Reseña: “Spider-Man: Into the Spider-Verse” o “Spider-Man: Un Nuevo Universo” (2018)

Dirección: Bob Persichetti, Peter Ramsey y Rodney Rothman

Guión: Phil Lord y Rodney Rothman

Elenco: Shameik Moore, Hailee Steinfeld, Mahershala Ali, Jake Johnson, Liev Schreiber, Brian Tyree Henry, Luna Lauren Velez y Lily Tomlin

Spider-Man siempre ha sido un personaje cautivante y personalmente, mi favorito. Es un héroe con el que mucha gente se puede identificar, y me incluyo, alguien que tiene problemas del día a día, contratiempos cotidianos y que trata de vivir una vida normal, a diferencia de muchas otros héroes. Las películas del arácnido han tenido sus puntos altos y bajos, con excelentes entregas como “Spider-Man 2” (2004) de Sam Raimi o “Spider-Man: Homecoming” (2017), parte del Universo Cinematográfico de Marvel, ambas respetando la esencia del personaje y brindándole una gran adaptación a la pantalla grande. Por el otro lado, ha habido películas como “Spider-Man 3” (2007) o “The Amazing Spider-Man 2” (2014), las cuales perdieron su rumbo y terminaron por terminar sus respectivas sagas antes de tiempo.

En “Spider-Man: Into the Spider-Verse”, en un universo paralelo donde Peter Parker ha muerto, Miles Morales se enfrentará a los retos de convertirse en el nuevo Spider-Man. Sin embargo, cuando Wilson Fisk, mejor conocido como Kingpin, construye el “Super Colisionador”, trae a una versión alternativa de Peter Parker que tratará de enseñarle a Miles como ser un mejor Spider-Man. Pero no será el único arácnido en entrar a este universo, ya que cuatro versiones alternas del arácnido aparecerán y buscarán regresar a su universo antes de que toda la realidad colapse.

Phil Lord y Chris Miller (The LEGO Movie) producen una película que logra evocar la grandiosidad del personaje, y en este caso, personajes, además de lograr darle algo muy importante, algo que muchas películas de superhéroes se olvidan: corazón. La dirección de Bob PersichettiPeter RamseyRodney Rothman es fenomenal, combinando un gran número de personajes de una forma sumamente efectiva, dandole a cada uno la importancia requerida y logrando que el público conecte con ellos. Para un importante sector de la audiencia, este es el primer contacto con personajes como Spider-Gwen o Spider-Man Noir, pero la película logra introducirlos de una manera orgánica y otorgándole momentos importantes a cada versión del personaje.  

La historia es sumamente entretenida y cautivante, teniendo elementos del pasado, presente y futuro del héroe creado por Stan Lee y Steve Ditko, mostrando lo mejor que ha tenido que ofrecer a lo largo de los años, convirtiéndose en un gran tributo a lo largo de todas sus iteraciones, con grandes cameos incluidos (uno en especial con lágrima garantizada). El guión se siente fresco y atrevido, con una libertad artística que las películas animadas facilitan y decisiones dentro de la narrativa que sorprenden gratamente, siempre llevando la historia hacía adelante. La película tiene un gran número de elementos, pero nunca llega a sentirse saturada, principalmente debido al gran trabajo de dirección y al equilibrio de la narrativa. 

El estilo de animación es único y creativo, verdaderamente asimilando las características de un cómic y transportándolo a la pantalla con grandes resultados. Las viñetas y diálogos propias de un cómic se encuentran presentes y nunca hacen que el espectador pierda la atención de lo que sucede en pantalla, sino que la aumenta. Los visuales son simplemente arte en movimiento, mostrando inmediatamente las incontables horas de trabajo que hubo detrás de la película. Con sus temáticas de arte urbano y un excelente manejo de su paleta de colores, la película se acerca mucho a la sensación que evoca un cómic en todo su esplendor y trae sus páginas a la vida.

