materia de historia, la película queda a deber. Desafortunadamente, la película no fluye de una forma efectiva, con cambios de ritmo repentinos que no se sienten orgánicos, y que además hacen al espectador perder la atención. La comedia, en un par de momentos, detiene la progresión de la historia, sacrificando momentos de alta tensión por un chiste. A su favor, la historia se mantiene contenida y se siente de una pequeña escala, característica muy bienvenida. Las interacciones entre personajes son muy buenas, ya que sus fundamentos están en las relaciones que nos presenta, tanto familiares y de amistad como románticas; las cuales se encuentran bien sustentadas. Los villanos de la película son intrascendentes y después de un año con villanos tan buenos, se sienten como un retroceso, con uno de ellos acariciando en lo caricaturesco.

En conclusión, Ant-Man and the Wasp es una película divertida, con corazón y muy buenas actuaciones, pero que se ve altamente afectada por un guión que por momentos pierde los estribos y se contradice, principalmente en su tercer acto.

Vela si: Eres fan de las películas de Marvel, e inclusive si no lo eres, es una de las películas más contenidas de todo el universo y puedes disfrutarla sin mucho contexto.

No la veas si: Lo tuyo son las películas de superhéroes oscuras y crudas.

¿Cómo le fue en otros sitios?

Metascore: 70/100

Rotten Tomatoes (porcentaje de críticas positivas): 87%

Rotten Tomatoes (promedio): 7/10

Primera mitad del 2018 – Mis 5 películas favoritas

Se nos fue la primera mitad del 2018 y es hora de repasar las mejores películas que he visto a lo largo del año. Hay más películas que me gustaría incluir, pero creo que cinco es la cifra indicada para la lista de mitad de año.

5) The Shape of Water 

Con magistral técnica y visuales impactantes, Guillermo del Toro presenta una historia que gira alrededor del amor y la empatía, sobre perderse en alguien más y dar todo. La creación de sus personajes es magnífica, brindando una gran construcción de personajes que logran que el público invierta sus emociones en la película.

 

4) Game Night 

Una comedia que llegó a principios de año de una forma inesperada, de mano de un guión inteligente que eleva una premisa que a simple vista se podría ver como algo inclusive absurdo. De mano de un gran elenco, la película se gana sus risas en base de una comedia bien estructurada y ejecutada.

 

3) Black Panther 

Una de las mejores películas de Marvel Studios hasta la fecha. Ryan Coogler entrega una película con verdadera resonancia social, una ejecución brillante y personajes interesantes. Black Panther es una película que invita al diálogo y que presenta un mensaje esperanzador en medio de una incertidumbre global.

 

2) Blockers

Una sex comedy digna del 2018. De mano de un cambio de dinámica, llega una comedia con un mensaje progresista, actualizado y con una narrativa dinámica. Su guión es muy bien ejecutado y elevado de la mano de un elenco con una gran química. En su primer proyecto como directora, Kay Cannon demuestra que vienen grandes cosas para ella.

 

1) A Quiet Place 

Sin lugar a duda, la película de John Krasinski es una obra maestra de edición. A Quiet Place es una película que toma por sorpresa y lleva al espectador en una montaña rusa de emociones a lo largo de su duración. Es visceral y evoca a la ansiedad, logrando que el recuerdo de la cinta se quede por mucho tiempo con el espectador.