En conclusión, “Spider-Man: Into the Spider-Verse” es una bocanada de aire fresco al cine de superhéroes, un grandioso tributo a uno de los superhéroes más importantes en la historia de la cultura pop, una narrativa que logra tocar sentimientos con los que cualquiera se puede relacionar y un festín visual sin precedentes. De una forma, es una película que hace sentir a la audiencia como si ellos fueran también superhéroes. 

Vela si: Te gusta el personaje de Spider-Man y las buenas películas animadas.

No la veas si: Spider-Man nunca ha sido un personaje que te ha llamado la atención.

¿Cómo le fue en otros sitios?

Metascore: 83/100

Rotten Tomatoes (porcentaje de críticas positivas): 99%

Rotten Tomatoes (promedio): 9/10

 

Reseña: “The Meg” o “Megalodón” (2018)

Dirección: Jon Turteltaub

Guión: Dean Georgaris, Jon Hoeber y Erich Hoeber

Elenco: Jason Statham, Li Bingbing, Robert Taylor, Ruby Rose, Jessica McNamee y Rainn Wilson

El tiburón siempre ha llamado la atención de la industria cinematográfica, desde producciones que han sobrevivido a la prueba del tiempo y se han convertido en clásicos del cine, tal como Jaws (1975), película pionera de la temporada de estrenos de verano. Jaws no solamente se convirtió en un estándar visual por sus efectos especiales, sino también en el campo musical, con una increíble banda sonora compuesta por John Williams, la cual le dio su segundo Óscar. De la misma forma, la temática alrededor de tiburones también ha llegado al cine serie B, con producciones como Deep Blue Sea (1999) Sharknado (2013). Para el verano de 2018, llega The Meg, una película que no se decide por ser parte de uno de los dos grupos, tratando de incluir elementos de ambos, pero finalmente, fracasando en su ejecución.

En The Meg, un submarino tripulado por un grupo de científicos es atacado por una misteriosa criatura, siendo atrapado en la zona más profunda del Océano Pacífico. El tiempo se les acaba, por lo que Zhang, un visionario oceanógrafo chino (Winston Chao), llama a Jonas Taylor (Jason Statham), un experimentado rescatista, en contra de la voluntad de su hija, Suyin (Li Bingbing), para rescatar a los tripulantes de la temible criatura, con quien Jonas ya había tenido un previo encuentro.

La dirección de Jon Turteltaub (National Treasure) no favorece a la película, con una comedia que carece de timing y un poco entendimiento de los personajes que se presentan en pantalla. El ritmo es extraño, a veces tratando de tomarse a sí misma de una manera demasiado seria, pero inmediatamente dando una vuelta en “u” y regresando a la ya mencionada sensación de cine serie B. Desafortunadamente, la película nunca se compromete al 100% en lo que es, y termina por crear una disonancia en lo que es el resultado final.

Las actuaciones no son memorables, con excepción de Statham, quien se siente como pez (o tiburón) en el agua con este estilo de cine, brindándole una mínima chispa a la película. Tal vez el personaje no tiene los mejores diálogos, incluyendo “one liners” que no funcionan en lo absoluto, pero su personaje tiene un desarrollo y un arco a lo largo de la película, dándole a la audiencia un personaje que se siente real. El resto de los personajes son planos, y cuando llega el inminente momento de ver a algunos morir, no se siente lo necesariamente importante.

El guión no ofrece elementos nuevos al género ni trata de hacerlo, pero brinda un tercer acto que se convierte en entretenido, y en esos últimos veinte minutos de la película, es cuando muestra destellos de lo que pudo haber sido. The Meg se hubiera visto beneficiada por una clasificación R, ya que deja del lado escenas que pudieron haber sido visualmente más atrevidas y brutales. Desafortunadamente, el guión se vuelve más complicado de lo que debería hacer, añadiendo subtramas que no funcionan y un romance que carece de química alguna en pantalla.

En otro escenario, la película pudiera haber sido un tremendo éxito en los noventa, pero los tiempos ya no son los mismos. En conclusión, The Meg es una película que no es tan entretenida como pretende serlo y no logra capitalizar en ser un espectáculo, sino que es arrastra un trama tedioso y personajes poco creíbles. Jason Statham destaca cuando debe de hacerlo, y salva a la película de hundirse por completo, pero no logra brindar lo que pudo haber sido una gran película con un monstruo suelto. A falta de otra expresión, a The Meg le falta mordida.

Vela si: Disfrutas los “blockbusters” en los que puedes relajarte, disfrutar unas palomitas y ver acción.

No la veas si: Buscas una película compleja o con personajes tridimensionales.

¿Cómo le fue en otros sitios?

Metascore: 46/100

Rotten Tomatoes (porcentaje de críticas positivas): 47%

Rotten Tomatoes (promedio): 5.5/10

 

Reseña: “Ant-Man and The Wasp” (2018)

Dirección: Peyton Reed

Guión: Chris McKenna, Erik Sommers, Paul Rudd, Andrew Barrer y Gabriel Ferrari

Elenco: Paul Rudd, Evangeline Lilly, Michael Peña, Walton Goggins, Bobby Cannavale, Michelle Pfeiffer y Michael Douglas

Ha sido un gran 2018 para Marvel Studios, con tremendos éxitos tanto en taquilla como en la recepción de fans y críticos. Al día de hoy, Avengers: Infinity War Black Panther son las dos películas con mayor ingreso en taquilla del año, tanto en la estadounidense como en la mundial; como dato curioso, Black Panther aún sigue por encima de Infinity War en la estadounidense. Después de dos películas de una gran escala, llega Ant-Man and the Wasp, la secuela de Ant-Man (2015), también dirigida por Peyton Reed (Yes Man). En 2015, Ant-Man logró destacarse por ser una película de una menor repercusión, menos aglomerada y con una historia más personal, siendo un contraste de lo que habíamos visto en Avengers: Age of Ultron. En mi opinión, es una de las mejores películas de Marvel, además de una de las menos aplaudidas. Al anuncio de una secuela, no podía esperar por verla.

En Ant-Man and the Wasp, tras los eventos de Captain America: Civil War (2016), Scott Lang (Paul Rudd) debe lidiar con las consecuencias de sus acciones como superhéroe y como padre, siendo sujeto de un arresto domiciliario de dos años. Después de que Scott recibe una pista sobre el paradero de Janet Van Dyne (Michelle Pfeiffer), Hope Van Dyne (Evangeline Lilly) y Hank Pym (Michael Douglas) recurren a su ayuda para poder traerla de vuelta a nuestro mundo. Scott debe ponerse el traje una vez más y trabajar como en equipo junto a Hope y Hank.

Peyton Reed vuelve a la silla de director y se nota como ha logrado entender a estos personajes, en lo que es por completo su película. Hay que recordar que seis semanas antes del inicio de producción de la primer película, Edgar Wright (Shaun of the Dead), dejó el proyecto debido a diferencias creativas con el estudio, fue entonces cuando Reed tomó la silla de director. En Ant-Man and the Wasp, el sello cómico de Reed se encuentra presente, al igual que el tono ligero que le da a sus películas, algo necesario después de la intensidad, y también oscuridad, de una película como Avengers: Infinity War.

Las actuaciones son muy buenas, con Evangeline Lilly como The Wasp adueñándose de una película que la afianza como estrella y un personaje importantísimo en el Universo Cinematográfico de Marvel. Paul Rudd regresa de una gran forma como Ant-Man, mostrando gran timing cómico, además de su gran química tanto con Lilly como con Michael Douglas (Wall Street). Un personaje que se roba todas las escenas en que sale es Luis (Michael Peña), quien le brinda grandes momentos de comedia pura a la película y añade su estilo muy particular. Por desgracia, Michelle Pfeiffer (Married to the Mob) es desperdiciada en su rol, siendo relegada a muy pocos minutos dentro de la película y una casi nula exploración de personaje.

Los visuales icónicos de la primera película regresan, con tomas de miniaturización espectaculares que se mezclan con una acción dinámica y diferente a la del resto de las películas de superhéroes, debido a las oportunidades creativas que dan las capacidades de los héroes de la cinta. Hay una secuencia en particular, que toma lugar en una cocina, en donde se puede apreciar el nivel de detalle que hay en la realización.

En materia de historia, la película queda a deber. Desafortunadamente, la película no fluye de una forma efectiva, con cambios de ritmo repentinos que no se sienten orgánicos, y que además hacen al espectador perder la atención. La comedia, en un par de momentos, detiene la progresión de la historia, sacrificando momentos de alta tensión por un chiste. A su favor, la historia se mantiene contenida y se siente de una pequeña escala, característica muy bienvenida. Las interacciones entre personajes son muy buenas, ya que sus fundamentos están en las relaciones que nos presenta, tanto familiares y de amistad como románticas; las cuales se encuentran bien sustentadas. Los villanos de la película son intrascendentes y después de un año con villanos tan buenos, se sienten como un retroceso, con uno de ellos acariciando en lo caricaturesco.

En conclusión, Ant-Man and the Wasp es una película divertida, con corazón y muy buenas actuaciones, pero que se ve altamente afectada por un guión que por momentos pierde los estribos y se contradice, principalmente en su tercer acto.

Vela si: Eres fan de las películas de Marvel, e inclusive si no lo eres, es una de las películas más contenidas de todo el universo y puedes disfrutarla sin mucho contexto.

No la veas si: Lo tuyo son las películas de superhéroes oscuras y crudas.

¿Cómo le fue en otros sitios?

Metascore: 70/100

Rotten Tomatoes (porcentaje de críticas positivas): 87%

Rotten Tomatoes (promedio): 7/10

Primera mitad del 2018 – Mis 5 películas favoritas

Se nos fue la primera mitad del 2018 y es hora de repasar las mejores películas que he visto a lo largo del año. Hay más películas que me gustaría incluir, pero creo que cinco es la cifra indicada para la lista de mitad de año.

5) The Shape of Water 

Con magistral técnica y visuales impactantes, Guillermo del Toro presenta una historia que gira alrededor del amor y la empatía, sobre perderse en alguien más y dar todo. La creación de sus personajes es magnífica, brindando una gran construcción de personajes que logran que el público invierta sus emociones en la película.

 

4) Game Night 

Una comedia que llegó a principios de año de una forma inesperada, de mano de un guión inteligente que eleva una premisa que a simple vista se podría ver como algo inclusive absurdo. De mano de un gran elenco, la película se gana sus risas en base de una comedia bien estructurada y ejecutada.

 

3) Black Panther 

Una de las mejores películas de Marvel Studios hasta la fecha. Ryan Coogler entrega una película con verdadera resonancia social, una ejecución brillante y personajes interesantes. Black Panther es una película que invita al diálogo y que presenta un mensaje esperanzador en medio de una incertidumbre global.

 

2) Blockers

Una sex comedy digna del 2018. De mano de un cambio de dinámica, llega una comedia con un mensaje progresista, actualizado y con una narrativa dinámica. Su guión es muy bien ejecutado y elevado de la mano de un elenco con una gran química. En su primer proyecto como directora, Kay Cannon demuestra que vienen grandes cosas para ella.

 

1) A Quiet Place 

Sin lugar a duda, la película de John Krasinski es una obra maestra de edición. A Quiet Place es una película que toma por sorpresa y lleva al espectador en una montaña rusa de emociones a lo largo de su duración. Es visceral y evoca a la ansiedad, logrando que el recuerdo de la cinta se quede por mucho tiempo con el espectador.

Reseña: “Jurassic World: Fallen Kingdom” o “Jurassic World: El Reino Caído” (2018)

Dirección: J.A Bayona

Guión: Colin Trevorrow y Derek Connolly

Elenco:  Chris Pratt, Bryce Dallas Howard, Rafe Spall, Justice Smith y Daniella Pineda

“¿Recuerdas la primera vez que viste un dinosaurio?” – dice el personaje de Bryce Dallas HowardClaire Dearing, en el primer traíler de Jurassic World: Fallen Kingdom. Inmediatamente, el pensamiento a una de mis películas favoritas llega, Jurassic Park (1993), cinta que marcó un antes y un después en el uso de efectos visuales, logrando ilusionar a audiencias alrededor del mundo con sus dinosaurios, y creando un fenómeno mundial que, hasta el momento, ha derivado en cuatro secuelas.

En Jurassic World: Fallen Kingdom, el volcán durmiente de la Isla Nublar se convierte en uno activo, amenazando con explotar en cualquier momento y terminar con la vida de las criaturas prehistóricas que la habitan. Los personajes que conocimos en Jurassic World (2015), Owen Grady (Chris Pratt) y Claire Dearing (Bryce Dallas Howard), son buscados por un inversionista que busca salvar a la mayor cantidad de dinosaurios de la isla. Detrás de su expedición, podrían encontrarse un siniestro plan que alteraría el orden de la vida como la conocemos.

Antes que nada, la dirección del español, J.A Bayona (The Impossible, The Orphanage) logra elevar la película ante su predecesora, Jurassic World, en materia visual. La película luce pulida, especialmente en sus primeros minutos, los cuales son de los mejores de toda la franquicia. El cuidado técnico que Bayona le da a sus producciones es tangible, con secuencias majestuosas y un lenguaje visual fresco para la saga, especialmente en su tercer acto.

Desafortunadamente, en cuanto a guión, la película no se encuentra a la par de sus características visuales. Una historia desordenada, que poco a poco decrece y resta coherencia a los eventos en pantalla, crea confusión y hace cuestionar excesivamente las decisiones de los personajes. La película toma una decisión osada justo a la mitad, convirtiéndose en otro tipo de historia y girando sobre si misma; una sentencia que no la favorece en lo absoluto. Los elementos de terror en el tercer acto de la película pueden llegar a ser interesantes, pero no son suficientes para mantener a flote una historia incoherente y con importantes huecos narrativos.

Uno de los mayores problemas de la película son sus personajes, los cuales se mantienen unidimensionales y blandos, con un nulo desarrollo a lo largo de la cinta. Lo mismo sucede con las nuevas adiciones al elenco, siendo personajes que no agregan mucho a la trama y terminan por ser tediosos en momentos. Además, los villanos son un problema importante, asimilando una caracterización caricaturesca y motivaciones pobremente expuestas, las cuales ya han sido vistas en muchas otras películas. Una de las mayores virtudes de la película original, Jurassic Park, era que a pesar de contar con la importante presencia de los dinosaurios, la historia aún así se mantenía alrededor de sus personajes como Alan Grant y Ellie Sattler, los cuales cambian a lo largo de la película y no salen de la isla con la misma perspectiva, se les brindan motivaciones claras y un desarrollo a lo largo de la historia; esto no ha sucedido en ninguna de las secuelas.

La historia de Jurassic World: Fallen Kingdom trata de concentrarse en un dilema ético sobre la vida de los dinosaurios, pero este interesante tema se ve opacado por una serie de situaciones demasiado convenientes, las cuales se sienten como un rompecabezas que no embona y terminan por crear una película que no siempre sabe lo que es. De igual forma, la película se siente como un puente narrativo, casi como que tuviera que suceder forzosamente para llevar a Jurassic World a una tercera entrega.

En conclusión, Jurassic World: Fallen Kingdom es estilo sobre sustancia, con una historia que conflictúa con el canon de Jurassic Park, presenta personajes poco interesantes y con los cuales el público no se puede relacionar. Desafortunadamente, la historia no se encuentra a la par de su gran estética visual y majestuosidad en cuanto a cinematografía.

Vela si: Eres muy fan tanto de Jurassic Park como de Jurassic World, además del trabajo anterior de su director, J.A Bayona. 

No la veas si: Atesoras firmemente la entrega original de Jurassic Park como la única película de esta franquicia y sus secuelas nunca te han gustado; Fallen Kingdom no es para ti.

¿Cómo le fue en otros sitios?

Metascore: 51/100

Rotten Tomatoes (porcentaje de críticas positivas): 50%

Rotten Tomatoes (promedio): 5.7/10